miércoles, 11 de junio de 2008

L’Osservatore Romano responde a la COPE fichando a Juan Manuel de Prada

Fuente: Periodista Digital 10.06.08

(PD) Todo empezó por ciertas declaraciones del escritor al periódico del Vaticano. En ellas, de Prada criticaba cómo una emisora católica mantenía a locutores que propagaban ideas anticatólicas e incluso ateas y llegaba a calificar a la emisora de los obispos de fariseo.

En su intervención en el programa A Fondo de Radio Intereconomía, Juan Manuel de Prada explicó en que va a consistir la respuesta de L’Osservatore Romano a las quejas de la Cadena COPE.

«El director (Giovanni María Vian) me ha llamado y me ha encargado un artículo comentando la última encíclica del Papa Benedicto XVI que se va a publicar en portada».

Es la réplica a la carta que el director de comunicación de la Cadena COPE, Alfonso Nasarre, había dirigido a Giovanni María Vian, director del periódico del Vaticano, en la que protestaba por unas declaraciones del escritor en el diario oficioso del Vaticano.

Prada escribió para el rotativo italiano que

«Un ejemplo que quiero subrayar es el de la emisora COPE, la radio española que se presenta como católica, pero cuyas voces principales son anticatólicas e incluso ateas, en algunos furiosamente abortistas y con una visión de la vida anticristiana».

«Estamos ante una paradoja. Una radio en apariencia católica que se opone al actual Gobierno, se ha convertido en terreno fértil para la difusión de ideas y mentalidades antirreligiosas. En definitiva, una moderna versión del recurrente fariseísmo».

En los micrófonos de A Fondo, el escritor defendió que estas declaraciones estaban dentro de un contexto específico.

«Las ideologías han agostado la religiosidad en los últimos dos siglos. Desde ámbitos religiosos se ha cometido el error de pensar que una ideología podría servir de apoyo a la fe, y al final esa ideología ha terminado gangrenando ese impulso religioso. Al hablar del asunto con L’Osservatore Romano yo puse dos ejemplos.

El primero, las órdenes religiosas que en los años setenta adoptaron tesis marxistas en pro de la justicia social y que ahora están agostadas. El segundo, la Cadena COPE, hoy en día, y con una ideología de derechas.

La ética de los locutores de la COPE no se sostiene en la ética ni en la ley natural. Es una ética liberal; y el liberalismo moral, como han dicho muchos papas, es un pecado».

En cuanto al derecho a la vida, el escritor dijo que «Es muy triste que desde una emisora de inspiración católica se hable del aborto en esos términos».

Juan Manuel de Prada considera que la ley natural es «el caballo de batalla, el meollo», aquello en lo que no se puede flaquear.

«De ahí irradia todo el mal que corrompe nuestra sociedad. Una sociedad que acepta eso es una sociedad corrupta, y de esa corrupción surgen otras corrupciones. También hay que oír como hablan a veces los locutores de la COPE de los inmigrantes o de las mujeres».

Juan Manuel de Prada hizo referencia a que en el programa La Mañana que dirige Jiménez Losantos no se ha informado del juicio al doctor Morín por sus clínicas abortistas. «Ni de la experimentación con embriones, ni de la familia... De eso no se habla en la COPE en el programa de este señor», dijo.

En cuanto a las declaraciones de la polémica en el periódico del Vaticano, Juan Manuel de Prada lo tiene muy claro.

«Yo soy un escritor, un escritor libre, un escritor católico. No estoy en posesión de la verdad, puedo equivocarme, pero lo que le dije a L’Osservatore Romano es lo que creo en conciencia que tenía que decir por el bien de la Iglesia. No me movía ningún otro interés».

En palabras del escritor de Baracaldo:

«Yo hice esas declaraciones en el ejercicio de mi libertad y sabiendo que era posible que no saliesen publicadas. Sí salieron, porque así se estimó que debían salir. Eso significa que no se consideran un ataque a la Iglesia, como han intentado intrigar algunas personas, y han supuesto el inicio de mi colaboración con L’Osservatore Romano. Era mi sueño, así que agradezco a la COPE la mano que me ha echado».

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