lunes, 1 de octubre de 2007

In memoriam


Germán Pérez Burgos, Cabo Caballero Legionario Paracaidista, Reservista Voluntario, cayó en el cumplimiento del deber junto al CLP Stanley Mera y el intérprete civil Roohulah Mosavi, como miembros de la misión ISAF en Afganistán, al activar el BMR en el que patrullaban una mina enterrada en el camino.

Germán Pérez Burgos tenía 33 años y era natural de Badajoz, aunque vivía en Sevilla con su esposa y una hija de corta edad. Germán había servido anteriormente como MPTM en las filas de la BRIPAC, haciéndose Reservista Voluntario cuando se retiró del servicio activo. Sin embargo la posibilidad que la RESVOL le brindaba de vestir de nuevo el uniforme y realizar activaciones periódicas no fue suficiente para él.

Su vocación de servicio era tan grande, que solicitó su reingreso como profesional en las Fuerzas Armadas, alistándose de nuevo en las filas de la BRIPAC. Su deseo de ser el mejor soldado de la Patria le llevó a buscar en todo momento el puesto de mayor riesgo y fatiga, en el que encontró la muerte junto al CLP Mera y el Sr. Mosavi.

Desde estas páginas, en la emoción del recuerdo a todos los Caídos por España, queremos elevar una oración por el eterno descanso de sus almas, y entonar emocionados, una vez más, los gritos paracaidistas:


Sobre nosotros: DIOS
Con nosotros: LA VICTORIA
En nosotros: EL HONOR

TRIUNFAR O MORIR

Caídos Paracaidistas: ¡CON NOSOTROS!

Requiem Æternam

Réquiem aetérnam dona eis, Dómine,
et lux perpétua lúceat eis.
Requiéscant in pace. Amen

Dale Señor el descanso eterno.
Brille para él la luz perpetua.
Descanse en paz. Amén

La Muerte no es el final

Tú nos dijiste que la Muerte
no es el final
del camino,
que aunque morimos no somos
carne de un ciego destino.
Tú nos hiciste, Tuyos somos,
nuestro destino es vivir:
¡Siendo felices Contigo,
sin padecer ni morir!

Cuando la pena nos alcanza
por un hermano perdido,
cuando el adiós dolorido
busca en la Fe su esperanza,
en Tu palabra confiamos,
con la certeza que Tú:
¡Ya le has devuelto la vida,
ya le has llevado a la luz!

Cuando, Señor, resucitaste,
todos vencimos Contigo.
Nos regalaste la vida
como en Betania al amigo.
Si caminamos a Tu lado,
no va a faltarnos Tu amor:
¡Porque, muriendo, vivimos
vida más clara y mejor!