jueves, 19 de noviembre de 2009

Pedro Luis de Palestrina (Pier Luigi da Palestrina)

MOTU PROPRIO
TRA LE SOLLECITUDINI
DEL SUMO PONTÍFICE
PÍO X
SOBRE LA MÚSICA SAGRADA

Tra le sollecitudini (22 de noviembre de 1903)

2. [...] La música sagrada debe tener en grado eminente las cualidades propias de la liturgia, conviene a saber: la santidad y la bondad de las formas, de donde nace espontáneo otro carácter suyo: la universalidad.

Debe ser santa y, por lo tanto, excluir todo lo profano, y no sólo en sí misma, sino en el modo con que la interpreten los mismos cantantes.

Debe tener arte verdadero, porque no es posible de otro modo que tenga sobre el ánimo de quien la oye aquella virtud que se propone la Iglesia al admitir en su liturgia el arte de los sonidos.

Mas a la vez debe ser universal, en el sentido de que, aun concediéndose a toda nación que admita en sus composiciones religiosas aquellas formas particulares que constituyen el carácter específico de su propia música, éste debe estar de tal modo subordinado a los caracteres generales de la música sagrada, que ningún fiel procedente de otra nación experimente al oírla una impresión que no sea buena. [...]

3. Hállanse en grado sumo estas cualidades en el canto gregoriano, que es, por consiguiente, el canto propio de la Iglesia romana, el único que la Iglesia heredó de los antiguos Padres, el que ha custodiado celosamente durante el curso de los siglos en sus códices litúrgicos, el que en algunas partes de la liturgia prescribe exclusivamente, el que estudios recentísimos han restablecido felizmente en su pureza e integridad. [...]

4. Las supradichas cualidades se hallan también en sumo grado en la polifonía clásica, especialmente en la de la escuela romana, que en el siglo XVI llegó a la meta de la perfección con las obras de Pedro Luis de Palestrina (Pier Luigi da Palestrina), y que luego continuó produciendo composiciones de excelente bondad musical y litúrgica.

JUAN PABLO II

ÁNGELUS

Viernes 1 de enero de 1988
Solemnidad de Santa María Madre de Dios
Día Mundial de la Paz

Ángelus, 1 de enero de 1988, Solemnidad de Santa María Madre de Dios

2. Las palabras del Cántico de María entraron, pues, en la plegaria cotidiana de la Iglesia, y desde los inicios se hicieron voz viva, que inspiró ampliamente a la música. El Canto del Magníficat resuena siempre, a la hora de Vísperas, desde las humildes iglesias hasta las catedrales majestuosas, en melodías inspiradas en el gregoriano o en las composiciones solemnes de los compositores más conocidos. Quisiera recordar aquí los nombres ilustres de los polifonistas clásicos Pier Luigi Palestrina, Orlando di Lasso, Tomás Luis de Victoria.

Palestrina - Missa Brevis - Kyrie



Palestrina - Missa Brevis - Gloria



Palestrina - Missa Brevis - Credo



Palestrina - Missa Brevis - Sanctus et Benedictus



Palestrina - Missa Brevis - Agnus Dei



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