sábado, 13 de enero de 2007

Teilhard de Chardin y la “New Age”

Introducción

• «El ejercicio de la libertad ius non implicat, “no implica el derecho”, omnia dicendi et omnia faciendi,a decir y hacer todo”». Catecismo de la Iglesia Católica, 1740 (latín y español).

«El derecho a la libertad religiosa neque moralis est permissio adhaerendi errori, “no es ni la permisión moral de adherirse al error” (cf. León XIII, enc. Libertas praestantissimum), neque praesumptum ad errorem ius, “ni un supuesto derecho al error” (cf. Pío XII, Discurso dirigido a los participantes en el V Congreso Nacional Italiano de la Unión de Jurisconsultos Católicos, 6 diciembre 1953), sino un derecho natural de la persona humana a la libertad civil, es decir, ad immunitatem a coactione externa, “a la inmunidad de coacción exterior”, intra iustos limites, in re religiosa, “en los justos límites, en materia religiosa”, ex parte politicae potestatis, “por parte del poder político”». Catecismo de la Iglesia Católica, 2108 (latín y español).

«El derecho a la libertad religiosa neque potest, natura sua, esse illimitatum, “no puede ser de suyo ni ilimitado” (cf. Pío VI, breve Quod aliquantum), neque limitatum solummodo ordine publico, “ni limitado solamente por un orden públicoqui modo “positivistico” vel “naturalistico” concipiatur, “concebido de manera ‘positivista’ o ‘naturalista’” (cf. Pío IX, enc. Quanta cura)». Catecismo de la Iglesia Católica, 2109 (latín y español).

I. Teilhard de Chardin, panteísta, dualista-maniqueo, gnóstico, deísta, materialista y mundialista

Teilhard de Chardin (1881-1955)

Teilhard de Chardin se opone a la doctrina católica en la cuestión de los orígenes (vid. infra, ad finem), siendo a la vez panteísta, dualista-maniqueo, gnóstico, deísta y materialista. Debido a esto, y a su aberrante doctrina político-social (aunque coherente con los anteriores principios), los principales teóricos e impulsores de la New Age le consideran su principal inspirador.

No es otro el motivo por el cual es admirado unánimamente Teilhard por la ONU y el resto de organizaciones mundialistas: la UNESCO, la FAO (cf. Jacques Diouf, Director General de la FAO, Discurso pronunciado ante la Academia de Ciencias de Francia [12-X-1998], I, último párrafo), el Fondo Monetario Internacional (cf. Michel Camdessus, Presidente del Directorio Ejecutivo y Director Gerente del FMI, Discurso ante la Junta de Gobernadores del Fondo [18-IX-1999], pág. 11, último párrafo) y la Unión Europea (cf. Le Courrier, nº 174 [mars-avril 1999], Reportage Djibouti, pág. 17).

Marilyn Ferguson, una de las teóricas principales de la New Age, en su libro La conspiración de Acuario (libro de culto New Age) narra que a finales de 1977 envió un cuestionario a “210 personas comprometidas en la transformación social”, a los que también llama “Conspiradores de Acuario”. Es interesante lo que sigue:

When respondents were asked to name individuals whose ideas had influenced them, either through personal contact or through their writings, those most often named, in order of frequency, were Pierre Teilhard de Chardin, C.G. Jung, Abraham Maslow, Carl Rogers, Aldous Huxley, Robert Assagioli, and J. Krishnamurti.

«Cuando se pedía a los encuestados que dieran el nombre de los individuos cuyas ideas les habían influido, bien a través del contacto personal, bien por medio de sus escritos, los más nombrados, por orden de frecuencia, fueron: Pierre Teilhard de Chardin, C. G. Jung, Abraham Maslow, Carl Rogers, Aldous Huxley, Roberto Assagioli y J. Krishnamurti». MARILYN FERGUSON, The Aquarian Conspiracy. Personal and Social Transformation in Our Time, Los Ángeles, Tarcher, 1980, p. 50 (nota 1) y p. 434.

Por otra parte, el 30 de junio de 1962, reinando S.S. el Papa Juan XXIII, la Congregación del Santo Oficio había emanado un Monitum destinado a prevenir ante los peligros que se pueden derivar de la lectura de los escritos del sacerdote jesuita Teilhard de Chardin (1881-1955); en él se declaraba que:

Prætermisso iudicio de his quæ ad scientias positivas pertinent, in materia philosophica ac theologica satis patet præfata opera talibus scatare ambiguitatibus, immo etiam gravibus erroribus, ut catholicam doctrinam offendant.

«Independientemente del juicio con respecto a los aspectos referentes a las ciencias naturales, es claro que sus obras presentan, en las materias filosóficas y teológicas, ambigüedades, más aún, errores graves, que dañan a la doctrina católica». SUPREMA SACRA CONGREGATIO SANCTI OFFICI, Monitum, en Acta Apostolicae Sedis, 54 (1962) 526 [AAS].

II. Relevancia de Teilhard de Chardin: Teoría social y política


¿No habría exagerado su juicio el Santo Oficio (la más antigua de las nueve Congregaciones de la Curia, fundada en 1542 para defender a la Iglesia de las herejías) al proclamar que sus escritos presentan «ambigüedades, más aún, errores graves, en materias filosóficas y teológicas, que dañan a la doctrina católica»?

Y a su vez, ¿no habría exagerado también quizá Marilyn Ferguson, una de los teóricas principales de la New Age, al afirmar que sus obras «han influido de forma primordial en las “personas comprometidas en la transformación social de la New Age”»?

¿No se tratarían simplemente, de las obras innovadores de un católico, hasta sacerdote, que utiliza “formas modernas”, “bellas expresiones” de su pensamiento, pensamiento éste, visionario y retórico?

Efectivamente, el pensamiento teilhardiano es visionario y retórico, sí... Pero fundamentalmente es un pensamiento filosófico «transfigurado» (cf. Alfonso Pérez de Laborda, La filosofía de Pierre Teilhard de Chardin. La emergencia de un pensamiento transfigurado), y por utilizar las mismas expresiones de Teilhard, «esencialmente panteísta» (Lettre. 1962; Carta del 14 de enero de 1954), y que «redolet manichaeismum “sabe a maniqueísmo”» (L’union créatrice, 1917), y a gnosis, a deísmo y a materialismo.

Es por ésto que el “cosmomístico” Teilhard de Chardin, utilizando el mismo término que manejara Jacques Diouf, Director General de la FAO en su Discurso pronunciado ante la Academia de Ciencias de Francia de 12-X-1998 (I, último párrafo), sea profundamente peligroso, no solo a nivel especulativo, sino en la práctica, debido a las conclusiones social-políticas que se dimanan de sus presupuestos filosóficos, y que le hacen tan grato a todos los mundialistas.

TEORÍA SOCIAL Y POLÍTICA DE TEILHARD DE CHARDIN

a) Para Teilhard, con la aparición del hombre no ha acabado la evolución. Cosmogénesis, biogénesis, antropogénesis; pero el hombre no sólo “ha surgido”, sino que “está haciéndose”.

«Todavía para muchos biólogos, y no los menores (todos perfectamente convencidos, por lo demás, de que el Hombre, como todo, ha aparecido evolutivamente, es decir, ha nacido en la naturaleza), nuestra especie, al llegar al grado de sapiens, ha alcanzado un límite superior orgánico del que no podrá ya pasar: de modo que la Antropogénesis no tiene, en resumidas cuentas, más que un interés retrospectivo, hacia el pasado» (Le coeur du problème, 1949).

b) Así, la misma historia de la humanidad aparece regida por la ley de recurrencia universal de la evolución; y estamos sólo en los comienzos.

«En torno a nosotros, en el Mundo, no habrá solamente Hombres que se multiplican en número, sino que también está el Hombre que se forma. El hombre, en otros términos, no es todavía zoológicamente adulto. Psicológicamente, no ha dicho todavía su última palabra. Pero, bajo una u otra forma, está en marcha lo ultra-humano que, por efecto (directo o indirecto) de socialización, no puede dejar de aparecer» (Le coeur du problème, 1949).

«Zoológica y psicológicamente hablando, el hombre, fijado por fin en la integridad cósmica de su trayectoria, no está todavía más que en un estado embrionario, más allá del cual se perfila ya una amplia franja de Ultra-humano» (Le coeur de la Matière, 1950).

c) Aquí, pues, la evolución toma otro signo: el de la socialización. En La vision du passé explica cómo en las etapas anteriores, los cambios de circunstancias ambientales, etc. forzaban la evolución en el sentido de la transformación de las especies. En el hombre, al darse la reflexión, esos cambios ambientales son resueltos mediante el uso de instrumentos, y por tanto, en lugar de originar una transformación de la especie, genera un proceso de socialización, que es para Teilhard, como para el marxismo la ley central de la historia.

«Como cualquier otro trozo de materia viviente, la “especie” humana tiende básicamente a multiplicarse al máximo. Pero, a diferencia de lo que ocurre en un banco de peces o en una colonia de bacterias, esa multiplicación en lugar de acrecer simplemente el número de los elementos constitutivos de la población, engendra, en la totalidad del grupo en estado de expansión, un sistema de estructuras más ligadas y cada vez mejor centradas» (La réflexion de l’énergie, 1952).

«El Hombre, al mismo tiempo que un individuo centrado por relación consigo mismo (es decir, una “persona”), ¿no representa un elemento, por relación a una nueva y más alta síntesis? Conocemos los átomos, sumas de núcleos y de electrones; las moléculas, sumas de átomos; las células, sumas de moléculas... ¿No habrá, entre nosotros, una Humanidad en formación, suma de personas organizadas?... ¿Y no es ésta, por lo demás, la única manera lógica de prolongar por recurrencia (en la dirección de mayor complejidad centrada y de mayor conciencia), el curso de la moleculización universal?» (La vision du passé, 1949).

d) En esta evolución siempre positiva, tienen, pues, su razón de ser, su función constructiva, todas las aberraciones político-sociales:

«Por incompletos que sean, los mitos de la igualdad social, de la raza elegida, del imperio, son quizá las solas formas concretas bajo las que es posible a la presente generación expresar sus más altas ambiciones terrestres. Sería falso y peligroso tratar de quemar la etapa» (Cf. Etudes, 20 de octubre de 1937, p. 159).

«En los sistemas políticos “totalitarios”, de los que el porvenir corregirá ciertamente los excesos, pero de los que no hará, sin duda, más que acentuar las tendencias o intuiciones profundas, el ciudadano ve su centro de gravedad poco a poco transferido, o al menos cambiado de eje, sobre el del grupo nacional o étnico al que pertenece» (Cf. Cahiers du Monde Nouveau, 1945, p. 248).

e) Desfigura hasta la mueca blasfema la doctrina política sobre Cristo Rey, Quas primas (Santa María Reina, Ad Caeli Reginam)

«Bajo un pesimismo, un individualismo, o un juridicismo de apariencia, el Cristo Rey de hoy es ya adorado por sus fieles como el Dios del Progreso y de la Evolución» (Esquisse d’un Univers personnel, 1936).

III. Antecedentes de la New Age.

Ex fructibus eorum cognoscetis eos. «Por sus frutos les conoceréis» (Mt 7, 20). Teilhard de Chardin ha sido el principal inspirador de la New Age. Pero... ¿en qué consiste, cuáles son sus antecedentes? Intentaremos dar razones de ello en este artículo.

Símbolo “New Age”, donde los cristales (“crystals”) se utilizan en varias terapias, así como en la meditación, visualización, el “viaje astral ” o como amuletos de la suerte.

La New Age no es un movimiento en el sentido en que normalmente se emplea el término nuevo movimiento religioso, ni es lo que normalmente se da a entender con los términos culto o secta. Es mucho más difuso e informal, ya que atraviesa las diversas culturas, en fenómenos tan variados como la música, el cine, seminarios, talleres, retiros, terapias, y en otros muchos acontecimientos y actividades, si bien algunos grupos religiosos o para-religiosos han incorporado conscientemente algunos elementos de la New Age, e incluso algunos han sugerido que esta corriente ha sido fuente de inspiración para varias sectas religiosas y para-religiosas.

Sin embargo, la New Age no es un movimiento individual uniforme, sino más bien un entramado (network) amplio de seguidores cuyo característica consiste en «pensar globalmente y actuar localmente» (think globally and act locally). Quienes forman parte del entramado no se conocen necesariamente unos a otros y raramente se reúnen, si es que llegan a hacerlo. Con el fin de evitar la confusión que puede surgir al usar el término “movimiento”, algunos se refieren a la New Age como un «ambiente» (milieu) o un «culto de audiencia» (audience cult). Sin embargo, también se ha señalado que «es una corriente de pensamiento muy coherente» (Michel Lacroix, L’Ideologia della New Age, Milán, 1998), un desafío deliberado a la cultura moderna: pero aunque gran parte de la New Age sea una reacción frente a la cultura contemporánea, no deja de revelarse en muchos aspectos como hija de esa misma cultura.

«La Nueva Era (New Age) que ahora está amaneciendo estará poblada por seres perfectos, andróginos, que estén al mando total de las leyes cósmicas, místicas de la naturaleza. En este escenario, el Cristianismo tiene que ser eliminado y dejar paso a una religión global y a un Nuevo Orden mundial».

Este es el objetivo final de la New Age y no se reparará en los medios para conseguirlo. Las raíces de esta doctrina sustentada por el movimiento New Age son de origen diverso y algunas de ellas tan antiguas como la naturaleza humana: detrás de su propuesta de salvación por el conocimiento, sigue siempre presente la tentación de la Serpiente en el paraíso que atraviesa toda la historia y que va encontrando nuevas expresiones en cada tiempo:

Las antiguas ciencias ocultas egipcias, el mazdeísmo persa, los cultos idolátricos a las deidades femeninas del hinduismo, la cábala judía postcristiana, el gnosticismo cristiano herético de los primeros siglos, el sufismo mahometano, las ciencias (lore) druídicas, lo que se conoce –correctamente o no– como “espiritualidad” celta, la alquimia medieval, la ciencia hermética renacentista, el budismo zen, el yoga, etc.

Es fácil percibir que ingresar hoy en el mundo de la New Age es abandonarse a la seducción de la Serpiente que vierte en nuestros oídos palabras de halago para hacernos creer que sabio es el que roba el conocimiento de “los designios ocultos de los dioses”.

a) Astrología

La astrología es una moda sin ningún valor científico; creer que la vida está guiada por las estrellas o por el destino (fatum) implica una negación de la libertad y responsabilidad humana y de la providencia de Dios, que guía la historia. Cada era astrológica, de unos 2146 años, recibe el nombre de uno de los signos del zodiaco, pero los “días grandes” siguen un orden inverso, de modo que la actual Era de Piscis está a punto de acabar y se instaurará una Nueva Era (“New Age”), la Era de Acuario.

Representación de Acuario

La datación exacta y la naturaleza del cambio a la New Age, «cuando la Luna esté en la Séptima Casa, y Júpiter se alinee con Marte», son interpretadas de maneras distintas según los diferentes autores, las estimaciones para tal fecha oscilan entre 1967 y 2376, ó entre el año 2000 y el 2160.

Los newagers creen que cada Era tiene sus propias energías cósmicas. En este sentido, se acepta el carácter inevitable de la historia:

• La Era de Tauro fue la Era de los grandes imperios y cultos de Egipto, Caldea y Mesopotamia;
• La Era de Aries fue la Era de la religión judía anterior a la encarnación de Jesucristo;
• La Era de Piscis fue la Era de la religión cristiana, en la que Cristo Se presenta como pescador de hombres y Sus discípulos lo representan con la figura de un pez;
• La Era de Acuario será la Era de una “espiritualidad” universal.

Según los teóricos de la New Age, cada Era tiene sus propias energías cósmicas y, en este sentido, aceptan el carácter inevitable de la historia: la energía de Piscis habría hecho de su Era, una de guerras y conflictos, pero asistimos al amanecer de una Nueva Era (New Age) guiada por Acuario, que traerá un Nuevo Orden mundial, una nueva humanidad y una nueva religión.

Con el cambio de la Era de Piscis a la Era de Acuario, “la Paz guiará a los Planetas”, y será una Era de armonía, comprensión, simpatía, confianza, una vida dorada, de sueños de visiones y revelaciones místicas cristalinas, donde lo que predominará será la auténtica liberación de la mente, sin exigencias morales ni rigideces dogmáticas, y habrá en definitiva una espiritualidad planetaria junto a las religiones individuales, instituciones políticas planetarias que complementarán las locales, entidades económicas globales más participativas y democráticas, una mayor importancia de las comunicaciones y la educación, un enfoque mixto de la salud que combinará la medicina profesional y la auto-curación, una comprensión del yo más andrógina, y formas de integrar la ciencia, la mística, la tecnología y la ecología.

b) Maniqueísmo

Ilustración maniquea

Manes
, hereje persa del siglo III, admitía dos principios creadores, uno para el bien y otro para el mal. El maniqueísmo contiene y lleva a maduración los elementos característicos de toda “gnosis”, esto es, el dualismo de dos principios coeternos y radicalmente opuestos, y el concepto de una salvación que se realiza sólo a través del conocimiento (gnosis) o la autocomprensión de sí mismos. En todo el mito maniqueo hay un solo héroe y una sola situación que se repite siempre: el alma caída está aprisionada en la materia y es liberada por el conocimiento. La actual situación histórica es negativa para el hombre, porque es una mezcla provisoria y anormal de espíritu y de materia, de bien y de mal, que supone un estado antecedente, original, en el cual las dos substancias estaban separadas e independientes.

Por esto, hay tres tiempos, el initium, o sea, la separación primordial; el medium, es decir, la mezcla actual; y el finis que consiste en el retorno a la división original, en la salvación, que implica una ruptura total entre espíritu y materia. La materia es, en el fondo, concupiscencia, apetito perverso del placer, instinto de muerte, comparable, si no idéntico, al deseo sexual, a la libido. Es una fuerza que trata de asaltar a la luz; es movimiento desordenado, deseo bestial, brutal, semi-inconsciente. Adán y Eva fueron engendrados por dos demonios; nuestra especie nació de una sucesión de actos repugnantes de canibalismo y de sexualidad y conserva los signos de este origen diabólico, que son el cuerpo, el cual es la forma animal de los “Arcontes del infierno”, y la libido, que impulsa al hombre a unirse y a reproducirse, esto es, a mantener el alma luminosa siempre en prisión.

El hombre, si quiere ser salvado debe tratar de liberar su “yo viviente” (noùs) de la carne y del cuerpo. Puesto que la materia tiene en la concupiscencia su expresión suprema, el pecado capital esta en la unión sexual (fornicación) que es brutalidad y bestialidad y que hace de los hombres los instrumentos y los cómplices del mal por la procreación. Los elegidos constituyen el grupo de los perfectos, cuya virtud tiene una característica ascética, realizando la abstinencia mandada por los tres “sellos”:

El “sello de la boca” prohibe toda blasfemia y manda la abstención de la carne, de la sangre, del vino, de toda bebida alcohólica, y también el ayuno.
El “sello de las manos” manda el respeto de la vida (de la “luz”) encerrada en los cuerpos, en las semillas, en los árboles y prohibe recoger los frutos, arrancar las plantas, quitar la vida a los hombres y a los animales.
El “sello del seno” prescribe una continencia total.

c) Cábala y tarot

Ilustración cabalística

El desarrollo del sistema de magia de la Kabbalah, comenzó en Babilonia en la Edad Media entre los hebreos, basado en textos más antiguos; el Libro de Zolar, que apareció en el siglo XIII, escrito por Moisés de León (1205-1305), fue un documento muy importante en el arranque del movimiento en Europa; los cabalistas creen que se puede percibir el mundo por medio de la interpretación correcta de los números y las letras del alfabeto hebreo, y que su tarea es la de descubrir el significado secreto de ellos para así poder entender los misterios del mundo físico y espiritual.

En el siglo XIII se desarrolló en Europa el tarot, como medio de adivinar el futuro al leer correctamente el significado de sus 88 cartas con símbolos ocultos, muchos de origen cabalístico.

d) Hermetismo

Ilustración del “Corpus Hermeticum”

Se llama hermetismo al conjunto de prácticas y especulaciones filosóficas y religiosas vinculadas a los escritos del Corpus Hermeticum y a los textos alejandrinos atribuidos al mítico Hermes Trismegistos. Cuando se conocieron por primera vez durante el Renacimiento se pensó que revelaban doctrinas pre-cristianas, sin embargo estudios posteriores han demostrado que datan del primer siglo de la era cristiana. El hermetismo alejandrino es una fuente fundamental del esoterismo moderno, con el que tienen mucho en común: el eclecticismo, la refutación del dualismo ontológico, la afirmación del carácter positivo y simbólico del universo, la idea de la caída y posterior restauración de la humanidad. La especulación hermética ha reforzado la creencia en una antigua tradición fundamental, la llamada philosophia perennis, falsamente considerada común a todas las tradiciones religiosas. Las formas elevadas y rituales de la magia se desarrollaron a partir del hermetismo renacentista.

e) Esoterismo

En el Siglo de “las Luces” y el de la Revolución por excelencia, la Revolución francesa (1789), cesaron las persecuciones contra los practicantes de la magia y de la hechicería, en Europa se empezó a estudiar abiertamente los misterios de las ciencias ocultas como la magia, la nigromancia, la astrología y otras; una serie de libros sobre estos temas escritos anteriormente a 1800 (grimorios), ayudaron al crecimiento del interés que sobre la magia ritual o ceremonial ya existía.

Alphonse-Louis Constant (1810-1875)

Fue el francés Alphonse-Louis Constant quien divulgó la cábala, el tarot y la antigua tradición mágica. Constant, conocido por su pseudónimo Eliphas Lévi, publicó dos libros muy influyentes a mediados del siglo XIX en Europa; se convirtió en el padrino de muchas de las tradiciones mágicas que durante las siguientes décadas, incidieron en espiritistas, rosacrucianos y practicantes de la hechicería moderna en Europa y las Américas.

f) Ocultismo

Ilustración ocultista

El conocimiento oculto (escondido) y las fuerzas de la mente y la naturaleza se hallan en la base de las creencias y prácticas vinculadas a una supuesta “filosofía perenne” oculta, derivada, por una parte, de la magia y la alquimia griega antigua, y de la mística judía postcristiana por otra. Se conservan ocultas mediante un código secreto impuesto a los iniciados en los grupos y sociedades que conservan el conocimiento y las técnicas que implican. En el siglo XIX, el espiritismo y la Sociedad Teosófica introdujeron nuevas formas de ocultismo que, a su vez, han influido en varias corrientes de la New Age.

g) Rosacrucianismo y masonería

g.1. Rosacrucianismo

Emblema de AMORC

Los rosacruces (rosicrucians) son grupos ocultos occidentales relacionados con la alquimia, la astrología, la teosofía y las interpretaciones cabalísticas de la Sagrada Escritura. La Fraternidad Rosacruciana (Rosicrucian Fellowship) contribuyó al renacimiento de la astrología en el siglo XX. La Antigua y Mística Orden de la Rosae Crucis (Ancient and Mystical Order of the Rosae Crucis - AMORC) vinculó el éxito con una supuesta capacidad para materializar las imágenes mentales de salud, riqueza y felicidad.

Johann Valentín Andreae (1586-1654)

El pastor protestante alemán Johann Valentín Andreae, buscaba alentar la unidad de los protestantes, no obstante su relativismo, frente al Papado y el Imperio (y a la Dinastía de los Habsburgo), y publica en 1614-16 tres libros titulados Fama fraternitatis, Confessio y Las Bodas químicas de Christian Rosenkreutz, que trataban sobre la “Fraternidad Rosacruz”, fundada por Christian Rosenkreutz. El origen “sincretista y esotérico” de la masonería se remonta a estos escritos.

Emblema de la “Fraternidad Rosacruciana”

Según Andreae, la Fraternidad Rosacruz poseía la forma superior de conocimiento, la más antigua y elevada tradición de la filosofía (philosophia perennis) y de la religión (teología primordial), común a todas las tradiciones religiosas, doctrina “esotérica” (secreta), que es la clave de todas las tradiciones “exotéricas” (accesibles a todos). Esta sabiduría se encontraba escondida en la tumba de Rosenkreutz, la cual se supone que estaba escondida en un bosque alemán.

g.2. Masonería operativa y aceptada

El compás y la escuadra, emblema de la masonería

Durante los siglo XVI y XVII, los rosacruces y su sabiduría fueron buscados. Uno de los lugares donde se buscaba con mayor interés era en las “corporaciones de artes y oficios” de Inglaterra y Escocia, las cuales contaban con un abundante bagaje de técnicas y simbolismos (misteres del latín «oficio-trabajo», pero que por la influencia esotérica se interpretó como mystery, «misterio»). La entrada en estas corporaciones de elementos con un marcado interés esotérico, hombres, que no eran propiamente trabajadores de ramo de la construcción, mezcló la leyenda de los rosacruces con las leyendas propias del arte de las corporaciones. En un primer momento se distinguían los miembros de las corporaciones en “operativos” (trabajadores del ramo de la construcción propiamente hablando) y en “aceptados” (esoteristas que entraban en la corporación interesados en los secretos de los rosacruces y también por intereses de tipo social). A través de los “aceptados” las logias masónicas se fueron llenando de elementos esotéricos, los cuales al no poder ser ventilados abiertamente crearon una atmósfera de “secreto” en torno a la actividad de estas corporaciones.

g.3. La masonería especulativa moderna

Así se llegó a la fecha del 24 de junio de 1717, fecha de la fundación moderna de la Secta. En esta fecha se funda la logia masónica de Londres, casi exclusivamente con miembros “aceptados”, se trata de auténticos “especulativos” (hombres con intereses esotérico-filosóficos), se consuma así la separación de la masonería de las corporaciones de trabajadores y artesanos del ramo de la construcción.

James Anderson (1679–1739)

El pastor presbiteriano James Anderson, masón especulativo, fue el encargado de elaborar las Constituciones; revisadas por un comité de masones estas constituciones son publicadas en 1723. Las constituciones contienen referencias claras al esoterismo, al secreto y a un relativismo que coexiste con el deísmo iluminista, y poseen cuatro partes (unas historia legendaria del orden y del arte masónico; los deberes, charges; el reglamento de las logias; y una serie de cantos para los tres grados, aprendiz, peón y maestro). El intento de conciliar todo esto, fue la causa de un primer cisma masónico, se acusó a la Logia de Londres –los moderns– de un racionalismo inmoderado. En antagonismo con ella se constituyó la logia de York –los Antients– “antiguos”, los cuales, más esotéricos, introdujeron un cuarto grado en la masonería, de carácter sincretista, llamado del “Arco Real”, donde se acuña un nombre que pretende ser el común denominador de la divinidad: “Jahbulon” o “Jah-Bel-On” (“Jah” de Jahveh, “Bel” del caldeo Baal y “On” de una divinidad egipcia).

Andrew Michael de Ramsay (1686-1717)

Al caballero escocés Andrew Michael de Ramsay, le es debida la multiplicación de “altos grados”. Para hacer más atractiva y difundir la masonería entre la nobleza de Francia, introduce la convicción de que la nobleza europea ha ingresado en la masonería desde la época de las Cruzadas, haciendo de ella una realidad caballeresca con una intrincada estructura de grados. También relacionará la masonería en una presunta continuidad de fantasía con los Templarios, la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo (Pauperes Conmilitones Christi); conocidos comúnmente como Caballeros templarios o Caballeros del Templo de Salomón (Milites Templi Salomonis).

Los partidarios de los “altos grados” le dieron a la masonería un acento fuertemente esotérico y ocultista, desplazando en el continente europeo la influencia de las logias inglesas, más racionalista e iluministas. La pugna entre estas dos corrientes (esotérico-ocultista y racionalista-iluminista) cristaliza en un fuerte enfrentamiento durante la Revolución francesa, donde prominentes masones “fríos” detentan el poder y persiguen a los masones de la llamada “corriente caliente”.

g.4. Difusión de la masonería

Representación del culto a la diosa Razón, tributado durante la Revolución

Recogidas las influencias de las corrientes intelectuales de la Ilustración y el enciclopedismo del siglo XVIII y del racionalismo y liberalismo del siglo XIX, la masonería se difundió muy rápidamente por Europa: en 1721, se constituyó la primera logia en Francia; en 1717, en Rusia, establecida por Pedro I; en 1723, en España; en 1734, en La Haya; en 1738, en Boston; etc.

La establecida en Francia, de origen escocés, estuardista, fue favorecida por el espíritu racionalista francés: estableció como Rito escocés antiguo y aceptado, frente al de York de las logias inglesas; y, en 1738, al fundarse la Gran Logia de Francia, la francesa quedó desvinculada de la inglesa, encontrándose desde entonces en abierta oposición. De esta división nacieron las tres ramas principales de la masonería actual: Rito inglés, Rito escocés, Rito simbólico francés.

En 1801, la primera logia influida por los “altos grados”, que se funda en Charleston, cristaliza en la versión más difundida de la masonería, el Rito escocés antiguo y aceptado estructurado en 33 grados, el cual será difundido por Albert Pike.

Albert Pike (1809-1891)

Frente al carácter aristocrático y puritano de la masonería inglesa, la francesa evolucionó hasta un difuso deísmo, inspirado en el racionalismo naturalista que poco a poco le hace perder el matiz religioso que tenía aquella; más adelante, en un segundo proceso de transformación, cambia su concepción de una base aristocrática de la sociedad por una estructura más democrática, intelectual y politizada.

Siempre ha habido una activa participación política en los designios de las logias, a las que se pueden atribuir la casi totalidad de las revoluciones burguesas del siglo XIX, tomando parte trascendente en ellas. Es significativa la relación que tuvo con la Revolución francesa, en coincidencia de lemas de las mismas en el epígrafe de “libertad, igualdad y fraternidad”.

Cartel de la Revolución, en absoluto gratuito: “Libertad, igualdad, fraternidad... o la Muerte

Mientras que en la masonería anglosajona pervive el espíritu estático y religioso inicial, la francesa se convierte, pasado el Terror y bajo el Imperio, en paladín de las nuevas tendencias liberales. Masón y liberal son términos coincidentes en muchos países europeos; durante el siglo XIX, la burguesía mercantil, intelectual o militar, desplaza al aristocratismo y al afán de perfectibilidad humana que la dominaban al nacer.

Napoleón Bonaparte (1769-1821)

En 1804, La Gran Logia General de Francia se convierte con Napoleón Bonaparte (1769-1821), en el primer centro impulsor de la masonería en Europa, siendo designado gran maestre José Bonaparte (anticipando así la conexión de los usurpadores de España con la masonería). El predominio de la masonería francesa en Europa origina una incisión interna en el universalismo de la misma. La inicial ruptura de las logias francesas, por motivos religiosos, se acentúa más aún a mediados del siglo XIX, cuando la Gran Logia de Francia suprime la obligación del lema: A la Gloria del Gran Arquitecto del Universo, quedando separada por ello del cuerpo masónico general y siendo repudiada por la Gran Logia unida de Inglaterra. Desde entonces persiste la división.

g.5. Aparente fractura de la masonería

Existe una masonería por un lado, deísta, de carácter ritual, conservadora en moral y en costumbres, que forma un bloque dirigido por Inglaterra; por otro, una masonería atea y antiteísta, más intelectual, con base humanística e implicada fuertemente en los acontecimientos de su tiempo, particularmente en el campo del compromiso político; no obstante, al quedar superado el liberalismo político intelectual, que le dio base, por nuevas tendencias (socialismo, totalitarismo, neocapitalismo, etc.), devino en mero humanismo formalista.

En el siglo XX se han efectuado varios intentos de unificación. El de 1910 fracasó al negarse Inglaterra a reconocer a la Gran Logia de Francia, que insistía en no aceptar el espíritu ritual y simbolismo religioso que tenía aquella. El 15 de mayo 1954 se llevó a cabo, sin éxito, otro nuevo intento, no obstante, cinco grandes logias europeas llegaron a un acuerdo de unificación en Luxemburgo, dejando recluida a Inglaterra. Finalmente y tras algunas defecciones (las de Austria, Suiza, etc.), varios países europeos, como Francia, Alemania, Bélgica, Holanda y Luxemburgo, según los acuerdos de sus respectivos grandes maestres aceptados en las reuniones de Estrasburgo y Bruselas de 1961 han llegado a una fusión total sustentada en la libertad de conciencia y tolerancia mutua, acuerdos a los que posteriormente se ha adherido Italia.

Emblema del Boletín de CLIPSAS, con la divisa “Libertad absoluta de conciencia” , condenada en Immortale Dei, 10.

El CLIPSAS Centre de Liaison et d’Information des Puissances maçonniques signataries de l’Appel de Strasbourg (Centro de Unión e Información de las potencias masónicas firmatarias del Apelo de Estrasburgo), reúne desde 1971, los grandes Orientes de Francia, Bélgica y Alemania y las grandes logias de Holanda, Dinamarca e Italia. Estas “obediencias” denuncian el “dogmatismo” y conservadurismo de las logias anglosajones, y admiten en sus filas ateos, agnósticos y mujeres y no renuncian a una acción política en favor de los derechos del hombre y de la democracia. Aunque los logias de lengua española no adhieren formalmente al CLIPSAS, por lo general se encuentran en posiciones similares.

6. Vinculación de la masonería con el poder constituido

Charles de Gaulle (1890-1970), derogador de la ley que prohibía la masonería

En Francia, inclinada siempre a fórmulas de gobierno basadas en la estricta libertad individual, fue siempre respetada por todos los regímenes políticos hasta 1940 en que el mariscal Petain la declaró fuera de la ley; aunque, posteriormente, en tiempo de Charles de Gaulle, quedó sin validez dicha ley.

El Duque de Kent, Eduardo, Gran Maestre de la United Grand Lodge of Freemasons of England

En Inglaterra y países nórdicos, la masonería sigue, como en estos fueros, vinculada a las monarquías parlamentarias. Admite que el mundo ha sido hecho por Dios, pero a la manera de un relojero que, una vez hecho, lo habría abandonado a él mismo.

Instantánea que capta la preclara inteligencia del doctor (por supuesto “Honoris Causa”) por la Universidad Hebrea de Jerusalén (Israel), del romano jefe del Estado parlamentario Juan Carlos que se dice “de Borbón”, usurpador del Trono de San Fernando, que «juró por Dios y sobre los Santos Evangelios cumplir y hacer cumplir las Leyes Fundamentales del Reino y guardar lealtad a los Principios que informan el Movimiento Nacional» y perjuró. De familia de acrisoladas virtudes, es un orgulloso padre político, infatigable trabajador, protector de la infancia y experto cazador.

En España, tanto los “reyes” liberales, como la República, se sometieron a sus poderes ocultos. A la hora de las responsabilidades, la Dinastía legítima está libre de toda mancha. Los Reyes Legítimos y Abanderados de la Tradición han defendido siempre la Monarquía tradicional, antiliberal por naturaleza, contrarrevolucionaria y guardadora del derecho, la justicia y la jerarquía, y han personalizado las virtudes de la Monarquía genuinamente española, jamás absolutista ni parlamentaria, pero que reina y gobierna: Monarquía Católica, Social y Representativa.

g.6. Nuevas tácticas

También “libertad, igualdad y fraternidad (y muerte)” en la masónica II República

Ya desde el 1700 y sobre todo el siglo pasado, la masonería ha elaborado una serie de posiciones doctrinales más precisas (laicismo y naturalismo), promoviendo la libertad de conciencia (absoluta), la democracia (relativista) y el ecumenismo (libertad, igualdad, fraternidad) en todos los sectores, que se extiende a la promoción de “antivalores” cristianos:

Las obediencias masónicas, cuyo anticlericalismo ha llegado a tonos virulentos, han promovido las leyes para quitar de las escuelas todo signo religioso (“la escuela laica”), para favorecer el divorcio, y más tarde las leyes del aborto y de “uniones homosexuales”, abolir la pena de muerte...

Aunque la New Age sea una variante contemporánea del esoterismo occidental, que se remonta a los grupos gnósticos surgidos en los primeros tiempos del Cristianismo y que se afianzaron en época de la Reforma en Europa, no es de extrañar que el término New Age, se haya difundido precisamente a través de la propia masonería (y de los rosacruces) en tiempos de las Revoluciones francesa y americana, apareciendo en 1921 en el título de la revista masónica The New Age Magazine, publicada por el Antiguo Rito Masónico Escocés Aceptado en la jurisdicción meridional de los Estados Unidos de América.

g.7. Condena de la masonería

Emblema de la “B’nai B’rith”, masonería judía

Desde que la Iglesia comenzó a pronunciarse acerca de la Masonería, su juicio negativo sobre ésta ha estado inspirado en múltiples razones, prácticas y doctrinales. La Iglesia no ha juzgado a la Masonería solamente por ser responsable de actividad subversiva en contra suya, sino que desde los primeros documentos pontificios sobre la materia, el Magisterio de la Iglesia ha denunciado en la Masonería ideas filosóficas y concepciones morales opuestas a la doctrina católica, esencialmente su naturalismo racionalista, inspirador de sus planes y de sus actividades en contra de la Iglesia.

La primera intervención, antes de la división de la masonería, es de la Carta apostólica In eminenti apostolatus specula del Papa Clemente XII, del 28 de abril de 1738. En ella se pone en guardia contra la naciente masonería:

«Teniendo la misión de salvar las almas. Nos ordenamos a todos los fieles, en nombre de la santa obediencia, que no se agreguen a estas sociedades de masones. También les prohibimos propagarlas o favorecerlas. Todos los cristianos deben abstenerse de esas reuniones y congresos bajo pena de excomunión inmediata, reservada exclusivamente a Nuestra Persona».

Benedicto XIV interviene con la Constitución Providas, 18 de mayo 1751, para acallar las voces que sostenían que la Constitución In eminenti había dejado de obligar; Pío VII, con la Constitución Ecclesiam a Iesu Christo, de 12 sept 1821; León XII, con la Bula Quo graviora, de 13 marzo 1825; Pío VIII, con la Encíclica Traditi, de 21 de mayo 1829;

Gregorio XVI, con la Encíclica Mirari vos de 15 agosto 1832; Pío IX, con la Encíclica Qui pluribus de 9 noviembre 1846 y Quanta cura de 8 diciembre 1864; el mismo Pío IX en la Bula Apostolicae Sedis de 12 octubre 1869 resume así las sanciones contra la masonería:

«Declaramos sometidos a la excomunión latae sententiae reservada al Soberano Pontífice a todos los que dan su nombre a las sectas de los masones o carbonarios, o bien a las asociaciones del mismo género que conspiran, ya públicamente, ya en secreto, contra la Iglesia o las legítimas potestades; y a quienes favorecen esas sociedades, de la manera que sea; y también a quienes no denuncien a sus jefes y directores, hasta que los denuncien».

León XIII en la Encíclica Humanum genus, (20 abril 1884), expone los fundamentos últimos de la secta y los peligros que entraña para la fe; en su carta al pueblo italiano Custodi (8-12-1892) escribía: «Recordemos que el Cristianismo y la Masonería son esencialmente inconciliables, al punto de que inscribirse en una significa separarse del otro».

Es también importante la Alocución consistorial de 20 de noviembre 1911 de San Pío X (AAS 30 nov. 1911).

Cartel antimasónico: «La obra de la francmasonería: Revolución. Anarquía» (Francia, 1912)

Emblemático es lo que aparece sobre el tema en el Codex Iuris Cononici del Papa Benedicto XV de 1917, ahí el canon 2335, art. 247 condenaba la masonería. Luego la ulterior confirmación de este canon por Juan XXIII en 1960.

La Sagrada Congregación del Santo Oficio (actualmente Congregación para la Doctrina de la Fe) el 27 de junio 1838, declaraba que en la condena general están comprendidas también «la masonería escocesa, irlandesa y norteamericana».

La divisa masónica “Novus Ordo Seclorum”, en el dólar americano, símbolo de la dictadura económica del capitalismo, condenada el 15-5-1931, por el Papa Pío XI, “Quadragesimo anno”, 105-108.

Pío XII, el 24 junio 1958, señaló como «raíces de la apostasía moderna el ateísmo científico, el materialismo dialéctico, el racionalismo, el laicismo, y la masonería, madre común de todas ellas».

Por si hiciera falta, durante su reinado Juan Pablo II aprobó la declaración de 26 de noviembre de 1983 de la Sagrada Congregación de la Doctrina de la Fe, que establece que «no ha cambiado el juicio negativo de la Iglesia respecto de las asociaciones masónicas, porque sus principios siempre han sido considerados inconciliables con la doctrina de la Iglesia; en consecuencia, la afiliación a las mismas sigue prohibida por la Iglesia» (Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, Declaración sobre las asociaciones masónicas).

Posteriormente, el periódico de la Santa Sede, L’Osservatore Romano, publicaría el 23 de febrero de 1985 en su edición en italiano, el artículo Imposibilidad de conciliar Fe cristiana y masonería, que reafirma la doctrina anterior.

IV. La New Age, ¿“Nueva” Era?

Entre las tradiciones que confluyen en la New Age pueden contarse: las antiguas prácticas ocultas de Egipto, la cábala, el gnosticismo cristiano primitivo, el sufismo, las tradiciones de los druidas, lo que se conoce –correctamente o no– como “cristianismo celta”, la alquimia medieval, el hermetismo renacentista, el budismo zen, el yoga, la meditación trascendental y los ejercicios tántricos, etc.

En esto consiste lo “nuevo” de la Nueva Era. Es un sincretismo de elementos esotéricos y seculares. Se vincula a la percepción, ampliamente difundida, de que el tiempo está maduro para un cambio fundamental de los individuos, la sociedad y el mundo. Hay varias expresiones de la necesidad de cambio:

– De la física mecanicista de Newton a la física cuántica;
– De un dominio de la masculinidad y el patriarcado, a una celebración de la feminidad en los individuos y en la sociedad.
– De la exaltación de la razón de la modernidad a una valoración del sentimiento, la emoción y la experiencia (descrita a menudo como un desplazamiento del pensamiento racional del “cerebro izquierdo” al pensamiento intuitivo del “cerebro derecho”);
– De la mentalidad lógica atribuida a Occidente a la mentalidad simbólica atribuida a Oriente.

V. Empuje y despegue de la New Age

Marilyn Ferguson, autora de “La conspiración de Acuario”

Debe adjudicarse a Marilyn Ferguson, quien a través de su libro The Aquarian Conspiracy. Personal and Social Transformation in Our Time, Los Ángeles, Tarcher, 1980. (Trad. esp. La conspiración de Acuario. Transformaciones personales y sociales en este fin de siglo, Barcelona, Kairós, 1985), ha vulgarizado los estudios realizados en 1974 por Willis Harman, director de política social del Instituto Stanford, sobre cómo transformar los Estados Unidos de Norteamérica en el Mundo Feliz que Huxley prefigurara en su obra que lleva el mismo título.

Marilyn Ferguson considera en este escrito la cultura de la costa del Pacífico como una visión social emergente que presagia algo sin precedentes... más que un Nuevo Orden mundial, una civilización mundial. El “movimiento” no reconoce ninguna estructura y se considera a sí mismo, en términos de M. Ferguson, una “dulce conspiración” que crece silenciosamente en la conciencia de cada hombre, relacionando y canalizando a individuos con inquietudes semejantes para que logren el crecimiento de su conciencia cósmica. Se trata de una “red”, o “conspiración silenciosa” que prepara el advenimiento de la Era de Acuario.

VI. Implicaciones políticas de la New Age

Representación de “la diosa”, Gaia, la Madre Tierra.

En la New Age hay visiones muy generalizadas, de un futuro en el que habrá una espiritualidad planetaria junto a las religiones individuales, instituciones políticas planetarias que complementarán las locales, entidades económicas globales más participativas y democráticas, una mayor importancia de las comunicaciones y la educación, un enfoque mixto de la salud que combinará la medicina profesional y la auto-curación, una comprensión del yo más andrógina, y formas de integrar la ciencia, la mística, la tecnología y la ecología.

Un buen número de grupos internacionalmente influyentes, extraen de las obras de Teilhard de Chardin los presupuestos teóricos para su objetivo de sustituir o trascender las religiones particulares para dejar espacio a una religión universal que unifique a la humanidad. En este contexto, se usa con frecuencia el término «cambio de paradigma» (paradigm shift), que puede describirse como un restablecimiento o “revival” moderno de las religiones paganas con una mezcla de influjos tanto de las religiones orientales como de la psicología, la filosofía, la ciencia y la contracultura modernas, desarrolladas en los años cincuenta y sesenta.

a) Ética global e “Hipótesis Gaia”

Estrechamente relacionado con esto, hay un esfuerzo concertado por parte de muchas instituciones para inventar una Ética Global, un esquema ético que reflejaría la naturaleza global de la cultura, la economía y la política contemporáneas. Aún más, la politización de las cuestiones ecológicas influye en todo el tema de:

James Lovelock, autor de “Hipótesis Gaia”

• La hipótesis
Gaia: La Tierra, Gaia, es nuestra madre, la Madre Tierra, que se presenta como alternativa a Dios Padre, cuya imagen se ve vinculada a una concepción patriarcal del dominio masculino sobre la mujer; cada uno de nosotros es una neurona del sistema nervioso central de la Tierra:

«Todo el ámbito de la materia viva de la tierra, desde las ballenas hasta los virus y desde los robles hasta las algas, podría considerarse como una única entidad viviente, capaz de manipular la atmósfera de la tierra para adaptarla a sus necesidades generales y dotada de facultades y poderes que superan con mucho los de sus partes constitutivas» (James Lovelock, La Hipótesis Gaia).

• El culto de la Madre Tierra: Ha tenido un enorme éxito la generalización de la ecología como fascinación por la naturaleza y resacralización de la tierra, la Madre Tierra o Gaia, gracias al celo misionero característico de los «verdes».

b) Cambio de paradigma

Thomas Kuhn (1922-1996)

Es preciso decir una palabra sobre la idea de cambio de paradigma. La popularizó Thomas Kuhn, historiador americano de la ciencia, que concibió el paradigma como «la constelación entera de creencias, valores, técnicas, etc., compartidos por los miembros de una comunidad dada» a través de su libro The Structure of Scientific Revolutions, Chicago, University of Chicago Press, 1970. (Trad. esp. La estructura de las revoluciones científicas, México, FCE, 1971). Cuando se produce un desplazamiento de un paradigma a otro, se trata de una transformación en bloque de la perspectiva más que de un desarrollo gradual: en realidad, es una Revolución.

Thomas Kuhn puso de relieve que los paradigmas rivales son inconmensurables y no pueden coexistir. Por eso, afirmar que un cambio de paradigma en el ámbito de la religión y de la espiritualidad es simplemente una manera nueva de formular las creencias tradicionales, constituye un error. Lo que sucede en realidad es un cambio radical de cosmovisión, que pone en entredicho no sólo el contenido, sino también la interpretación fundamental de la visión anterior. Tal vez el ejemplo más claro de todo esto, por lo que se refiere a la relación entre la New Age y el Cristianismo, sea la reelaboración de la vida y el significado de Jesucristo.

VII. La matriz principal del pensamiento de la New Age

La matriz esencial del pensamiento de la New Age ha de buscarse en la tradición esotérico-teosófica que gozó de gran aceptación en los círculos intelectuales europeos de los siglos XVIII y XIX. En particular, tuvo vigencia en la masonería, el espiritismo, el ocultismo y la teosofía, que compartían una especie de cultura esotérica.

Algunos ven el esoterismo del siglo XIX como algo totalmente secularizado. La alquimia, la magia, la astrología y otros elementos del esoterismo tradicional se habían integrado completamente con aspectos de la cultura moderna, incluyendo la búsqueda de las leyes causales, el evolucionismo de corte teilhardiano, la psicología y el estudio de las religiones. El esoterismo alcanzó con Madame Blavatsky su forma más clara.

H. P. “Madame” Blavatsky (1831-1891)

La médium espiritista rusa Helena Petrovna Hahn, después de casada Helena Petrovna Blavatsky, afirmó haber estado en el Tibet entre 1851 y 1858 recibiendo las enseñanzas de la “Gran Fraternidad Blanca”. Comenzó la interpretación esotérica de los escritos de Saint Germán, y es la autora de los libros Isis desvelada (1875) y La doctrina secreta. En 1875 funda en Nueva York la Theosophical Society in America junto con el Cor. Henry Olcott y otros.

Emblema de la Sociedad Teosófica

La Sociedad
, como la llaman, tiene por objeto fundir elementos de las tradiciones orientales y occidentales en una forma de espiritismo evolucionista. Su sede nacional está ahora en Wheaton, Illinois; la sede internacional se encuentra en Adyar, Chennai, India; ésta es la organización madre del movimiento a nivel mundial. Tiene tres objetivos principales:

1. «Formar un núcleo de la Fraternidad Universal de la Humanidad, sin distinción de raza, credo o color».
2. «Promover el estudio comparativo de la religión, la filosofía y la ciencia».
3. «Investigar las leyes desconocidas de la Naturaleza y los poderes latentes del hombre».

• El primer objetivo rechaza implícitamente el “fanatismo irracional” y el “sectarismo” del Cristianismo tradicional tal como lo conciben los espiritistas y los teósofos...

• Para los teósofos la “ciencia” significa las ciencias ocultas, y la “filosofía”, la occulta philosophia, la más antigua y elevada tradición de la filosofía (lo que llaman, de modo inapropiado, philosophia perennis) y de la religión (teología primordial), doctrina esotérica (secreta) que es la clave de todas las tradiciones exotéricas (accesibles a todos).

• Para los teósofos las leyes de la naturaleza son de índole oculta o psíquica y esperan que la religión comparativa desvele una “tradición primordial” modelada, en último término, a partir de una philosophia perennis hermética.

a) Mística teosófica

El término antiguo, teosofía, que se refería originalmente a una especie de mística. Se la ha relacionado con los gnósticos y los neoplatónicos griegos, con el Maestro Eckhart, Nicolás de Cusa y Jacob Boehme. La Sociedad Teosófica confirió gran importancia al término. La mística teosófica tiende al monismo, acentúa la unidad esencial de los componentes espirituales y materiales del universo. Busca también las fuerzas ocultas responsables de la interacción entre la materia y el espíritu, de modo que la mente humana y la divina acaben por encontrarse. Es aquí donde la teosofía ofrece la redención mística o la iluminación.

Jakob Böhme (1575-1624)

El filósofo luterano panteísta alemán Jakob Böhme, autor de Aurora, o crepúsculos matutinos (1612), muy interesado por la que llama “mística”, era autodidacta, y no creó un sistema bien articulado y completo. Expuso sus intuiciones dialécticas acerca de la naturaleza contradictoria de las cosas y del mundo, por medio de imágenes poéticas y símbolos tomados del Maestro Eckhart, Nicolás de Cusa, de la astrología, la alquimia y la cábala. En sus obras, la transposición de los relatos escriturísticos, animada por la fuerza del ideal religioso, alterna con las observaciones de que Dios y la naturaleza, forman una unidad; y que fuera de la naturaleza, nada existe. En todo anida la contradicción, incluso en Dios se encuentran el bien y el mal. En esta dicotomía veía Böhme la fuente del desarrollo del mundo. Las ideas de Böhme influyeron sobre el ulterior desarrollo de la filosofía alemana (Hegel, Hamann, Schelling, etc.).

b) Presupuestos filosóficos de la New Age. Filosofía de la cultura

b.1 Presupuestos filosóficos de la New Age

La New Age ve el universo occidental escindido a causa de las categorías de monoteísmo, trascendencia, alteridad y separación. Descubre un dualismo fundamental en divisiones como las que hay entre real e ideal, relativo y absoluto, finito e infinito, humano y divino, sacro y profano, pasado y presente, que remiten todas a la «conciencia infeliz» de Hegel y son responsables de una situación considerada trágica.

Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831)

La respuesta de la New Age es la unidad mediante la fusión: pretende reconciliar alma y cuerpo, femenino y masculino, espíritu y materia, humano y divino, tierra y cosmos, trascendente e inmanente, religión y ciencia, las diferencias entre las religiones, el Yin y el Yang. Ya no hay, pues, alteridad. Lo que queda, en términos humanos, es la transpersonalidad. El mundo de la New Age no es problemático: no queda nada por alcanzar. Pero la cuestión metafísica de la unidad y la pluralidad sigue sin respuesta, tal vez sin plantearse siquiera; se lamentan los efectos de la desunión y de la división, pero la respuesta es una descripción de cómo aparecerían las cosas en otra óptica.

La New Age implica una creencia fundamental en la perfectibilidad de la persona humana mediante una amplia variedad de técnicas y terapias (en contraposición con la idea cristiana de cooperación con la gracia divina). Existe una coincidencia de fondo con la idea de Nietzsche de que el Cristianismo habría impedido la manifestación plena de la humanidad genuina.

Friedrich Wilhem Nietzsche (1844-1900)

Nietzsche decía que el Cristianismo es «una opción contra la vida» y que «habría dado de beber al eros un veneno, el cual, aunque no le llevó a la muerte, le hizo degenerar en vicio».

Mandaba al hombre «reírse de la verdad y de los ideales», afirmaba que «Dios es “alienante” para el hombre, de modo que si éste quiere ser él mismo, ha de acabar con Dios», llegando a decir que «sólo podemos hacer fiesta si Dios no existe».

En este contexto, la perfección significa alcanzar la propia realización según un orden de valores que nosotros mismos creamos y que alcanzamos por nuestras propias fuerzas: de ahí que podamos hablar de un yo auto-creador. Desde esta óptica, hay más diferencia entre los humanos tal como son ahora y como serán cuando hayan realizado su potencial, que la que existe actualmente entre los humanos y los antropoides.

b.2. Filosofía de la cultura

Sigismund Schlomo Freud (1856-1939), más conocido como Sigmund Freud, consideraba que el “núcleo” del hombre estaría dominado por la unión entre el instinto erótico (eros) y el destructivo (tanatos), y la vida consistiría en satisfacerlos. Propuso la superación de cualquier censura interna a la conciencia individual y consideraba la cultura como el conjunto de creaciones sociales que reprimen la libido y así posibilitan la vida humana.

Karl Heinrich Marx (1818-1883), estimaba la cultura como un producto superestructural determinado por la infraestructura económica.

José Ortega y Gasset (1883-1955), pensaba que la cultura es aquello que el hombre hace cuando siente que naufraga en el mar de la vida.

c) Evolucionismo

Charles Robert Darwin (1809-1882)

Una poderosa corriente de la cultura occidental moderna que ha contribuido a difundir las ideas de la New Age es la aceptación general y acrítica de la teoría evolucionista de Darwin. La evolución propia del espiritismo evolucionista de los teósofos y Teilhard va mucho más allá de la evolución de los seres hacia formas de vida superiores. El modelo físico se proyecta sobre el ámbito espiritual, de modo que una fuerza inmanente del interior de los seres humanos los impulsa hacia formas superiores de vida espiritual.

Se dice que los seres humanos no tienen control sobre esta fuerza, pero sus buenas o malas acciones pueden acelerar o retrasar el proceso. Se piensa que la creación entera, incluyendo la humanidad, avanza inexorablemente hacia una fusión con lo divino. La reencarnación, naturalmente, ocupa un lugar importante en esta visión de una evolución espiritual progresiva que, según se dice, comienza antes del nacimiento y continúa después de la muerte.

Gotthold Ephraim Lessing (1729-1781)

En Occidente, después de Lessing, la reencarnación se ha entendido de manera mucho más optimista que la oriental, como un proceso de aprendizaje y de realización individual progresiva. El espiritismo, la teosofía, la antroposofía y la New Age ven la reencarnación como una participación en la evolución cósmica. Este enfoque postcristiano de la escatología se considera como la respuesta a las cuestiones no resueltas por la teodicea y prescinde del concepto de infierno. Cuando el alma se separa del cuerpo, los individuos pueden volver la mirada hacia toda su vida hasta ese instante y cuando el alma se une a su nuevo cuerpo se obtiene una visión anticipada de la siguiente fase de la vida. Uno puede acceder a sus vidas anteriores mediante los sueños y las técnicas de meditación.

d) Espiritismo

Madame Blavatsky afirmaba mantener contactos con los mahatmas o maestros, seres excelsos que, conjuntamente, constituyen la Gran Hermandad Blanca. Según ella, eran éstos quienes dirigían la evolución de la raza humana y orientaban la labor de la Sociedad Teosófica. Los seguidores de la Sociedad Teosófica creen en la existencia de estos maestros, los cuales serían seres espirituales, u hombres especialmente favorecidos por el destino, que se habrían desarrollado más que la mayoría de los otros hombres, es decir, que habrían llegado a ser especialmente iluminados.

Emanuel Swedenborg (1688-1772)

Swedemborg declaró que había recibido de Dios el poder para comunicarse con otro mundo y explicar las Escrituras. El espiritismo es una postura vehementemente anticristiana, llegó a convertirse en una nueva religión y se desarrolló en el ambiente de las ideas de Swedenborg: mientras que para la doctrina esotérica tradicional cada elemento natural poseía en su interior la vida divina, para Swedenborg la naturaleza es un reflejo muerto del mundo espiritual vivo. Esta idea está muy metida en el corazón de la visión posmoderna de un mundo desencantado y en los diversos intentos por “re-encantarlo”.

Franz Anton Mesmer (1734-1815)

El espiritismo también se desarrolló en el ambiente de las ideas de Mesmer, prominente escritor y filósofo del “trascendentalismo”, movimiento de escritores y pensadores del siglo XIX de Nueva Inglaterra, que compartían un conjunto idealista de creencias en la unidad esencial de la creación, la bondad innata de la persona humana, y la superioridad de la intuición frente a la lógica, la experiencia para descubrir las verdades más profundas y un nuevo misticismo natural que integraba conceptos del hinduismo con otros de carácter popular americano, tales como el individualismo, la responsabilidad personal y la necesidad de triunfar.

Kate Fox (1838-1892), y su hermana Margaret Fox (1836-1892)

Después de estos precedentes podemos afirmar que el espiritismo moderno comienza a actuar en el año 1897 en Hydersville, New York, en una granja donde vivía la familia Fox con sus dos niñas Margarita y Katie Fox. Su madre pidió a uno que daba golpes en la casa que si era un ser humano diese un golpe y que si era un espíritu diese dos golpes; como se escucharon dos golpes empezó a creer en los espíritus y en la posibilidad de relacionarse con ellos por medio de golpes y otras prácticas, entrando poco a poco sus hijas en prácticas espiritistas. Quien supuestamente se comunicaría con las hermanas Fox sería el espíritu de Charles Rosna, quien había sido asesinado a los 31 años, parte de cuyo esqueleto fue encontrado en el sótano de su casa.

Posteriormente estas hermanas cambian su pensamiento. Su fama creció rápidamente, extendiéndose el espiritismo en Estados Unidos y en Europa, aunque parece que los espíritus no las ayudaron mucho, ya que terminaron en la miseria y el alcoholismo. Las hermanas Fox reconocieron públicamente que se trataba de trucos. Sin embargo esto no logró detener la expansión y alcanzó los cinco continentes, especialmente a Hispanoamérica. Se calcula que en Brasil habrá tres millones de espiritistas, y un millón en los demás países del continente.

Allan Kardec (1804-1869)

El padre del espiritismo moderno, Allan Kardec, se llamaba Lyon Hyppolite Denizard, pero toma el nombre de Allan Kardec, que creía ser el de su existencia anterior. Maestro de León Denis, funda en 1862 en París la Sociedad de Estudios Psíquicos. Enseña que los espíritus son agentes del poder divino que cumplen los deseos de Dios en la tierra y mantienen la armonía del universo; éstos se perfeccionan mediante encarnaciones sucesivas cuando entran en nuevos cuerpos. Jesucristo es considerado como la gran entidad encarnada, la mayor que haya aparecido en el mundo. El Evangelio fue reinterpretado según el espiritismo, en el famoso libro de Allan Kardec: El Evangelio según el espiritismo.

Kardec influyó en la difusión del espiritismo en las “religiones” afro-brasileñas, como la Umbanda, fundada en 1904 en Brasil. En algunos nuevos movimientos religiosos de Japón se dan también elementos espiritistas.

e) Helen Schucman y el Channeling

En el contexto acuariano, el channeling, es una técnica de gran importancia. “Canaliza” supuestos mensajes de entidades que creen habitan más allá del mundo visible y que pueden ser tanto espíritus ya difuntos y aún no reencarnados, como entidades extraterrestres, incluido el mismo Jesús o algún otro de los “Maestros Ascendidos”. Técnicas basadas en los procesos de hiperoxigenación y auto-hipnosis tomadas de los ejercicios respiratorios del yoga, junto con el denominado “control mental” -de alto riesgo para el equilibrio psíquico y emocional de los individuos-, son recursos muy frecuentes entre los iniciados en la New Age. El channeling es el contacto con el espiritismo clásico; pero, sin depender de manifestaciones físicas como golpes, movimientos de objetos, materializaciones, sino poniéndose en contacto con seres de otra dimensión, espíritus colectivos extraterrestres, ángeles, Cristo, maestros tibetanos, maestros superiores, guías indios.

Helen Schucman, autora de la obra “A couse in miracles”

El libro más importante acerca del channeling se llama A couse in miracles, por Helen Schucman. Este channeling desfigura la persona humana desde el sujeto, hasta su modo de conocer y de pensar la realidad, puede lograrse a través de la ouija, la bola de cristal o médiums. La New Age ha monopolizado el mercado de los “nuevos canales” o médiums; individuos que dicen que permiten que sus cuerpos y su voz sean utilizados como vehículos para maestros y mensajes del “más allá”.

f) James, Jung, Maslow y la sacralización de la psicología

William James (1842-1910), psicólogo americano, definió la religión como experiencia, no como dogma y enseñó que los seres humanos pueden cambiar sus actitudes mentales a fin de convertirse en arquitectos de su propio destino.

Carl Gustav Jung (1875-1961), psiquiatra suizo, antiguo discípulo de Freud, puso de relieve el carácter trascendente de la conciencia e introdujo la idea del inconsciente colectivo, una especie de depósito de símbolos y recuerdos compartidos con personas de diversas épocas y culturas diferentes.

Las convicciones religiosas de Jung son tan diferentes a lo largo de las diversas etapas de su vida, que la imagen de Dios que se desprende es sumamente confusa. Un elemento central de su pensamiento es el culto al sol, donde Dios es la energía vital (libido) del interior de la persona. Según afirmó él mismo «esta comparación no es un mero juego de palabras». Este es «el dios interior» al que se refiere Jung, la divinidad esencial que creía existía en todo ser humano. El camino hasta el universo interior pasa a través del inconsciente y la correspondencia del mundo interior con el exterior reside en el inconsciente colectivo.

La convicción generalizada en la New Age de que cada uno crea su propia realidad es atractiva pero ilusoria. Cristaliza en la teoría de Jung, según la cual el ser humano es una vía de acceso desde el mundo exterior a un mundo interior de infinitas dimensiones, donde cada persona es un Abraxas que da a luz su propio mundo o lo devora.

Tanto William James como Carl Gustav Jung contribuyeron a la “sacralización de la psicología”, que se ha convertido en un elemento fundamental del pensamiento y de la práctica de la New Age. En efecto, Jung no sólo psicologizó el esoterismo, sino que también sacralizó la psicología, llenándola de los contenidos de la especulación esotérica. El resultado fue un corpus de teorías que permite hablar de Dios cuando en realidad se quiere decir la propia psique, y hablar de la propia psique cuando en realidad se quiere decir lo divino. Si la psique es “mente”, y Dios también es “mente”, entonces hablar de una cosa significa hablar de la otra. A la acusación de haber “psicologizado” el Cristianismo responde que «la psicología es el mito moderno y sólo podemos entender la fe en estos términos».


Abraham Maslow (1908-1970). A través de sus enseñanzas la New Age recibe la denominada “psicología transpersonal” de Jung, y afirma que el “yo consciente” de cada individuo se encuentra inmerso en una conciencia suprapersonal, común a la humanidad entera, una especie de depósito de experiencias y conocimientos forjados por el conjunto de la humanidad desde sus orígenes, y a los cuales el individuo normalmente no accede de un modo consciente.

Helen Palmer, tras la publicación de su libro The Enneagram, (Nueva York, Harper-Row, 1989), ha popularizado el eneagrama como símbolo de un sistema de tipología de la personalidad que consta de nueve tipos caracterológicos básicos.

El eneagrama (del griego ennéa = nueve + gramma = signo) designa un diagrama compuesto por un círculo con nueve puntos en su circunferencia, unidos entre sí por un triángulo y un hexágono circunscritos. Originariamente se utilizó para la adivinación, actualmente como medio de desarrollo personal.

G. I. Gurdjieff (1872-1949)

Helen Palmer reconoce su deuda con G. I. Gurdjieff, médico y pensador esotérico ruso, Claudio Naranjo, psicólogo chileno y Óscar Icazo, autor boliviano fundador de Arica (nombre quechua que significa “puerta abierta”, denominado en 1969, Instituto de gnoseología y actualmente también Clasificación Científica de la Conciencia). El origen del eneagrama permanece envuelto en el misterio, si bien algunos sostienen que procede de la mística sufí.

g) Leonard Orr y el renacer (rebirthing)

Acorde con las teorías psicológicas transpersonales, la New Age sostiene que es posible vivir conscientemente algunos acontecimientos que serían fundamentales para el desarrollo del karma presente de cada uno de nosotros -como son el nacimiento y la muerte-, proponiendo terapias de rebirthing y de “viaje a las puertas de la muerte”.

Leonard Orr

A comienzos de los años 1970, Leonard Orr describió el renacer (rebirthing) como un proceso mediante el cual a una persona puede identificar y aislar áreas de su conciencia sin resolver y que son origen de sus problemas actuales; con ayuda de un médium, hace una “regresión” hasta su infancia y borra toda enseñanza moral y religiosa de su mente para así poder liberarse totalmente de los “yugos” que no le permiten realizarse en plenitud.

h) Otras técnicas New Age

Moshe Feldenkrais (1904-1984), creador de una de las técnicas “New Age”

La New Age podría ser descrito también por el deseo de transformación de la persona. Buscan despojarse de una vida concebida como vieja e inaceptable y entrar en una Nueva Era fascinante a través de la autotransformación personal y colectiva.

Para lograrlo, además del rebirthing y las terapias de reencarnación, viajes a las puertas de la muerte, viajes del alma o astrales, la New Age cubre un amplio espectro de prácticas, tales como:

La acupuntura, el aislamiento, la sobrecarga sensorial, el biofeedback, la quiropráctica, la kinesiología, la homeopatía, la iridología,

El training autógeno (por medio de autosugestiones se toma el control de todo el cuerpo), actividades creativas, experiencias estéticas de profunda emoción, hipnosis y autohipnosis, diversos tipos de meditación y visualización, psicoterapias y uso de drogas;

Actividades físicas y disciplinarias terapéuticas como el tai chi y el yoga, técnicas antistress, imposición de manos, el masaje y varios tipos de bodywork (tales como ergonomía, Feldenkrais, reflexología, Rolfing, reblazing, masaje de polaridad, tacto terapéutico, etc.);

Insistencia en el poder de la “energía” (se dice que la fuente de la sanación está dentro de nosotros mismos, que la podemos alcanzar cuando estamos en contacto con nuestra energía interior o con la energía cósmica);

Terapias nutricionales, sanación psíquica, varios tipos de medicina a base de hierbas, la sanación mediante cristales (cristaloterapia), metales (metaloterapia), música (musicoterapia) o colores (cromoterapia);

Los “programas en doce pasos” y los grupos de auto-ayuda.

VIII. La exaltación esotérica de la humanidad

a) Esoterismo y satanismo

La forma extrema de la exaltación de la humanidad, típica de la New Age, es el satanismo que subvierte la correcta relación entre el Creador y la criatura. Satán se convierte en el símbolo de una rebelión contra las convenciones y las reglas, símbolo que con frecuencia adopta formas agresivas, egoístas y violentas: es preocupante la presencia subliminal de simbolismo satánico en algunas variedades de música rock, que ejercen una profunda influencia en los jóvenes. El satanismo es una de las consecuencias de la exaltación de la humanidad cuando implica la negación de un Dios trascendente.

Pero no se trata solamente de algo que afecte a los jóvenes. Los temas básicos de la cultura esotérica también están presentes en los ámbitos de la política, la educación y la legislación. Esto se aplica especialmente a la ecología. Su fuerte acentuación del biocentrismo niega la visión antropológica de la Biblia, según la cual el hombre es el centro del mundo por ser cualitativamente superior a las demás formas de vida natural. El ecologismo desempeña hoy un papel destacado en la legislación y en la educación, a pesar de que de este modo infravalora al ser humano.

b) Matriz cultural esotérica

La misma matriz cultural esotérica puede hallarse en la teoría ideológica subyacente a la política de control de la natalidad y los experimentos de ingeniería genética y de clonación humana, que parecen expresar el sueño humano de re-crearse a sí mismos. Se espera lograr este sueño descifrando el código genético, alterando las reglas naturales de la sexualidad y desafiando los límites de la muerte.

b.1. Política de control de natalidad

Basándose en datos alarmistas, diferentes organismos de las Naciones Unidas han invertido, y siguen invirtiendo, considerables medios financieros, con la finalidad de obligar a numerosos países a adoptar políticas maltusianas. Es un hecho probado que esos programas, supervisados siempre desde el extranjero, contienen habitualmente medidas coercitivas de control de la natalidad. De igual modo, la ayuda al desarrollo está regularmente condicionada a la aplicación de programas de control de la población, que incluyen la esterilización forzada o realizada sin que las víctimas lo sepan. Por otra parte, estas acciones maltusianas son asumidas y ampliadas por los gobiernos nacionales, con la colaboración de organizaciones no gubernamentales (ONG), entre las cuales la más conocida es la Federación internacional de la planificación de la familia (IPPF), que junto a la UNFPA tiene programas en 157 países, haciendo lobby para cambiar las leyes e imponer leyes de control de nacimientos, con fondos de 335 millones de dólares americanos (Cf. Intervención de Jean-Louis Tauran, en la VI Asamblea General de la Pontificia Academia para la Vida, febrero de 2000).

Marcha macabra de la IPPF: “Free choice [to abort] saves lives”: (La libre opción [de abortar] salva vidas)

Es preciso recordar las campañas masivas de esterilización masculina y femenina, realizadas en la India en 1954 y 1976, con todos los escándalos que se produjeron, y que llevaron a la caída del Gobierno de la señora Gandhi. El consentimiento de las personas a una intervención quirúrgica hecha en condiciones carentes de higiene se había obtenido ofreciéndoles productos alimentarios. El número de estas esterilizaciones «voluntarias» disminuyó en un 90% al año siguiente de la caída del gobierno de la señora Ghandi. Cf. J. H. Leavesley, Update on sterilization, Family Planning Information Service, vol. 1, n. 5, 1980.

En Brasil, entre las mujeres que han utilizado algún método de control de la natalidad, alrededor del 40% han sido esterilizadas.

b.2. Experimentos de ingeniería genética

Se deben considerar ‘lícitas las intervenciones sobre el embrión humano, siempre que respeten la vida y la integridad del embrión, que no lo expongan a riesgos desproporcionados, que tengan como fin su curación, la mejora de sus condiciones de salud o su supervivencia individual’ (CDF, instr. Donum vitae 1, 3).

‘Es inmoral producir embriones humanos destinados a ser explotados como «material biológico» disponible’ (CDF, instr. Donum vitae 1, 5).

‘Algunos intentos de intervenir en el patrimonio cromosómico y genético no son terapéuticos, sino que miran a la producción de seres humanos seleccionados en cuanto al sexo u otras cualidades prefijadas. Estas manipulaciones son contrarias a la dignidad personal del ser humano, a su integridad y a su identidad’ (CDF, instr. Donum vitae 1, 6).

b.3. Ideología de «gender»

Dentro de un proceso que podría denominarse de gradual desestructuración cultural y humana de la institución matrimonial, no debe ser minusvalorada la difusión de cierta ideología de gender: En la dinámica integrativa de la personalidad humana un factor muy importante es el de la identidad. La persona adquiere progresivamente durante la infancia y la adolescencia conciencia de ser “sí mismo”, adquiere conciencia de su identidad. Esta conciencia de la propia identidad se integra en un proceso de reconocimiento del propio ser y, consiguientemente, de la dimensión sexual del propio ser. Es por tanto conciencia de identidad y diferencia. Los expertos suelen distinguir entre:

Identidad sexual: Conciencia de identidad psico-biológica del propio sexo, y de diferencia respecto al otro sexo e
Identidad genérica: Conciencia de identidad psico-social y cultural del papel que las personas de un determinado sexo desempeñan en la sociedad.

En un correcto y armónico proceso de integración, la identidad sexual y genérica se complementan, puesto que las personas viven en sociedad de acuerdo con los aspectos culturales correspondientes a su propio sexo. La categoría de identidad genérica sexual (gender) es, por tanto, de orden psico-social y cultural. Es correspondiente y armónica con la identidad sexual, de orden psico-biológico, cuando la integración de la personalidad se realiza como reconocimiento de la plenitud de la verdad interior de la persona, unidad de cuerpo (dimensiones personales materiales/instintivas) y de alma (dimensiones personales espirituales/interiores: inteligencia, voluntad y afectividad).

Ahora bien, a partir de la década 1960-1970, ciertas teorías (que hoy suelen ser calificadas por los expertos como “construccionistas”), sostienen no sólo que la identidad genérica sexual (gender) sea el producto de una interacción entre la comunidad y el individuo, sino incluso que dicha identidad genérica sería independiente de la identidad sexual personal, es decir, que los géneros masculino y femenino de la sociedad serían el producto exclusivo de factores sociales, sin relación con verdad ninguna de la dimensión sexual de la persona. De este modo, cualquier actitud sexual resultaría justificable, incluida la homosexualidad, y es la sociedad la que debería cambiar para incluir, junto al masculino y el femenino, otros géneros, en el modo de configurar la vida social. Diversas teorías construccionistas sostienen hoy día concepciones diferentes sobre el modo en que la sociedad tendría –según ellos sostienen– que cambiar adaptándose a los distintos gender (piénsese, por ejemplo, en la educación, la sanidad, etc.). Algunos sostienen tres géneros, otros cinco, otros siete, otros un número distinto según diversas consideraciones.

Wilhelm Reich (1897-1957)

La ideología de «gender» ha encontrado en la antropología individualista del neo-liberalismo un ambiente favorable. Tanto el marxismo como el estructuralismo han contribuído en diferente medida a la consolidación de esta ideología de «gender», que ha sufrido diferentes influjos, tales como la “revolución sexual”, con postulados como los representados por Wilhelm Reich respecto a la llamada a una “liberación” de cualquier disciplina sexual.

Herbert Marcuse (1898-1979)

Tampoco deben ser desdeñadas las invitaciones de Herbert Marcuse a experimentar todo tipo de situaciones sexuales, entendidas desde un polimorfismo sexual de orientación indiferentemente “heterosexual” (es decir, la orientación sexual natural) u “homosexual” (es decir, la atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo), desligadas de la familia y de cualquier finalismo natural de diferenciación entre los sexos, así como de cualquier obstáculo derivado de la responsabilidad procreativa.

b.4. La New Age y la “celebración de lo femenino”

El feminismo representado por las aportaciones de Margaret Sanger y Simone de Beauvoir no puede ser situado al margen de este proceso histórico de consolidación de la ideología de gender. De este modo, «heterosexualidad» y monogamia ya no parecen ser considerados sino como uno de los casos posibles de práctica sexual. En los últimos años se han delineado nuevas tendencias para afrontar la cuestión femenina.

Margaret Sanger (1879-1966)

Una primera tendencia subraya fuertemente la condición de subordinación de la mujer a fin de suscitar una actitud de contestación. La mujer, para ser ella misma, se constituye en antagonista del hombre. A los abusos de poder responde con una estrategia de búsqueda del poder. Este proceso lleva a una rivalidad entre los sexos, en el que la identidad y el rol de uno son asumidos en desventaja del otro, teniendo como consecuencia la introducción en la antropología de una confusión deletérea, que tiene su implicación más inmediata y nefasta en la estructura de la familia.

Emblema feminista

Una segunda tendencia emerge como consecuencia de la primera. Para evitar cualquier supremacía de uno u otro sexo, se tiende a cancelar las diferencias, consideradas como simple efecto de un condicionamiento histórico-cultural. En esta nivelación, la diferencia corpórea, llamada sexo, se minimiza, mientras la dimensión estrictamente cultural, llamada género, queda subrayada al máximo y considerada primaria. El obscurecerse de la diferencia o dualidad de los sexos produce enormes consecuencias de diverso orden. Esta antropología, que pretendía favorecer perspectivas igualitarias para la mujer, liberándola de todo determinismo biológico, ha inspirado de hecho ideologías que promueven, por ejemplo, el cuestionamiento de la familia a causa de su índole natural bi-parental, esto es, compuesta de padre y madre, la equiparación de la homosexualidad a la heterosexualidad y un modelo nuevo de sexualidad polimorfa.

Simone de Beauvoir (1908-1986)

Un componente destacado de los escritos de Madame Blavatsky era la emancipación de la mujer, lo cual implicaba un ataque contra el Dios “masculino” del Cristianismo. Invitaba a volver a la diosa madre del hinduismo y a la práctica de las virtudes femeninas. Esta ideas continuaron bajo la guía de Annie Besant (1847-1933), que se hallaba en la vanguardia del movimiento feminista. La New Age muestra una notable preferencia por las religiones orientales o precristianas, a las que se considera incontaminadas por las distorsiones cristianas. De aquí el gran respeto que merecen los antiguos ritos agrícolas y los cultos de fertilidad.

Annie Besant (1847-1933)

“Gaia”, la Madre Tierra, se presenta como alternativa a Dios Padre, cuya imagen se ve vinculada a una concepción patriarcal del dominio masculino sobre la mujer; defiende el feminismo o la búsqueda de una religión y una piedad matriarcal, haciendo referencia a la madre naturaleza, la diosa madre y la madre tierra. Es la Era del predominio del principio feminista. Surge un rechazo del “machismo” del Dios de la Biblia. Por eso su insistencia en la femineidad de Dios. A Dios se le reemplaza por una divinidad masculina-femenina. Se pide el regreso al culto a “Gaia”, la “madre tierra” y por lo tanto, se regresa a las antiguas diosas Isis, Demeter, Asterté, Hera, etc.

Gerald Gardner (1884-1964)

En la actualidad, la Wicca y la “espiritualidad de las mujeres” continúan esta lucha contra el Cristianismo “patriarcal”. Gerald Gardner acuña en 1939 en Inglaterra, wicca, antiguo término inglés para designar a las brujas (witches), aplicado a un resurgir neopagano de algunos elementos de la magia ritual; se basaba en algunos textos eruditos, según los cuales la brujería (witchcraft) europea medieval era una antigua religión natural perseguida por los cristianos. Con el nombre the Craft, se extendió rápidamente en Estados Unidos durante los años 1960, donde se vinculó con la «espiritualidad de las mujeres».

IX. Magia ceremonial moderna

a) McGregor Mathers y la Golden Dawn

Fundada en 1887 en Londres por Samuel Liddell MacGregor Mathers (1854-1918), la Orden Hermética del Amanecer Dorado (Hermetic Order of the Golden Dawn), grupo ocultista inglés abiertamente satanista, será la más famosa orden de magia ceremonial moderna. Uno de los elementos doctrinales de los que se nutrirá en su origen es el primero de los escritos de Madame Blavatsky, Isis desvelada, y su lugar de incubación fue la Societas Rosacruciana de Anglia, sociedad inicialmente reservada a masones.

Dejó de existir con este nombre en 1903-1905, pero se fundaron otras dos organizaciones que continuaron el movimiento: Stella Matutina (en 1905 se formó una división conocida como Order of the Companions of the Ring Light in the Morning) y el Alfa et Omega (Ordine Rosacruciano dell Alfa et Omega); se ha divido en muchas ramas y hubo muchos conflictos entre ellas; grupos modernos, que defienden sus nexos históricos con los primeros “templos” de la “orden”, formaron en 1998 en Londres y París una nueva asociación: La Confederación Unida de Templos Autónomos e Independientes de la Orden Hermética del Amanecer Dorado, que tiene muchos afiliados en todo el mundo, incluyendo grupos en Argentina, Colombia, España, Estados Unidos, Honduras, México, Paraguay, Uruguay y Venezuela; existen vínculos con la Confederatio Fraternitatis Rosae Crucis, CFRC.

b) Crowley y el Arcanum Arcanorum

Aleister Crowley (1875-1947), uno de los más notables exponentes del satanismo contemporáneo, fue iniciado en la magia en esta orden. Conocedor perfecto del tarot y el I Ching, escribe en 1904 su Liber Legis, presuntamente dictado por Aiwas, y funda en 1906 en Londres el Sigillvm Sanctvm Fraternitatis A.A. o Arcanum Arcanorum, también conocido como la Orden de la Estrella Plateada (The Order of the Silver Star) o la Gran Hermandad Blanca (The Great White Brotherhood).

Entre sus prácticas se incluía el consumo de drogas alucinógenas y unos rituales de magia sexual inventados por él, conocidos como Thelema, un supuesto sistema espiritual y religioso centrado en las ideas de libertad absoluta y el crecimiento personal; los escritos de Crowley fueron la fuente principal de muchas de las enseñanzas sobre la “magia ceremonial” en el siglo XX; aunque representa una tradición nueva y distinta de la Orden Hermética del Amanecer Dorado y de las organizaciones que provienen de ella, la tradición thelémica de Crowley usa nombres similares.

Crowley sostenía que la historia debía dividirse en tres eras según la mitología egipcia, las cuales estaban caracterizadas por el ejercicio del poder por los distintos sexos. Según su visión de la historia, en 1904 se habría iniciado la Era de Horus, que corresponde al dominio del verdadero ser del hombre, la androginia (conciencia de la presencia de los elementos masculinos y femeninos en cada persona) que no es hermafroditismo (presencia de características físicas de los dos sexos en una persona), donde desaparecerá toda sumisión a autoridades religiosas, políticas o al mismo Dios.

c) Reuss y Hyatt

Emblema de OTO

En 1912 Theodor Reuss funda en Londres el Ordo Templi Orientis, OTO, quien recluta a Aleister Crowley como Gran Maestre; Crowley sigue afiliado a OTO hasta su muerte en 1947; el OTO se divide en muchas ramas en Europa y los Estados Unidos; tiene su sede internacional en Berlín, Alemania. En 1989 Christopher S. Hyatt y David Cherubim fundan en Phoenix, Arizona la Orden y Templo Thelémicos del Amanecer Dorado (Thelemic Order and Temple of the Golden Dawn), orden thelemica afiliada a la Fundación Aleister Crowley, que acepta la enseñanza de Aleister Crowley de que a Nueva Era (Eón) de Horus comenzó en 1904.

d) Nexos entre las diversas Golden Dawns y la New Age

Emblema de la “Golden Dawn”

Notemos en este paso superficial por Golden Dawn las importantes similitudes de fondo que existen entre esta enseñanza y el pensamiento New Age: comenzamos una etapa nueva, donde no deben existir autoridades de ningún tipo, ni leyes que no sean la única ley suprema del Amor; el período de la pluralidad de religiones está pasando, nos acercamos a la manifestación plena de la verdad del hombre, del “sí mismo” que es la recuperación de una unidad que primitivamente poseía y de la que ahora está despojado.

Según la New Age todo cuanto hay en el universo esta interrelacionado. En efecto, cada parte es en sí misma una imagen de la totalidad. El todo está en cada cosa y cada cosa en el todo. En la “gran cadena del ser”, todos los seres están íntimamente vinculados y forman una sola familia con diferentes grados de evolución. Toda persona humana es un holograma, una imagen de la creación entera, en la cual cada cosa vibra con su propia frecuencia. Cada ser humano es una neurona del sistema nervioso central y todas las entidades individuales se hallan en relación de complementariedad unas con otras. En realidad, hay una complementariedad o androginia interna en toda la creación.

X. El holismo y el movimiento hippie

a) Holismo: “totalidad” (wholeness) y “santidad” (holiness)

Una de las preocupaciones centrales del movimiento New Age es la búsqueda de “totalidad”. Invita a superar todas las formas de “dualismo”, ya que dichas divisiones son un producto insalubre de un pasado menos iluminado. Las divisiones que según los promotores de la New Age se deben superar, incluyen la diferencia real entre el Creador y la creación, la distinción real entre el hombre y la naturaleza o entre el espíritu y la materia, todas las cuales son consideradas erróneamente como formas de dualismo. Se da por supuesto que estas tendencias dualistas están basadas en las “raíces cristianas” de la civilización occidental, cuando en realidad sería más acertado vincularlas al gnosticismo, y en particular al maniqueísmo. A la revolución científica y al espíritu del racionalismo moderno se los considera culpables especialmente de la tendencia a la fragmentación que considera las unidades orgánicas como mecanismos reducibles a sus componentes más pequeños, que pueden explicarse a continuación en función de estos últimos, así como de la tendencia a reducir el espíritu a la materia, de manera que la realidad espiritual –incluyendo el alma– se convierte en mero “epifenómeno” contingente de procesos esencialmente materiales. En todas estas áreas, las alternativas de la New Age reciben el apelativo de “holísticas”.

La respuesta de la New Age al “dualismo” es la unidad mediante la fusión: pretende reconciliar alma y cuerpo, femenino y masculino, espíritu y materia, humano y divino, tierra y cosmos, trascendente e inmanente, religión y ciencia, las diferencias entre las religiones, el Yin y el Yang. Ya no hay, pues, alteridad. Lo que queda, en términos humanos, es la transpersonalidad. El mundo de la New Age no es problemático: no queda nada por alcanzar. Pero la cuestión metafísica de la unidad y la pluralidad sigue sin respuesta, tal vez sin plantearse siquiera; se lamentan los efectos de la desunión y de la división, pero la respuesta es una descripción de cómo aparecerían las cosas en otra óptica.

El “Yin Yang” y el arco iris son símbolos “New Age”, que tienen que ver con la complementariedad de los contarios, especialmente lo masculino y lo femenino

El holismo impregna todo el movimiento New Age, desde su interés por la salud holística hasta la búsqueda de la conciencia unitiva, y desde la sensibilidad ecológica hasta la idea de un “entramado” global. El holismo es un concepto clave del “nuevo paradigma”, que pretende ofrecer una estructura teórica que integra toda la cosmovisión del hombre moderno. En contraste con la experiencia de una fragmentación creciente en la ciencia y en la vida cotidiana, se acentúa el “holismo”, el “totalismo” (wholeness), como concepto metodológico y ontológico central. La humanidad se integra en el universo como parte de un único organismo vivo, un entramado armonioso de relaciones dinámicas. Diversos científicos que tienden un puente entre la ciencia y la religión rechazan la distinción clásica entre sujeto y objeto, de la que se suele culpar a Descartes y a Newton. La humanidad forma parte del entramado universal (el ecosistema, la familia), de la naturaleza y del mundo y debe buscar la armonía con todos los elementos de esta autoridad cuasi-transcendente. Cuando se comprende cuál es el propio lugar en la naturaleza, también se entiende que la “totalidad” (wholeness) y la “santidad” (holiness) son una misma y sola cosa. La articulación más clara de este concepto se halla en la hipótesis “Gaia”. El verdadero peligro de la New Age es el paradigma holístico. La New Age es un pensamiento basado sobre una unidad totalitaria y precisamente por eso es un peligro....

b) Aldous Huxley y el movimiento hippie

Aldous Huxley (1894-1963)

El escritor y autor de Un mundo Feliz, Aldous Huxley sería admitido a su tiempo a la Orden Hermética del Amanecer Dorado, en cuyos ritos mágicos sería iniciado personalmente por Crowley. Huxley viaja en 1937 a los EE.UU. en cuya costa Oeste funda diversos grupos neo-paganos de tipo esotérico-mágico, y pondrá los cimientos de lo que se ha dado en denominar “la cultura del LSD”.

Huxley mismo es una pieza clave en el comienzo del movimiento contracultural del rock ácido y el movimiento hippie que crecerá a partir de los años ’60 tomando como base California. Los primeros símbolos del “movimiento New Age” que se introdujeron en la cultura occidental fueron el conocido festival de Woodstock, en el estado de Nueva York, en 1969, y el musical Hair, que expuso los principales temas de la New Age en su canción emblemática Aquarius. Merece la pena recordar la letra de esta canción, que se grabó inmediatamente en las mentes de toda una generación, tanto en Norteamérica como en Europa occidental:

When the Moon is in the Seventh House, and Jupiter aligns with Mars, then Peace will guide the Planets, and Love will steer the Stars. This is the dawning of the Age of Aquarius... Harmony and understanding, sympathy and trust abounding; No more falsehoods or derision –golden living, dreams of visions, mystic crystal revelation, and the mind’s true liberation. Aquarius...

«Cuando la Luna esté en la Séptima Casa, y Júpiter se alinee con Marte, entonces la Paz guiará a los Planetas, y el Amor conducirá a las Estrellas. Es el amanecer de la Era de Acuario... Abundarán la armonía y la comprensión, la simpatía y la confianza, no habrá más engaños ni más burlas: una vida dorada, sueños de visiones, una revelación mística cristalina, y la auténtica liberación de la mente. Acuario...».

Símbolo hippie en Woodstock

Pero esto era tan sólo la punta de un iceberg cuyas verdaderas dimensiones se han podido percibir sólo en una época relativamente reciente. El idealismo de los años 1960 y 1970 todavía sobrevive en algunos sectores. Pero ahora ya no son los adolescentes quienes están implicados principalmente. Los vínculos con la ideología política de izquierdas se han desvanecido y las drogas psicodélicas no tienen ya la importancia de entonces.

Han sucedido tantas cosas desde entonces que todo esto ya no resulta revolucionario. Las tendencias “espirituales” y “místicas” que antes se limitaban a la contracultura, hoy día forman parte arraigada de la cultura dominante y afectan a facetas tan distintas de la vida como la medicina, la ciencia, el arte y la religión. La cultura occidental está ahora imbuida de una conciencia política y ecológica más generalizada y todo este desplazamiento cultural ha ejercido un enorme impacto en los estilos de vida de las personas.

XI. Lugares clave de la New Age

Mural del Festival de Artes de Esalen

Esalen
. No es por causalidad, que fuera en la misma California, base del movimiento hippie, y más precisamente en Big Sur, donde Michael Murphy y Richard Price fundan Esalen en 1962; una comunidad cuya finalidad declarada es lograr la autorrealización del ser a partir de métodos como el nudismo y la inducción de visiones, a los que luego se anexaron las denominadas “medicinas blandas” (de gran impacto desde un principio entre los profesionales y ejecutivos americanos como terapias para combatir el stress), a las que actualmente se han sumado las mind machine.

Se ha convertido en uno de los centros más importantes del Movimiento del Potencial Humano, y ha difundido sus ideas respecto a la medicina holística en el mundo de la educación, la política y la economía. Lleva a cabo esta tarea mediante cursos sobre religión comparada, mitología, misticismo, meditación, psicoterapia, expansión de la conciencia, etc. El Instituto Soviético-Americano de Esalen cooperó con funcionarios soviéticos en el Proyecto de promoción de la Salud. Junto con Findhorn, se le considera el punto clave del crecimiento de la conciencia de Acuario.

Vela del Santuario de la Naturaleza de Findhorn (Nature Sanctuary Candle)

Findhorn
. Esta comunidad agrícola holística iniciada por Peter y Eileen Caddy logró el crecimiento de plantas enormes mediante métodos no convencionales. La fundación de la comunidad Findhorn en Escocia en 1965 constituyó un importante hito en el movimiento que lleva la etiqueta de New Age (de hecho se considera que Findhorn encarnaba sus principales ideas de transformación). La búsqueda de una conciencia universal, el ideal de la armonía con la naturaleza, la visión de un mundo transformado, y la práctica del channeling, todo lo cual son elementos clave del Movimiento de la New Age, se hallaron presentes en Findhorn desde su fundación.

El éxito de Findhorn la llevó a convertirse en modelo e inspiración de otras comunidades, tales como la mencionada Esalen en Big Sur, California, el Centro Abierto (Open Center) de New York, que impartía a unas 2,500 personas cursos mensualmente de salud holística, funcionamiento del cuerpo, investigación espiritual, percepciones psicológicas y creatividad interior, el grupo las Alternativas (Alternatives) de Londres, y el Instituto Omega (Omega Institute), también de Nueva York.

Monte Verità. Comunidad utópica cerca de Ascona, Suiza. Desde finales del siglo XIX fue punto de encuentro de los exponentes europeos y americanos de la contracultura en ámbitos tales como la política, la psicología y la ecología.

Símbolo de las Conferencias Eranos

Las Conferencias Eranos se vienen celebrando allí todos los años desde 1933, reuniendo a grandes luminarias de la New Age. Sus anuarios manifiestan claramente la intención de crear una religión mundial integrada. Resulta fascinante ver la lista de quienes se han reunido en Monte Verità a lo largo de los años.

XII. La Fe Católica en Cristo: Jesús de Nazaret, hijo de María, verdadero Dios y verdadero hombre.

Es imposible reconciliar la visión crística teilhardiana o new age con la realidad de Jesús de Nazaret, del que hablan fielmente los Evangelios, el hijo de María y Unigénito de Dios, «nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, consubstancial con el Padre», verdadero Dios y verdadero hombre, revelación plena de la Verdad divina, único Salvador del mundo, que derrama Su preciosísima Sangre por muchos para remisión de los pecados (Mt 26, 28; cf. Lv 16, 15-16; Mt 20, 28; Mc 10, 45; Is 53, 10-12).

XIII. El “Cristo cósmico” de la New Age

En la New Age, la figura histórica de Jesús no es más que una encarnación de una idea, una energía o un conjunto de vibraciones. Jesús no es más que un maestro espiritual que, como Buda, Moisés, Mahoma, Hermes, Zarathustra u otros, ha sido penetrado por el Cristo cósmico. Al Cristo cósmico también se le conoce como la «energía crística» (de raíz teilhardiana) presente en cada ser y en el ser total. Los individuos necesitan ser iniciados gradualmente en la conciencia de las características crísticas que tienen, pues Cristo representa el estado más elevado de perfección del yo.

En la New Age se aplica un tipo de exégesis esotérica a los textos bíblicos para “purificar” al Cristianismo de la religión formal que impide el acceso a su esencia esotérica. Los documentos extrabíblicos (como los evangelios neo-gnósticos) son considerados fuentes auténticas para el conocimiento de aspectos de la vida de Cristo que no se hallan en el canon de la Escritura. Otras revelaciones en torno a Cristo, proporcionadas por entidades, guías espirituales y maestros venerables o incluso por las Crónicas Akasha, son básicas para la cristología de la New Age.

a) Alice Bailey y los “grupos de meditación de luna llena” (full-moon meditation groups)

Alice Ann Bailey (1880-1949)

La discípula de Madame Blavatsky, Alice La Trobe Bateman nació en Inglaterra donde toma parte activa en la iglesia anglicana; emigrada a Estados Unidos empezó a ser activa en la Sociedad Teosófica en Pacific Groves (California); fue allí donde conoció a Foster Bailey y se casaron. Llegó a ser la tercera presidenta de la Sociedad Teosófica; más tarde Alice y su marido tuvieron unos desacuerdos con el resto de líderes y fueron expulsados en 1920, pero continuaron escribiendo y enseñando sobre la Teosofía; en 1923 los Bailey fundaron la Escuela Arcana (Arcane School) en Nueva Yok; después de la muerte de Alice en 1949, el movimiento se dividió en varios grupos, siendo el Arcane School el más grande de los “grupos de meditación de luna llena” (full-moon meditation groups)

b) Publicación de El retorno de Cristo (1948)

Es a ella a quien se le debe haber establecido los fundamentos al igual que se le adjudica la denominación de la New Age. Se le consideraba como “suma sacerdotisa”, en su calidad de médium espiritista, recibía mensajes de su maestro de sabiduría, el tibetano Djwal Khul, y elaboró una especie de “plan” que se sigue detalladamente en los círculos de la New Age.

La expansión de la conciencia de Acuario en algunos círculos se vincula a la aparición en 1948, de nuevo en California, del libro de Alice Bailey, El retorno de Cristo, donde se resta importancia al Cristo histórico; en realidad, dice Bailey, «el cristo es una idea, una energía, un conjunto de vibraciones que puede reencarnarse en distintas apariciones: Buda, Hermes, Zarathustra, Jesús, etc.». Según ella, estaría próxima una nueva reencarnación de “el cristo”, que vendrá a manifestar a los hombres cómo pueden salvarse a sí mismos. Esa nueva “encarnación crística” es lo que denomina Señor Maitreya.

c) La New Age y el Anticristo: ¿Maitreya?

Benjamin Creme

Según el autor de La Reaparición del Cristo y los Maestros de Sabiduría, (Londres, Tara Press, 1979), Benjamin Creme y otros iluminados, el Maitreya ya habría nacido en Jordania y vive en Londres. Los seguidores de Maitreya afirman de este personaje, que «los cristianos le conocen como el Cristo, y esperan Su inminente regreso. Los judíos le esperan como el Mesías; los hindúes esperan la llegada de Krishna; los budistas le aguardan como Maitreya Buddha; y los musulmanes prevén al Iman Mahdi o el Mesías».

Maitreya en Munich, 2002

Para acelerar la venida del Cristo (así entendido) todos los fieles han de unirse en un Día General de Súplica, en el que la energía concentrada por esa unión de oración podrá cambiar el curso del mundo.

David Spangler

Nada tiene de extraño, que el codirector por tres años de la Findhorn Foundation de Escocia, en la cual ingresó en 1970, David Spangler, autor de Emergencia. El renacimiento de lo sagrado, (Barcelona, 1991), y destacado líder del movimiento New Age, afirme que: «Lucifer actúa en cada uno de nosotros para introducirnos en un estado de perfección. Si entramos en una Nueva Era, la era de la perfección del hombre, cada uno de nosotros llegará de alguna manera al punto que yo denomino la “iniciación luciférica” (un acto de consagración a Lucifer)». Además, según Alice Bailey, el número 666 tiene “propiedades sagradas”, por eso debe ser usado lo más frecuentemente posible, para acelerar el progreso de la civilización y la llegada de la New Age.

Evocadora portada de una obra publicada por la Corte Europea de Derechos Humanos

XIV. Nuevo Orden Mundial y “Conciencia planetaria”

La Conciencia planetaria se desarrolló en los años 1980 para promover el sentimiento de lealtad a la comunidad humana en lugar de a las Patrias, (o tribus u otros grupos tradicionales). Puede considerarse heredera de movimientos de comienzos del siglo XX que promovían un gobierno mundial. La conciencia de la unidad de la humanidad encaja perfectamente con la hipótesis Gaia.

En este nuevo cosmovisión de raíz teilhardiano, el Cristianismo y las Patrias tienen que ser eliminadas y dejar paso a una religión global y a un Nuevo Orden mundial. El cerebro global necesita instituciones con las cuales gobernar, en otras palabras, un gobierno mundial. Acaso sea un modo exagerado de plantear la cuestión, pero hay numerosas pruebas de que el elitismo gnóstico y el gobierno global coinciden en muchos temas de la política internacional.

Frente al nihilismo del sedicente Nuevo Orden mundial globalizado, el lema tradicionalista (Dios, Patria, Fueros, Rey Legítimo), que a algunos pudiera parecer antiguo o superado, sigue siendo en cambio la única bandera de Esperanza para un mundo que se desmorona: Sólo la instauración de todas las cosas en Cristo (DIOS), por medio del poder que ha de regir la sociedad (REY), sometido al orden ético que la Iglesia custodia (LEGÍTIMO), que conjugue las libertades concretas de los pueblos (FUEROS) con la Tradición común de las Patrias (PATRIA), puede dar al mundo la verdadera paz, la tranquillitas ordinis de la que hablara San Agustín en De civitate Dei (19, 13), y que como enseña la Escritura, es opus iustitiae (Is 32,17).

XV. La infiltración modernista y neomodernista en la Iglesia: Teilhard de Chardin

No es de extrañar que toda esta galería de psicópatas mantenga ideas tan nefastas. Lo verdaderamente grave es que sean “católicos” las que la promuevan. Un reciente documento de la Santa Sede, a este respecto señalaba:

«No todo lo que se presenta con la etiqueta de “cristiano” o “católico” es de fiar, ni refleja la doctrina de la Iglesia Católica [...]. Por otra parte, entre los católicos mismos, incluso en casas de retiro, seminarios y centros de formación para religiosos, se han popularizado nuevas formas de afirmación psicológica del individuo» (Documento Jesucristo, portador de agua viva. Una reflexión cristiana sobre la “New Age”, 1.2 y 1.4).

a) Advertencias del Magisterio

Ya lo había advertido el último Papa santo, San Pío X, en su Encíclica Pascendi Dominici Gregis (8 de septiembre de 1907), sobre las doctrinas de los modernistas:

«Lo que sobre todo exige de Nos que rompamos sin dilación el silencio es que hoy no es menester ya ir a buscar los fabricantes de errores entre los enemigos declarados: se ocultan, y ello es objeto de grandísimo dolor y angustia, en el seno y gremio mismo de la Iglesia, siendo enemigos tanto más perjudiciales cuanto lo son menos declarados.

Hablamos, venerables hermanos, de un gran número de católicos seglares y, lo que es aún más deplorable, hasta de sacerdotes, los cuales, so pretexto de amor a la Iglesia, faltos en absoluto de conocimientos serios en filosofía y teología, e impregnados, por lo contrario, hasta la médula de los huesos, con venenosos errores bebidos en los escritos de los adversarios del catolicismo, se presentan, con desprecio de toda modestia, como restauradores de la Iglesia, y en apretada falange asaltan con audacia todo cuanto hay de más sagrado en la obra de Jesucristo, sin respetar ni aun la propia persona del divino Redentor, que con sacrílega temeridad rebajan a la categoría de puro y simple hombre» (San Pío X, Enc. Pascendi Dominici Gregis, 1).

b) Neomodernismo de Teilhard

El modernismo renovado (neomodernismo) no han desaparecido nunca del ámbito de la Iglesia, con una decidida aunque precisamente no declarada divergencia con lo que es esencialmente católico. Un ejemplo de esto puede verse en las obras de Pierre Teilhard de Chardin, cuyos errores graves, que dañan a la doctrina católica, introducen ambigüedad en la doctrina y en la vivencia de la fe cristiana.

Pierre Teilhard de Chardin fue un jesuita, paleontólogo y pensador francés; nació el 1 de mayo de 1881, y murió el 10 de abril de 1955. En 1899 ingresó en la Compañía de Jesús; en 1911 fue ordenado sacerdote. Aficionado desde niño a las ciencias naturales, a partir de 1912 se orientó hacia la paleontología, a la que dedicó desde entonces gran parte de su vida, realizando numerosas exploraciones científicas en África y en Asia, especialmente en China.

Su fama, sin embargo, no está ligada a esos trabajos científicos, sino a su intento de exponer la fe cristiana en el interior de una visión evolucionista del mundo, y a su interpretación de esa evolución como un movimiento cósmico y humano orientado hacia Cristo. Estas ideas, que comenzaron a perfilarse durante sus experiencias con ocasión de la I Guerra mundial, tomaron forma explícita en Le milieu divin, obra redactada en 1926, y encontraron una exposición más acabada en su otra obra básica: Le phénoméne humain (1938-40). Durante los últimos años de su vida, desde 1951, fijó su residencia en Estados Unidos, concretamente en Nueva York, donde murió.

Ya en 1926 comenzaron a suscitarse dudas sobre la compatibilidad de las ideas de Teilhard de Chardin con la fe católica, y los superiores de la Compañía le indicaron que renunciara a toda actividad intelectual pública. Por este motivo sus obras no fueron editadas durante su vida, si bien se difundieron reproducidas a multicopista. Al morir, Teilhard de Chardin dejó sus escritos a Mlle. Jeanne Morlier, que ese mismo año promovió la constitución de un Comité internacional encargado de impulsar la rápida publicación de los escritos de Teilhard.

Julian Huxley (1887-1975)

Ese Comité se constituyó en parte por algunos conocidos científicos ateos, como el primer director de la UNESCO, Julian Huxley, biólogo, escritor, “humanista” e internacionalista británico, hermano del escritor Aldous Huxley, y hermanastro de otro biólogo, el premio Nobel Andrew Huxley.

c) Reacciones al monitum del Santo Oficio de 1962

Es superfluo decir que el pronunciamiento del Santo Oficio de 30 de junio de 1962 fue objeto de fuertes críticas y luego relegado al olvido. Son famosos algunos de los autores católicos que, en disconformidad –previa o posterior– al contenido del Monitum, han querido ver sólo defectos accidentales en la obra de Teilhard de Chardin, afirmando que en su conjunto, era positiva y susceptible de perfeccionamiento:

Jean-Marie Fardeau, Walter E. Thirring, G. V. Coyne, M. Salvatore, C. Casacci, Abelardo Lobato, Jean Daniélou, Karl Rahner, Henri de Lubac, Agostino Marchetto, Walter Kasper, Paul Poupard, Angelo Sodano...

Henry de Lubac (1896-1991)

En conformidad con el contenido del Monitum, han juzgado substancialmente errónea –aunque pueda haber aciertos accidentales, no solidarios con el planteamiento– la obra de Teilhard otros prestigiosos autores católicos como son:

M. Brennan, A. Brunner, R. Th. Calmel, A. Combes, M. de Corte, Ph. de la Trinité, M. L. Guerard des Lauriers, E. Gilson, Ch. Journet, A. Portman, Giovanni Balconi y Juan de Dios Vial Correa.

d) Graves errores de Teilhard

Sin lugar a dudas, Teilhard de Chardin incurre en una indebida trasposición al plano teológico de términos y conceptos tomados de las teorías sobre el evolucionismo y, como consecuencia, incurre en graves errores:

1º. Una defectuosa explicación de la creación, que no salva la ausencia de un sujeto preexistente (creatio ex nihilo) ni la libertad del acto creador divino;

• «En el origen, pues, estaban, en los dos polos del ser, Dios y la Multitud. Y Dios, entonces, estaba bien solo, porque la Multitud, soberanamente disociada, no existía. Desde toda la eternidad, Dios veía, a sus pies, la sombra desparramada de su Unidad; y esta sombra, aun siendo una aptitud absoluta para dar cualquier cosa, no era otro Dios, porque ella misma no existía, ni había jamás existido, ni habría podido jamás existir, puesto que su esencia era ser infinitamente dividida en sí, es decir, tender a la nada. Infinitamente vasto e infinitamente ramificado, lo Múltiple aniquilado por esencia, dormía en las antípodas del Ser uno y concretado... Fue entonces cuando la Unidad desbordante de Vida entró en lucha, por la Creación, contra lo Múltiple inexistente que se oponía a ella como un contraste y un desafío. Crear, siguiendo nuestras apariencias, es condensar, concentrar, organizar, unificar» (Citado por C. Tresmontant, Introduction à la pensée de Teilhard de Chardin, p. 112)

• «En el mundo objeto de la “Creación” la metafísica clásica nos había acostumbrado a ver una especie de producción extrínseca, salida, por benevolencia desbordante, de la suprema eficiencia de Dios. Invenciblemente –y justamente para poder a la vez obrar plenamente y amar plenamente– me veo llevado a ver ahora en él (conforme al espíritu de San Pablo) un misterioso producto de integración y perfeccionamiento para el Ser absoluto mismo. No ya el Ser partícipe de extra-posición y de divergencia, sino el Ser partícipe de pleromización y de convergencia. ¡Efecto, no ya de causalidad, sino de Unión, creadora!» (Le coeur de la Matière, 1950).

• «No me oculto a mí mismo que esta concepción de una especie de Nada positiva, sujeto de la Creación, levanta dos objeciones graves. Tan construida sobre el no ser como se la suponga, la Cosa creadora, significa que el Creador ha encontrado, fuera de él, un punto de apoyo, o al menos una reacción. Se insinúa así que la Creación no ha sido absolutamente gratuita, sino que representa una Obra de interés casi absoluto. Todo esto “redolet manichaeismum”...

Es verdad. Pero ¿es posible, sinceramente, evitar estos escollos (o más bien, estas paradojas) sin caer en explicaciones puramente verbales?» (L’union créatrice, 1917).

2º. Descripción panteísta de las relaciones entre Dios y el mundo, que niega la trascendencia divina;

• «No admito la posición “anti-panteísta” que me atribuís. Yo soy, por el contrario, esencialmente panteísta de pensamiento y de temperamento; y toda mi vida se ha agotado gritando que hay un verdadero “panteísmo de unión” (Deus omnia in omnibus) (un pan-cristiano, decía Blondel) frente al pseudopanteísmo de disolución (oriental) Deus omnia. Y en este capítulo, no me encuentro ninguna simpatía por el Creacionismo bíblico (excepto en la medida que éste funde la posibilidad de Unión). De lo contrario, yo encuentro la idea de creación bíblica más bien infantil y antropomórfica» (Lettre. 1962; Carta del 14 de enero de 1954).

3º. Presentar de tal manera a Cristo que no se salvan la libertad y gratuidad de la Encarnación;

• «El Cristo místico no ha alcanzado su pleno crecimiento, y por tanto tampoco el Cristo cósmico. Uno y otro, a la vez, son y devienen; y en la prolongación de este engendramiento está situado el resorte último de toda actividad creada. El Cristo es el Término de la Evolución, también natural, de los seres; la Evolución es santa» (La vie cosmique).

• «Materia fascinante y fuerte, Materia que acaricias y que virilizas, Materia que enriqueces y que destruyes –confiando en las influencias celestiales que han embalsamado y purificado tus aguas [antes se ha referido Teilhard al bautismo de Cristo en el Jordán como a una figura o símbolo de la divinización de la materia]–, yo me abandono a tus coberturas poderosas. La virtud de Cristo ha pasado por ti. Por tus atracciones, atráeme; por tu savia, nútreme. Por tu resistencia, enduréceme. Por tus arranques, libérame. Por toda ti misma, divinízame» (Le milieu divin, 1927).

4º. Desconocer las diferencias y los límites entre la materia y el espíritu;

• «En concreto no hay materia y espíritu. No hay en el mundo ni espíritu ni materia: la tela del universo es espíritu-materia. Lo espiritual puro es tan impensable como lo material puro» (Esquisse d’un univers personnel, 1937).

5º. Desvirtuar la noción católica de pecado: se esfuerza por insinuar la inevitabilidad del pecado, no sólo por parte del hombre, sino incluso por parte de Dios;

• «Nos representamos con frecuencia a Dios como con poder para sacar de la nada un Mundo sin dolores, sin faltas, sin riesgos, sin “quiebras”. Es ésta una fantasía conceptual, que hace insoluble el problema del mal. No; hay que decir que Dios, a pesar de su poder, no puede obtener una criatura unida a Él sin entrar necesariamente en lucha con el Mal, pues el Mal aparece inevitablemente con el primer átomo de ser que la creación “desencadena” en la existencia. Creación e impecabilidad (absoluta o general) son términos cuya asociación repugna tanto (física o metafísicamente, poco importa aquí) al Poder y a la Sabiduría divinas como el acoplamiento de criatura y unicidad...» (Note sur les modes de l’action divine dans l’Univers, ¿1920?).

Especial referencia a la cuestión de los orígenes. Teilhard de Chardin y la Santa Madre Iglesia

‘‘El fenómeno del hombre’’: esquema evolutivo teilhardiano (en inglés)


a) Respuestas filosóficas distintas de la Fe cristiana sobre la cuestión de los orígenes
(Catecismo de la Iglesia Católica, 285, latín y español):

a.1. Panteísmo

«Algunos han dicho que omnia esse Deum, “todo es Dios”, que mundum esse Deum, “el mundo es Dios”, o que fieri mundi esse fieri Dei, “el devenir del mundoes el devenir de Dios».

a.2. Dualismo; maniqueísmo

«Otros han dicho que mundum emanationem Dei esse necessariam, “el mundo es una emanación necesaria de Dios, que ab hoc orientem fonte et ad illum redeuntem, “brota de esta fuente y retorna a ella”. Otros han afirmado incluso duorum principiorum aeternorum exsistentiam, Boni et Mali, Lucis et Tenebrarum, “la existencia de dos principios eternos, el Bien y el Mal, la Luz y las Tinieblasin pugna permanenti, “en lucha permanente”».

a.3. Gnosis

«Según algunas de estas concepciones, mundus (saltem mundus materialis), “el mundo (al menos el mundo material)”, malus esset, cuiusdam decadentiae productus, “sería malo, producto de una caída”, et propterea reiiciendus et superandus, “y por tanto que se ha de rechazar y superar”».

a.4. Deísmo

«Otros admiten que mundum factum esse a Deo, “el mundo ha sido hecho por Dios”, sed ad modum quo artifex facit horologium, “pero a la manera de un relojero”, ita ut, postquam illum fecerit, sibi ipsi dereliquerit, “que, una vez hecho, lo habría abandonado a él mismo”».

a.5. Materialismo

«Otros, finalmente, nullam admittunt mundi originem transcendentem, “no aceptan ningún origen transcendente del mundo”, sino que ven en él purum ludum materiae quae semper exstitisset, “el puro juego de una materia que ha existido siempre”».

La creación es la obra común de la Santísima Trinidad, pues al ser las Personas divinas inseparables en Su ser, son también inseparables en Su obrar

b) Respuestas de la Fe cristiana sobre la cuestión de los orígenes

b.1. Contra el panteísmo

• Contra el panteísmo: «Solo Dios ES». Catecismo de la Iglesia Católica, 212 y 213, latín y español:

«Deus est unus, extra Illum non sunt dei, “Dios es único; fuera de Él no hay dioses” (cf. Is 44,6). Dios transciende el mundo y la historia. Él es Quien ha hecho el cielo y la tierra: Ipsi peribunt. Tu autem permanes; et omnes sicut vestimentum veterascent [...]. Tu autem Idem Ipse es, et anni Tui non deficient, “Ellos perecen, mas Tú quedas, todos ellos como la ropa se desgastan [...]. Pero Tú siempre el mismo, no tienen fin tus años” (Ps 102,27-28). En Él non est transmutatio nec vicissitudinis obumbratio, “no hay cambios ni sombras de rotaciones” (Iac 1,17). Ille est “Qui est” ab aeterno et in aeternum, et sic etiam qui semper Sibi Ipsi Suisque promissionibus permanet fidelis. “Él es ‘El que es’, desde siempre y para siempre y por eso permanece siempre fiel a Sí mismo y a Sus promesas”».

«Por tanto, la revelación del Nombre inefable Ego sum qui sum, “Yo soy el que soy” contiene la verdad que sólo Dios ES. En este mismo sentido, ya la traducción de los Setenta y, siguiéndola, la Tradición de la Iglesia han entendido el Nombre divino: Deus est plenitudo Essendi et omnis perfectionis, sine principio et sine fine, “Dios es la plenitud del Ser y de toda perfección, sin origen y sin fin”. Mientras todas las criaturas han recibido de Él todo su ser y su poseer, Ille solus est Suum ipsum esse et Ille est a Se Ipso quidquid Ille est, “Él solo es Su ser mismo y es por Sí mismo todo lo que es”».

Contra el panteísmo: «Dios crea “de la nada”». Catecismo de la Iglesia Católica, 296, latín y español:

«Creemos que Deum nulla re praeexsistenti neque ullo adiutorio egere ad creandum, “Dios no necesita nada preexistente ni ninguna ayuda para crear” (cf. Concilio Vaticano, Const. dogm. Dei Filius, c. 1: DS 3002, Denz. 1783). Neque creatio emanatio est necessaria e divina substantia. “La creación tampoco es una emanación necesaria de la substancia divina” (cf. Concilio Vaticano, Const. dogm. Dei Filius, De Deo rerum omnium Creatore, canones 1-4: DS 3023-3024, Denz. 1803-1804). Deus libere creat “ex nihilo”. “Dios crea libremente ‘de la nada’” (Concilio Lateranense IV, Cap. 2, De fide catholica: DS 800, Denz. 428; Concilio Vaticano, Const. dogm. Dei Filius, De Deo rerum omnium Creatore, canon 5: DS 3025, Denz. 1805)».

• Contra el panteísmo: «Dios transciende la creación y está presente en ella». Catecismo de la Iglesia Católica, 300, latín y español:

«Dios es infinitamente más grande que todas Sus obras (cf. Eccli 43,30): elevata est magnificentia [Eius] super caelos, “Su majestad es más alta que los cielos” (Ps 8,2), magnitudinis Eius non est investigatio, “Su grandeza no tiene medida” (Ps 145,3). Pero porque es el Creador soberano y libre, causa primera de todo lo que existe, está presente en lo más íntimo de Sus criaturas: In Ipso enim vivimus, movemur et sumus, “En Él vivimos, nos movemos y existimos” (Act 17,28). Según las palabras de San Agustín, Dios es superior summo meo et interior intimo meo, “Dios está por encima de lo más alto que hay en mí y está en lo más hondo de mi intimidad” (Confessiones, 3, 6, 11)».

b.2. Contra el dualismo y el maniqueísmo

• Contra el dualismo: «El mundo ha sido creado para la gloria de Dios». Catecismo de la Iglesia Católica, 293, latín y español:

«Es una verdad fundamental que la Escritura y la Tradición no cesan de enseñar y de celebrar: Mundum ad Dei gloriam conditum esse. “El mundo ha sido creado para la gloria de Dios”. Dios ha creado todas las cosas, explica San Buenaventura, non propter gloriam augendam, sed propter gloriam manifestandam et propter gloriam suam communicandam, “no para aumentar Su gloria, sino para manifestarla y comunicarla” (In secundum librum Sententiarum, dist. 1, p. 2, a. 2, q. 1, concl). Porque Dios no tiene otra razón para crear que Su amor y Su bondad: aperta manu clave amoris creaturae prodierunt, “abierta Su mano con la llave del amor surgieron las criaturas” (Santo Tomás de Aquino, Commentum in secundum librum Sententiarum, Prologus). Y el Concilio Vaticano explica:

Deus bonitate Sua et omnipotenti virtute non ad augendam Suam beatitudinem nec ad acquirendam, sed ad manifestandam perfectionem Suam per bona, quae creaturis impertitur, liberrimo consilio simul ab initio temporis utramque de nihilo condidit creaturam, spiritualem et corporalem. “En Su bondad y por Su fuerza todopoderosa, no para aumentar Su bienaventuranza, ni para adquirir Su perfección, sino para manifestarla por los bienes que otorga a Sus criaturas, el solo verdadero Dios, en Su libérrimo designio, en el comienzo del tiempo, creó de la nada a la vez una y otra criatura, la espiritual y la corporal” (Const. dogm. Dei Filius, c. 1: DS 3002, Denz. 1783)».

• Contra el maniqueísmo: «La providencia y el escándalo del mal». Catecismo de la Iglesia Católica, 311, latín y español:

«Los ángeles y los hombres, criaturas inteligentes y libres, deben caminar hacia su destino último por elección libre y amor de preferencia. Por ello pueden desviarse. De hecho pecaron. Y fue así como el mal moral entró en el mundo, incomparablemente más grave que el mal físico. Deus nullo modo, neque directe neque indirecte, causa est mali moralis, “Dios no es de ninguna manera, ni directa ni indirectamente, la causa del mal moral” (cf. San Agustín, De libero arbitrio, 1, 1, 1; Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, I-II, q. 79, a. 1). Sin embargo, lo permite, respetando la libertad de su criatura, y, misteriosamente, sabe sacar de él el bien:

Neque enim Deus omnipotens [...], cum summe bonus sit, ullo modo sineret mali esse aliquid in operibus Suis nisi usque adeo esset omnipotens et bonus ut bene faceret et de malo. “Porque el Dios Todopoderoso [...], por ser soberanamente bueno, no permitiría jamás que en Sus obras existiera algún mal, si Él no fuera suficientemente poderoso y bueno para hacer surgir un bien del mismo mal” (San Agustín, Enchiridion de fide, spe et caritate, 3, 11)».

• Contra el maniqueísmo: Doctrina sobre «la caída de los ángeles». Catecismo de la Iglesia Católica, 391 y 395, latín y español:

«La Iglesia enseña que el ángel caído, llamado Satán o diablo (cf. Io 8,44; Apc 12,9) primero fue un ángel bueno, creado por Dios. Diabolus enim et alii daemones a Deo quidem natura creati sunt boni, sed ipsi per se facti sunt mali. “El diablo y los otros demonios fueron creados por Dios con una naturaleza buena, pero ellos se hicieron a sí mismos malos” (Concilio Lateranense IV, año 1215, Cap. 1, De fide catholica: DS 800, Denz. 428). [...]. El poder de Satán no es infinito. Non est nisi creatura, no es más que una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero siempre criatura: no puede impedir la edificación del Reino de Dios».

b.3. Contra la gnosis

• Contra la gnosis: «Dios crea un mundo ordenado y bueno».
Catecismo de la Iglesia Católica, 299, latín y español:

«Salida de la bondad divina, la creación participa en esa bondad (et vidit Deus quod esset bona [...] valde bona, “y vio Dios que era bueno [...] muy bueno”: Gn 1,4.10.12.18.21.31). Porque la creación es querida por Dios como un don dirigido al hombre, como una herencia que le es destinada y confiada. La Iglesia ha debido, en repetidas ocasiones, defender bonitatem creationis, inclusa mundi materialis bonitate, “la bondad de la creación, comprendida la del mundo material” (cf. San León Magno, Carta Quam laudabiliter: DS 286; Concilio de Braga I, Anathematismi praesertim contra Priscillianistas, 5-13: DS 455-463, Denz. 235-243; Concilio Lateranense IV, Cap. 2, De fide catholica: DS 800, Denz. 428; Concilio de Florencia, Decretum pro Iacobitis: DS 1333, Denz. 706; Concilio Vaticano, Const. dogm. Dei Filius, c. 1: DS 3002, Denz. 1783)».

b.4. Contra el deísmo

• Contra el deísmo: «Dios mantiene y conduce la creación». Catecismo de la Iglesia Católica, 301, latín y español:

«Realizada la creación, Dios no abandona Su criatura a ella misma. No sólo le da el ser y el existir, sino que la mantiene a cada instante en el ser, le da el obrar y la lleva a su término. Reconocer esta dependencia completa con respecto al Creador es fuente de sabiduría y de libertad, de gozo y de confianza:

Diligis enim omnia, quae sunt, et nihil odisti eorum, quae fecisti; nec enim, si odisses, aliquid constituisses. “Amas a todos los seres y nada de lo que hiciste aborreces pues, si algo odiases, no lo hubieras creado”. Quomodo autem posset aliquid permanere, nisi Tu voluisses? “Y ¿cómo podría subsistir cosa que no hubieses querido?”. Aut, quod a Te vocatum non esset, conservaretur? “¿Cómo se conservaría si no la hubieses llamado?”. Parcis autem omnibus, quoniam Tua sunt, Domine, qui amas animas. “Mas Tú todo lo perdonas porque todo es Tuyo, Señor que amas la vida” (Sap 11, 24-26).

• Contra el deísmo: «Dios realiza Su designio: La divina Providencia». Catecismo de la Iglesia Católica, 302, 310 y 312, latín y español:

«La creación tiene su bondad y su perfección propias, pero no salió plenamente acabada de las manos del Creador. Fue creada in statu viae, “en estado de vía” hacia una perfección última todavía por alcanzar, a la que Dios la destinó. Llamamos divina providencia a las disposiciones por las que Dios conduce la obra de Su creación hacia esta perfección:

“Dios guarda y gobierna por Su providencia todo lo que creó, attingens a fine usque ad finem fortiter et disponens omnia suaviter, ‘alcanzando con fuerza de un extremo al otro del mundo y disponiéndolo todo con dulzura’ (Sap 8,1). Omnia enim nuda et aperta sunt oculis Eius, ‘porque todo está desnudo y patente a Sus ojos’ (Heb 4,13), incluso lo que la acción libre de las criaturas producirá” (Concilio Vaticano, Const. dogm. Dei Filius, c. 1: DS 3003, Denz. 1784)».

«¿Por qué Dios no creó un mundo tan perfecto que en él no pudiera existir ningún mal? Deus, secundum Suam potentiam infinitam, semper aliquid melius posset creare. “En Su poder Infinito, Dios podría siempre crear algo mejor” (cf. Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, I, q. 25, a. 6). Sin embargo, en Su sabiduría y bondad Infinitas, Dios quiso libremente crear un mundo in statu viae, “en estado de vía” hacia su perfección última. Este devenir trae consigo en el designio de Dios, junto con la aparición de ciertos seres, la desaparición de otros; junto con lo más perfecto lo menos perfecto; junto con las construcciones de la naturaleza también las destrucciones. Por tanto, con el bien físico existe también el mal físico, mientras la creación no haya alcanzado su perfección (cf. Santo Tomás de Aquino, Summa contra gentiles, 3, 71)».

«Se puede descubrir que Dios, en Su providencia todopoderosa, puede sacar un bien de las consecuencias de un mal, incluso moral, causado por Sus criaturas: Non vestro consilio, “no fuisteis vosotros”, dice José a sus hermanos, sed Dei voluntate huc missus sum, “los que me enviasteis acá, sino Dios”. Vos cogitastis de me malum; “aunque vosotros pensasteis hacerme daño”, sed Deus vertit illud in bonum ut [...] salvos faceret multos populos, “Dios lo pensó para bien, para hacer sobrevivir [...] un pueblo numeroso” (Gn 45,8; 50,20; cf. Tb 2,12-18 vulg).

Del mayor mal moral que ha sido cometido jamás, el rechazo y la muerte del Hijo de Dios, causado por los pecados de todos los hombres, Dios, por la superabundancia de Su gracia (cf. Rom 5,20), sacó el mayor de los bienes: la glorificación de Cristo y nuestra Redención. Non tamen propterea malum efficitur bonum. “Sin embargo, no por esto el mal se convierte en un bien”».

• Contra el deísmo: «No lo abandonaste al poder de la muerte». Catecismo de la Iglesia Católica, 412, latín y español:

«Pero, ¿por qué Dios no impidió que el primer hombre pecara? San León Magno responde: Ampliora adepti per ineffabilem Christi gratiam quam per Diaboli amiseramus invidiam. “La gracia inefable de Cristo nos ha dado bienes mejores que los que nos quitó la envidia del demonio” (Sermo 73, 4). Y Santo Tomás de Aquino: “Nada se opone a que la naturaleza humana haya sido destinada a un fin más alto después del pecado. Dios, en efecto, permite que los males se hagan para sacar de ellos un mayor bien. De ahí las palabras de San Pablo: Ubi abundavit iniquitas, superabundavit et gratia, 'donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia' (Rom 5,20). Y en la bendición del Cirio Pascual: O felix culpa, quae talem ac tantum meruit habere Redemptorem!, '¡Oh feliz culpa, que mereció tal y tan grande Redentor!'” (Summa theologiae, III, q. 1, a. 3, ad 3; en el Pregón Pascual Exultet se recogen textos de santo Tomás de esta cita)».

b.5. Contra el materialismo

• Contra el materialismo: «Dios crea por sabiduría y por amor». Catecismo de la Iglesia Católica, 295, latín y español:

«Creemos que Dios creó el mundo según Su sabiduría (cf. Sap 9,9). Este non est effectus, “no es producto” cuiuslibet necessitatis, fati caeci aut casus, “de una necesidad cualquiera, de un destino ciego o del azar”. Creemos que procede de la voluntad libre de Dios que ha querido hacer participar a las criaturas de Su ser, de Su sabiduría y de Su bondad:

Tu creasti omnia, et propter voluntatem Tuam erant et creata sunt. “Porque Tú has creado todas las cosas; por Tu voluntad lo que no existía fue creado” (Apc 4,11). Quam multiplicata sunt opera Tua, Domine! Omnia in sapientia fecisti. “¡Cuán numerosas son Tus obras, Señor! Todas las has hecho con sabiduría” (Ps 104,24). Suavis Dominus universis, et miserationes Eius super omnia opera Eius. “Bueno es el Señor para con todos, y Sus ternuras sobre todas Sus obras” (Ps 145,9)».

***

Presentamos en la sección de New Age un Estudio crítico sobre Teilhard de Chardin.

CONTENIDO DEL ESTUDIO CRÍTICO SOBRE TEILHARD DE CHARDIN:

INTRODUCCIÓN

I. EXPOSICIÓN DEL SISTEMA

A. Punto de partida: El concepto de evolución, propuesto por la ciencia experimental
B. El esquema y sentido de la evolución: de la materia primordial al pensamiento
C. La acción divina y la evolución
a) La idea del comienzo del Universo o Creación
1. La relación entre lo Uno y lo múltiple
2. Contrariamente a la necesidad metafísica de que lo uno preceda a lo múltiple, sería lo uno lo que es construido a partir de lo múltiple, apareciendo así el acto creador
3. Así entendida, la creación supondría algo preexistente, distinto de Dios
4. Por consiguiente, la creación no sería del todo gratuita, ya que Dios mismo Se perfeccionaría al crear
b) La intervención de Dios en el tránsito de una a otra de las fases de la evolución
D. La continuación del ritmo evolutivo: la antropogénesis y la socialización
E. Algunas características de la antropogénesis
a) La evolución humana y la libertad
b) La irreversibilidad de la evolución
c) El problema del pecado
F. El punto Omega
1. Por convergencia de lo múltiple a lo uno
2. Por las necesidades de una fenomenología de la acción
G. Un planteamiento cristológico: el Omega crítico
1. Aparición de un nuevo recurso a la fe, proponiendo la hipótesis de identificar el punto Omega con Cristo, para clarificar y armonizar todo
a) Por una parte nos dirá que Cristo resulta así engrandecido, fundamentado científicamente Su primado sobre la Creación
b) Por otra parte, así concebido, el Cristo hará que se aumente el ímpetu de la evolución, ya que al ser Él su término, la hará más amable
2. Más que de una identificación, habría que hablar de una absorción del Cristo de la fe por el Punto Omega de la Evolución
a) La Encarnación no es compatible con cualquier Cosmos, sino sólo con un Cosmos evolutivo
b) Así, dada la creación (evolutiva), la Encarnación aparece como su consecuencia
3. Toda esta teoría, y no obstante el tono religioso de las expresiones, resulta claramente incompatible con el dogma católico
a) Desconoce la trascendencia –y por tanto la gratuidad absoluta– de la Encarnación, manifestación máxima de la elevación al orden sobrenatural
b) Lejos de exaltar a Cristo, Se le disuelve en lo terreno, haciéndolo inmanente al mundo y reduciéndolo a una figura mítica
H. La acción del hombre: hacia una nueva mítica
a) La fe ha de completarse asumiendo la aspiración al progreso humano, impulsando no sólo el movimiento hacia arriba (hacia Dios), sino también el movimiento hacia adelante (hacia el progreso)
b) La caridad tiene que superar su contenido negativo, y ser concebida como un impulso hacia la síntesis cósmica total

II. UNA VISIÓN DE CONJUNTO

A. El sentido de la obra de Teilhard
a) Una idea apologética (que no se refiere sólo a un modo de presentar o expresar la fe católica, sino que implica una depuración y un enriquecimiento, para poder ser aceptada)
b) Esa misión apologética es particularmente necesaria con respecto al mundo de la ciencia
B. El Monitum del Santo Oficio
C. Reacciones ante la obra de Teilhard
a) Juicio sustancialmente positivo de la obra de Teilhard
b) Juicio sustancialmente negativo de la obra de Teilhard
D. Un error metodológico
E. Inversión de valores

1 comentario:

Anónimo dijo...
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