domingo, 28 de enero de 2007

Yustismo, Yustidad, Hispanidad

El Coronel jaraiceño Narciso Sánchez Morales escribe sobre Yustismo
por Valentín Soria Sánchez

I. Introducción

Yuste hoy es un nuevo Monasterio. Otra vez en pie el retiro de Carlos V. España mira hacia Yuste. Todas las carreteras pueden llevar al Monasterio jerónimo extremeño. Piedra a piedra han surgido los dos claustros, el gótico y el plateresco. También la iglesia conventual y las dependencias que emplearon los pocos cortesanos y ayudantes del Emperador. Ahora está la sede de la Fundación de la Academia de Yuste. Dos fuentes con agua sugeridora hablan de ensueños imperiales en los reverdecidos jardines monásticos.

La Gloria de Tiziano

Amueblado intacto, nostálgico y solitario el palacio de Carlos de Yuste, parecido al edificio de Gante en Bélgica donde nació el Emperador, hijo de Felipe y de Juana [...]. Así se comprobará lo austeramente que vivió el soberano de los mares y de las tierras hispanas. El altar mayor de Yuste culmina ahora por un escudo escoltado por las imperiales águilas bicéfalas. Una copia del cuadro La Gloria de Tiziano que está en el Museo del Prado de Madrid. Se han respetado las dos perforaciones hechas en el muro de la iglesia para seguir la Misa desde su habitación.

II. Unas breves líneas biográficas del Coronel jaraiceño Narciso Sánchez Morales

Durante varios años Narciso Sánchez Morales fue vicepresidente y luego presidente de la Real Asociación Caballeros del Monasterio de Yuste. Nació en Jaraiz de la Vera en 1917. Actuó como Gobernador Militar de Cuenca y profesor en el Centro Superior del Ejército de Madrid. Realizó sus estudios filosóficos en Areneros, Madrid y en Insbruck (Austria) y murió en Cáceres tras su pase a la reserva. Perteneció al Centro de Documentación Europeo y participó en varios congresos como los celebrados en Yuste y en el Escorial con Otto Roegele, católico director del Rheinischer Merkur de Köln (Alemania).

El día seis de noviembre de 1960 el alcalde Albino Fernández Pérez y su ayuntamiento rindió homenaje al Gobernador Militar de Cuenca, Narciso Sánchez Morales. Federico Muelas de Cuenca escribió entonces en Jaraiz de la Vera estos versos:

“Guerrero extraño en verdad
que planea operaciones
por altas constelaciones
con rumbo a la Eternidad
Cruzado de la Verdad
limpio, sencillo, preciso
paradójico Narciso
que no se mira en la fuente
que vive y marcha de frente
¡un, dos! Hasta el paraíso”.

Ha colaborado en prensa en diversas publicaciones y en el libro Yuste, Zaragoza, 1962 de la Real Asociación de los Caballeros de Yuste.

III. Yustismo-Yustidad

Monasterio de Yuste

En el periódico Extremadura de Cáceres (18-X-1962) escribió sobre Yustismo-Yustidad
[1] Narciso Sánchez Morales:

“He aquí cómo se conjugan Yustismo y Yustidad a la manera que se conjugan Cristianismo y Cristiandad, Hispanismo e Hispanidad, pluralismo y pluralidad”. [...] “Podríamos decir, escribe Narciso Sánchez Morales, que este binomio Yustismo y Yustidad, es como un término cualquiera de la sucesión ilimitada de semejanzas cuya razón es Catolicismo y Catolicidad”.

Dice Narciso Sánchez Morales: “Yo invito al amigo Fernando Bravode Garrovillas de Alconétar[2] a que tome la alternativa y nos explique con su amena y fácil pluma todo el contenido que le ha sugerido la palabra tan linda de Yustidad. Estamos trabajando todos comunitariamente y todo hay que aceptarlo con el solo fin de crear y redondear la tesis simbólica de Yuste”.

Aparece la expresión de una teoría de Narciso Sánchez Morales: “El yustismo es cambio de vida e implica esta mutua colaboración pues universalista y nada individualista”.

Sigue diciendo Narciso Sánchez Morales en su escrito: “El ingenio de Fernando Bravo más agudo y afilado que el estilete de un orfebre plateresco ha labrado con preciosidad este enmarque artístico de la Yustidad. Yo me inclino ante su erudición y le presto mi ayuda cultural”[3]. Narciso Sánchez Morales sigue: “Estamos creando un entorno espiritual que empuje hacia arriba la perla valiosísima por su simbolismo de Yuste”.

Se hace una pregunta Sánchez Morales y contesta: “¿Qué es la Yustidad? Si Fernando Bravo me lo permite, es licenciado en derecho por la Universidad Salmantina, y creo que con esto interpreto su idea la Yustidad es la vivencia de las esencias del símbolo yustino. Cada uno que se acoge a tal símbolo vivirá inmerso en Yustidad. Será ella el motor que le lance a empapar el resto del mundo circundante de estas ideas”.

Sánchez Morales sigue pensando en lo que fueron ruinas de Yuste: “Yustidad será tan sólo la virtuosidad sublimada del Yustismo”. Recalca Sánchez Morales: “La acción interna y externa, la aglomeración de miembros, la expansión cultural y práctica que produzcan en Yuste a causa de esta vivencia todo eso sería Yustismo”.

En el libro Yuste editado por la Real Asociación Caballeros del Monasterio de Yuste en Zaragoza el ocho de julio de 1961, Narciso Sánchez Morales dedica un capítulo a “Yustismo e Hispanidad”[4].

Dice así en la página 70: “Seremos señores auténticos de nuestra existencia (Yustismo) para entregarnos a los demás en la esperanza (Hispanidad) olvidados de nosotros mismos. Dios quiera que todos en el momento oportuno tengamos también nuestro Yuste material de reposo y descanso”.

Sigue escribiendo Narciso Sánchez Morales: “Yustismo mirado en su aspecto metafísico es una fase o paso del fracaso de la esperanza plasmada en la Hispanidad. Es el mundo luso hispano que engulle al romanismo cristiano para lanzarlo de nuevo a la luz fortalecida y vivificada. Yo creo que como Carlos V pensó en componer el desequilibrio europeo con el predominio de lo ibérico, hoy, el mundo actual angustiado en un callejón sin salida no tiene más solución que venir a beber a los veneros hispánicos para tener Fe y Esperanza en Dios”.

“Carlos V es [...] cronológicamente un desfasado ante la pujanza de los Estados soberanos nacientes al calor del humanismo renacentista. Por ello viene a Yuste a cubrir ese fracaso compensarlo con una idea nueva y sagrada: la Hispanidad”.

Hace algunos años el escritor Francisco Torres se retiró al monasterio mercedario de Poyo en Pontevedra cerca del mar. Encontrando su Yuste. Narciso Sánchez Morales aclara sobre el retiro del literato: “Encontrar su Yuste es el objetivo de estas líneas, el paciente lector sabrá interpretar mis rodeos filosóficos e históricos para desembocar desde el yustismo en el conocido concepto de Hispanidad. Todos padecemos de Yustismo. El ajetreo cotidiano de esta farragosa vida la complicada maraña de necesidades, dificultades y apetencias que enrarecen el aire puro espiritual que respiramos está pidiendo a voces un momento de soledad, de silencio, de autenticidad, de entrega así mismo”.

Se pone en primer término el monasterio jerónimo de Yuste en palabras de Narciso Sánchez Morales: “El César Carlos V fue el primero encajar su Yuste y en verdad bello y encantador como todos los rincones de la Suiza hispana [...]. Reposo para su cuerpo y vapuleado mil veces por los vaivenes de sus múltiples viajes”.

Entronca Sánchez Morales la Hispanidad: “Su retiro a Yuste es la conversión de sus fuerzas espirituales hacia la Hispanidad. Es el cuarto giro del nórdico concepto de Sacro Romano Imperio irrealizable en [por] Europa hacia el romanismo católico hispano que remozado en la cumbre de la Reconquista salta impetuoso sobre los mares y se expansiona manejando alternativamente la Cruz y la Espada desde las Indias Orientales hasta las Occidentales del mar del sur”.

[...] Sánchez Morales en el periódico Hoy de Badajoz escribe sobre Yustismo en su artículo “Un aniversario” el 20 de septiembre de 1962:

“Yuste sigue siendo un símbolo, un símbolo de esperanza al que cuadra más que a ninguno aquella estrofa del germanista Bergen Gruen: “Corre y vuela en la espesura. Al mundo vuelve la espada, que al fin de la singladura, verde luce una esmeralda”.

María de Hungría estuvo en Yuste con Leonor y con Carlos V y llorando la muerte de Leonor; en Talavera la Real quedó un breve tiempo, Sánchez Morales en su Yustismo copia la poesía del austríaco Rudiol Henz poniendo en boca de María de Austria estas palabras en Yuste:

“Juzga, Señor, mis cosas como quieras
débil soy y el temor de Tus brazos me sumerge
¡Ah! Ningún poder tan fuerte fuera
que al cabo temporal no se esfumara
El Bien eterno justo ánimo me diera
que el cuerpo y alma poseyera.
Señor Dios, ayúdame a dormir en puros gozos
ayúdame Señor, así te invoco”.

El cinco de noviembre de 1961 en el periódico ABC Narciso Sánchez Morales escribía sobre Yustismo en su artículo “Peter Rassow y Yuste”[5].

Escribe Sánchez Morales: “Pasamos al coro de la gótica iglesia y nos asomamos al claustro gótico ya reconstruido mientras los jerónimos ayudaban a los obreros a seguir trabajando en las arcadas del claustro moderno posterior a la muerte del Emperador Carlos V. Todos los excursionistas se expresaban en parecidas formas: “¡Quién pudiera encontrar un Yuste en los últimos días de la vida!”.

De ti, Peter Rassow[6], sé que has tenido tu Yuste en el retiro de tu casa de la Gyrgofstrasse en el Lindenthalen las afueras de Colonia, en Alemania cerca del Rin. Ahora que vives la realidad de tus ideas sacrales de un Imperio habrás encontrado la solución que aquí abajo no hallabas como el gran Carlos V. Nosotros solamente anhelamos como tú que antes que la enfermedad, nos visite un anhelo de yustismo que depare a nuestros afanes, el lugar del reposo y de espera para lo eterno. Ojalá sea el mismo Yuste suelo que nos vio nacer y tierra que pedimos para nuestra tumba”.

En el periódico Extremadura del 23 de septiembre de 1963 Narciso Sánchez Morales escribió: “De Yuste a El Escorial”.

Monsaterio de El Escorial

Dice sobre el Yustismo lo siguiente: “La Hispanidad americana aunque manca no es por ello menos digna de ser un hada pues manco fue Cervantes mas su diestra suplió tal falta”. No obstante, había que agregar a ésta esa otra Hispanidad [no americana] que en penumbra, en un campo no conquistado y de todo extraño a nosotros, está proclamando a veces como voz clamante en el desierto la grandeza del genio ibérico en las letras, las artes, la teología y la mística.

Su mayor expresión fue el universalismo de Carlos V (Yustismo) que encontró sal conservadora en su hijo Felipe II espíritu tendente a realizar cultural y socialmente esta hispanización en las posesiones ultramarinas (Escurialismo): “Compara Sánchez Morales dos sitios y dos ideas”: El Escorial es un Yuste colocado en el foco de una potente lupa.

«Es más. Fue Felipe II quien primero aceptó y visitó el rincón yusteño como lugar de retiro del Emperador. Que bien lo describe F. Schneider en su libro Felipe II: “Felipe conoce Yuste, estuvo allí por encargo de su padre antes de partir por vez primera para Inglaterra. Debía él comprobar y ver de cerca si aquel lugar se prestaba para ofrecer la paz que necesitaba la última hora de Occidente. Esta orden, la más importante y singular que podía dar Carlos V, la transmite él de una manera personal al hijo”».

Armas de Carlos V con águila bicéfala sacra imperial

Sigue pensando Sánchez Morales: «Una Hispanidad Universal tal como nosotros la concebimos a despecho de los Espinas y Bergamines, tiene que valerse de esas dos alas, de Yustismo y Escorialismo, y bogar a través de los aires contrarios como el águila bicéfala de los Austrias mirando a Europa y a Ultramar. Carlos V en Yuste justifica a Felipe II en el Escorial. El esquema yustino es grandeza y maravilla en el monasterio escurialense. Es la hora de la fusión del Yustismo con el Escorialismo del crecimiento exuberante de ramas y del cuidado esmerado de raíces».

[...] El 20 de septiembre de 1963 Narciso Sánchez Morales publica en el Hoy de Badajoz el artículo “El Carlos de Yuste de K. Burckhart”. Dice:

“El Yustismo no enmarca la cosmovisión cristiana que antepone lo religioso y metafísico a lo temporal y caduco sin rescindir las ataduras que nos unen a los de aquí abajo. A su mejor expresión es la Hispanidad universal, una manera original y típica de actuación del hombre religioso hispano y cuya Hispanidad convive como hermana con las otras hijas de la Universitas Christiana: germanidad sacra, cristianismo gálico, clemencia austríaca, espiritualidad oriental. Todas estas tendencias por la variabilidad de genes de su ascendencia estaban representadas y activas en Carlos V”.

Dice con sinceridad Narciso Sánchez Morales: “Hay quienes me creen sordo a las solícitas voces que me acusan de marcado germanismo o barbarismo en mis escritos. Un día tal vez pronto conozcan la reconversión o la atracción de mis escarceos. Quizás conmigo, tras mí, puedan oír de labios extranjeros las consoladoras palabras que un día Reinhold Schneider escribiera de sus mejores amigos: “Lo que realmente hay que decir no se puede expresar”.

Carlos V de Tiziano

El yustismo se basa en algunas actitudes del Emperador. Narciso habla de Carlos V: “Su imagen del mundo era teónoma. La voluntad del hombre para él, era soberana en cuanto coincidía con la voluntad de Dios. En esto estribaba la esencia de su obrar, de su fe en la igualdad y en la de unidad, porque solamente la suprema voluntad elimina la contradicción e impone la unión”.

Dos personas imbuidas de Yustismo han sido Cristina de Arteaga Superiora General de las Monjas Jerónimas en España y Gallego Burín, Director General de Bellas Artes durante la restauración última de Yuste. Antes el marqués de Lozoya había comenzado el renacer de Yuste.

En el ABC del dos de enero de 1959 Cristina Arteaga escribe dando referencias de los días pasados en Yuste por Gallego Burín y la primera misa de fray Antonio de Lugo primer prior de Yuste restaurado:

“Pasé allí en Yuste -me decía en una sentidísima carta Gallego Burín- algunas de las horas más emocionantes de mi vida. Ese día asistí a la primera Misa que se dijo después de la restauración a las seis y media de la mañana. Creo que los tres únicos oyentes fuimos el señor Cardenal de Sevilla y su familiar, que la oyeron en el coro y yo que estuve en el presbiterio de Yuste. Y vi amanecer en aquel paisaje soberano desde una de las ventanas del cuarto del Emperador desde el mismo lugar donde Carlos V vio romper muchas claridades. Esos dos días de Yuste no los olvidaré nunca”.

Sobre la Yustidad Narciso Sánchez Morales en el periódico Extremadura de Cáceres del 30 de agosto de 1958 escribe sus ideas en el artículo que lleva por título “Carlos V y la saudade galaico portuguesa”. Este trabajo encontró eco en la prensa portuguesa de aquellos días.

Escribe sobre el Emperador en Yuste: “Carlos V lleva en Yuste una vida de contradicciones. La ilusión le eleva, la realidad le deprime. Él vive cada una de estas vivencias. Al no poder conjugar en sus sueños el binomio Poder-Gracia renuncia a la idea sacral de un Imperio y escoge para su retiro el Monasterio de Yuste, oasis de soledad y belleza. Tenía a sus pies una Extremadura seca y austera. Como el que huye no puede evitar su propia sombra.

En Yuste sigue su temperamento en la misma alternancia de glorias y fracasos. El Emperador vive en Yuste la vida metafísica de su propio yo. En Yuste entre ensueños y realidades transforma su Sacro Imperio en cristiano iberismo. En Yuste ve en la lejanía de las Villuercas a la Virgen de Guadalupe que bendice a la pléyade de misioneros y colonizadores que oleadas sucesivas marchaban al nuevo continente para proseguir la recién iniciada obra de la Hispanidad”.

Hispanidad y Yustidad siempre unidos en la pluma de Narciso Sánchez Morales.

En el periódico cacereño Extremadura de fecha 20 de septiembre de 1961 en su artículo “La hoja del castaño en Yuste” Narciso Sánchez Morales escribe:

“Yustismo es plasmar este momento crucial del gran Carlos V en la propia conducta, ser señores auténticos de nosotros mismos sabiendo renunciar a la caídizo para levantarse a lo intemporal y eterno. Yustismo es morir en vida para entregarse a los demás en la esperanza resucitándolos a la verdadera vida. En esta entrega tras el dominio propio brota un quehacer de Hispanidad.

Hispanidad que ya adulta y cada día más católica, universal en su etimología, salta por encima de barreras de razas, lenguas, credos no despreciándolos sino aglutinándolos porque toda raza o lengua es solamente diferencia en cuanto señala la distancia que hay que salvar para unir todos los seres y formar el universo o el concierto en una sola Fe de Cristo. Estamos en nuevo florecer de la fe y qué bello sería que a esta realidad cooperase la concepción del genio hispano: la Hispanidad”.

Sánchez Morales en su nota concluye: “Dios quiera que sobre esto como miel sobre hojuela aun aquí en la tierra también encontremos nuestro reposo material en un Yuste”.

Por esos años el notario de Jarandilla y primer presidente de la Real asociación Caballeros del Monasterio de Yuste, D. José Antonio García Calderón[7], escribía:

“El tiempo se detuvo en un recinto y en el cielo, en el aire y en la tierra, desde el llano a la sierra, persistente se aferra la imagen imperial de Carlos V. El tiempo se paró y cada mañana se repite la eterna maravilla de ver la primavera en Jarandilla, cerca de Yuste. Pueblo que canta y ríe, reza y llora a los pies de su señora, la imagen de la Virgen Sopetrana”.

De esos tiempos hay un artículo en el Extremadura de Cáceres del once de agosto de 1958 titulado “En torno a Yuste” de Guadalupe Blázquez Mellado.

[...] En este artículo se incluye unas estrofas del poeta de Cuacos de Yuste Felipe Jiménez Vasco sobre el artístico y grandioso Monasterio de Yuste:

“Tus muros encerraron un Imperio
el día que un César de feliz memoria
rompió su espada en la final victoria
buscando en ti, retiro y cementerio”.

[...] Una hoja volandera de los Caballeros de Yuste en 1957 decía:

“Entre las paredes de Yuste que resistieron la acción devastadora de la España decadente y aquellas otras que levantan la vigorosa España de hoy surgió la idea de conservar la memoria, de mimar el recuerdo, con toda la imponente significación del ideal gigantesco de su invicto y poderoso morador y de continuar a nuestro modo con nuestras escasas fuerzas la limpia ejecutoria de aquellos Caballeros que se enaltecieron al servicio de su Señor”.

“Dirigidos por el mismo sentimiento de veneración y afecto a estas tierras olvidadas pero entrañables y a la memoria de quien las hizo entrar de lleno en la Historia un grupo de amigos nos reunimos en Yuste a rememorar las gestas y el espíritu de aquel Paladín indomable de la Fe Católica cuya sombra perdura en las encrucijadas del bosque de Yuste tras los claustros silenciosos y sobre las paredes desnudas de su última mirada. Pudiera decirse que su espíritu flota en el ambiente y penetra en el alma de quien entra en el recinto de Yuste”.

Esas ideas de Yustismo se extendieron hacia Austria e Hispanoamérica logrando asociar un grupo de intelectuales europeos que evocaban las gestas de Carlos de Yuste.

Hierónimo de Yuste[8] el doce de mayo de 1930 en Cuacos escribe unos poemas que se publican en el periódico Nuevo Día en 1930. M. Luz Bautista cita estos versos:

“Yuste es como un recuerdo milenario
Alcázar del ensueño y la poesía
nido de ruiseñores en la umbría
de pasadas grandezas relicario.
Hoy sólo encierra escombros y ruinas
remembranzas de historias peregrinas,
silencios, evocación, eco lejano
de una vida imperial gloriosa y fuerte
que hundió aquí en las tinieblas de la muerte
la majestad de un César soberano”.

[...] El escritor correspondiente de la Real Academia de la Historia, Domingo Sánchez Loro, escribió que la peor impresión sobre Yuste fue al contemplar una lagartija en el ataúd de Carlos V en Yuste. Sánchez Loro ha escrito “Inquietud postrimera de Carlos V” en tres tomos. Hay unos versos que dicen:

“La casa para el César fabricada
¡Ay! Yace de lagartos vil morada”.

Pedro Galindo Vegas en el “Extremadura”, de treinta de diciembre de 1958 “Viajeros en Yuste” escribe:

“Yuste sintió de pronto la inquietud vivificadora del resurgimiento. De una España Imperial cuya obra incompleta hoy queremos proseguir cortando nuestro espíritu por el patrón de estos hitos señeros de nuestra historia, mitología verdadera y de un venturoso y añorado Siglo de Oro cuando en Extremadura nacían y morían los dioses”.

NOTAS

[1] Narciso Sánchez Morales escribió estas palabras en Salamanca y en octubre de 1962.
[2] Fernando Bravo era un abogado cacereño, escritor e historiador, amigo de Sánchez Morales.
[3] Por esos años se miraba hacia el monasterio jerónimo restauración ilusión y muchas esperanzas.
[4] Todos estos párrafos sobre el Yustismo están entresacados desde las páginas 65 a 70 del libro Yuste, de Zaragoza.
[5] Estas notas de Sánchez Morales estaban acompañadas en la prensa con unas fotografías de Yuste realizadas por él mismo.
[6] Peter Rassow fue nombrado doctor Honoris causa por la Universidad de Granada. Había escrito un libro Carlos V el último Emperador de la Edad Media. Narciso Sánchez Morales le acompañó en un viaje a Yuste
[7] Este mismo notario en el coro del Monasterio de Yuste asistiría a la inauguración del monasterio jerónimo [...] y moriría en Bruselas.
[8] Durante seis años este escritor de Cuacos de Yuste narró en crónicas la vida de unas ruinas de Yuste, fue un promotor del yustismo. Se han perdido al enviarlas a Madrid unos familiares suyos.

1 comentario:

Mª del Carmen Sanchez Sánchez dijo...

¡Gracias por recordar a una persona buena y su obra!. ¡Gracias por no olvida a mi abuelo!.