domingo, 6 de enero de 2008

La Unidad Católica

«Todo lo que manda el Rey,
que va contra lo que Dios manda,
no tiene valor de Ley,
ni es Rey quien así se desmanda». Félix Lope de Vega y Carpio

«España, evangelizadora de la mitad del orbe; España martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma, cuna de San Ignacio...; ésa es nuestra grandeza y nuestra Unidad; no tenemos otra. El día en que acabe de perderse, España volverá al cantonalismo de los arévacos y de los vectones o de los reyes de taifas». Marcelino Menéndez y Pelayo

«La Unidad Católica es la primera Ley Fundamental de la sociedad española, y contra ella, o no informada por ella, no hay Ley que obligue, ni Derecho que prevalezca, ni autoridad legítima, ni enseñanza lícita, ni doctrina libre, ni obra permitida; porque ella es nuestra Constitución secular, raíz, base, norma y guía de toda autoridad y de todo derecho, y Código supremo de toda acción y de toda doctrina». Ramón Nocedal y Romea

«La Religión católica, apostólica, romana, con la Unidad y consecuencias jurídicas con que fue amada y servida tradicionalmente en nuestros Reinos». S. M. Don Alfonso Carlos I, Real Decreto en el que se codifican los fundamentos de la Legitimidad española, art. 3, 1º (23 de enero de 1936)

«La Nación española considera como timbre de honor el acatamiento a la Ley de Dios, según la doctrina de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, única verdadera y fe inseparable de la conciencia nacional, que inspirará su legislación». Ley de Principios del Movimiento Nacional, II (17 de mayo de 1958)