viernes, 11 de septiembre de 2009

Memorias del intendente carlista vizconde de Barrionuevo


Recensiones y noticias de libros

José B. Barrionuevo: Memorias del intendente carlista vizconde de Barrionuevo.

En un pequeño libro de medio centenar de páginas, con prosa sencilla y clara, nos proporciona el autor el primer esquema biográfico sobre don José Barrionuevo Soto, primer Vizconde de Barrionuevo y administrador de la Real Intendencia Carlista durante la última campaña de 1872-1876.

El relato es sucinto y emocionado. El autor, nieto por línea materna del biografiado, profesa los mismos altos ideales del abuelo, y ha vivido intensamente en nuestros tiempos las vicisitudes políticas y militares de la Comunión Tradicionalista, que tan activamente participó en la preparación y desarrollo del Alzamiento Nacional.

Con noticias de primera mano, obtenidas en el archivo familiar que existió en la Ermita de Nuestra Señora de las Mercedes, de Berja (Almería), vamos conociendo aspectos inéditos de la figura del intendente carlista, a quien siempre nos habíamos imaginado como uno de los personajes de la última guerra civil carlista más adictos y leales a la persona del Rey, pero relegado al servicio oscuro de su alto cargo burocrático.

Sin embargo, los datos que el libro nos suministra sobre las actividades militares del Vizconde de Barrionuevo, que empieza a los veinte años, en abril del 72, atravesando la Península para incorporarse en Oñate a los Ejércitos Reales, portando una pesada mochila con el oro familiar, que ofrenda a la Causa; su participación activa en innumerables combates históricos, que culmina en el de Monte Jurra de noviembre del 73, donde recibe gravísimas heridas y asciende a comandante; la misión secreta a Almería para sublevar la plaza, atravesando otra vez, a pie, la Península por entre las filas liberales; su regreso a Oñate, fracasado el intento, pero portando un nuevo cargamento de oro de los leales andaluces; la peligrosa entrevista con el rebelde cura Santacruz, que dio como resultado que gran número de las fuerzas de su partida se incorporasen a la disciplina de los Ejércitos Reales, nos descubren, gracias al interesante trabajo, este aspecto romántico y heroico de la personalidad del Vizconde de Barrionuevo, que calladamente, pero con una abnegación que sobrecoge, supo servir a su Rey, alternando la elevada función burocrática con las más arriesgadas empresas.

Otra noticia de gran interés, por su contenido emocional, es la misa que, en los amargos días del destierro, oficia en Londres el cura Santacruz. A ella asisten Don Carlos y el Vizconde de Barrionuevo, quienes confesaron y comulgaron con el antiguo y tremendo cabecilla rebelde de Herminialde.

Finalmente, en este libro, que tan valiosa aportación constituye para la bibliografía carlista, encontramos justísimas menciones para la importante labor desarrollada por el último delegado de la Comunión Tradicionalista, don Manuel Falconde, en los meses que precedieron al Alzamiento Nacional, y asimismo nos recuerda el autor la muerte del último Rey Don Alfonso Carlos I, en Viena, en septiembre de 1936, y el Decreto, tan poco conocido, promulgado meses antes de su muerte, instituyendo la Regencia legitimista, cuyo desempeño confía al príncipe Don Francisco Javier de Borbón y Parma, sobrino del Monarca fallecido.

Autor: Felipe Morales
Revista: Revista de Estudios Políticos
Número: Número 64. Julio - Agosto. 1952, pág. 182.

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