martes, 27 de mayo de 2008

Desobediencia litúrgica de los neocatecumenales

Carta de la Congregación para el Culto Divino al Camino Neocatecumenal sobre la celebración de la Santa Misa (1-XII-2005)

Ciudad del Vaticano, 1 de diciembre de 2005

Señor Kiko Argüello,
señora Carmen Hernández
y reverendísimo padre Mario Pezzi:

Como resultado del diálogo llevado a cabo con esta Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos sobre la celebración de la santísima Eucaristía en las comunidades del Camino Neocatecumenal, en línea con las orientaciones que se desprendieron en el pasado encuentro con ustedes el pasado 11 de noviembre, les comunico la decisión del Santo Padre.

En la celebración de la santa misa, el Camino Neocatecumenal aceptará y seguirá los libros litúrgicos aprobados por la Iglesia, sin omitir ni añadir nada. Además, sobre algunos elementos se subrayan las indicaciones y precisiones que siguen a continuación:

1. El domingo es el Dies Domini, como ha querido ilustrar el siervo de Dios, el Papa Juan Pablo II, en la carta apostólica sobre el Día del Señor [Latín, Español]. Por eso el Camino Neocatecumenal debe dialogar con el obispo diocesano para que se refleje también en el contexto de las celebraciones litúrgicas el testimonio de la integración en la parroquia de las comunidades del Camino Neocatecumenal. Al menos un domingo al mes las comunidades del Camino Neocatecumenal deben por tanto participar de la santa misa junto con la comunidad parroquial.

2. Sobre las eventuales moniciones previas a las lecturas deben ser breves. Es además fundamental atenerse a lo dispuesto en la Institutio Generalis Missalis Romani (nn. 105 y 128) [Español] y en los Praenotanda del Ordo Lectionum Missae (nn. 15, 19, 38, 42).

3. La homilía, por su importancia y naturaleza, queda reservada al sacerdote o al diácono (Cf. Código de Derecho Canónico, can. 767 § 1 [Latín, Español]).

[«Entre las formas de predicación destaca la homilía, que es parte de la misma liturgia y está reservada al sacerdote o al diácono; a lo largo del año litúrgico, expónganse en ella, partiendo del texto sagrado, los misterios de la fe y las normas de vida cristiana»].

Sobre las intervenciones ocasionales de testimonio por parte de los fieles laicos, sirvan los espacios y modos indicados en la instrucción interdicasterial Ecclesiae de Mysterio, aprobada de manera específica por el Papa Juan Pablo II y publicada el 15 de agosto de 1997. En tal documento, en el artículo 3, §§ 2 y 3, se lee:

«§ 2 – “Es lícita la propuesta de una breve explicación que favorezca la mayor comprensión de la liturgia que es celebrada, y también, excepcionalmente, cualquier eventual testimonio siempre adecuado a las normas litúrgicas y ofrecido con ocasión de la liturgia eucarística celebrada en jornadas particulares (jornada del seminario, o del enfermo… etc.) si es considerado objetivamente conveniente, como ilustrativa de la homilía regularmente pronunciada por el sacerdote celebrante. Esta explicación y testimonios no deben asumir características tales que puedan confundirlos con la homilía”.

§3 – “La posibilidad del ‘diálogo’ en la homilía (cfr. Directorium de Missis cum Pueris, n. 48) puede ser, en alguna ocasión, utilizada por el ministro celebrante como medio expositivo, con el que no se delega a otros el deber de la predicación”».

Debe tenerse en cuenta además de forma atenta todo lo expuesto en la Instrucción Redemptionis Sacramentum, n. 74 [Latín, Español].

[«Si se diera la necesidad de que instrucciones o testimonios sobre la vida cristiana sean expuestos por un laico a los fieles congregados en la iglesia, siempre es preferible que esto se haga fuera de la celebración de la Misa. Por causa grave, sin embargo, está permitido dar este tipo de instrucciones o testimonios, después de que el sacerdote pronuncie la oración después de la Comunión. Pero esto no puede hacerse una costumbre. Además, estas instrucciones y testimonios de ninguna manera pueden tener un sentido que pueda ser confundido con la homilía (cf. CONGR. CLERO y otras, Instr., Ecclesiae de mysterio, Disposiciones prácticas, art. 3 § 2), ni se permite que por ello se suprima totalmente la homilía»].

4. Sobre el intercambio de la paz, se concede que el Camino Neocatecumenal pueda continuar con la excepción ya concedida, hasta una ulterior disposición.

5. Sobre el modo de recibir la Santa Comunión, se da al Camino Neocatecumenal un tiempo de transición (no más de dos años) para pasar del modo actual de recibir la Santa Comunión en sus comunidades (sentados, alrededor de una mesa preparada en el centro de la Iglesia en lugar del altar dedicado en el presbiterio) al modo normal para toda la Iglesia de recibir la Santa Comunión. Esto significa que el Camino Neocatecumenal debe caminar hacia el modo previsto en los libros litúrgicos para la distribución del Cuerpo y de la Sangre de Cristo.

6. El Camino Neocatecumenal debe utilizar también las otras plegarias eucarísticas contenidas en el Misal, y no únicamente la plegaria eucarística II.

En definitiva, el Camino Neocatecumenal, en la celebración de la santa misa, debe seguir los libros litúrgicos aprobados, teniendo presente todo lo expuesto en los números 1, 2, 3, 4, 5 y 6.

Agradeciendo al Señor los frutos y bienes otorgados a la Iglesia gracias a las múltiples actividades del Camino Neocatecumenal, aprovecho la ocasión para ofrecer distintos saludos.

+ Francis Card. Arinze Prefecto
Congregatio de Cultu Divino et Disciplina Sacramentorum

[Traducción realizada por Zenit]

Entrevista con el prefecto de la Congregación para el Culto Divino (16-II-2006). El Cardenal Arinze explica a Zenit las normas litúrgicas emitidas para el Camino Neocatecumenal

¿Qué dicen estos dos documentos?

Cardenal Arinze:
Lo mejor es leer el discurso del Santo Padre […]. No voy a leer todo el discurso, sino sólo la parte que afronta la liturgia. Era un encuentro de alegría: el Santo Padre bendijo a muchas familias del Camino Neocatecumenal que estaban a punto de ser enviadas en misión. Entre otras cosas, el Santo Padre dijo: «la importancia de la liturgia, y en particular de la santa misa, en la evangelización, y vuestra larga experiencia puede confirmar bien cómo la centralidad del misterio de Cristo, celebrado en los ritos litúrgicos, constituye un camino privilegiado e indispensable para construir comunidades cristianas vivas y perseverantes».

El Papa sigue diciendo: «Precisamente para ayudar al Camino Neocatecumenal a hacer aún más eficaz su acción evangelizadora en comunión con todo el pueblo de Dios, la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos os ha impartido recientemente en mi nombre algunas normas concernientes a la celebración eucarística, después del período de experiencia que había concedido el siervo de Dios Juan Pablo II. Estoy seguro de que cumpliréis atentamente estas normas, que recogen lo previsto en los libros litúrgicos aprobados por la Iglesia».

Estas son las palabras del Santo Padre. Les estaba diciendo: «A través de esta Congregación os he dado directivas; seguidlas».

¿Cuál es el contenido de estas directivas?

Cardenal Arinze:
El 1 de diciembre de 2005, nuestra Congregación, al concluir numerosos coloquios durante un período de al menos dos años o más, escribió a los responsables del Camino Neocatecumenal una carta de dos páginas. Ofrezco simplemente el sumario: «En la celebración de la santa misa, el Camino Neocatecumenal aceptará y seguirá los libros litúrgicos aprobados por la Iglesia sin omitir ni añadir nada».

Este es el principio básico. Seguir los libros aprobados, no añadir ni quitar. Todo lo demás es un detalle y se presentan seis puntos más precisos para responder a algunas peticiones del Camino Neocatecumenal sobre materias relativas a la celebración eucarística.

En primer lugar, sobre la celebración del sábado por la noche: el domingo es el día del Señor. El Santo Padre decide que las comunidades del Camino Neocatecumenal, al menos un domingo al mes, tienen que participar en la santa misa de la comunidad parroquial. Para las otras tres semanas, el Camino Neocatecumenal, en cada diócesis, debe entablar un diálogo con el obispo diocesano.

Por lo que se refiere a la homilía, pronunciada siempre por el sacerdote o el diácono, se puede hacer una intervención ocasional breve y que no tenga la apariencia de homilía. También esto se puede aceptar.

Sobre el saludo de la paz, se concede el que el Camino Neocatecumenal pueda aprovechar el indulto ya concedido, es decir, que tenga lugar el intercambio de la paz antes del ofertorio, hasta nueva disposición.

En cuanto a la manera de recibir la santa Comunión, se da al Camino Neocatecumenal un período de transición, que no dure más de dos años, para pasar de la manera generalizada entre sus comunidades de recibir la Comunión -por ejemplo, sentados, utilizando una mesa adornada colocada en el centro de la Iglesia, en lugar del altar dedicado- a la manera normal para toda la Iglesia de recibir la santa Comunión. Esto significa que el Camino Neocatecumenal tiene que caminar hacia la manera prevista por los libros litúrgicos para la distribución del Cuerpo y de la Sangre de Cristo.

Por último, el Camino Neocatecumenal tiene que utilizar también las demás oraciones eucarísticas contenidas en el misal y no sólo la segunda oración eucarística.

La síntesis de todo esto es que el Camino, en la celebración de la santa misa, seguirá los libros litúrgicos aprobados, teniendo en cuenta las especificaciones que acabo de expresar. Esto es lo que dice la carta.

¿Cómo ha surgido esta carta?

Cardenal Arinze:
Ha surgido de los resultados del examen de esta Congregación sobre la manera en que el Camino Neocatecumenal celebra la santa misa desde hace muchos años, pues tras la aprobación de sus estatutos para un período de cinco años por parte del Consejo Pontificio para los Laicos, el resto de los dicasterios vaticanos tenían que hacer las aprobaciones de su competencia. La competencia de nuestra Congregación es la liturgia.

Para hacer este examen creamos una comisión mixta entre personas nombradas por el Camino Neocatecumenal y personas nombradas por nuestra Congregación. En las discusiones, han surgido muchas prácticas que ellos realizan durante la misa. Han sido examinadas y se vio que muchas de ellas no se realizaban según los libros aprobados.

Este es el background. Todo ha sido examinado en muchas sesiones por la comisión mixta por un período de dos años o más. Y tuvo lugar también una discusión entre siete cardenales de la Curia romana por voluntad del Santo Padre, quienes examinaron todo. Por tanto, esta carta constituye la conclusión de todo este proceso.

3 comentarios:

FERNANDO MURANO dijo...

POr Favor, actualizar la información de esta nota. Los estatutos (http://www.camminoneocatecumenale.it/es/Statuto%20del%20Cammino%20Neocatecumenale%2013-6-2008.pdf) definitivos del Camino han sido aprobados en forma definitiva http://www.camminoneocatecumenale.it/es/statuti0.asp). En ellos solo se verifica un cambio liturgico a la forma en que lo hace el Camino y es que la comunión se recibe de pie. Los demás cambios (no sugerencias) han quedado sin efecto.

gracias

La Paz de Cristo

Anónimo dijo...

Por el bien de la Iglesia es menester actualizar la nota y señalar las concesiones definitivas que se han establecido en los estatutos, entre ellas, que se sigue recibiendo la comunión eucarística en el sitio, aunque poniéndose de pie. Cabe señalar, además, que las resonancias de los hermanos antes de la homilía, nunca han formado parte de ésta.

Edmundo dijo...

paracriticar son bueno pero deben entender de que los brasos de la iglesia son dos , la renovacion carismatica catolica en el espiritu santo y el camino neocatecumenal sin ellos la iglesia habria desaparesido ya que ustedes no son capaces de trabajar solos y hay que recordar de que el origen de la iglesia es del sacrificio maximo y solo una resusito de entre los muertos as ique mas respeto con nuetra madre la iglesia catolica apostolica y romana.