miércoles, 9 de mayo de 2007

Traducciones heréticas del Misal*

Juan Pablo II afirmó que «la Liturgia ha sido violada», (Discurso al primer Congreso nacional sobre las “Misiones al pueblo para los años 80”, 6 de febrero de 1981), y los TRADUCTORES de lengua española la han destrozado más todavía. El Concilio de Trento definió que el Canon de la Misa está ab omni errore purum «puro de todo error» (Concilio de Trento, Sess. 22ª, Doctrina de ss. Missae Sacrificio, c. 4: DS 1745, Dz 942; cf. DS 1756, Dz 953).

Pero los TRADUCTORES AL ESPAÑOL lo han plagado de errores, herejías, equívocos. inexactitudes y ambigüedades sin cuento. Y esto es un verdadero sacrilegio.

Nos limitamos casi exclusivamente al Ordinario de la Misa.

1. Traducción errónea [Misa nueva]

Grátia Dómini nostri Iesu Christi, et cáritas Dei, et communicátio Sancti Spíritus... «La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre, y la comunión del Espíritu Santo...».

El latín dice: communicatio = «comunicación [del Espíritu Santo]», porque por «comunión» se puede entender la comunión eucarística, la comunión en la misma fe o unión del Papa con los Obispos...

2. Traducción errónea [Misa nueva]

... sit cum ómnibus vobis «... estén con todos vosotros».

El término «estén», mejor se traduciría por «sea», porque la comunicación se hace y no solo está.

3. Traducción errónea [Misa nueva]

Fratres, agnoscámus peccáta nostra, ut apti simus ad sacra mystéria celebránda «Hermanos: Antes de celebrar los sagrados misterios, reconozcamos nuestros pecados».

Debe decir (en consonancia con el latín): «Reconozcamos nuestros pecados PARA PREPARARNOS A CELEBRAR...», (ó «para que seamos aptos para celebrar...»).

CONFITEOR

4. Traducción errónea

Confíteor Deo... «Yo confieso ante Dios...».

Debe decir: «Yo confieso a Dios», y no «ante Dios». Porque también me confieso ante los bancos, los cirios y las columnas de la iglesia.

5. Traducción errónea

• ... mea máxima culpa... «... por mi gran culpa... ».

Debe decir: «grandísima». Así está en latín y expresa mejor el lenguaje del corazón arrepentido.

KYRIE

6. Traducción herética

Kyrie, eléison «Señor ten piedad».

El griego dice: «Señor, ten piedad de nosotros». Traducen: «Señor, ten piedad»... ¿de quién? ¿de las almas del Purgatorio? ¿de los animales?... En fin, ¿de los condenados? (Aclárenlo Vds.).

GLORIA

7. Traducción errónea

• ... homínibus bonae voluntátis... «... a los hombres que ama el Señor...».

El latín dice: hominibus bonae voluntatis («los hombres de buena voluntad»). Prescindiendo de razones teológicas, diremos que así concuerdan todas las traducciones (que sepamos); ¿por qué no la traducción española?

8. Traducción errónea

• ... qui tollis peccáta mundi... «... que quitas el pecado del mundo...»

Qui tollis peccata mundi («que quitas los pecados del mundo»). Traducen: «... que quitas el pecado...» en vez de «los pecados» (en plural). Ello da pie para creer se trata del pecado colectivo (como afirman algunos) y no contar los pecados individuales. Y así jugamos al equívoco. Así también se suprime la responsabilidad personal y por ende la confesión y el castigo que no se merece...

9. Traducción errónea

Quóniam tu solus Sanctus, tu solus Dóminus... «Solo Tú eres Santo, solo Tú Señor...».

El latín pone en adjetivo: «Tú SOLO eres el Santo. Tú SOLO el Señor»... No es verdad que sólo Dios es santo y señor, ya que hay muchos que son santos y señores. En este caso se equipararía a Dios con las criaturas, lo cual sería grandísima blasfemia.

LECTURAS

10. Traducción errónea

Laus tibi, Christe «Gloria a Ti, Señor Jesús»

Laus, tibi, Criste («Alabanza a Ti, Cristo») traducen por «Gloria a Ti, Señor Jesús» (!).

CREDO

11. Traducción herética

consubstantiálem Patri «de la misma naturaleza del Padre»

Eso “sabe a arrianismo”. ¿Y para eso tanto trabajo de los Padres del Concilio de Nicea para convencer a los arrianos sobre la necesidad de emplear la palabra «consubstancial»?

Que no se entere San Atanasio ni nuestro Osio de Córdoba... (!). No es lo mismo naturaleza que substancia. Dos manzanas son de la misma naturaleza, pero no tienen la misma substancia. Pero Nuestro Señor Jesucristo no solo tiene la misma naturaleza divina que el Padre, sino Su misma substancia.

12. Traducción errónea

• ... sub Póntio Piláto «... en tiempos de Poncio Pilato».

Debiera decir «bajo el poder de Poncio Pilato» (como se ha rezado siempre). El poder de un gobernador y los tiempos de su gobierno son cosas muy distintas. El poder de Poncio Pilato sobre Nuestro Señor fue reconocido por el mismo Redentor al decir: «No tendrías sobre Mí ningún poder, si no se te hubiese dado de arriba». He ahí el AMOR de todo un Dios sometiéndose al poder de un hombre (!) para ofrecerse como Víctima de amor y de obediencia por nosotros. Refléjese en la traducción.

OFERTORIO

13. Traducción herética [Misa nueva]

• ... panem, quem tibi offerimus... «... este pan que... te presentamos...»
• ... vinum, quod tibi offerimus... «... este vino que... te presentamos...»

En las oraciones de la Ofrenda del pan y vino, el latín dice: tibi offerimus («te ofrecemos»); y traducen: «te presentamos». Porque para ellos el Ofertorio es una mera presentación del pan y vino sobre la Mesa. No, señores; existe un verdadero OFERTORIO. No es lo mismo presentar una cosa que ofrecerla; esto supone una entrega. Un esposo, por ejemplo, «presenta» su esposa a los demás, pero no la «ofrece». Traduzcan, pues «OFRECEMOS». Así está en el Misal. Pero revisen también toda la oración, que dista mucho vuestra traducción del contenido expresado por el latín.

14. Traducción herética [Misa nueva]

panem... fiet panis vitæ «este pan... será para nosotros pan de vida»
vinum... fiet potus spiritalis «este vino... será para nosotros bebida de salvación»

Volvemos al Ofertorio; traducen: «este pan... SERÁ para nosotros pan de vida»; «este vino SERÁ para nosotros bebida de salvación». Pero el texto latino dice: fiet = «se convertirá... en el Pan de Vida»; «se convertirá... en la Bebida de Salvación». Porque el pan ofrecido en el Ofertorio, ya no será pan en la Consagración: se convertirá en el Cuerpo de Cristo, «Pan vivo bajado del cielo», capaz de transmitirnos SU VIDA Y SU SALVACIÓN. Lo contrario es negar la presencia real de Cristo en la consagración (herejía).

PREFACIO

15. Traducción errónea

Et ideo cum Angelis et Archangelis, cum Thronis et Dominationibus...
• Quam laudant Angeli atque Archangeli, Cherubim quoque ac Seraphim...

OTRA OMISION IMPORTANTÍSIMA: En el Prefacio suprimieron: «los Serafines, Querubines, Tronos, Dominaciones, Virtudes, Potestades...». Pero... ¿por qué razón, señores traductores? ¿Con qué autoridad habéis cercenado de la Liturgia las Jerarquías celestiales? Ya lo sé: muchas son las sectas heréticas que no creen en las distintas Jerarquías de los coros angélicos...

SANCTUS

16. Traducción tendenciosa

Dominus Deus Sabaoth «Señor Dios del Universo»

Dominus Deus Sabaoth («Señor Dios de los Ejércitos») traducen: «Señor Dios del Universo». En el afán de unir todas las religiones, los muy ecumenistas traductores han hallado un dios común: «el Dios del Universo». Pero confundir los «Ejércitos [de los ángeles]» con el «Universo», es lo mismo que confundir un camello con una catedral...

Sí, ya os entiendo: Ese «Dios del Universo» lo habéis heredado de Teilhard de Chardin, para quien Dios es: «un Dios al que no se adora, y al que se le puede encontrar sólo a través de la culminación de un Universo...» (!). NOTA: Los libros de este hereje han sido adoptados por los francmasones; no nos sorprenda cierto olorcillo masónico en todo lo que vamos examinando...

CANON DE LA MISA

TE IGITUR

17. Traducción errónea

• ... clementissime Pater «... Padre misericordioso»

Los traductores son muy secos y demasiado tacaños para llamar a Dios con un superlativo. Así: clementissime traducen por «misericordioso» ¿Cómo anda ese don de Piedad?

18. Traducción errónea

• ... uti accépta hábeas et benedícas haec dona, haec múnera «... que aceptes y bendigas estos dones»

Queda sin traducir: munera. Sobre el Altar hay dona «dones [de Dios]» y munera «obsequios [del hombre]». Munera tiene el significado de obligación, de ofrenda por parte del hombre.

19. Traducción errónea

Meménto, Dómine... et ómnium circumstántium... pro quibus tibi offérimus: vel qui tibi ófferunt hoc sacrifícium laudis... «Acuérdate Señor... y de todos los aquí reunidos... por ellos... te ofrecemos, y ellos mismos te ofrecen...»

Memento, Domine... omnium circunstantium... pro quibus tibi offerimus VEL qui tibí offerunt. Traducen: «Acuérdate, Señor, de todos los aquí reunidos... por ellos te ofrecemos Y ellos te ofrecen...» El término VEL es disyuntivo y marca la diferencia esencial entre el sacerdote oficiante y el sacerdocio común de los fieles. (Fíjense los lectores cómo el cambio de una simple partícula es aprovechado para infiltrar un error dogmático).

HANC IGITUR

20. Traducción errónea

• ... quaesumus, Dómine, ut placátus accípias «Acepta, Señor, en tu bondad»

Debe decir: «Te rogamos, Señor, que aceptes aplacado...». Pues nuestros pecados bien merecen las iras de Dios... Apunta al Sacrificio propiciatorio, que niegan los protestantes, y... los traductores de resabios luteranos, como lo estamos demostrando prácticamente...

QUAM OBLATIONEM

21. Traducción errónea

Quam oblatiónem tu, Deus, in ómnibus, quaesumus, benedíctam, adscríptam, ratam, rationábilem, acceptabilémque fácere dignéris «Bendice y santifica, oh Padre, esta ofrenda, haciéndola perfecta, espiritual y digna de ti»

En la traducción de esta oración se han modificado las palabras: Benedictam, adscriptam, ratam, rationabilem, aceptabilemque. Es increíble la audacia sacrílega de esos traductores violando la Santa Misa.

Sin embargo no sobra ninguna palabra en esta admirable oración. Así:

1º) La bendición santifica la víctima, haciéndola capaz de ser ofrecida a Dios (benedictam);
2º) la oblación entrega la víctima a Dios, que la apropie (adscriptam);
3º) la oblación así aceptada, confirmada y ratificada (ratam), da lugar a proceder a su inmolación;
4º) por la consumación la Víctima es despojada de su materialidad y elevada a un estado más digno y santo, más espiritual (rationabilem); y
5º) la Comunión requiere por parte de Dios la previa aceptación (acceptabilem).

22. Traducción errónea

dilectíssimi Fílii tui «Tu Hijo amado»

De nuevo sequedad y tacañería para llamar a Dios con un superlativo. Dilectissimi traducen por «amado». Insistimos, ¿cómo anda ese don de Piedad?

CONSAGRACIÓN

En la Consagración se usan las mismas palabras de Cristo y se hacen los mismos gestos que realizó Él en la Última Cena.

23. Traducción herética

• ... tibi grátias agens benedíxit, dedítque discípulis suis... «... dando gracias te bendijo, lo partió, y lo dio a sus discípulos...»

Y dice el latín: Tibi gratias agens, BENEDIXIT, fregit, deditque discípulis suis «dándote gracias, lo BENDIJO [el pan], lo partió y lo dio a Sus discípulos». Pues bien; traducen así: «dándote gracias TE BENDIJO, lo partió y dio a sus discípulos».

En efecto, los protestantes no creen en cosas benditas (bendiciones constitutivas), sino en bendiciones a Dios (bendición invocativa). Por eso, los traductores imbuidos de espíritu protestante, traducen: «TE BENDIJO [a Dios]» cuando en realidad es: «LO BENDIJO [el pan]». Lo mismo se diga, mutatis mutandis, de la Consagración del Cáliz.

¿Y no estará aquí latente la herejía de la transignificación o transfinalización (como dicen) en vez de la TRANSUBSTANCIACIÓN?

24. Traducción herética

En la Consagración del Cáliz, la forma tal como está en latín es:

HIC EST ENIM CALIX SANGUINIS MEI,
NOVI ET ETERNI SACRAMENTI,
QUI PRO VOBIS ET PRO MULTIS EFFUNDETUR
IN REMISIONEM PECCATORUM.

Ahora bien; las palabras pro multis «por muchos» las traducen: «por todos». Esta traducción contiene la herejía protestante afirmando la salvación de todos [por la sola fe sin obras].

Es de notar que algunas veces la palabra «muchos» en la Escritura se refiere a «todos»; pero cuando hay contraposición de sentido (como en el caso presente), la cosa se aclara. Por ejemplo: «muchos son los llamados y pocos los escogidos».

Es verdad que el Divino Redentor murió por «todos» los hombres; pero el Catecismo Romano afirma que en la Consagración del Cáliz Nuestro Señor dijo «por muchos» excluyendo expresamente «por todos», pues allí se refería a los que se iban a aprovechar de Su Pasión (cf. Catechismus Romanus, 2, 4, 24). Por eso añade: «para remisión de sus pecados».

En efecto, no a todos obtiene la remisión de sus pecados la Sangre de Cristo. También la Sangre de Cristo es causa de condenación. Así San Pablo afirma que «el que bebe indignamente el Cáliz del Señor, traga su propia condena... será reo de la Sangre del Señor» (1 Cor 11,27-29). «Y... Dios vengará la Sangre del Cordero, dándola a beber a los hombres que la derramaron» (Apc 16,3-7).

Si todas las palabras de la forma de la Consagración del Cáliz pertenecen a la esencia de la forma (sentencias de Suárez, Lugo, San Alfonso, etc.), el traducir multis por «todos» pone en peligro la Consagración. Y ¿se puede poner en peligro la validez de una cosa tan grande y sublime como la Santa Misa?

Santo Tomás dice que son de esencia: «HIC EST CALIX SANGUINIS MEI», las demás son de la substancia (cf. Suma Teológica, III, q. 78, a. 1-8). En todo caso, añade, si se ha modificado o suprimido una palabra, se debe repetir la fórmula entera para asegurar la Consagración.

RESUMIENDO: Jesús distingue la Sangre Suya para remisión de los pecados, de la derramada infructuosamente: advierte que «entrega Su Sangre como rescate por muchos» (Mc 10,45); «cargó con los pecados de muchos» (Is 53,12).

Es, pues, una herejía (de los protestantes) traducir «todos» en lugar de «muchos». En ella va latente también la negación de la existencia del infierno: pues si todos se salvan, ¿por qué dirá Jesucristo: «id malditos al fuego eterno»?

¿Qué pecado habremos cometido los españoles para que en la Consagración del Cáliz, obrando los sacerdotes in persone Christi, obliguemos al Señor a pronunciar una herejía?

25. Traducción herética [Traslación en la Misa nueva]

Mysterium Fidei «Éste es el sacramento de nuestra Fe». O bien: «Éste es el Misterio de la Fe».

Debiera decir simplemente: «MISTERIO DE FE». La palabra «MISTERIO» incluye el Sacrificio y el Sacramento. Además, decir: «Este», como si solo existiese «un solo» Sacramento de nuestra fe, es herético.

26. Traducción errónea [Adición de la Misa nueva]

Mortem tuam annuntiámus Dómine, et tuam resurrectiónem confitémur, donec vénias. «Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven, Señor Jesús!»

DONEC VENIAS: «Hasta que vengas» (es la traducción exacta). Sin embargo, traducen: «¡Ven, Señor Jesús!». Es un contrasentido exclamar ante el Señor presente: «¡Ven, Señor Jesús!». –Pero ¿cómo? (dirá Él) ¿no crees que estoy aquí?–. En efecto, el latín tiene otro significado muy distinto. Se refiere a la última venida: «Anunciamos Tu muerte... hasta que vuelvas». Pero para un protestante o un anglicano, Cristo no acaba de llegar al Altar (en la Consagración), pues ya está presente en la asamblea... (!).

27. Traducción tendenciosa [Misa nueva]

• ... exspectántes beátam spem et advéntum Salvatóris nostri Iesu Christi «... mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo»

Exspectantes beatam spem et adventum Salvatoris nostri Iesu Cristi. Debe decir en castellano: «Esperando la dichosa esperanza y la venida de nuestro Señor Jesucristo». Pero han traducido: «mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Señor Jesucristo». Como se ve, suprimen lo referente a nuestra «dichosa esperanza» (la Gloria). También hay sectas heréticas que no creen en ella. ¡No camuflar errores!...

28. Traducción tendenciosa

Ecce Agnus Dei qui tollit peccata mundi «Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo»

Y otra vez el qui tollit peccata mundi traducido por «el pecado del mundo» (en singular). ¿A qué pecado social o colectivo os referís?

29. Traducción tendenciosa

Dómine, non sum dignus, ut intres sub tectum meum, sed tantum dic verbo, et sanábitur ánima mea «Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme»

También los traductores se muestran partidarios de eliminar el Dogma del ALMA HUMANA (como tantos herejes). Así en la traducción del Domine, non sum dignus, las palabras sanabitur anima mea las compusieron por «bastará para sanarme». Debe decir: (como siempre se rezó): «mi alma quedará sana» (ó «salva»).

30. Traducción errónea

Et Verbum Caro factum est et habitavit in nobis «Y la PALABRA se hizo hombre y acampó entre nosotros».

Sin embargo, siempre el pueblo fiel entendió que el «Verbo» es el «Hijo de Dios»; pero que la PALABRA se haga hombre... En fin; que nos quedamos con la traducción de siempre: «El Verbo [de Dios] Se hizo hombre, y habitó entre nosotros».

Porque (también) ese «acampó» por muy deportivo que parezca, nos sugiere que el Señor hizo una tienda para Sí, independiente de la nuestra, en la que queremos que «habite». Así lo manifestó Él mismo: «Haremos nuestra morada en él» (Io 14,13).

Traducciónes erróneas

Y ahora díganme ustedes, queridos lectores, ¿por qué razón esos traductores, nos han cambiado el lenguaje religioso?

Pongamos algunos ejemplos:

Alianza se cambió por «Pacto».
Ancianos se cambió por «Senadores».
Cáliz se cambió por «Copa».
Canon se cambió por «Plegaria».
Cristo se cambió por «Mesías».
Devoción se cambió por «Entrega».
Escribas se cambió por «Letrados».
Evangelio se cambió por «Buena Noticia».
Misa se cambió por «Cena».
Publicanos se cambió por «Recaudadores».
Sacrificio de la Misa se cambió por «Memorial».
Verbo se cambió por «Palabra».

Y así una interminable lista de palabras consagradas por el uso de veinte siglos de Historia Sagrada, han sido sustituidas por otras, que por muy equivalentes que sean, no llegan a expresar con exactitud el concepto con que al fiel siempre se le enseñó.

Si, por ejemplo, a Jesús le llamásemos ahora SALVADOR, no manifestaríamos ningún error, pero tendríamos necesidad de un acto de reflexión para hallar el concepto de JESÚS por medio del nombre SALVADOR. Tendríamos que hacer el siguiente raciocinio: «Salvador es el que antes llamábamos Jesús».

* [Basado en el artículo «La liturgia ha sido violada (ha dicho el Papa) por los traductores del Misal (añadimos nosotros)», escrito por «Sacerdotes» (Imprenta Sanmartín, Quintela de Canedo, Orense) proporcionado por el Movimiento Sacerdotal Mariano de España].