miércoles, 25 de julio de 2007

25 julio 2007

Una vez más, la vileza democrática priva de su carácter de fiesta nacional y laboral al día del Apóstol Santiago, Patrón Mayor de Las Españas.

España necesita contar con una verdadera fuerza sindical y corporativa, de la que hoy carece. Una fuerza que haga frente al disparatado calendario laboral actual; que no permita que nadie se vea obligado sin necesidad a trabajar en festivo, entre otras cosas. Urge reconstituir el Movimiento Obrero Tradicionalista y la Obra Nacional Corporativa, en el seno de la Comunión Tradicionalista.

Urge restaurar la Unidad Católica, bajo el Rey legítimo, para que el Señor Santiago, el Hijo del Trueno, vuelva a ser honrado por la Nación a la que trajo la Fe.