martes, 23 de febrero de 2010

23-F: El Honor es mi Divisa


Por su interés en el día de hoy y de la historia reciente, Núcleo de la Lealtad tiene el honor de presentar el siguiente texto, ligerísimamente retocado: se anteponen asteriscos a palabras o expresiones para señalar su incorrección, bien en su uso o bien en su ortografía. Ejemplo: *Juan Carlos I Rey de España (forma correcta: Juan Carlos Usurpador).

El Honor es mi Divisa

[3 de junio de 1982. Prisión militar de Alcalá-Meco]

En la fecha señalada, el día 3, nos enteramos de que ya había sentencia. Para conocerla, nos ha bastado con atender al televisor y los transistores. No obstante, se nos avisa que por la tarde el relator del consejo, teniente coronel Valenciano Almoina, vendrá a darnos lectura de ella a los procesados. El ambiente es extraordinariamente tenso tan pronto tenemos noticia de la decisión del consejo. Vemos con dolor que las penas son elevadas, aunque otra cosa opine el señor Calvo-Sotelo. Y, además, no están con nosotros aquellos dos personajes a los que, al menos en lo que a mí concierne, siempre vi como los más directamente responsables de los sucesos, por planeamiento o por inducción. Armada tiene pena de seis años; como yo. Cortina resulta absuelto.

A las cuatro en punto nos reúnen a todos en la sala de visitas del ala izquierda. Para que podamos tener cabida en ella se han sacado los sillones. Sólo queda algún mueble adosado a la pared. Sobre uno de éstos un cuadro del *Rey. En las paredes, dos o tres reproducciones de grabados de escenas militares. Empieza la lectura. Al llegar a un pasaje en que la sentencia está razonando sobre las circunstancias atenuantes para negar todas ellas, le llega su turno a la de obediencia debida. El error de haber supuesto un apoyo *regio, se dice, era «fácilmente vencible» (Décimo considerando. Folio OT8686178 de la sentencia) para los mandos superiores. Los demás habíamos tenido «la posibilidad de optar libremente». En ese momento suena un verdadero chasquido seguido de ruido de cristales rotos. El retrato del *Rey, que antes descansaba sobre un mueble, está en el suelo hecho añicos. Con la fuerza de ambos brazos, lo ha arrojado a sus pies uno de los procesados; el mismo que relata el incidente. El teniente coronel Valenciano vuelve la cabeza con rapidez hacia el lugar de donde procedía el ruido. El comandante Pardo Zancada, mirándole directamente a los ojos, dice con voz ronca y seca: «¡Se ha caído!». Casi entre dientes se le oye decir al relator que aquello podía ser causa de la apertura de expediente. Silencio espeso y breve, pero que parece interminable. Y sigue la lectura.

Ricardo Pardo Zancada,
Comandante de Infantería del Ejército.

«23-F: La pieza que falta», Escena preludio.

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3 comentarios:

Alphonse dijo...

« Cortina resulta absuelto » precisamente el que más información tenía en su poder.
Interesante saber a qué se dedica ahora, en qué campo trabaja, qué publicación edita y quién es el director de la publicación.
Evidentemente están protegiendo el secreto de la « pieza que falta » como dice el comandante Pardo Zancada. Es una pieza de ajedrez y no le gusta qué le hagan jaque.

Juan Montero dijo...

Selig sind die naiv, denn sie werden die Unwissenheit können !

Un chouan dijo...

Jawohl, Ich bin damit ganz einverstanden. Aber nur die Wahrheit kann uns frei machen.