lunes, 16 de julio de 2007

Carlistas confederados

«Not for fame or reward,
not for place or for rank,
not lured by ambition,
or goaded by necessity,
but in simple
Obedience to Duty
as they understood it,
these Men suffered all,
sacrificed all,
dared all – and died».

Inscription on the Monument to
The dead of the Confederate States Army,
Arlington National Cemetery, Washington, D.C.

¿Y qué hacían 7.000 carlistas en el Ejército del Sur?
http://www.elmanifiesto.com/

Pocos españoles saben que en las filas del Sur combatieron españoles. Más precisamente, veteranos de las guerras carlistas. ¿Cuántos? Quizás entre 4.000 y 7.000. ¿Y qué hacían allí? Esto es lo más interesante. Quien mejor ha estudiado el asunto es el historiador militar David Odalric de Caixal i Mata.

La Guerra de Secesión no fue una guerra por la esclavitud, o no de manera principal. El asunto de la abolición de la esclavitud actuó como eje de división para la propaganda, pero es bien sabido que en 1861, cuando empieza la guerra, el principal centro del mercado de esclavos es Rhode Island, es decir, un estado del norte, mientras que grandes personalidades sudistas como Jefferson o Lee ya habían liberado a sus esclavos. La guerra de 1861-1865 fue una guerra de principios, de valores, que opuso a dos mundos mentales completamente distintos. Mientras el Norte encarnaba la modernidad industrial y capitalista, el Sur representaba la tradición agraria y religiosa. En ese sentido, aquella guerra no fue muy diferente a la que en España opuso a los isabelinos contra los carlistas.

La segunda guerra carlista había terminado en 1849. El Ejército de la Tradición, derrotado, cruzó la frontera francesa. Eran sobre todo catalanes, valencianos, vascos y navarros. El Gobierno dictó una amnistía a la que se acogieron 1.400 ex combatientes. ¿Y los demás? Muchos permanecieron en Francia. Bastantes marcharon a América con sus familias. Y de unos y otros salió el núcleo de los voluntarios que, doce años después, acudieron al campo de batalla para luchar junto al Sur. Había, ante todo, una afinidad ideológica profunda:

• Orden tradicional y agrario;
• Defensa de los derechos de los estados (entre nosotros, Fueros);
• Descentralización y subsidiariedad;
• Oposición frontal al capitalismo y a la revolución industrial;
• Reconocimiento de los cuerpos intermedios;
• Rechazo a la masonería.

A lo cual hay que añadir el propósito de proclamar la Confederación como una República Cristiana donde todas las leyes tendrían que estar en consonancia con los Mandamientos de la Ley de Dios, asunto que llegó a discutirse en el Parlamento de la Confederación en Richmond. Al calor de todas esas cosas aparecieron en el Sur, en aquellos años, muchos miles de voluntarios europeos. De algún modo, la guerra fue una inesperada convocatoria: “Reaccionarios de todos los países, uníos”.

Los carlistas españoles combatieron bien. Tanto que, tras la épica toma de la colina de Malvern Hill, el Ejército confederado les atribuyó mando propio: el General Echegaray, Jefe de los piquetes confederados de la segunda División de Tennessee. Echegaray y sus boinas rojas vencieron a los federales en West Woods. El general español moría poco después en combate. Hubo también voluntarios carlistas

• En la División Louisiana Tigers, de mayoría irlandesa;
• En el Regimiento 35 de Tennessee (rebautizado como “Nueva España”, al modo virreinal);
• En el 41 también de Tennessee (fusileros de Navarra) y
• En el Ejército de Virginia del Norte.

El Jefe de esta unidad, Ambrose Power Hill, se refería a sus voluntarios carlistas como “mis toscos, harapientos y valerosos leones de la Providencia”. Carlistas eran los jinetes del Regimiento de Húsares del Maestrazgo. Los Capitanes Uriarte, Puig y Alfaro descollaron en el puente de Burnside.

Muchos de los muertos carlistas en esta guerra descansan en el Campo de Antietam, Maryland. Los supervivientes pudieron beneficiarse del agradecimiento del presidente confederado, Jefferson: se les concedió la nacionalidad norteamericana.

A modo de homenaje, vaya aquí una bonita colección de óleos de Augusto Ferrer-Dalmau: http://www.carlismo.es/images/carlistas_press.swf

I wish I was in Dixie’s Land [escuchar]

I wish I was in de land ob cotton,
Old times dar am not forgotten;
Look away! Look away! Look away! Dixie Land.

In Dixie Land whar I was born in,
Early on one frosty mornin,
Look away! Look away! Look away! Dixie Land.

Den I wish I was in Dixie: Hooray! Hooray!
In Dixie Land, I’ll took my stand, to lib an die in Dixie,
Away, away, away down South in Dixie,
Away, away, away down South in Dixie!

Old Missus marry “Will-de-weaber”,
Willium was a gay deceaber;
Look away! Look away! Look away! Dixie Land.

But when he put his arm around’er,
He smilled as fierce as a forty-pound’er,
Look away! Look away! Look away! Dixie Land.

Den I wish I was in Dixie: Hooray! Hooray!
In Dixie Land, I’ll took my stand, to lib an die in Dixie,
Away, away, away down South in Dixie,
Away, away, away down South in Dixie!

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Eso de que hubo miles de carlistas el ejército confederado en 1861-1865 no os lo creéis ni vosotros. Venga ya.

Anónimo dijo...

¿Caixal no tiene el síndrome de Münchhausen? ¿No se inventó también que en las Waffen-SS hubó un regimiento catalán llamado, si no recuerdo mal, "Wifredo el Velloso" o "Guifré el Pilòs"?

Confederate Warrior dijo...

Pero por favor, de las unidades que cita este tipo se sabe todo y en ellas NO HAY NADIE con apellidos castellanos, catalanes o vascos. Es una auténtica tomadura de pelo.

Este tipo está totalmente perturbado. Los libros sobre "hispanos" en el CSA Army son espléndidos y algo como lo que cita Caxal es imposible de ocultar. En lo relativo a los combatientes la ACW es la guerra mejor estudiada del siglo XIX.

Hubo carlistas conocidos en el CSA Army —una docena, el más conocido Charles Frederick Hennigsen—, pero no ¡¡7.000!! y desde luego jamás formaron una unidad completa —ni a escala de compañía—

Anónimo dijo...

Soy el anónimo del 10 y del 17 de agosto. Estimado Confederate Warrior, la fantasía de Caixal ya ha sido rebotada por Internet como si fuera una historia real. La cosa ya no tiene remedio. Envíe una pregunta sobre el tema a "La rosa de los vientos"( Onda Cero) y no me la desmintieron, para mi absoluta sorpresa. !Ay, si Henningsen el que anduvo con Zumalacárregui levantara la cabeza!Aunque no soy carlista, quiero aprovechar para agradecer que "Núcleo de la Libertad" nos permita expresar opiniones críticas sin ninguna cortapisa.

Carlos C dijo...

Hola:

Soy Carlos Canales, la persona que respondió a "Anónimo" en la Tertulia de las 4C de la Rosa de los Vientos. He recibido una decena de cartas sobre el tema (muchos oyentes saben que estoy traduciendo el libro de Henningsen) y el tema ya me ha intrigado mucho.

Yo había hablado con Caixal i Mata por teléfono y quise ser prudente, pero después de investigar con calma, lo tengo claro: es todo falso. Aún así, he pedio la revista "La Santa Causa", número 7 (diciembre de 2003) para comprobarlo todo. Mis conclusiones las publicaré en mi página Web (http://www.carloscanales.com)

Hace unos años complementé un artículo del historiador texano David Campbell sobre el 33 de Caballería de Texas y la verdad es que no encontré nada de lo que dice Caixal (y habla de 7.000 soldados), lo que me llamó la atención, pues había encontrado datos de unidades de tamaño compañía. Me pareció raro, pero espero acabar con esto en la medida que pueda.

Gracias por cierto a este Blog por la libertad que desprende.

Anónimo dijo...

Un saludo entonces, amigo Canales, amigo Confederate Warrior y amigos de "Núcleo de la Lealtad", que os habéis portado con gran caballerosidad. Soy el que escribió a "La Rosa de los Vientos". Me encanta la tertulia, que conste, aunque se echa de menos el sentido del humor de Cebrián. Y muchas gracias a "Núcleo de la Lealtad" por brindarnos este foro, del cual quizá he abusado un poquito. Al final hemos podido aclarar el asunto. La broma de Caixal no está exenta de cierta habilidad , todo sea dicho.EL problema ahora es que envié la misma consulta a "Historia y Vida". En fin, espero que pasen de ella.

Anónimo dijo...

ALGUNOS FAMOSOS CUBANOS CONFEDERADOS:

Ambrosio Jose Gonzales (1818–1893)fue uno de los muchos cubanos que pelearon al lado de los confederados, Ambrosio Jose Gonzales alcanzo el grado de coronel en el ejercito confederado (Antonio Rafael de la Cova escribio una interesantisima biografia sobre A>J. Gonzales hace no mucho tiempo atras)

Jose Agustin Quintero, poeta y revolucionario cubano y amigo personal del presidente Jefferson Davis fue el encargado de que los avituallamientos provenientes de europa llegaran atraves de Mexico al CSA

Loretta Janeta Velazquez, cubana de nacimiento peleo durante la guerra disfrazada de hombre bajo el nombre de Harry Buford (teniente). Luego de terminar la guerra escribio un libro sobre sus experiancias llamado "The Woman In Battle"
Por cierto quien fue el primer alcalde Cubano Americano en EEUU? El mismo no fue en Miami sino despues de la guerra civil Ramon T. De Aragon que fue medico de unas de las unidades de los Confederados fue elegido alcalde de Moscow Tennessee. El se habia casado con una surena de ese estado.

ABIURA DELL'EGO dijo...

exelente publicacion, gracias por estos esfuerzos culturales hojalà lo publiquen en youtube todo esto y màs