martes, 26 de febrero de 2008

PSOE y PP contra la FAMILIA

Autor: SAIn de Burgos

El PSOE, con una mano, se ha dedicado ha atacar a la Iglesia Católica por su posición en defensa de la familia como célula básica de la sociedad y garante de los derechos humanos (como refleja el artículo 39 de la Constitución y la propia declaración de DDHH). Baste recordar sus desprecios a los miles y miles de familias que han salido a la calle para expresar democráticamente sus reivindicaciones. Bien conocidas son sus leyes supuestamente progresistas con las que intenta moldear la cultura y la sociedad a imagen de su propia ideología.

La ley de divorcio exprés legaliza el repudio unilateral (ya superado por la historia), deja al matrimonio muy por debajo de los meros contratos mercantiles y condena a las niños a que sus familias se rompan al mínimo problema.

La ley de los mal llamados matrimonios homosexuales y su supuesto derecho de adopción abre la puerta definitivamente a la justificación y promoción de cualquier forma de “unión”.

A pesar de toda su campaña mediática en contra de la violencia de genero, el drama de las mujeres maltratadas aumenta, por no hablar de los silenciados maltratos a ancianos y a niños… Rubalcaba afirmó recientemente que al gobierno se le debe juzgar por los resultados… pues ahí están.

Pero para mayor hipocresía, Zapatero, con la otra mano, intenta comprar el voto de las familias prometiendo ayudas directas indiscriminadas (lo mismo para pobres que para ricos), pequeñas subidas de pensiones, de los permisos de paternidad y maternidad, más plazas de guarderías, etc.

Por su parte, el PP, repite el mismo tipo de medidas limosneras añadiendo la rebaja del impuesto de patrimonio y de la renta (sospechosamente no dice nada de los impuestos indirectos).

Ambos pretenden hacernos creer que la defensa de la familia consiste en comprar el voto familiar con migajas, como si la acogida de un nuevo hijo dependiese de tener o no 2500 euros más.

Ambos partidos están de acuerdo en mantener o incluso aumentar el ataque a la familia o la vida que supone el aborto, la investigación con embriones humanos, el abandono de los mayores en asilos, la eutanasia, etc.

Ninguno está cuestionando este sistema económico que explota laboralmente a los padres y a las madres, obligándoles a la plena disponibilidad al empresario, (horarios, flexibilidad, horas extras). En el caso de las familias emigrantes los bajos salarios les obligan al pluriempleo. ¿No servirán las nuevas guarderías, instaladas ya en los polígonos industriales y abiertas hasta las 22 h, para facilitar el sometimiento de los padres a los empresarios? ¿Por qué no trabajan para que una familia pueda vivir dignamente con un sueldo y un horario dignos?

¿Qué modelo de familia quieren promover ambos partidos? Sin duda pretenden una familia con dinero fresco para el consumismo, atada por una hipoteca eterna, sometida al mercado laboral, que delega la educación de sus hijos al Estado y al mercado y dependiente de las migajas que reparta el gobernante de turno.

No quieren saber nada de una familia solidaria, defensora de toda vida, asociada, luchadora, como la que protagonizó las conquistas del movimiento obrero, como la que defiende la Iglesia Católica a la que ambos quieren acallar o instrumentalizar, como las familias que han lanzado el partido SAIn (Solidaridad y Autogesión Internacionalista); familias asociadas que llevan décadas luchando por la justicia.

Esté es el modelo de familia que quiere potenciar el SAIn en la sociedad, la semilla ya está sembrada. Ya hay esperanza para las familias que quieran ser fieles a su misión.