sábado, 23 de febrero de 2008

Soneto quietista

S.S. el Papa Inocencio XI

Presentamos dos textos: un soneto anónimo y el séptimo error quietista de Miguel de Molinos, condenado por S.S. el Papa Inocencio XI mediante Decreto del Santo Oficio de 28 de agosto y la Constitución Coelestis Pastor, de 20 de noviembre de 1687.

El católico ha de creer que «todo el que quiera salvarse, ante todo es menester que mantenga la fe católica; y el que no la guardare íntegra e inviolada, sin duda perecerá para siempre». (Símbolo «Quicumque», que se llama «Atanasiano»: Dz 39, DH 75).

Ahora bien, «no es bastante para los sabios católicos aceptar y reverenciar los predichos dogmas de la Iglesia, sino que es menester también que se sometan a las decisiones que, pertenecientes a la doctrina, emanan de las Congregaciones pontificias». (Beato Pío IX, Carta Tuas libenter, al arzobispo de Munich-Frisinga, de 21 de diciembre de 1863: Dz 1684; DH 2880).

Error quietista y condenación o fe católica íntegra e inviolada y salvación. De nosotros depende la elección.

SONETO A CRISTO CRUCIFICADO (ANÓNIMO)

No me mueve mi Dios, para quererte,
El cielo que me tienes prometido,
Ni me mueve el infierno tan temido
Para dejar por esto de ofenderte.

Tú me mueves Señor, muéveme el verte,
Clavado en esa cruz y escarnecido,
Muéveme el ver tu cuerpo tan herido,
Muéveme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme en fin tu amor y en tal manera
Que aunque no hubiera cielo yo te amara
Y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
Pues aunque lo que espero no esperara,
Lo mismo que te quiero, te quisiera.

MAGISTERIO DE S.S. EL PAPA INOCENCIO XI (1676-1689)

Errores de Miguel de Molinos [*]


Condenados en el Decreto del Santo Oficio de 28 de agosto y en la Constitución Coelestis Pastor, de 20 de noviembre de 1687. (DuPl III, II 357 ss; Viva I 557 a ss; BR (T) 19, 775 b ss; MBR 10, 212 b ss):

7. «El alma no debe pensar ni en el premio ni en el castigo, ni en el paraíso ni en el infierno, ni en la muerte ni en la eternidad». (Dz 1227, DH 2207)

68. «[...] Condenadas como heréticas, sospechosas, erróneas, escandalosas, blasfemas, ofensivas a los piadosos oídos, temerarias, relajadoras de la disciplina cristiana, subversivas y sediciosas respectivamente». (Dz 1288, DH 2268).

Nota

[*] Miguel de Molinos, bautizado el 29 jun. 1628, en Muniesa (Teruel, Reino de Aragón, España) esparció en sus opúsculos y cartas los errores del llamado quietismo y por ello fue finalmente encarcelado en un monasterio, donde, fortalecido por los sacramentos de la Iglesia, murió el año 1696.

2 comentarios:

El pescador dijo...

La atrición es la conversión por miedo a las penas del infierno: Dice el Catecismo de la Iglesia católica en el nº 1453 "La contrición llamada "imperfecta" (o "atrición") es también un don de Dios, un impulso del Espíritu Santo. Nace de la consideración de la fealdad del pecado o del temor de la condenación eterna y de las demás penas con que es amenazado el pecador [...]".

alumni mercedarios dijo...

Miguel de Molinos una persona injustamente condenada por la inquisición y chivo expiatorio de los contubernios politicos de la Iglesia en el s.XVI, pendiente de rectificación por parte de la Iglesia por los multiples errores en su procesamiento y juicio, y por supuesto de una condena totalmente irregular e injusta.