sábado, 15 de septiembre de 2007

La herejías del Camino neocatecumenal


La herejías de la catequesis neocatecumenal

El P. Zoffoli, teólogo italiano pasionista estudió durante varios años los documentos oficiales del Camino y presentó sus conclusiones a varios obispos, cardenales e incluso al Papa, recibiendo como respuesta «silencio, desconfianza y hostilidad». Repoducimos aquí la parte doctrinal de su libro «Catequesis neocatecumenal y ortodoxia del Papa», publicada por Panorama Católico Internacional que esperamos podrá esclarecer mucho a los católicos.

Contenido

1. Orden sagrado, sacerdocio, jerarquía
2. Dios y el hombre
3. Jesucristo
4. La Eucaristía
5. Sacramentos y vida cristiana
6. Escatología
7. Frutos del Camino neocatecumenal
8. Número de los «hermanos»
9. Las conversiones
10. Catequistas itinerantes
11. Los seminarios
12. Vida cristiana y consagración religiosa
13. Mito de la personalidad de Kiko-Carmen
14. ¿Solamente quien lo conoce puede juzgar el Camino?
15. Pésimo inicio del «Camino»
16. Camino obscuro
17. La estrategia sospechosa del «secreto»
18. Últimas consideraciones

* * *

Refiriéndome al Camino neo-catecumenal, el término “herejías” puede hacer sonreír a algunos e indignar a otros, pues muchos –en la Iglesia– me juzgarán demasiado alarmista e imperdonablemente ofensivo. Mas, por desgracia, esto corresponde a una realidad que someto a la reflexión de todos; pidiendo particular atención a los párrocos, obispos y sobre todo al Papa.

Orden sagrado, sacerdocio, jerarquía

a) La verdadera Iglesia de Jesucristo sería solamente la de los tres primeros siglos, después de los cuales –de Constantino en adelante–, institucionalizándose, se habría corrompido, hasta que después de 1600 años habría reaparecido con el Concilio Vaticano II. Por tanto, durante un largo periodo, Jesús no habría cumplido Su promesa de permanecer junto a Su Iglesia todos los días, hasta el fin de los tiempos, y por consiguiente asistirla contra los poderes de las tinieblas (Mt 28,20; 16,18).

b) De aquí se deduce que veinte Concilios ecuménicos, desde el de Nicea (325) hasta el Vaticano I (1870), no habrían enseñado nada definitivamente verdadero e indiscutible; la gloriosa multitud de todos los Padres de la Iglesia, desde principios del siglo IV en adelante, seguidos por los mayores teólogos de la Edad Media y los innumerables santos formados en su escuela, no serían dignos de estudio ni de admiración por haber sido reconocidos y aprobados por el Magisterio de una Iglesia lánguida, corrompida, infiel al mensaje de su Fundador. Su traición vendría dada por la historia, espíritu, definiciones dogmáticas y reformas promovidas por el Concilio de Trento.

c) La Iglesia no habría sido fundada por Jesucristo como Su único rebaño: «La misión de la Iglesia no es hacer que todos entren para formar parte de ella jurídicamente...». Ella no sería por tanto «la única tabla de salvación que todos deben alcanzar para salvarse». No se le puede atribuir una estructura jurídica como componente necesario de su naturaleza: su índole sería esencialmente carismática.

d) Todo esto es lógico si, como se sustenta:

1. El «sacrificio» es un residuo del culto pagano, «en la Eucaristía no hay ninguna ofrenda», la Misa no es un «sacrificio».
2. En la Iglesia no hay un sacerdocio ministerial esencialmente superior al común de todos los bautizados; luego no tiene sentido la Orden sagrada que le confiere, distinguiendo al clero del laicado.
3. Mas, si no hay una jerarquía, nadie en la Iglesia posee y puede ejercer el triple poder de gobierno, santificación y magisterio, por lo que en ella no hay ni superiores ni súbditos: la igualdad sería universal y total, porque es sociedad esencialmente democrática, como la civil, en la que el pueblo es soberano.

Así pues:

* si en la Iglesia no hay ningún poder de jurisdicción, su gobierno es ilegítimo, sus leyes no son obligatorias, e injustificadas son sus sanciones...;
* si en la Iglesia no hay un divino poder de santificación, vanos son todos los actos de culto, sin eficacia ninguna las funciones del sacerdocio, inútiles los sacramentos, y por fin nula su función en la sociedad civil...;
* si en la Iglesia no hay ningún poder de Magisterio (sobre todo infalible), es completamente arbitrario definir de modo absolutamente cierto e irrevocable verdades de fe y normas de vida moral.

Así que lo que se enseña en ella es solamente opinable y siempre discutible y en consecuencia:

– el Cristianismo no sería una religión divinamente inspirada;
– estaría entre las demás religiones, más o menos dignas de respeto, nada más;
– injustificado sería el rigor con el cual la Iglesia definió y rechazó como heréticas todas la doctrinas incompatibles con su fe..., alegando y reivindicando una dignidad y una misión superiores a las de la sociedad civil...

e) Estas son las consecuencias que se derivan del repudio de las Órdenes sagradas, del Sacerdocio ministerial, del Sacrificio. Ahora bien, negado el Orden sagrado, el rechazo de la estructura jerárquica de la Iglesia incluye diáconos, presbíteros, obispos y especialmente el Papa, reducidos a su simple condición de comunes «ciudadanos», sin ninguna autoridad, lugar ni privilegio..., e intrusos culpables por haber pretendido, durante milenios, una fe y un respeto que no merecían, los seglares tendrían toda la razón para rebelarse contra la Iglesia...

f) En resumen, los dirigentes del Camino neo-catecumenal varias veces al año organizan peregrinaciones a la tumba de San Pedro, ya que así:

– Honran en el Apóstol al primero de los Papas de la Iglesia Primitiva, idea muy querida de los protestantes, Iglesia desaparecida con la «Paz constantiniana», y –no se sabe cómo– resucitada con el Vaticano II;

– Se niegan a venerar en él al Vicario de Cristo, o sea al «Obispo de los Obispos» que tiene la plenitud del sacerdocio ministerial;

– Luego los dirigentes del Camino neocatecumenal (no digo «los fieles neocatecumenales», ignorantes y de buena fe) reconocen en Juan Pablo II no al Sumo Pontífice, Jefe visible de la Iglesia Católica, sino a una eminente personalidad del mundo civil, un poder humano de altísimo prestigio, ante quien pretenden presentarse como enviados, representantes, precursores, hijos predilectos, en cuanto que le atribuyen al Papa la misma doctrina de ellos, porque se sienten plenamente autorizados para hablar con autoridad propia y entonces no falta ya nada para sentenciar a muerte al Papado y a su Magisterio.

Es justamente la ruina de la Iglesia Jerárquica, según un plan verdaderamente diabólico promovido hace siglos por la Masonería, empeñada en desestabilizar el Cristianismo como Religión positiva, divinamente inspirada.

Dios y el hombre

a) El Dios de Kiko y Carmen no es el Dios bíblico, el de la tradición de los Padres y el del Magisterio, a quien se dirige esta oración: «Dios, a Quien la culpa ofende y la penitencia aplaca...». Una ex-catecumenal de Rovigo me confirmó que su catequista le explicó que es «soberbio» quién afirma haber ofendido a Dios pecando.

Lo equívoco es grosero. La escuela neo-catecumenal no llegó todavía a entender que Dios –Acto Puro, Felicísimo, Impasible– puede ser ofendido realmente por la negación, por la rebeldía, por el ultraje o por la indiferencia... de la criatura que, con su actitud, falla en el deber de reconocer el absoluto dominio de Dios y su total dependencia hacia Él. El pecador turba el orden objetivo de la verdad y de la justicia, en cuanto intenta con su presunción substraerse a Dios (¡aquí tienen la ofensa hecha a Dios!), se perjudica realmente sólo a sí mismo...

b) La teodicea de Kiko Argüello, negando el pecado como ofensa a Dios, cae en el error del viejo deísmo que separa y rechaza toda relación de Dios con el hombre y del hombre con Dios. Se trata de un Dios no solamente transcendente sino también distante que dejando al hombre libre, le consiente vivir como si Él no existiera.

c) Si el hombre pecando no ofende a Dios, tampoco contrae con Él el deber de reparación... esto es suficiente para excluir la necesidad de algún sacrificio expiatorio. Pero aún hay más.

d) El hombre –según la doctrina neocatecumenal– está constreñido a pecar, o sea, no puede dejar de hacer el mal; su naturaleza está tan dañada que no le permite hacer el bien, por lo que es inútil cualquier tipo de esfuerzo que haga para corregirse...

e) La conversión consiste únicamente en el reconocimiento –también público– de las culpas cometidas y la confianza en el poder salvifico de Cristo resucitado...; no en el pesar de haber ofendido a Dios, con propósito de enmendarse, utilizando los mejores medios para conseguir la propia purificación.

f) No se conoce una gracia capaz de estimular a la conversión, teniendo como fin la regeneración del pecador, haciéndolo renacer hasta transformarlo en un auténtico hijo adoptivo de Dios para llevarlo así a la intimidad con Él, que es preludio de la vida eterna.

g) De allí se sigue que la santidad no es posible, con lo cual es incomprensible el culto a los Santos y a María Santísima.

Jesucristo

a) Jesús no operó la Redención. El Vaticano II renovó la teología a tal punto que «no se ha hablado más de la Redención...». Mas para ser esto verdad habría que tener en cuenta lo siguiente:

1º. El hombre no tenía ninguna necesidad de redención, no habiendo podido pecar (porque –como lo enseña Kiko–, «constreñido a pecar», el pecado no es una acción libre);

2º. Cristo no tenía nada que expiar con Su Sacrificio, precisamente porque el hombre no ofendió a Dios, el cual no puede por tanto exigir ninguna reparación.

b) Él redimió al hombre, no eliminando las consecuencias del pecado, en cuanto ofensa a Dios y por tanto reconciliándole con Él al merecer la gracia de la penitencia...; sino sólo liberándole de la muerte en virtud de Su Resurrección, como si el único verdadero mal fuera la muerte y no el voluntario rechazo de Su amor.

c) Jesús, muriendo, no Se habría ofrecido como Víctima por los pecados del mundo, para satisfacer la justicia de Dios y redimirnos de todos los males de la vida presente y futura.

d) La catequesis neocatecumenal ignora el mérito infinito de Su ofrenda cruenta como supremo acto de amor al Padre y a los hermanos.

e) La salvación es atribuida a la Resurrección de Cristo, no a Su Pasión y Muerte, que –conforme a todas las fuentes de la Revelación y a la unánime tradición del Magisterio– es la única causa meritoria de Su propia Resurrección y de todos nuestros bienes espirituales y eternos.

f) «Jesucristo no es de hecho ningún ideal de vida [...]; no vino para darnos el ejemplo y enseñarnos a cumplir la ley». Si así fuese la Iglesia docente no tendría ningún «modelo» de vida cristiana que proponer a los fieles. Su moral no diferiría de todas las otras pensadas por el hombre: agnósticas, relativistas, contradictorias. Y finalmente no pudiendo proponer la imitación de Cristo, no muestra la única «vía» que conduce a la salvación y a la santidad, por la que seremos reconocidos por el Padre para participar de su felicidad.

La Eucaristía

a) Negando el Sacrificio de la Cruz Kiko se niega a reconocer también el del Altar, el Sacrificio eucarístico, por lo que recrimina a quien ve en la Misa a «Alguien que Se sacrifica, esto es Cristo». En efecto, él enseña que «en la Eucaristía no hay ninguna ofrenda».

b) La Misa sería «el sacramento del paso de Jesús de la muerte a su resurrección...» por tanto, «una proclamación, un anuncio de la Resurrección de Jesucristo de entre los muertos».

c) Siguiendo a Lutero, Kiko considera la Misa solamente como un «sacrificio de alabanza, un gozo perfecto de comunicación con Dios a través de la Pascua del Señor». Por el contrario los Papas manteniendo las trazas de la gran Tradición católica, mantienen que «el sacrificio ofrecido en la Eucaristía no es [...] un simple sacrificio de alabanza: es un sacrificio expiatorio o “propiciatorio”, como lo declaró el Concilio de Trento» (DS. 1753), ya que en éste se renueva el propio sacrificio de la Cruz, en la que Cristo expió por todos y mereció el perdón de las culpas de la Humanidad» (cf. Audiencia general, 15.5.1983).

* * *

a) Rechazando el sacrificio eucarístico Kiko no acepta el prodigio de la transusbstanciación, que le condiciona esencialmente...

b) Luego no hay una verdadera, real y substancial presencia de Cristo, por la transusbstanciación del pan y del vino, después de la consagración. «La Iglesia católica se hace obsesiva en cuanto a la presencia real». «Lo importante –subraya Kiko– no está en la presencia de Jesucristo». «Si Jesucristo hubiese querido la Eucaristía para permanecer allí, se hubiera hecho presente en una piedra, lo que no estaría nada mal».

c) Por eso «estamos [los neocatecumenales] más cerca de muchos protestantes que de algunos católicos...», o sea, de todos los verdaderos fieles al Magisterio...

* * *

a) No reconocida como «Sacrificio» la Misa se reduce a un banquete fraternal, lo que exige solamente una mesa y no un altar. El pan y el vino permanecen substancialmente inmutables, y se cambian en un mero símbolo de la presencia e influencia salvifica de Cristo resucitado, que «es una realidad viva que constituye la Pascua y arrastra a la Iglesia»; Su presencia «es un carro de fuego que viene a arrastrarnos en dirección a la gloria».

b) Recusado el «sacerdocio ministerial», es «la Iglesia entera la que proclama la Eucaristía», esto es, que celebra el banquete. «No puede haber una Eucaristía sin asamblea. Es la asamblea entera la que celebra la fiesta de la Eucaristía, porque la Eucaristía es la exaltación de la asamblea humana en comunión...». «Es de esta asamblea de donde brota la Eucaristía...».

c) Negada la transubstanciación, hay que observar lo siguiente:

1º. Los fragmentos del «Pan consagrado» no contienen a Cristo y, sobre todo después del convite eucarístico, ya no «simbolizan» Su presencia. Estos mismos cayendo de la mesa, no deben preocupar a nadie, porque «no se da importancia a las migas o cosas de este tipo».

2º. Negada la presencia real el culto eucarístico no tiene sentido. Por esto Kiko se lamenta de que «transformemos la Eucaristía en el divino prisionero del sagrario...».

3º. No tolera exposiciones, rocesiones, adoraciones, genuflexiones, devociones eucarísticas.

d) Rechaza la «reparación» por la razón expuesta anteriormente, como condena también el «sacrificio»; la reparación es excluida, sobre todo si está relacionada con el culto al Sagrado Corazón.

e) Kiko esta convencido de que el ecumenismo promovido por el Vaticano II encaminó a la Iglesia para suprimir las divergencias que, a propósito del misterio eucarístico, separan a la Iglesia católica de las sectas protestantes: «Todos juntos nos sentaremos sobre la piedra angular, sobre la roca en la que no existen divisiones...».

Sacramentos y vida cristiana

La catequesis neocatecumenal, rechazando el sacerdocio ministerial, excluye del conjunto de los sacramentos no solamente el Orden sagrado sino también la Eucaristía y la Penitencia, identificada ésta con el Bautismo, en contra del Magisterio y anatema del Concilio de Trento (DS. 1702). A propósito de la Penitencia es conveniente reflexionar sobre las siguientes posiciones teológicas de Kiko y Carmen:

a) «La Iglesia primitiva no tuvo la confesión [...] como nosotros la tenemos». «La Iglesia primitiva no tiene ninguna manifestación explícita del sacramento de penitencia que no sea el bautismo...».

b) «La conversión no es un arrepentirse del pasado...». En efecto, si el pecado no es posible (como mostré antes), tampoco lo es el arrepentimiento. La conversión no sería un hecho personal y voluntario de correspondencia del individuo a los estímulos de la gracia, porque su «valor esencial [...] es el comunitario y eclesial», siendo «la Iglesia quien comunica y conduce a la conversión». En suma, el pecado tendría «una dimensión social, nunca individual».

c) «Lo importante no es la absolución». También esto es lógico, si no hay un sacerdote válidamente «ordenado», como único ministro de la penitencia y del perdón de Dios. De hecho, «el valor del rito no se encuentra en la absolución, puesto que estamos ya perdonados en Jesucristo».

Y más expresivamente: «El perdón –en la Iglesia primitiva– no era una absolución sino una reconciliación con toda la comunidad, mediante la señal de readmisión en la asamblea en un acto litúrgico eclesial». Esto es comprensible si se piensa que el «ofendido» no es Dios, sino –como se supone– la comunidad, la única por tanto que puede perdonar y absolver.

d) A Kiko le hace «casi reír pensar que es necesaria solamente la atrición, si te vas a confesar, y la contrición, si no te confiesas...». Es evidente la perversión respecto a la doctrina de Trento (DS. 1677-1678; y can. 5, ib. 1705).

e) En contra de la historia de los orígenes y de la catequesis de los Padres, se afirma que no es antes del siglo VI que cuando «empieza a ser necesario decir los pecados». Esto es falso.

f) Se acusa al Concilio de Trento de enseñar que igualmente los pecados veniales (definidos por Kiko como «tonterías») son materia suficiente de confesión; de haber generalizado «la forma de confesión privada, medicinal y de devoción»; de haber propuesto «la confesión como medio de santificación personal...».

g) Se atribuye a los franciscanos y dominicos la culpa de haber propagado «por todas partes la confesión privada como una devoción...». Kiko, por consiguiente, no tolera la confesión hecha «para la santificación personal...». San Carlos Borromeo es condenado por haber puesto «los confesionarios por todas partes [...], con detalles incluso sobre la rejilla», por lo que «muchas cosas que Lutero decía tenían su fundamento...».

h) En suma, con el Concilio de Trento «todo queda estancado»; éste representa un retroceso en la vida de la Iglesia, en cuanto ésta –según desea Kiko– «camina en dirección a visiones sociales y comunitarias del pecado», incluso sabiendo que el Vaticano II y los Papas que le siguieron permanecen tenazmente fieles a la doctrina de siempre en lo que concierne el sacramento de la penitencia (Cf. Cod. de Derecho Can., 959-991).

* * *

a) La vida de los neocatecumenales no se puede llamar «cristiana», porque no está inspirada en Cristo, por ellos ignorado como supremo modelo, que Sus verdaderos fieles siempre sentirán el deber de imitar.

b) El «Camino neocatecumenal» no es un verdadero Camino por lo siguiente:

1º. Por estar desprovisto de un punto de partida, que no puede ser otro que la conversión, esto es, el arrepentimiento de las culpas cometidas, el propósito de enmendarse y hacerse violencia a sí mismo en la lucha contra todas las inclinaciones pecaminosas.

2º. Por estar desprovisto de un punto de llegada o meta última que alcanzar, que es la santidad del propio estado. Según Kiko, «el hombre no puede hacer el bien», «está profundamente tarado. Es carnal», «quedó esclavo del Maligno». «No puede sino robar, pelear, tener celos, envidias, etc. No puede hacer otra cosa. Y no tiene culpa de eso...». «No se adelanta nada con discursos ni con decir: “¡Sacrificaos, quereos bien, amaos!”. Y si alguien lo experimenta, se convierte en el mayor fariseo...». Precisamente como decía Lutero: «¡Confórmate con lo que eres, ángel fallado, criatura abortada. Tu tarea es hacer el mal, pues tu ser es malvado!»... Luego, «el Camino» parte de la nada y tiende a la nada.

c) Esto es de tal forma cierto que todos los esfuerzos son inútiles si el hombre pretende evitar el pecado: «El hombre peca porque no puede hacer otra cosa, porque es esclavo del pecado». Por otro lado: «Que nadie se engañe, quien peca es el demonio. Porque, si alguien peca, es porque el demonio está en él...».

d) Pesimista es la concepción de los valores humanos, si la vida, el trabajo, la familia son tenidos como «ídolos».

e) Jesús habría mandado odiar a padres y familiares, no se habría limitado a prohibir que les prefiriésemos a Él. Una exégesis más profunda –según Kiko– dice que la palabra es «odiar», que las otras traducciones no son exactas. Esta es la traducción de la Biblia de Jerusalén... La cual, sin embargo, dice lo contrario: «Hebraísmo. Jesús no exige odio, pero desapego completo e inmediato...» (Lc 14, 26).

f) La ética social de los neocatecumenales considera obligatoria para todos –según el evangelio interpretado por Kiko– la «comunión de los bienes». «Nosotros no podemos engañaros. Yo no inventé la catequesis sobre los bienes. Leí todo lo que el Evangelio dice sobre las riquezas: Que no dijo eso para las hermanas o religiosas...».

g) Sobre la pobreza evangélica el problema se complica: Tiene que vender sus propios bienes solamente el «catecúmeno», que todavía no es cristiano (aunque sabemos que está ¡«bautizado»!): «El Señor te invita. ¿Qué tienes que hacer en este tiempo? Te lo está diciendo a ti. Te lo decimos: vender tus bienes...». Ahora bien, a tal venta están obligados solamente los catecúmenos, que todavía no son cristianos, no habiendo recibido el bautismo... «Estas palabras no son para los cristianos, están dirigidas a los catecúmenos, todo esto está escrito para catecúmenos...».

Por el contrario «...un cristiano verdadero, una persona transformada por Jesucristo puede tener dinero; no se trata, pues, de ser pobres, que tengamos que ser expoliados: el cristianismo no es un estoicismo...».

Kiko asegura: «Alguien puede pensar [...] que lo que Jesucristo quiere es que seamos pobres, que nos atormentemos. Esto está en un contexto de religiosidad natural (1). En todas las religiones la pobreza es una señal de pureza. Y la riqueza una señal de impureza. Esto es un sentimiento natural que todos nosotros tenemos...».

«En la Edad Media, cuando el Cristianismo se encuentra en la cumbre de la religiosidad natural, si San Francisco de Asís no se presenta con un sayal desgarrado, ni su padre le escucha. Si Jesús hubiese vivido en la época de San Francisco, le hubieran tirado tomates, porque era un comilón y un bebedor, siempre rodeado de libertinos, porque no ayunaba, vivía espléndidamente, porque no se sacrificaba...».

«Dentro de la religiosidad natural, en este mundo, es necesario atormentarse para alcanzar el del más allá. Pero esto no es el Cristianismo. Jesús no te dice vender tus bienes para que, sacrificándote en esta vida, alcances el Cielo...».

«No se trata de ser pobre... El Señor quiere que seamos libres, que usufructuemos el dinero, que seamos reyes del mundo...». El léxico del Evangelio ignora y en otra parte condena un lenguaje de este género. Kiko, que se confiesa «cristiano», o sea bautizado, debería también haber leído a San Pablo: «Por el bautismo somos, por tanto, sepultados junto a Él en la muerte...» (Rm 6, 4); «Estáis muertos, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios [...]. Mortificad vuestros miembros terrenos» (Col 3, 3.5). De hecho, «los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y concupiscencias» (Gal 5, 24). Pero desgraciadamente Kiko insiste:

– «La espiritualidad cristiana no es de tipo estoico y andrajoso».
– «Jesucristo no quiere que vivas bajo un puente a la intemperie . Porque Dios es amor. Y tiene un amigo que se llama Zaqueo, que tiene una casa extraordinaria. Y Jesús va a pasar una temporada en Betania con sus discípulos...», a los cuales dice: «Coman, beban y aprovéchense cuanto puedan...».
– «El Cristianismo es una ceremonia nupcial. Jesucristo no quiere gente que se sacrifique, incluso si hubo una época muy religiosa, en que teníamos un cristianismo muy masoquista, de sacrificio...».

h) A la caricatura y parodia de la pobreza evangélica Kiko acrecienta la condenación de la ascética en general, y, consecuentemente, de todos los santos que la practicaron:

– «El sentido de la Cruz» no es «el sentimiento de la religiosidad natural, como lo creen casi todos los cristianos. La vida no es una prueba con duras cruces que debemos soportar para ver si después ganamos el Cielo. “¡Hay que sufrir!” dice la persona religiosa, así como Cristo subió a la Cruz, Dios me manda cruces para que yo también sufra. Quién dice esto no entendió nada del Cristianismo. Esto es masoquismo, estoicismo, no es cristianismo...».

– «El pobre Jesús pensará en el Cielo: ¡con todo lo que yo he sufrido para que estos pobrecitos no sufran y que estén felices! Mira: pasan la vida sufriendo...».

– «Entonces yo no sé qué ventajas trajo la Sangre de Cristo. Jesucristo dio su Sangre, cargó con la Cruz para que tengamos la vida eterna pero para tener esta vida eterna parece que su Sangre no consiguió mucho, ya que las personas continúan disciplinándose, atormentándose, conformándose. Pero si una gota de la Sangre de Cristo vale más que todos los pecados de la Humanidad...».

– «Si El precisamente [...] cargó sobre sí nuestras culpas, nuestros pecados, para que pudiésemos vivir una vida libre...». «Jesucristo sufrió para siempre lo que nosotros teníamos que sufrir».

¡No podía ser más irreverente y antievangélico esta desfiguración (corrupción) del dogma de la Redención!....

i) Es lógica esta interpretación hedonista de la vida cristiana. Debemos ser agradecidos al Crucificado porque, con Su Muerte, nos evitó los sufrimientos de la vida. En la Iglesia Él queda sólo como un recuerdo que nos estimula a gozar y no a sufrir.

Es por esto por lo que el culto debe desarrollarse en un clima de fiesta y de alegría, inspirado en el acontecimiento de la Resurrección, en el definitivo triunfo de la vida.

«El sacerdote en el Cristianismo no existe, los templos no existen, los altares no existen. Por eso el único altar del mundo, entre todas las religiones, que tiene manteles es el cristiano, porque no es un altar sino una mesa [...]. Y un altar no puede tener manteles, es para hacer sacrificios de cabras y de vacas...».

j) Desgraciadamente la teología neocatecumenal deja en segundo plano la finalidad de la Pasión y Muerte de Cristo. Si, como sostiene, Él no Se ofreció como Víctima por los pecados del mundo, sacrificándose en la Cruz, ¿por qué murió? ¿Cómo podríamos explicar la Resurrección si no se debiese al mérito infinito de Su obediencia al Padre que en Cristo quiso, satisfecha su justicia, redimir al hombre, revelándole toda Su misericordia?...

Escatología

¿Cuál es el epílogo de la historia de la humanidad? La respuesta es intuitiva:

a) Si a causa de su pecado el hombre no responde como debiera, viéndose forzado a pecar, dominado por el demonio, si justamente por todo esto no es libre para actuar como sería deseable, injusto también sería castigarlo. En realidad, «el Cristianismo dice que todos estamos ya juzgados y que el juicio sobre todos los pecados ha sido hecho en la Cruz de Jesucristo, que nos perdonó a todos...». Para todos nada más que «el perdón y la misericordia...». «El veredicto de Dios (también para los ladrones, asesinos, prostitutas...) no es otro que el Paraíso...».

b) Por otro lado, cada uno, sin libertad ni responsabilidad –¡como despersonalizado!–, queda absorbido y perdido en Cristo resucitado: «Yo soy el propio Cristo, y Cristo ha resucitado, yo he resucitado...». «En Él puedes ser recreado verdaderamente recuperando la imagen de Dios, tornándote Dios mismo, hijo de Dios, tener la naturaleza de Dios...».

c) Luego, nada de infierno y tampoco de purgatorio. ¡Pero la fe católica es muy diferente!

Estas son la líneas fundamentales de la doctrina neocatecumenal, la cual, desgraciadamente –además de ser plenamente incompatible con la Revelación cristiana–, no sigue ningún orden sistemático en los textos de las catequesis de Kiko-Carmen, siendo su contenido obscuro, ambiguo, fragmentario y contradictorio. Sólo un pacientísimo y analítico examen de la misma permite concebir una idea realmente objetiva de ella.

Invitados con frecuencia a un encuentro con el fin de esclarecer, precisar y justificar sus afirmaciones, los dirigentes del Camino Neocatecumenal prefieren el silencio. Por supuesto exigen el secreto a todos los iniciados. Pero hasta ahora nadie me puede acusar de deformar el pensamiento de Kiko-Carmen.

Mis conclusiones fueran confirmadas por varios cientos de cartas de ex-neocatecumenales y por otras tantas conversaciones telefónicas y personales con todas las regiones de Italia y naciones diversas extranjeras.

Frutos del camino neocatecumenal

Sé perfectamente que el descubrimiento del fondo herético del Camino provoca mucha perplejidad. Algunos presentan como objeción los óptimos resultados obtenidos por él... otros piensan que se trata de posiciones teológicas solamente especulativas y abstractas, por lo tanto inofensivas. Lo que importa –se repite– es la vida, no las ideas… y además, la buena naturaleza del árbol se conoce por los frutos que produce. Exactamente el principio recordado por todos.

Esta es una aplicación del principio de causalidad proporcionada, plenamente válido solamente en los procesos del mundo físico, en los cuales la buena naturaleza del efecto depende de y revela –de forma determinante– la de la causa, si ésta no es impedida por agentes exteriores.... Si por el contrario, la causa influye en la persona humana, puede ocurrir que ésta, siendo libre, se substraiga a su influencia, por lo que el efecto no se realizaría. Por esto acontece que una causa buena pueda producir efectos malos, que obviamente no revelan la naturaleza de la causa.

Piénsese en la bondad de Dios y en la maldad de ciertos hombres... en excelentes padres que tienen hijos degenerados... en maestros brillantes y en discípulos displicentes, cortos de inteligencia, etc.

Y puede acontecer que el árbol bueno produzca malos frutos, como que el árbol malo produzca buenos frutos aunque accidentalmente, cuando a él se asocia la influencia de un árbol bueno.

Esclarecido esto puedo demostrar que el Camino Neocatecumenal en sí mismo no es comparable al «buen árbol». De hecho, siendo fundado sobre el error, porque parte de premisas contrarias a los datos de la Revelación cristiana en puntos fundamentales, el Camino Neocatecumenal por sí mismo no puede producir ningún resultado positivo.

No obstante esto puede producir buenos frutos dependiendo de influencias ajenas a él, que explican cómo algunos, incluso muchos neocatecumenales, pueden ser irreprensibles. En efecto deben la ortodoxia de las ideas y la ejemplaridad de vida a la educación recibida en la familia, en el colegio, en la parroquia y en general a la enseñanza del Magisterio, a las repetidas exhortaciones del Papa, a la participación en la liturgia católica, celebrada según las directrices de la Iglesia jerárquica, no a las «novedades» dogmáticas, morales y litúrgicas del Camino: lo que es auténticamente bueno, lo bueno que puede haber en él no le pertenece, ya que proviene de la tradición católica, no de la «creatividad» de sus inspiradores y dirigentes. Sus «novedades», aceptadas y vividas integralmente, sólo pueden inducir a la apostasía del Cristianismo, tal como es propuesto por la Iglesia Católica.

Las publicaciones neocatecumenales se vanaglorian de la enorme expansión del Camino, del notabilísimo número de «hermanos», de las diócesis y parroquias en que operan, así como de la vocaciones religiosas y sacerdotales, de los seminarios surgidos en todas partes. Alguien de fuera, no informado de otra cosa, sólo podría alegrarse de esto. Pero es indispensable que sepa todo.

Número de los «hermanos»

Dicen que son realmente muy numerosos pero creo que a nadie de afuera le han permitido consultar las estadísticas hechas por el Camino. Los dirigentes desean impresionar a la opinión pública organizando reuniones, peregrinaciones, clamorosas manifestaciones...

Si numerosos son los que siguen el Camino, también lo son los que lo abandonan y a veces llegan hasta maldecirlo... Nadie se ha ocupado nunca de este asunto pero yo dispongo de una riquísima colección de cartas-confesiones que están destinadas a formar un gran volumen que pronto se publicará, con el que puedo hacer reflexionar a mucha gente.

Las conversiones

Una verdadera conversión acontece cuando se pasa del error a la verdad, de una vida de pecado al arrepentimiento que lleva a la reconciliación con Dios en Cristo y a una total mudanza de vida, tendiendo a la santidad en el propio estado.

Desgraciadamente, en cuanto a la verdad, «el Camino» por sí mismo (esto es, considerándose la catequesis neocatecumenal), no solamente no la enseña, sino que la niega, deforma y desprecia, oponiendo a los dogmas de la Iglesia católica las herejías de Kiko y Carmen...

En cuanto a la conversión moral, las catequesis neocatecumenales no son capaces de realizarlas o favorecerlas:

a) si el hombre está irresistiblemente dominado por el Maligno, no puede hacer nada bueno, o sea, colaborar con los estímulos de la gracia…
b) la gracia, según Kiko, no regenera la criatura humana haciendo de ella un hijo de Dios
c) si nadie está obligado a imitar a Jesús, no será posible ni un mínimo de vida sobrenatural.

Las conversiones que existen, más analizadas a fondo, no reflejan ni de lejos las ideas y criterios del Camino, sino solamente las experiencias vividas por los innumerables pecadores convertidos al seno de la Iglesia católica.

Testimonios insospechados nos hicieron saber que, después de años de Camino, en algunas comunidades neocatecumenales todavía son descuidados, frívolos, licenciosos en el hablar, se encolerizan y hasta blasfeman..., no faltan defensores del aborto, del divorcio, amantes..., siémbrase el odio, créanse situaciones desagradables y para salir de ellas se dicen mentiras de toda suerte... no se restituye el dinero recibido en préstamo... se comportan mal hasta en la iglesia donde poco antes de la celebración eucarística se fuma, se canta, hay peleas, se insultan...

Es difícil que de tales ambientes pueda nacer el «hombre nuevo», al mismo tiempo que es más fácil que sucedan desequilibrios afectivos y desviaciones espirituales que llevan a abrazar otras sectas, como ocurrió varias veces. Muchos neocatecumenales se hicieron Testigos de Jehová, otros Evangélicos e incluso catequistas, después de 18 años de Camino, se volvieron ateos.

Son muchos los matrimonios destruidos por la cerrazón y obstinación de maridos o de esposas extraviados por los catequistas, que los hacen jueces supremos, personas sin escrúpulos... «¡Sólo el Señor sabe cuántos años de soledad y desesperación pasé: temí volverme loca!», decía una señora... «Se trata, me dice un padre de familia, de una secta secreta, por cuya causa una esposa y madre de familia se ausentó durante varios años separándola de los suyos, de la verdadera comunidad...». «Se trata pues de una secta cuyo fin es destruir totalmente los fundamentos de la familia con el objeto de ganarse la sumisión de cada individuo [...]. Ha llegado el momento de que los cristianos sepan que esta secta destruye las familias...».

Hay un hecho, dentro de la comunidad neocatecumenal, que sorprende, desconcierta y escandaliza particularmente a los verdaderos «convertidos», hecho que más tarde lo van a revelar. Se pide dinero, siempre dinero... En efecto, cuando los iniciados «llegando a cierto punto del Camino, deben dar el diezmo, no sabiendo por supuesto a donde va a parar: nadie rinde cuentas. En gran parte se dan las limosnas para las parroquias y las diócesis que los hospedan, a fin de aumentar el apoyo de la jerarquía hacia ellos...». Por lo tanto, generosidad medio interesada.

Los neocatecumenales «deben fijar una cierta cantidad para cubrir los grandes gastos de “gestión”, por ejemplo, seminarios, alquileres de salas, encuentros, hoteles, sustento de los nuevos Luteros itinerantes o en misión, y esto a través de continuas colectas, diezmos, devolución de bienes etc.».

En algunos la obligación de vender los propios bienes, en ciertos casos, provocó verdaderos desastres… más de una persona reducida a la miseria, enloqueció. Los neocatecumenales, generosos entre los «hermanos» hasta el desperdicio, y mucho más con las autoridades eclesiásticas que los favorecen, son despiadados con los propios familiares que no comparten sus ideas. De la misma forma que en el juramento masón se hace el compromiso de ayudar a los hermanos de la misma logia –así leo en una carta– también para los neocatecumenales hay la obligación de ayudarse mutuamente en la propia comunidad, y eventualmente en otras comunidades, mientras que no es preciso ayudar a quién no pertenece al movimiento... Sobran los comentarios.

«A nosotros –me confiesa una señora– se nos dijo que vendiéramos lo que tuviéramos. No teniendo nada más que algo de oro, lo vendí y me obligaron a entregar la suma conseguida, unas 600.000 liras. En aquella noche, sólo en una comunidad, fueron recogidos en “el saco de las inmundicias” unos 40 millones de liras. Pregunté dónde pararía aquel dinero, y el catequista me respondió que no debía pedir ninguna explicación. Queriendo yo esclarecer la cosa, me rebatió diciendo que debía convencerme de que estaba endemoniada...».

«Se estima que han sido muchos millones para “ágapes”, diversiones, viajes, escrutinios. ¡Un verdadero despilfarro de dinero y un verdadero hurto! La venta de los bienes constituye el engaño más grave para los neocatecumenales...». «¡Es un escándalo, por tanto, esa depredación del fruto de tantos sacrificios hechos con el trabajo! Ahora bien, ¿quien tiene autoridad para decir: si vendes todo serás escrito en el Libro de la Vida? ¿Qué santidad es el dejar en la pobreza a los propios hijos y hasta abandonarlos ya que son personas libres? ¿Y que significa ese irse lejos, a tierras de misión, abandonando a los propios padres o a los hermanos incapacitados físicos?...».

«El movimiento, según un arzobispo, maneja un río de dinero, millones de millones, obtenidos con la disculpa de la renuncia a los bienes».

Otro eminentísimo personaje de la Curia Romana me lo confirmó y me confió haber sido a su vez informado por otros obispos... Mas ellos no osan actuar porque temen desagradar al Papa.

¡Atención! No se trata de casos esporádicos sino de una mentalidad, de un sistema, de una costumbre de los que se libran solamente los neocatecumenales que permanecen fieles a los principios y a la praxis del mundo católico.

Si se objeta, como varias veces aconteció, que al comprometerse con el Camino no se puede pretender que los asociados sean todos irreprensibles..., es fácil responder que, dadas las premisas doctrinales de Kiko y Carmen, nadie realmente lo va a ser: la naturaleza humana queda irremediablemente arruinada, por lo que todo esfuerzo de superación es inútil...

Entonces ¿de qué conversiones de neocatecumenales se puede hablar, de las que se alegran sacerdotes y obispos?

Catequistas itinerantes

Se hace mucho ruido sobre esto… van al extranjero a difundir el mensaje evangélico a quien lo ignora o lo olvidó. La celebración de su mandato es clamorosa, divulgada por la radio, la televisión, por diarios y revistas. Mas también aquí la verdad de los hechos es otra.

a) Los catequistas itinerantes no son ni la sombra de los misioneros católicos, que, después de los Apóstoles, desde hace siglos, continúan recorriendo el mundo después de haber abandonado todo, o sea, viviendo solos, pobres, expuestos a todo mal, prontos a morir a causa de la fe, obligados por votos a trasladarse a cualquier parte y quedarse allí para siempre...

b) Al contrario, los catequistas itinerantes llevan consigo cónyuge, hijos, por lo que en gran medida se ven apoyados por los afectos familiares... Están asistidos en todo por los hermanos… quedan libres de toda preocupación económica, más o menos mantenidos como turistas... Por otro lado, después de cierto tiempo pueden volver a la patria...

c) Queda en pie el problema de los hijos. Si éstos crecen en compañía de sus padres se les debe dejar libres para que decidan si quieren un porvenir diferente o incluso contrario al de sus padres.

Quedándose en el país, y siendo todavía niños, los padres catequistas faltan gravemente al deber de asistirlos, educarlos, darles ternura, cuidados, defensa... Lo exige la naturaleza, contra la falsa exégesis fundamentalista de Kiko según la cual para seguir a Cristo deben ser odiados los propios familiares. La verdad es que Jesús nunca mandó a los padres abandonar a los hijos cuando tienen aún necesidad de su asistencia, y es por esto por lo que la vocación misionera está condicionada al celibato como consagración a Dios y a la Iglesia, que implica la generosa renuncia al matrimonio y a todas las alegrías de la familia.

El 12 de diciembre de 1994 el Papa recibió a las familias neocatecumenales itinerantes, haciéndoles la siguiente observación: «Es muy significativo que en las comunidades se comprometan no sólo individuos sino también familias, dispuestas a enfrentar de común acuerdo, sin faltar a sus deberes conyugales, con las dificultades y las responsabilidades que semejante tarea comporta...» (O.R. 12-13/Dic/1994).

Luego la responsabilidad de esas expediciones misioneras recae enteramente en los catequistas, bien informados de las condiciones de cada persona y de cada familia. Por tanto todo depende de la interpretación dada por Kiko al pasaje del Evangelio en que, según él, se manda odiar a los propios familiares...

Entonces, ¿cuál puede ser el destino de las personas que con frecuencia son amedrentadas y engañadas por los dirigentes del Camino?

d) Lo que preocupa sobre todo es el contenido de la predicación de hombres educados en la escuela de Kiko-Carmen. Como verdaderos «misioneros» ellos deberían anunciar la Palabra de Dios tal como es interpretada por la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, no como sus pretendidos maestros la alteran, falsifican y traicionan...

e) Basado en informaciones incontestables un Obispo, a propósito de los «catequistas itinerantes», dice que «la mayor parte de los obispos de las diócesis adonde van los neocatecumenales no los quieren, porque su presencia, no obstante las informaciones positivas hechas a su respecto, ¡no sirve para nada y además es contraproducente! Mas, ¿quién sabe qué cosa hacen creer al Papa?».

Los seminarios

Este tema es mucho más serio. Si los jóvenes son educados siguiendo la teología de Kiko, tenemos graves motivos para preocuparnos.

Pregunto: ¿se preparan para la ordenación como rito que los eleva a la dignidad del sacerdocio ministerial, esencialmente distinto del común a todos los bautizados, insertados en la jerarquía católica... o los califica solamente como presbíteros, o sea ancianos, sin poderes que les autoricen a «consagrar», «absolver», «bautizar», «ungir a los enfermos», «bendecir», etc... en Nombre de la Persona de Cristo?

Los seminaristas, ¿están dispuestos a someterse a las autoridades de la diócesis, a insertase en sus estructuras, a favorecer y participar activamente en sus iniciativas y a obedecer las normas del Derecho Canónico?

¿Están dispuestos a consagrarse a Dios, haciendo voto de castidad íntegra y perpetua, según las intenciones de Cristo quien por el contrario y según Kiko, no quería que nosotros sufriésemos, habiendo sufrido ya Él y ahorrándonos a todos cualquier sacrificio?

Por desgracia creen plenamente que su misión es reformar a la Iglesia, fundando otra Iglesia paralela a la católica.

Vida cristiana y consagración religiosa

Kiko da pruebas de no tener ideas claras sobre la distinción entre vida común de gracia posible y necesaria para todo fiel y vida de consagración, reservada a almas que aspiran a un grado superior de perfección espiritual, condicionada a la práctica efectiva y perpetua de los consejos evangélicos, consagrada mediante votos.

Ahora bien, la confusión de los estados explica la severidad intransigente y a veces despiadada con la que los «catequistas» pretenden dirigir a los neocatecumenales, cayendo en grandes contradicciones que dan lugar a lamentos, enfrentamientos y deserciones más que justificadas. Así por ejemplo:

a) se insiste sobre la venta de todos los bienes, como si fuese una condición necesaria para ser auténticos cristianos. Pero sabemos que también en la Iglesia primitiva de Jerusalén aquella venta era muy libre... Si el consejo de Jesús fue después seguido por los eremitas, monjes, religiosos, no debe traducirse en un deber para todos los fieles, que pueden llegar igualmente a la santidad siendo propietarios de grandes riquezas...

b) Según Kiko la venta de los bienes es obligatoria sólo para los neocatecumenales, no así para los «bautizados», porque son «cristianos», y pueden poseerlo todo, gozar, «vivir una vida libre». En realidad el tenor de vida de los «catequistas» y ciertos discípulos es magnífico. A Kiko, que parece que está bromeando, le podríamos preguntar cual es en realidad –según él– el pensamiento de Jesús, o el espíritu de los Santos... Si la pobreza, (con toda su carga de renuncia) es todavía o no un valor, y en ese caso sí se puede imponer a los religiosos… si los frutos del Camino, gloria de la que tanto se ufana, son por casualidad vocaciones a la vida contemplativa...

c) Otra incoherencia respecto a la castidad conyugal es que el Camino Neocatecumenal exalta la paternidad exultante de una prole numerosa, mas no acepta, e incluso se opone con fuerza, a la doctrina de la Iglesia según la cual la paternidad debe ser responsable, por lo que declara lícito, cuando hay graves razones, el control natural de la natalidad, recurriendo a los días infecundos de la mujer, que impone la continencia periódica (cf. Encíclica Humanae vitae 16). Mas tal norma no sería digna de los neocatecumenales, que se consideran fieles de primera categoría.

d) En cuanto a la obediencia, la moral de los neocatecumenales es todavía más incoherente, provocando desequilibrios tremendos y deshaciendo a las familias. De hecho, la esposa debe seguir más las directrices del «catequista» que las del esposo y viceversa. Digo del «catequista», no del «confesor», que no puede ejercer ninguna dirección espiritual... El neocatecumenal parece sujeto a su «catequista» como un religioso lo está a su superior respectivo.

e) A propósito de la santidad la doctrina de Kiko se presta a un juicio crítico más severo. Sabemos que ella consiste en la perfección del amor a Dios y al prójimo. Luego, amor universal, comprendiendo también a los que están distantes, a los extraños, a los enemigos... Sin embargo los neocatecumenales se comportan de otro modo ya que son generosos con aquellos que comparten sus ideas o esperan que les acepten o formen parte de su comunidad... mientras que excluyen a los otros, especialmente a los que les son contrarios.

Estamos en un entramado de malentendidos, extrañezas, contradicciones. ¿Qué «fruto» es posible recoger de un árbol tan enfermo?

Mito de la personalidad de Kiko-Carmen

Este es otro punto del Camino. Se trata del enorme poder de los catequistas, el ingenuo fanatismo de las comunidades del Camino neocatecumenal, la renuncia a los bienes personales, las humillaciones a las que someten los dirigentes a algunos miembros de los grupos, todo esto tiene una explicación en la fe ciega de todos en el, casi sobre-humano, poder carismático tributado a Kiko y Carmen. Son fascinados hasta sacerdotes y obispos.

No soy el primero en pensarlo. Nuestras observaciones críticas –según Mons. Luis A. Luna Tobar, obispo de Cuenca (Ecuador)– hacen referencia antes que nada al «culto» de los fundadores. «Kiko, el culto a su figura y a la de Carmen, obtienen como resultado, dentro de las comunidades, una magia inaceptable...» (Cit. por Il Regno, 15/oct/1993, pág. 554).

Magia aumentada por la colaboración de «catequistas» que en el inicio del Camino buscan concentrar la voluntad del grupo con técnicas psicológicas y sociológicas, de suerte que causen en los más débiles entusiasmos y reacciones fuertes hasta el fanatismo y la exaltación mística, mientras que en los más fuertes genera disgusto, malestar y rebelión, que se sofocan por la rigidez de las reglas del Camino neocatecumenal, basadas en el silencio y en el secreto sobre todo lo que ocurre en la comunidad.

«Los testimonios sobre los propios pecados que acompañan desde siempre al Camino neocatecumenal, perturban y violentan las conciencias de los participantes débiles e indefensos...».

La exaltación hace que «durante las liturgias [...] haya siempre quién se confiese públicamente, en alta voz, diciendo por ejemplo: me he masturbado durante toda la noche, o he violado a la hija de mi amante, o me he drogado y después me he entregado a los placeres sexuales, y así por el estilo. Y esto sucede en presencia de niños y adolescentes, escandalizándolos y fomentando en ellos curiosidades nocivas...». Comenta así un testigo presente en tal acontecimiento.

Ahora bien, en un clima tal de exaltación, todo es posible. Citando al teólogo R. Blázquez, el mismo testigo escribe: «El énfasis puesto sobre la incapacidad del esfuerzo humano suscita inquietud en algunos... Resulta mucho más clara también la percepción de la libertad del hombre que está como encadenada. Sí, es verdad, ¡la libertad del hombre está como encadenada, y por esto es también muy fácil copiar el mal ejemplo!». ¿Estos son los frutos del Camino?

¿Solamente quien lo conoce puede juzgar el camino?

Así repiten los neocatecumenales cuando no saben qué responder a las observaciones críticas que se les hace: «¡Vinde e vede!».

Para algún ingenuo la respuesta puede representar una dificultad… más tengo serias razones para refutarla:

a) La experiencia directa y personal puede ser substituida, plenamente, por el estudio cuidadoso de las catequesis contenidas en las «orientaciones» de Kiko y Carmen, citadas anteriormente.

Igualmente las descripciones detalladas de ex-neocatecumenales de todas las categorías y niveles culturales, de nuevo libres, objetivos y decepcionados, constituyen centenares de testimonios...

b) Además, ya que los ritos y discursos varían de comunidad en comunidad, y éstas son miles esparcidas en todos los continentes, sería preciso dar la vuelta al mundo para informarse de todo...

c) Finalmente la severísima ley del secreto prohíbe que delante de extraños –que sería mi caso– se diga y comente lo que los «catequistas» no quieren hacer saber sino a los miembros de la comunidad, y ni siquiera a todos, ya que la doctrina es enseñada gradualmente, según las fases de su «Camino»...

d) La invitación, «vinde e vede», fue dirigida en otros términos hasta la solemne convención de Viena, en el curso de la cual se verificaron incidentes particularmente desagradables. Por ejemplo:

– «Los obispos que querían intervenir no pudieron hablar...». En particular Carmen llegó a decir a uno: «¡El Señor no permitió que el Movimiento entrase y se desenvolviese en su diócesis!».
– «A un obispo que afirmaba conocer el Movimiento, Carmen le dice que el Movimiento sólo puede ser conocido ¡viviéndolo y aceptándolo!, ¡quien está fuera no entiende ni puede entenderlo!».
– «En aquella convención otros obispos querían hablar también, pero no pudieron porque la palabra la tomaban sólo aquellos que hablaban favorablemente del Camino».
– Un arzobispo que estaba presente y después contó todo, concluye así: ¡esa arrogancia constituye un cinismo en la historia de la Iglesia! Y eso no es un hecho aislado pues es el resultado de la concepción que ellos tienen de la «Iglesia».

¡Es extraño que la experiencia neocatecumenal, tan extraordinaria y sublime, pueda ser comentada sólo por aquel que la ha vivido!

Pésimo inicio del «camino»

En su inicio hay una serie de sacrilegios ya que desde el primer día todos deben escuchar no sólo la catequesis sino también participar en la «Eucaristía», considerada por la Iglesia en el Concilio «como la fuente de todo el culto y de la vida cristiana», pues en ella «está todo el bien espiritual de la Iglesia», «raíz y principio [...] del cual debe partir toda educación que tenga por fin formar el espíritu de la comunidad», etc.

Kiko autoriza a todos a recibir la comunión: «Aquí puede venir un ateo o cualquier otra persona. Durante este tiempo nunca hablamos sobre el sexo, el trabajo..., ni si uno tiene una amante o si roba, si mata o deja de matar... ¡nada! Pedimos sólo una cosa: venir a escuchar la Palabra de Dios una vez por semana y celebrar la Eucaristía. Cada uno continúa actuando como quiera...».

Evidentemente él no cree en la «presencia real», resultado de la transubstanciación, y considera que la Eucaristía puede ser recibida incluso en pecado mortal, contra la doctrina y la prohibición del Concilio de Trento, que Kiko detesta (cf. DS 1642 y Can. 2, 1652, 1647).

¿Que éxito positivo puede tener un Camino de conversión iniciado en el pecado y anclado durante años en la profanación de la Eucaristía? Si en los primeros años Kiko hace omitir la recitación del Credo, ¿cómo puede atreverse a que se reciba un sacramento que es el Misterio de fe por excelencia y supone, sobre todo en los adultos, no sólo el estado de gracia, sino también un cierto grado de madurez intelectual y espiritual...?

Camino obscuro

Otro fruto del pésimo árbol del Camino neocatecumenal, (al menos siguiendo la lógica más elemental, y no las piruetas y vaivenes de los discursos de Kiko), es el velado rechazo de las fuentes de la revelación: Sagrada Escritura y Tradición, como el Magisterio siempre lo ha interpretado y propuesto a los fieles en el transcurso de los siglos.

a) La demostración a priori es sencillísima: negando el sacerdocio ministerial se niega el Orden Sagrado que constituye la jerarquía, a su vez dotada, entre otros poderes, de un magisterio infalible, el único que puede definitiva e indiscutiblemente interpretar el sentido de la «Palabra de Dios transmitida y escrita».

Mas la teología de Kiko niega el Orden Sagrado, por tanto niega también el sacerdocio ministerial, la jerarquía, los poderes de la Iglesia visible, entre los cuales el del Magisterio, remitiendo a la inspiración personal la interpretación de la Sagrada Escritura...

b) En cuanto a la Sagrada Escritura muy hábilmente habla Kiko –¡y solamente una vez!– de la interpretación que de ella da la Iglesia (cf. Orientaciones... págs. 238 ss.). Mas no teme el afirmar que «la Biblia se interpreta por sí misma a través de paralelismos...», expresión muy ambigua..., y que «lo importante es la experiencia de las personas...» (Orientaciones... Del esquema pág. 45).

Insostenible es lo que afirma del Nuevo Testamento en su relación con el Antiguo. Después de citar el elenco de los libros de éste, agrega: «finalmente tenemos el Nuevo Testamento, que incluye los Evangelios, los Actos de los Apóstoles y el Apocalipsis. Este no es muy importante. De forma especial os lo digo a vosotros, si queréis lo decís y si no queréis, no». (Orient. pág. 249). .[...]

c) En cuanto a la Tradición apostólica, enriquecida por las contribuciones del Magisterio eclesiástico, ordinario y solemne, Kiko se atribuye facultades de interpretar la Palabra de Dios de modo completamente autónomo.

Son muy numerosas sus exégesis que no concuerdan con el Magisterio... (Cf. G. Conti, Neocatecumenali al bivio, De Segno, 1994, págs. 28-55)… casi total es la ausencia de los Padres de la Iglesia y de teólogos...… no cita a los 20 Concilios ecuménicos que precedieran al Vaticano II, ni las intervenciones de índole dogmática y moral de los Papas. Rechaza abierta, repetida y duramente las definiciones y las disposiciones del Concilio de Trento.

Ahora bien, rechazar la guía materna de la Iglesia significa rechazar la Revelación, o sea caminar en la oscuridad.

La estrategia sospechosa del «secreto»

Varías veces en sus instrucciones Kiko recomienda a los catequistas no revelar a ningún extraño lo que han escuchado. A su vez los «catequistas» repitiendo la misma prohibición a los neocatecumenales, aumentan la terrible amenaza de que los transgresores serán castigados con una «maldición» extendida hasta la 3ª ó 4ª generación.

Sin embargo Jesús exhortó a anunciar su mensaje incluso sobre los tejados... San Pablo nunca escondió nada a los paganos, predicándoles las verdades más profundas e inculcándoles los deberes más arduos..., los apologistas de los primeros siglos, los Padres de la Iglesia, los teólogos de todos los tiempos etc, se atrevieron a publicar sus propios escritos y divulgarlos sin excluir ninguna categoría de lectores.

Comprendo entonces como el Padre Leone Poggi, de Cuevo, haya podido escribir:

«¿Por qué Kiko no presenta sus predicaciones, publicándolas para que el público sepa, con conocimiento de causa, quién es, qué cosa predica o qué quiere finalmente con sus denominadas revelaciones y las de Carmen?

¿Por qué las reuniones son siempre de noche y en pequeños grupos, casi siempre sin permiso de los respectivos párrocos?

¿Por qué aquellas instrucciones están reservadas a los catequistas?

¿Por qué en sus predicaciones nunca se hace referencia a la confesión, a la comunión y a la vida de la gracia, y solamente se habla de la necesidad de una nueva instrucción catequística y no otra?

¿Y por qué es necesario que dure tantos años, hasta diez o más, y considera la antigua catequesis como errónea y falsa..., pretendiendo proponer un cristianismo hasta ahora desconocido, al menos desde el inicio del siglo IV hasta el Vaticano II?».

La explicación es intuitiva: Kiko y Carmen temen las reacciones del mundo católico, especialmente de los fieles más peritos en teología, en exégesis bíblica, en patrística, como en historia de la Iglesia, herejías, Concilios y Magisterio Pontificio...

Por eso la gran mayoría de los neocatecumenales se compone de gente humilde, inculta, casi analfabeta en materia de religión.

Confirma esto, además, el descuido y hasta el desprecio que tiene por la ciencia teológica, justamente como pensaba Lutero...

Kiko-Carmen temen particularmente que la jerarquía descubra el fondo doctrinal de su Camino..., que la Iglesia los desacredite ante la opinión pública, que los condene, que les impida efectuar el plan de fundar una nueva Iglesia, demoliendo la Católica, Apostólica y Romana… que es exactamente la del Concilio de Trento por ellos detestado.

Muchos sospechan que por detrás de sus personas esté la sombra de la masonería y de otros innumerables enemigos de la fe. De otra forma no se explica su «estrategia del secreto».

Últimas consideraciones

Para ofrecer una exposición más rápida y lineal casi siempre omití, deliberadamente, la citación de las fuentes, que se encuentran en los volúmenes que publiqué, en donde cada pasaje de las «catequesis» de Kiko y Carmen es traído entre comillas con la precisa indicación de las páginas.

Esta síntesis, fundamentada principalmente en el examen de aquella catequesis tiene las más amplias confirmaciones en los testimonios de algunos centenares de cartas, casi todas de ex-neocatecumenales que repitiendo lo que yo ya sabía, aportaron preciosos detalles respecto a los tristes hechos.

Sabiendo que no hay error que, por más grave que sea, no contenga un fondo de verdad (cf. S. Tomás, Suma c. Gent. III c. 10), estoy también seguro que la doctrina y la praxis de los neocatecumenales contiene algo bueno pero sólo aquello que, derivado del «seno materno de la Iglesia», hace algún bien a las almas... Por tanto estoy también convencido de que el bien verdadero, profundo, duradero no puede ser jamás mezclado con el mal... «Bonum ex integra causa, malum ex quocumque defectu» (cf. Suma Teológica, I-II, q. 18, a. 4-3). Ni siquiera el demonio puede concebir o querer el mal puro que ciertamente se perdería en la nada, pues precisamente el mal es la privación del bien, la privación si es total es negación absoluta.

Quien para informarse interrogara a ciertos neocatecumenales todavía en el Camino, puede recibir con frecuencia respuestas muy contradictorias, porque en las comunidades los «catequistas» no acostumbran a decir todo, además, prefieren callar cuando el asunto es el núcleo profundo de la doctrina de sus maestros, especialmente si el auditorio está todavía anclado en la doctrina católica.

Los «catequistas» informados de mi reacción siempre invirtieron los términos del discurso, declarándome hereje e incluso «endemoniado», hablando mal de mí en cuanto pudieron.

Siendo casi el único en sustentar, con algunas publicaciones, la ortodoxia contra las ideas de los poderosísimos fundadores del Camino, tengo también conciencia del riesgo a que me expongo. Pero la causa es digna de esto y de más todavía.

Nota:

(1) El pretendido contraste entre religión natural (o religiosidad natural) y el Cristianismo constituye uno de los puntos más oscuros e insostenibles de la catequesis de Kiko, que muestra ignorar hasta el sentido de los términos. A él y a sus discípulos sería preciso recordar, entre otras cosas, que la naturaleza no se opone a la gracia, ni la fe a la ciencia, ni la ciencia a la filosofía, ni la filosofía a la teología, ni la teología a la Revelación, ni la Antigua Alianza a la Nueva. Jesús no vino para abolir, mas para perfeccionar, no para condenar sino para redimir. Como Verbo, en el cual y para el cual todo fue hecho, Él es el Mediador universal que reconcilió todo y a todos con el Padre, Supremo origen de todos los bienes.

23 comentarios:

Anónimo dijo...

soy una chica del camino y la verdad no se porque me he parado a mirar esto.yo llevo tan solo 3 años en el camino y estoy super contenta la verdad esq no lo kiero dejar, entré incluso antes de lo q me correspondia xq desde pekeña me a llenado y ayudado mucho. pero weno kada 1 es libre de pensar lo q kiera...

Anónimo dijo...

espero q cuando vuelva a mirar el blog este publicado y no lo manipules

Cruzado Furioso dijo...

Mira guapa, me alegra mucho que te "llene" el camino.

Ah, y no: cada uno NO es libre de pensar lo que quiera. Mira, existe un libro para todos los católicos, (los que siguen al Papa), que se llama CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA... A lo mejor incluso has oido hablar de él (por supuesto, no en una convivencia, eucaristía etc). Pues mira, dice textualmente:

"1740 Amenazas para la libertad. El ejercicio de la libertad no implica el derecho a decir y hacer cualquier cosa".

Interesante, ¿verdad? En fin, espero que algún día te "llene" la IGLESIA CATÓLICA, no únicamente el Camino. Pero, ¡no te preocupes! no estás sola: son legión ("muchos", para que me entiendas), los que no obedecen al Papa.

El día en que "el Camino" obedezca al Papa, deje de manipular la sagrada Liturgia y, entre otras cosas, comulgue como manda la Santa Nadre Iglesia me das lecciones en plan chulesco sobre manipular o no.

Porque claro... Lo que manda la Iglesia no va con vosotros, ¿verdad?... ¿Para qué comulgar de rodillas o de pie, como manda la Iglesia?

[Cf. Instrucción Redemptionis Sacramentum, 90: «Los fieles comulgan de rodillas o de pie, según lo establezca la Conferencia de Obispos», con la confirmación de la Sede Apostólica. «Cuando comulgan de pie, se recomienda hacer, antes de recibir el Sacramento, la debida reverencia, que deben establecer las mismas normas». [http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/ccdds/documents/rc_con_ccdds_doc_20040423_redemptionis-sacramentum_sp.html]

Pero eso no va con vostros, ¿verdad? Vosotros comulgáis sentaditos, que por algo se dice que las normas de la Iglesia solo afectan a sus miembros; y efectivamente, con vuestra actitud de menosprecio a la Ley de la Iglesia, demostráis el amor que le tenéis a la Santa Esposa de Jesucristo.

¡Si hasta el Papa os tiene que dar un plazo de dos años para que hagáis lo que tenías que haber hecho siempre, y os hacéis los remolones!

Entérate de qué va la película y empieza a obedecer al Catequista de los Catequistas, que aunque no te lo creas no es Kiko ni Carmen, viste de blanco y vive en Roma: muy bien: ¡Benedicto XVI!

Y luego me lo cuentas, vale? Un beso, monina y Viva Cristo Rey

Anónimo dijo...
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GabyRivera dijo...

A quien escribio este ¨analisis del camino neocatecumenal¨: Que mal de tu parte que te dignes a publicar esto.Yo llevo 10 años en el camino neocatecumenal y te puedo afirmar que mas del 90% d las cosas que aqui dices no concuerdan con la realidad del camino.Por ejemplo ,como te atreves a decir que en el camino no se tiene a Cristo como modelo supremo de vida?De hecho ese es el ideal del camino neocatecumenal al igual que TODOS los itinerarios de fe Catolicos Cristianos,o mejor dicho al igual(o como utopicamente deberia ser) de TODOS los Cristianos ,el SER CRISTiano en la entereza de la palabra ¨Cristiano¨: el ser lo mas cercano posible desde nuestra condicion de humanos a Jescucristo.El camino neocatecumenal es simplemente un itinerario de fe Catolico al igual que otros caminos Catolicos ,NO se tienen reglas unicas o separadas de la Iglesia ,simplemente es una forma de encaminar tu fe o de llevar el catolicismo.Tampoco los que seguimos el catecumenado consideramos este camino como el unico verdadero o valido,de hecho desde el principio los catequistas nos dicen que cada quien es libre de llevar su fe con el grupo o camino que quiera y que este(el neocatecumenal) no precisamente debe ser el ideal para todos.Solo puedo decir que siento que llevo una vida espiritualmente plena;No sabes lo bonito que es convivir en una comunidad donde todos somos hermanos ,donde se intenta llevar el estilo de vida de las primeras comunidades cristianas ... ¨Todos los creyentes estaban de acuerdo y tenian todo en comun,vendian sus posesiones y sus bienes y los repartian entre todos,segun la necesidad .Acudian diariamente al templo con persevarancia y con un mismo espiritu,partian el pan en las casas y tomaban el alimento con alegria y sencillez de corazon,alabando a Dios ....por lo demas,el Señor iba agregando al grupo a los que cada dia se iban salvando¨.... Hechos3,44-47 Al igual que lo q dijo la primer chava...espero que seas justo y no borres este post... Te deseo lo mejor
Pd.COn el mayor respeto posible pero te aconsejo que cuando escribas sobre algo te INFORMES bien primero sobre lo que vas a publicar,porque es injusto que escribas con tanta autoridad sobre cosas que de hecho no tienen fundamento y mal informes de esta manera a las personas que lean tus escritos.

Anónimo dijo...

el que dice que el camino neo-catecumenal es una maravilla es que no ha sufrido dentro de él lo suficiente, llevas 3 años, llevas 10, cuando lleves 20 como yo y acabes en una unidad psiquiátrica, hablaremos. Es mucho el daño que que me han hecho. Yo fuí la 1ª fanática, ahora llevo una vida normal y he vuelto a ver el sol, lejos de todos los delirios que inoculan Kiko-Carmen.Conozco el camino muy bien.Ánimo lleváis poco tiempo....

kikeale dijo...

Muy buen análisis, yo llevo 3 años en el camino y me ha servido. Yo me consideraba nóstico o incluso ateo. Nunca me intereso la religión, a los 15 años empecé con las jaladas del budismo por moda no por creencia o fe. Luego me interese en el Brahma Kumaris. A pesar de tener herencia católica, fui bautizado, etc., era simple formulismo, ir a la iglesia, pasar el rato nada más. El camino neocatecumenal fue quien me brindo el acceso a la iglesia católica, y entender muchas cosas, actualmente me cuesta trabajo tener fe en dios y Jesús, pero estoy en proceso. Actualmente estoy en una etapa de aprendizaje en saber quién es dios y quien es Jesús, pero en mi región la iglesia no tiene cursos o escuelas para entender eso. Yo entre a la iglesia católica por otra puerta pero creo que eso es lo bueno. Con respecto algunos comentarios que haces, aquí están algunas cosas interesantes
http://www.caminayven.com/modules.php?name=News&file=article&sid=406.

Alba María (malaga) dijo...

Hola, Tengo 23 años. para empezar y un resumen aunque ahora me alargue mas, decir que estoy de acuerdo con lo que te dicen en un comentario de que antes de hablar te informes, porque lo tergiversas como quieres y sacas las conclusiones que te da la gana. Vamos, que no te has preocupado de decir la verdad. Sino de lo que a ti te ha parecido por dos opiniones que te han dado. En este texto faltas a la verdad.. Para hablar de algo TAN SERIO con tanta seguridad, debes vivirlo en persona o al menos documentarte algo..porque veo que no te has documentado mucho por no decirte nada. Con leer las cosas y criticarlas, no vale. Hay que entender porqué lo hacen asi o porque dicen eso.
Y mas si es un tema de este calibre. Para empezar veo que lo que pones es de OIDAS y unas conclusiones que las saca mi sobrina de 5 años.
La conclusion de tu informacion recabada por ti me ha recordado a un chiste que me contaron que decia algo asi:
si tomas drogas, éstas te matan neuronas. razonamiento para decir que no es tan malo: las que mueren son las mas debiles, no? Y las fuertes sobreviven. por tanto si sigues consumiendo, serás mas listo....
Con esto decirte: utilizas lo que te dicen como te interesa y con un razonamiento que no es normal. Por que me demuestras que hablas de algo de lo que no tienes ni idea.
1º Y HABLO POR QUE LO HE VISTO..NO COMO TÚ DE OIDAS...Jesucristo a través del camino y de otros movimientos, pero hablo del que sé, ha salvado a muchos matrimonios (POR EJEMPLO EL DE MIS PADRES, SINO FUERA POR QUE CONOCIERON A JESUS A TRAVES DEL CAMINO, YO NO HABRIA NACIDO) por que hemos sentido el perdon de nuestros pecados. Hemos podido sentirnos perdonados por nuestra madre la Iglesia y por nuestro padre Dios. Ellos cuando vas a CONFESARTE (signo de que estas arrepentido y quieres ENMENDARTE) NO te dicen que lo has hecho bien por pecar, sino que el ser humano es imperfecto, te dice que te vayas y no peques mas, que estás perdonado porque si Jesus murio, fue por todos nosotros, y DIOS COMO PADRE QUE ES, TE PERDONA.
¿¿¿¿QUE PADRE NO PERDONARIA A SU HIJO?????? no es que no haces mal pecando, pero si encima que te arrepientes te machacan..APAGA Y VAMONOS. Si promueves el perdon y la humildad, tienes que empezar por dar tú el ejemplo. Chico, esto es básico. Y si va alguien que lo ha hecho mal..Segun tú….para que obtenga el perdon que hacemos? lo crucificamos? o lo matamos a pedradas????

2º, El camino PROMUEVE y anima a los jóvenes a los encuentros con el PAPA con lo que no me vengas con historias de que quieren rebajarlo de lugar. Y no me lo puede negar nadie, porque mis padres han trabajado duro Y YO COMO NIÑA TAMBIEN TUVE QUE ESFORZARME COMO PODIA PARA CONSEGUIR DINERO PORQUE TAMBIEN TE ENSEÑAN A SER RESPONSABLE DE LOS ACTOS Y QUE LO QUE QUIERES CONSEGUIR TAMBIEN TIENES QUE PELEARLO. y todo esto para que yo pudiera ir a Israel al encuentro que hubo en el 2000, y luego tambien al viaje que hubo para ir a verlo en Roma. y kiko y carmen de los que tanto rajas..son los 1º que nos animan...Esto es pa callarte un poquito la boquita con tanto atacar sin tener ni pajolera idea. No perfectos, pero hacen mucho bien.

3º Nos dicen que somos libres de hacer lo que queramos...pero NOSOTROS ELEGIMOS SI HACER EL BIEN O EL MAL. Esto tambien te lodigo por la contestación que le haces tan subido a la chica que te hace el primer comentario en la que le pones un trozo: que somos libres pero no podemos hacer y decir lo que queramos. Te lo explico porque veo que andas muy desorientado: Eso se sobreentiende que yo soy libre, pero ojo!!! Por el hecho de no soportarte NO estoy en mi libertad de ir y rajarte como a un cerdo ni de insultarte ni menospreciarte.. Por eso te dicen que ers libre pero no para hacer todo lo que quieras¿ Lo entiendes ahora, BONITO????? PUES APRENDE A ENTENDER LO QUE DICEN Y NO LO MIRES TANTO CON TANTISIMA MALDAD COMO DEMUESTRAS.

Y PARA ESO ESTÁ EL CAMINO, PARA APRENDER DE JESUCRISTO. No significa que vayamos a ser Santos porque no es asi. Porque el ser humano es imposible uqe consiga esa perfección, pero podemos estar mas cerca, y con el simple hecho de intentarlo porque hace 2000 años hubo un ser humano que lo consiguió, nos hace sentirnos un poquito mejor. Caemos, pero tambien nos anima a levantarnos. En todo momento nos dejan claro que Jesucristo está con nosotros. Que cada dia es una nueva oportunidad para ENMENDARNOS.
OJO!! NO TOMES LA INFORMACION QUE QUIERAS. Y ya de paso te digo que libertad en la IGLESIA significa no estar atado a lo material, un gobierno, ideología, el aparentar, el querer tener, y un largo etc de cosas que hay en este mundo que te hacen esclavo e incluso de los sentimientos!! ejemplo: estás haciendo algo mal, y que a la larga será malo para ti, o estas dañando a alguien con tu comportamiento, y por miedo a que te enfades conmigo...te dejo que sigas haciendolo mal...Tambien te animan a que te libres de esa carga..No le quieres mas por no decirselo, al reves..Tu egoismo y el miedo a que el otro no te ame en ese momento, hacen que te calles. Te animan a que saques al hermano de su engaño y a que lo animes a hacerlo bien. No a enjuiciarlo que seria lo mas facil.
La libertad es tuya y puedes ejercerla, pero siempre os quedáis a medias, igual que te dicen que eres libre, tienes que saber ponerla en practica..soy libre para matar: o para no hacerlo. No por que me lo mande un superior debo hacerlo. Esa es la verdadera libertad. Que ningun ser humano ni ninguna cosa material se interponga entre Dios y tú y la libertad que él te ha brindado al morir por tí. Por que Dios te hizo libre al salvarte de tus pecados.
Pero si te dicen que no pasa nada ( que mas bien te animan a levantarte y que no caigas mas y que si has dañado, vayas y tambien le pidas perdon...) es porque te has enmendado! Como todo humano todos fallamos; si fueramos perfectos, nos creeriamos dioses, nos olvidaríamos de dónde venimos, a veces nuestros pecados nos recuerdan nuestros límites, nos hace ver nuestra impotencia ante la historia que nos viene, y el perdón nos anima a continuar, y vernos que Dios es el que lleva nuestra historia, No te uqita sufrimiento porque todo ser vivo, sufre, pero sí que te da un aliento para seguir y no tirar la toalla ante las situaciones, sino a poder enfrentarlas, enmendarlas, y querer ganarte esa TIERRA PROMETIDA. Te insisto tanto en esto porque veo que el razonamiento lógico, no es lo tuyo.
4º Y no me alargo tanto en este punto: la biblia nuestra es la misma de toda la vida de Dios…Solo tienes que mirarlo. Pero como todo, me demuestras que sigues sin haberte cerciorado de nada antes de hablar.

Y bueno..podría seguir corrigiendote tooooodo tu escrito, y echándote por tierra una a una tus ideas pero no a lo loco sino con razonamientos lógicos y hablándote con fundamento experiencia y conocimiento en primera persona, no como tú, pero…es que no acabaría nunca. CHICO, a mi parecer, LA HEREGÍA LA HAS ESCRITO TÚ AQUÍ.

Y un consejo para esto y para la vida en general: hay que saber e informarse de todos los puntos de vista posibles, antes de opinar sobre algo. Si solo coges opiniones negativas..tu opinion sera totalemtne negativa, ( esto es de cajon) si ves ambos puntos de vista..tal vez incluso te retractes en muchas de tus palabras aquí escritas.

Uno de los comentarios dice una mujer uqe acabo de psicologo porque fue la 1º FANATICA..y si le paso eso fue por que el fanatismo no es bueno para nada. Ni para religión, ni para amar, ni para trabajar ni para nada.¿ O tambien estoy equivocada? NADA EN EXCESO ES BUENO. Con lo que no es uqe la volviera loca aquello, sino que su fanatismo y el no perdonarse ella misma ni una..la hicieron caer en esa depresión…
Hay que saber analizar y leer en nuestra historia. Dios se hace presente cada día en ella. Y eso es lo importante. Saber que no estamos sólos y que hay alguien que nos ama tal y como somos: con fallos y virtudes, Dios nos creo y si yo soy una borde, me hizo asi, lo que no quita que tenga que pelear para mejorarlo, si tengo que pedir perdon y llorarlo pues lo hare. Pero no dejará de amarme porque sea borde. Dios nos ama y con mas fuerza donde y cuando ni nosotros mismos somos capaces de amarnos. Y eso me lo enseñaron, lo entendí y por fin y lo viví gracias al Camino y a la Madre Iglesia que me acogio de nuevo aun habiendola rechazado. Con lo que no creo que todo sea tan malo. No crees? POR ELLOS ESTOY CONOCIENDO AL PADRE DIOS Y A JESUCRISTO.

No obstante, sin rencores y con todos mis respetos..como mínimo lo que tu demuestras. ;) Y no te duelas porque alguien no opine igual que tu.
Ah! Por si me contestas también diciéndome como a la chica del primer comentario: bonita, en tono como si fuera tonta….te digo de antemano: Gracias por el piropo! Me quedare con la parte positiva de tu ironia. Porque vacilar sabemos todos como habrás podido ver.

Vere el comentario publicado? Un beso y la paz sea contigo.

Anónimo dijo...

Es inaudito e intolerable que a estas alturas se pierda el tiempo haciendo comentarios irreberentes y falsos sobre el camino catecumenal."IGNORANTE" Ahora acabo de comprobar que es cierto el refran que dice: "LA IGNORANCIA ES ATREVIDA". Pooobrecitos los que escribieron y perdieron el tiempo escribiendo TANTA BASURA. QUE DIOS SE APIADE DE SUS CALUMNIAS Y PERDONE TANTA IGNORANCIA.
CATECUMENO COLOMBIANO.

Anónimo dijo...

Ojala asi como saco tiempo para investigar y perseguir al camino saque tiempo para rezar... solo le digo que busque los Estatutos APROVADOS por el Papa Benedicto XVI de paso y le dejo la pagina:
http://www.neokatechumenat.de/docu/statut/stat_es.pdf
la paz...

JANV dijo...

La reproduccion que pones tiene varias impresiciones. Bastante graves, porque se pone por encima de la Congregacion de la Doctrina de la Fe, y la Congregacion para los Laicos, sin que decir de la participacion de la Congregacion del Culto Divino y los sacramentos. Quienes estudiaron y aprobaron los estatutos. Se ha sabido de curas que a la larga no son curas y curas que criticando han errado, seguramente es el caso del que reproduces. Es que hasta el Santo Padre Pio lo critico durisimo la misma iglesia, pero siempre en comunion con Pedro, como el Camino Neocatecumental. Seguramente este escrito es previo a la aprobacion y le ha pasado como a muchos que se han escandalizado porque quieren entender antes que creer es decir quieren pasar la Fe por la razon.
Animo que el Camino esta al servicio de la Iglesia y como cualquier carisma podra desaparecer, pero es una inspiracion del Espiritu Santo hasta cuando El quiera. Pero la Iglesia prevalecera porque es una promesa de nuestro Señor. Animo y no te dejes escandalizar... porque el camino es algo maravilloso... a muchos no les gusta pero en el jardin hay espacio para todos!

Javier dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Javier dijo...

NO TIENES NI LA MENOR IDEA DE LOS QUE ES EL CAMINO NEOCATECUMENAL, ES MÁS, TODO LO QUE HAS PUESTO ES INVENTADO. TE DEBERÍAN DE PONER UNA QUERELLA.

UN CATECÚMENO

Gustavo dijo...

ANIMO HERMANOS!!!!!! NO ESTAMOS SOLOS EL ESPIRITU DE DIOS ESTA CON NOSOTROS!!!! Y SEREMOS PERSEGUIDO DICEN LAS ESCRITURAS, Y ESO ES LO QUE HACEN CON NOSOTROS PERO MAS IMPORTANTE NO OLVIDEN AMAR A NUESTROS ENEMIGOS Y HACED EL BIEN A LOS QUE OS ODIEN!

Anónimo dijo...

yo soy sacerdote catolico y la verdad es que no se si el movimiento de kiko como bueno o como malo ya que tiende a confundir, pero lo que si puedo afirmar despues de haber estado el el movimiento que es un tanto peligroso por la forma autoritaria y prepotente como se maneja el tema de la fe, con los argumentos kikianos....repito no juzgo, pues solo Dios tiene está plena facultad.

simplemente busquen a Dios y amen a la Iglesia catolica, sin necesidad de idolatar a kiko u otro jefe de movimientos.
Dios les bendiga.

JESUS LUCAS dijo...

BUENAS TARDES, NO SE PORQUE TANTA CRITICA AL CAMINO, YO LLEVO DIEZ AÑOS CAMINANDO Y NO EL CAMINO NI TAMPOCO KIKO, NI NINGUNO DE SUS FUNDADORES SIGO, SOLO A JESUCRISTO, Y EN EL CAMINO, MOVIMIENTO DE LA IGLESIA CATÓLICA, TE ENSEÑAN, POR DECIRLO DE UNA MANERA A AMAR LA PALABRA DE DIOS,A VER EL VERDADERO AMOR DE DIOS Y ME VEO MUY LIBRE, SOBRE TODO EN LA VERDAD. YO NO ME FIJO EN LO MATERIAL SINO EN LO ESPIRITUAL, Y SOBRE TODO A SABER LLEVAR LAS CRUCES DE NUESTRA VIDA Y AMAR AL PRÓJIMO COMO A TI MISMO, QUE NO ES FÁCIL SINO ES CON EL ESPÍRITU SANTO, POR LO CUAL, LAS PERSONAS QUE HAN ESTADO EN EL CAMINO NEOCATECUMENAL Y NO SE SIENTEN LIBRES, PUES NADA, SE VAN, PERO QUE NO JUZGUEN POR SU PECADO QUE ES LO PENOSO, NO VER NUESTROS PROPIOS PECADOS. POR LO CUAL, EL CAMINO NEOCATECUMENAL ES LA IGLESIA CATÓLICA UN CAMINO PARA PODER SER VERDADERAMENTE CATÓLICO DE VERDAD, Y QUE HAY OTROS MUCHOS MOVIMIENTOS QUE TAMBIÉN SON DE LA IGLESIA CATÓLICA Y NUNCA ME HAN ENSEÑADO A CRITICARLAS NI JUZGARLAS POR SU FORMA.

Anónimo dijo...

Yo no tengo ni tres, ni diez; tengo veintiún años asistiendo al Camno Neocatecumenal a excepción de dieciocho meses que me ausenté por no estar de acuerdo en: comulgar sentado, el ósculo de la paz antes del Padre Nuestro, etc.
A lo largo de este "caminar" he visto muchas injusticias con algunos "hermanos", que entre paréntesis han aguantado estoicamente las reprimendas por causas injustificadas (claro el único que corrige con justicia es el Señor). Pues bien,ya estoy en el "Paso de la Elección", y no veo por ningún lado la conversión de mi comunidad, empezando por mí que soy muy "duro", de cabeza para rebatir situaciones que se presentan de repente,(soy el rebelde de la comunidad), pero estoy consciente de todo lo que he podido leer en "Núcleo de la Lealtad". Lo único que yo me pregunto: ¿POR QUE S. S. ESTA DE ACUERDO CON EL KIKO Y LA CARMEN?
Le ha faltado a usted más documentación pues es menester que Ud. sepa que hay señoras que por prescripción médica han sido "ligadas" hace años, y ahora los catequistas están pidiéndoles para ir adelante en un "paso" que vean a un ginecólogo para que les restaure sus trompas. Esto y varias cosas más que Ud. no menciona es necesario que las investigue. Yo no he dejado el Camino porque verdaderamente tengo algo de temor hacerlo; en fin, el Señor me ha de ayudar. "REBELDE"

Anónimo dijo...

En realidad defender no tiene caso, solo se que Jesucristo se me ha hecho encontradizo por medio de esta realidad que nace como Fruto del Concilio Vaticano II y todas las cosas que argumentas no son cierta, rezare por ti de verdad por que no dices la verdad Cristo es la Verdad y los Papas sucesores de Pedro son fieles testigos y custodios de la Fe, en realidad argulles cosas que no tienen fundamento ninguno, espero que Jesus se presente como Rey en tu exsitencia.

Paz y bien Hermano pues no seguimos a un lider humano sino a Cristo el Mesias, el Hijo del Dios Vivo, nostros no hemos sido bautizados en Nombre de Kiko ni de Carmen sino en el de Cristo, y somo ante todo Catolicos, Hijos de la Iglesia.

Paz sis vobis.

Anónimo dijo...

Yo creo que lo único bueno que tiene el camino es que puedes conocer de cerca tu religión si eres bautizado y darte cuenta de su riqueza, cosa que fuera del camino es más difícil, porque lo demás basura autoritaria, los catequistas se sienten dueños de tu vida y te meten ideas obsesivas sobre el dinero y el matrimonio, yo me obsesioné con que el matrimonio era lo mejor para mi vida y ahora e sufrido innimaginablemente por ignorante y creerme todo lo que me decían, además me echaron para no escandalizar a los demás cuando me embaracé de un chico que se acababa de salir del seminario dioscesano (no era redemptoris) porque lo acosaba sexualmente un sacerdote, les dije a mis catequistas que mi novio y yo queríamos ir a las celebraciones y eucaristía y luego ya casarnos pero no me lo permitieron, ahora yo sigo siendo católica a pesar de todo lo que he visto pero al camino no vuelvo.
y nótese también la corrupción que sigue existiendo dentro de los seminarios, no precisamente catecúmenos; la ambición y pecados sexuales.....

Anónimo dijo...

hermanos, la paz del SEÑOR con todos. Yo estube en el Camino cuatro años y este tiempo me sirvió para quitarme la venda de los ojos y ver un autoritarismo encubierto en los seminaristas que querían que a rajatabla aceptemos lo que nos decían. Me retiré del camino por que querían que regresara con una exnovia y gracias a un Sacerdote que también se encontraba en el camino que me dijo que si no estaba casado y no habían hijos de pormedio, pues nada me obligaba a regresar con ella.
Esto es solo parte de mi experiencia.
La paz del Señor con todos, aún sigo siendo CATOLICO y no me arrepiento.

Anónimo dijo...

ES INAUDITO ESTE COEMNTARIO, HACE MAS DE 10 AÑOS QUE ESTOY EN EL CAMINO Y VERDADERAMENTE E CONOCIDO LA GRACIA DE DIOS LIBERANDOME DE LA MUERTE DE MI PECADO. CON RESPECTO A LOS BIENES, NO SE TRATA DE ESA MANERA, YA QUE SABES TANTO REFLEXIONA ESTA FRASE: "DONDE ESTA TU SESORO, ALLI ESTA TU CORAZON"... REFLEXIONA, AMRAS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS Y YO E VISTO EL CIENTO POR UNO COMO MUCHOS HERMANOS MAS. ESTAS BLASFEMANDO PERO SABES, DIOS ES MISERICORDIOSO Y TE PERDONARA ESTA BLASFEMIA. DIOS TE BENDIGA...

Anónimo dijo...

ps que estas en la ignorancia tio, esto comienza con unos estatutos donde se explica todo lo referente al camino avalado por el papa y cardenales .... entoncs aqui no se esta desobedeciendo a nadie ..

Anónimo dijo...

yo fui por error a una iglesia donde estaban los kikos, me dio la impresion de que las personas que estaban en esa misa estaban himnotizadas cuando fui a comulgar me puse de rodillas pero no me daba la comunion hasta que una amiga que venia conmigo y que conocia al sacerdote se puso de rodillas y a ella se la dio con lo cual se acordo de mi y me la dio, despues fuimos a hablar con el sacerdote y le recrimine su actuaciòn. Conozco amigas que han sido expulsadas del camino pon querer recibir el SAGRADO CUERPO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO DE RODILLAS Y EN LA LENGUA.Mucho escudriñar la palabra pero la adoración a Cristo el HIJO DEL DIOS ALTÍSIMO, no como he leído en un comentario de conocer a DIOS y a JESÚS,PUES JESÚS ES DIOS.Rezaremos todos los días para que el camino neocatecumenal salga de sus errores. QUE DIOS SE APIADE DE ELLOS Y LOS ILUMINE PARA QUE HAGAN LAS COSAS AL QUERER DE DIOS Y DE LA SANA DOCTRINA.