jueves, 13 de septiembre de 2007

Las sociedades fuertes se edifican sobre familias fuertes


El Santo Padre recibió la mañana de 13 de septiembre de 2007 en Castelgandolfo las cartas credenciales del nuevo embajador de la República Eslovaca, Jozef Dravecky.

Hablando de la educación, Benedicto XVI afirmó que:

«Es importante que los Estados sigan garantizando a la Iglesia la libertad para instituir y administrar escuelas católicas, permitiendo a los padres elegir medios educativos que promuevan la formación cristiana de sus hijos. [...] Una educación sólida que alimente todas las dimensiones de la persona humana, incluyendo la religiosa y espiritual, son interés de la Iglesia y del Estado. De este modo, los jóvenes pueden adquirir hábitos que les capaciten para cumplir sus deberes cívicos mientras entran en la edad adulta».

«La familia –continuó– es el núcleo en el que la persona aprende primero el amor humano y cultiva las virtudes de la responsabilidad, generosidad y fraternidad. Las familias fuertes se construyen sobre la base de matrimonios fuertes. Las sociedades fuertes se construyen sobre la base de familias fuertes. En realidad, todas las comunidades civiles deberían hacer lo posible por promover políticas sociales y económicas que ayuden a los matrimonios jóvenes y faciliten su deseo de formar una familia».

El Santo Padre subrayó que:

«El Estado no puede ser indiferente al matrimonio, sino que debe reconocer, respetar y apoyar esta venerable institución como una unión estable entre un hombre y una mujer que desean abrazar un compromiso de amor y fidelidad para toda la vida».