lunes, 24 de diciembre de 2007

Vivan los Reyes Magos

Desde Núcleo de la Lealtad nos sumamos a la oposición a la presencia de Papá Noel en nuestra Patria. Defendemos a los Reyes Magos como legítimos representantes de la Navidad, por estas razones:

1º Los Reyes siguen una estrella. Papá Noel el olor del dinero.

2º Los Reyes Magos son una verdadera tradición navideña. Papá Noel es una costumbre impuesta.

3º Nuestros Reyes están en forma. El gordo es un mal ejemplo dietético para la juventud.

4º Los renos no vuelan. Los camellos sí andan. Basta ya de estafas.

5º Los Reyes Magos son un ejemplo de multirracialidad e integración.

6º El tal Santa Claus explota a los duendes sometiéndolos a situaciones laborales infrahumanas.

7º La fábrica de jugetes de Papá Noel en Finlandia contamina y ayuda al calentamiento global.

Por estas y muchas más razones, cansados de la agresión globalizadora del gordinflón barbudo, te pedimos que te unas a la oposición al gordo rojo y explotador. Ayúdanos a detener a este ser que se aprovecha de la Navidad para hacer negocio ¡Basta ya! ¡Fuera Papá Noel y Vivan los Reyes Magos!

1 comentario:

Hispanicus dijo...

Todos sabemos que los Reyes Magos exisitieron, es una realidad histórica asi que de eso no nos cabe la menor duda y como son poderosos pueden hacer que los niños tengan sus regalos si se portan bien sin importar lo lejos que esten o que haya millones de niños en el mundo, ellos no se atienen a las leyes físicas como Papá Noel o Santa Claus.

En cambio este hortera del pijama rojo, barrigudo y con un reno con nombre de homosexual, Rudolph, si tiene que atenerse a las leyes físicas pues es un hombre, de ahí que se pueda demostrar que no existe este gordo de traje imposible. La siguiente explicación la he encontrado en esta web, leedla y os convencereis que Santa Claus, Papá Noel o como quiera que se llame el orondo producto de la mercadotecía de CocaCola no existe.

¿Existe Santa Claus? Bien, pues aquí tenéis una explicación que creo que convencerá a los pequeños. Teniendo en cuenta que los niños de ahora no se conforman con cualquier cosa, por fin se puede dar una respuesta científica, o bien mentir como siempre, pero sabiéndo qué es lo que ocultamos. He aquí el resultado del reciente estudio científico:

Física tradicional

1. Ninguna especie conocida de reno puede volar.

2. Hay unos 2.000 millones de niños (considerando únicamente a las personas con menos de 18 años) en el mundo. Pero dado que Santa Claus no parece que se ocupe de los niños musulmanes, hindúes, judíos y budistas, la cifra se reduce a un 15% del total (unos 378 millones, según las estadísticas mundiales de población). Según estas estadísticas, se puede calcular una media de 3,5 niños por hogar, por lo que estamos hablando de unos 91,8 millones de hogares (suponiendo que en cada uno de ellos, haya al menos un niño que se haya portado bien).

3. Santa Claus dispone de 31 horas en Nochebuena para realizar su trabajo, gracias a los diferentes husos horarios y a la rotación de la Tierra (se supone que viaja de este a oeste, lo cual parece lógico). Esto supone 822,6 visitas por segundo. En otras palabras, en cada hogar cristiano con niño bueno, Santa Claus tiene 1 milésima de segundo para aparcar, salir del trineo, bajar por la chimenea, llenar los calcetines, repartir los demás regalos bajo el árbol, comerse lo que le hayan dejado, trepar otra vez por la chimenea, subir al trineo y marchar hacia la siguiente casa.

Suponiendo que cada una de estas 91,8 millones de paradas esté distribuida uniformemente sobre la superficie de la Tierra (lo cual es falso, pero puede valer como aproximación para los cálculos), hay 1,2 km entre casa y casa. Esto da un recorrido total de 110 millones de km, sin contar lo necesario para las paradas y hacer lo que cada uno de nosotros haría al menos una vez en 31 horas. Se deduce de ello que el trineo de Santa Claus se mueve a unos 1.000 km/s, 3.000 veces la velocidad del sonido. Como comparación, el vehículo fabricado por el hombre que mayor velocidad alcanza, la sonda espacial Ulises, se mueve a unos míseros 43 km/s. Un reno convencional puede correr a una velocidad punta de unos 24 km/h.

4. La carga del trineo añade otro elemento interesante al estudio. Suponiendo que a cada niño sólo se lleve un REGALO de tamaño mediano (0,9 kg), el trineo transporta unas 321.300 toneladas, sin contar a Santa Claus, a quien siempre se le describe como bastante rellenito. En la tierra, un reno convencional no es capaz de transportar más allá de 150 kg.

5. 5.353.000 toneladas viajando a 1.000 km/s crean una resistencia aerodinámica enorme, que provocará un calentamiento de los renos similar al que sufre una nave espacial en su reentrada a la atmósfera terrestre. La pareja de renos que vaya a la cabeza absorberá 1 trillón de julios de energía por segundo, cada uno. En pocas palabras, se incendiarán y consumirán casi al instante, quedando expuesta la pareja de renos posterior. También se originarán unas ondas sonoras ensordecedoras en este proceso. EI tiro de renos al completo se vaporizará en 4,26 milésimas de segundo. Santa Claus, mientras tanto, sufrirá unas fuerzas centrífugas 17.500,06 veces superiores a las de la gravedad. Santa Claus pesará 120 kg (lo cual es incluso demasiado delgado), sería aplastado contra la parte posterior del trineo con una fuerza de más de 2 millones de kg.


Por consiguiente, si Santa Claus existió alguna vez y llevó los regalos a los niños en Navidad, ahora está muerto, los Reyes Magos en cambio existen y son los que traen los regalos a los niños buenos, olvidemos de una vez esas tradiciones anglosajonas que son ridiculas y aceptemos las nuestras, las cristianas.