lunes, 9 de julio de 2007

¿Forma ordinaria o Forma extraordinaria?

Ordinario, ria (del lat. ordinarĭus).

1.
adj. Común, regular y que sucede habitualmente.

Extraordinario, ria (del lat. extraordinarĭus).

1. adj. Fuera del orden o regla natural o común.

Divina Liturgia: Forma extraordinaria

Divina Liturgia: Forma ordinaria

Santa Misa: Forma extraordinaria
Misa pontifical. Card. Ratzinger, Weimar, 1999.

Santa Misa: Forma ordinaria
Misa concelebrada, São Paulo, 2007.

Sagrada Comunión: Forma extraordinaria

Sagrada Comunión: Forma ordinaria

Santo Matrimonio: Forma extraordinaria

Santo Matrimonio: Forma ordinaria


3 comentarios:

Fogon dijo...

Con el mayor de los respetos me parece que hay una intencionalidad crítica en al contraponer las fotografías, ridiculizando el modo ordinario, contrapuesto al extraordinario.

Soy jesuita camino a la ordenación sacerdotal, y particularmente me parece que esta actitud tiende a fomentar la división deteniéndose en aspectos secundarios que por la gracia de Dios la Iglesia como tal no se los plantea tal como usted los muestra aquí. Me parece inútil proponer este debate que no hace sino entretenernos en cuestiones domesticas despreocupándonos de otras fundamentales.

Cruzado Furioso dijo...

Estimado Fogon

Ante todo, felicidades por la que espero sea pronta ordenación. Como ignaciano que soy, me alegra siempre tratar con jesuitas; que Dios Nuestro Señor y la Santísima Virgen le concedan ser fiel al carisma de su Santo Fundador.

Al asunto ¡Por supuesto que hay una intencionalidad crítica en la presentación de las fotografías comparativas!

Pero lo que se me escapa es que Usted diga que sean "aspectos secundarios", "cuestiones fundamentales" las litúrgicas, y "que por la gracia de Dios la Iglesia como tal no se los plantea tal como usted los muestra aquí".

Veamos lo que dice la Iglesia en el Catecismo 1327 al respecto:

"En resumen, la Eucaristía es el compendio y la suma de nuestra fe: 'Nuestra manera de pensar armoniza con la Eucaristía, y a su vez la Eucaristía confirma nuestra manera de pensar'".

¿Qué muestran las fotografías? Precisamente esa gran verdad. Se piensa como se celebra y se celebra lo que se piensa.

Unos clérigos bostezando durante la celebración de una Misa pontifical de San Pío V es impensable; sin embargo desgraciadamente sí se dan irreverancias múltiples en las nuevas celebraciones litúrgicas.

Estas fotografías son una muestra, bastante light, de como se ha pervertido la Santa Misa. ¿Creen los de las fotos que critica las verdades definidas en Trento?

"El sacrificio de Cristo y el sacrificio de la Eucaristía son, pues, un único sacrificio: 'Es una e idéntica la víctima que Se ofrece ahora por el ministerio de los sacerdotes, la que Se ofreció a Sí misma entonces sobre la cruz. Sólo difiere la manera de ofrecer': 'En este divino sacrificio que se realiza en la misa, este mismo Cristo, que Se ofreció a Sí mismo una vez de manera cruenta sobre el altar de la cruz, es contenido e inmolado de manera no cruenta'. (Catecismo 1367).

Efectivamente, estas fotografías pueden "escocer", especialmente a aquellos que durante años, han tachado a los que asistían a la Misa de San Pío V como "atávicos sostenedores del pasado", de "locos", cuando no de "antirromanos".

Pero insisto, hay fotografías mucho peores (me he negado en publicar "sacrilegios"; me niego a rebajarlos al calificativo de "abusos").

Y estas fotografías reflejan la realidad de la Iglesia, y la desacralización del Misterio eucarístico en Liturgia romana posterior a la reforma de 1970.

Asista a la Misa venerable, verá como se "siente en casa", como todo lo demás "le sabe a poco".

Aprenda a decirla si puede: le pueden servir este documento:

http://esnips.com/nsdoc/8d694951-0f3a-436c-a4e4-4569ac5ca2a4

y el DVD que se puede adquirir a través de:

http://www.sanpiox.it/primapag/Nuovovideo.htm

In Christo Rege

Fogon dijo...

Sr. Cruzado

Agradezco su saludo y felicitación, y lo felicito por su dominio del catecismo y la liturgia. Me parece sin embargo que exagera presentando este modo casi fundamentalista. Digo fundamentalista porque aunque reconozco desde ya la importancia de la vida litúrgica, me parece tedioso tener que insistir en una división basandose en detalles gráficos.

Lamento decirle que me siento más a gusto en las celebraciones populares donde sin dejar de lado la norma, se vive el Espíritu Eucarístico de la entrega.

Soy más extremo si quiere, con su afirmación de que se "celebra como se piensa", pues creo que se celebra como se vive. Indudablemente el ministerio sacerdotal exige una entrega tal que no deja de provocar estos celebrantes cansados.

>Que decir entonces de la imagen de una ministro extraordinario repartiendo la Eucaristía. ¿no es acaso la imagen viva y dinámica de una Iglesia que acerca a Cristo a los suyos sin detenerse extrictamente (subrayo: extrictamente)en las formas?

La vida litúrgica es una parte importante de la vida de la Iglesia, pero no es el todo. No desconozco los abusos y atropellos a los que se refiere como sacrílegos, y admito que la liturgia es instrumento de comunión. Pero es instrumento señor, no el fundamento principal que reside en Cristo Sacerdote. Cuando la liturgia es llevada al extremo y con ella se divide y discrimina, como usted lo hace o deja sugerido en sus fotos, no se contribuye a la Comunión de la Iglesia. Algo que justamente el Papa Benedicto XVI ha querido buscar permitiendo el ritual antiguo. Es este un gesto de COMUNIÓN, no de reivindicación, ni mucho menos de atraso. Cuando se estudia con detenimiento los últimos documentos se descubre a un Papa que ha querido quitar los obstáculos incluso litúrgicos que nos dividían a los cristianos. ¿Por qué entonces caer ahora con estas imágenes más propiamente pastorales? ¿Por qué empeñarse en dividir al Pueblo de Dios y a sus ministros cuando hay un esfuerzo eclesial por integrarnos? Es esto lo que me parece ofensivo, más allá de mis propios gustos y modos de vivir y celebrar.

Los fanatismos guiados por el libertinaje o la letra normativa no suelen ser buenos, y terminan corriendo la suerte de los fariseos que por celar el carácter y las formas, acabaron por desconocer al Dios que tenían enfrente.

Le agradezco el material que por cierto ya lo conozco, y le sugiero que reflexione sobre estos puntos, especialmente en lo que hace a la COMUNIÓN de la Iglesia.