lunes, 14 de abril de 2008

Medjugorje... ¿en la Iglesia?


Declaración de la Conferencia de Obispos de la Ex-Yugoslavia acerca de Medjugorje (10 de abril de 1991)

Los obispos, desde el mismo comienzo, han venido siguiendo los acontecimientos de Medjugorje a través del Obispo de la diócesis (Mostar), la comisión de Obispos y la comisión sobre Medjugorje, de la Conferencia de Obispos de Yugoslavia.

Basándose en las investigaciones hasta ahora realizadas, no puede afirmarse que se esté tratando de apariciones sobrenaturales y revelaciones.

Sin embargo, las numerosas reuniones de fieles que, desde diferentes partes del mundo acuden a Medjugorje, inspirados tanto por motivos de fe como por otros varios, requieren la atención y el cuidado pastoral, primeramente del Obispo diocesano, y con él, también de los otros Obispos, para que, en Medjugorje y en todo aquello que esté relacionado con ello, sea promovida una sana devoción a la bienaventurada Virgen María, de acuerdo con la enseñanza de la Iglesia.

Para este propósito, los Obispos darán directrices litúrgico-pastorales apropiadas. Asimismo, a través de su comisión, continuarán manteniéndose cercanos, e investigando todo cuanto acontece en Medjugorje.

En Zadar, 10 de abril de 1991.

Los Obispos de Yugoslavia

CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE (23 de marzo de 1996)

Vaticano, 23 de marzo de 1996
No. prot. 154/81-01985

A Su Excelencia, Monseñor Léon Taverdet,
obispo de Langres en Francia

Su Excelencia,

En su carta del 14 de febrero de 1996 nos ha preguntado acerca de la posición actual de la Iglesia con respecto a las presuntas «apariciones de Medjugorje» y si estaba permitido a los fieles cristianos acudir en peregrinación a ese lugar.

En cuanto a esto, tengo el honor de informarle que los Obispos de la ex-Yugoslavia en la Declaración de Zadar, el 10 de abril de 1991, han establecido lo siguiente con respecto a la autenticidad de las apariciones en cuestión:

«... En conformidad con las investigaciones hasta ahora realizadas, no se puede afirmar que se trate de apariciones o fenómenos sobrenaturales.

Sin embargo, los numerosos peregrinos que acuden a Medjugorje impulsados por la fe o por otros motivos requieren la atención y el cuidado pastoral del obispo de la diócesis, pero también de otros obispos, a fin de que en Medjugorje sea alentada una devoción hacia la Bienaventurada Virgen María en armonía con la enseñanza de la Iglesia.

Para lograr este objetivo, los obispos habrán de emitir particulares directivas litúrgico-pastorales. Además, la Comisión por medio de ellos continuará su labor de seguir y analizar todos los eventos de Medjugorje».

De lo anteriormente mencionado resulta que las peregrinaciones oficiales a Medjugorje, entendido como un lugar de apariciones marianas auténticas, no pueden ser organizadas a nivel parroquial, ni diocesano, puesto que esto estaría en contradicción con lo afirmado por los Obispos de la ex-Yugoslavia en la Declaración susodicha.

Su Excelencia, reciba usted mis más cordiales saludos.

+ Tarcisio Bertone

CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE (28 de mayo de 1998)

CIUDAD DEL VATICANO, PALACIO DEL SANTO OFICIO

Pr. Núm. 154/81-06419 (trascripción del original)
28 de mayo de 1998

A Su Excelencia, Monseñor Gilberto Aubry,
obispo de Saint-Denis de la Réunion

Su Excelencia,

En su carta del 1 de enero de 1998, Ud. sometió a este Dicasterio diversas cuestiones concernientes a la posición de la Santa Sede y del obispo de Mostar con respecto a las así llamadas apariciones de Medjugorje, a las peregrinaciones privadas y al cuidado pastoral de los fieles que acuden a este lugar.

A este respecto -tomando en cuenta que me es imposible responder a cada una de las preguntas planteadas por Ud., Su Excelencia-, primeramente me gustaría precisar que no es habitual que la Santa Sede asuma, en primera instancia, una posición propia ante los supuestos eventos sobrenaturales. Este Dicasterio, por tanto, en lo que concierne a la autenticidad de las «apariciones», simplemente se atiene a lo establecido por los obispos de la ex Yugoslavia en la Declaración de Zadar, el 10 de abril de 1991: «... Sobre la base de las investigaciones hasta ahora realizadas, no es posible afirmar que se trate de apariciones y revelaciones sobrenaturales». Después de la división de Yugoslavia en diversas naciones independientes, les correspondería actualmente a los miembros de la Conferencia Episcopal de Bosnia-Herzegovina, eventualmente, investigar de nuevo este caso y, en último caso, dar nuevas declaraciones.

Con respecto a lo que declaró Su Excelencia, Monseñor Peric, en una carta al Secretario General de «Familia Cristiana», en la cual él afirma: «mi convicción y posición no es únicamente “non constat de supernaturalitate” sino también “constat de non supernaturalitate” de las apariciones y revelaciones de Medjugorje», debe considerarse como una convicción personal del obispo de Mostar, quien, en tanto obispo local, ha tenido siempre el derecho de expresar lo que ha sido y permanece siendo su opinión personal.

En lo que concierne a las peregrinaciones de índole privada a Medjugorje, esta Congregación considera que están permitidas bajo la condición de que no se consideren como un reconocimiento de los eventos en curso, los cuales exigen aún una investigación de la Iglesia.

Con la esperanza de haber dado una respuesta satisfactoria al menos a las principales preguntas planteadas a este Dicasterio, le ruego, Excelencia, recibir la expresión de mis más profundos sentimientos de respeto.

Monseñor Tarcisio Bertone
Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe