viernes, 4 de junio de 2010

Armamento de repetición

LAS ARMAS DE REPETICIÓN

Cuando fueron adoptadas estas armas, hacia 1871, ningún militar era partidario de aumentar el volumen de fuego, alegando la dificultad del municionamiento.

La guerra ruso-turca de 1877 demostró que los turcos atrincherados con fusiles Winchester modelo 1873 doblaron el número de bajas rusas sobre las propias. El sistema Winchester, de repetición manual por palanca situada bajo el guardamonte, tenía un almacén tubular (bajo el cañón) para los cartuchos y un funcionamiento impecable de los mecanismos. En España sólo se empleó la tercerola Winchester modelo 1873 por el Escuadrón de Escolta Real y la Sección montada del Colegio de Guardias Jóvenes de Valdemoro. El Winchester tuvo más éxito en el terreno de la defensa personal que en el militar. En Europa se prefería el sistema de cerrojo y muchos fabricantes presentaron modelos con almacén tubular como el Mauser modelo 1884.

Alemania hizo una práctica transformación del Mauser modelo 1871 de un solo tiro para convertirlo en el repetidor modelo 1871/84. El sistema elegido fue el de un depósito tubular con capacidad para ocho cartuchos y un elevador del tipo Winchester 66 que dio un excelente resultado, forzando al resto de países a implantar un sistema de repetición. Fue adoptado por el ejército alemán en 1884 con la denominación de Mauser 71-84. En España en la década de los 80 y ante la crisis económica se experimentaba con sistemas rápidos de carga en los Remington.

Fue un relojero, Lee, quien inventó un almacén en forma de petaca colocado bajo el cajón de mecanismos y que en menos de 10 años se extendería por todo el mundo.

LA PÓLVORA SIN HUMO

En 1884 el francés Vieille descubre una nueva pólvora que además de ser muchísimo más potente no producía humo ni residuos. Este nuevo agente propulsor barrió toda la variedad de armas en servicio y propició el nacimiento del “fusil de guerra” moderno que pronto armó a todos los ejércitos del mundo. La primera nación en adoptar este sistema fue Francia para su fusil Lebel modelo 1886 de 8 mm.

EL SISTEMA MAUSER

El fusil repetidor de infantería aceptaría unánimemente el cierre Mauser y vería reducido su calibre de 11 a 8 mm. La velocidad inicial sube de 400 a más de 800 m. por segundo y el alcance eficaz aumenta de 1000 a 2000 m.

España adquirió material Mauser en 1892 y 1893 construido por Alemania. El cartucho elegido fue el de 7x57mm. que pasó a llamarse oficialmente cartucho de 7 mm. A partir de 1896 se construyó en Oviedo una versión totalmente española, el modelo 1893; era un fusil muy sólido, aunque el alza rudimentaria y su excesiva longitud en comparación con la talla de los soldados obligó a una revisión, acortándolo y mejorándolo en el año 1916.


LOS HERMANOS MAUSER

Peter Paul (n. en 1838, m. En 1915) Mauser y su hermano Wilheim (Guillermo, n. en 1834, m. en 1882) eran dos de los trece hijos de Franz Andreas Mauser, un fabricante de armas de Obendorf-an-Necker. Ambos estuvieron aprendiendo en la Fábrica Real de Armas de Wurttemberg en Obendorf, y en 1865 llegaron a mejorar a la pistola Needle. Mientras intentaban interesar al Gobierno en su invento, se encontraron con el americano Samuel Norris, que les persuadió para establecer una fábrica en Bélgica. La patente del invento fue compartida por Norris y los hermanos Mauser. Norris intentó vender el diseño del Mauser a los franceses, pero éstos no estaban interesados en éste. Norris dejó de financiar el negocio en 1869.

ARMAMENTO DE REPETICIÓN EN ESPAÑA

ARMAS LARGAS

EL NUEVO ARMAMENTO (1880-1890)

En la década de 1880 se tenía ya la certeza de que en plazo breve había de hacerse necesaria la renovación total del armamento portátil con la adopción de un sistema de repetición, y así en Oviedo la fabricación de armamento Remington sufrió un notable descenso y se incrementaron las experiencias con los sistemas de repetición de que se fue teniendo noticia.

Al igual que ocurriera años antes al presentarse la necesidad de sustituir el armamento de avancarga por el de retrocarga, la experimentación con los nuevos sistemas se realizó paralelamente con la de proyectos que introduciendo modificaciones sobre el antiguo armamento Remington pretendían su transformación. Ninguno de los denominados “cargadores rápidos” que se presentaron fue, sin embargo, aceptado y la modificación del Remington se limitó a mejorar las propiedades balísticas del arma con la adopción del cartucho Modelo 1889, sin tomarse medidas para aumentar la rapidez de fuego.

En el nuevo armamento las primeras experiencias en gran escala se realizaron por Real Orden de 26 de febrero de 1885 con fusiles de los sistemas Kropatschek y Lee, mereciendo posteriormente especial atención el sistema Winchester del que la Fábrica de Oviedo llegó a producir una versión de tercerola que con la denominación de tercerola Winchester Modelo 1873 constituyó dotación de la Escolta Real y del 14º Tercio de la Guardia Civil.

EL SISTEMA MAUSER EN ESPAÑA

FUSILES, MOSQUETONES Y CARABINAS (1890-1916)

Iniciada la última década del siglo XIX las preferencias sobre el sistema a adoptar estaban ya definidas hacia el Mauser, y tras una exhaustiva experimentación con fusiles del Modelo Turco 1890 fueron adoptadas las versiones de fusil y carabina españolas Mauser Modelo 1892, para cuyo suministro se cursaron pedidos a la firma Ludwing Loewe de Berlín por un total de 30.000 fusiles y 10.000 carabinas. Esta compra de armamento suponía la cesión por parte del inventor de la licencia para fabricar estas armas en Oviedo, iniciándose los preparativos para ello.

La proposición de modificar el Modelo 1892 con la incorporación de un nuevo depósito que reuniendo la carga en dos filas de cartuchos no sobresalía de la caja del arma, dio al traste con la producción del Mauser Español inicial, la fabricación del fusil Modelo 1892 fue mínima al ser sustituído por el fusil Modelo 1893, y sólo de la carabina Modelo 1892 se recepcionaron unidades fabricadas en Alemania hasta la adopción de la carabina Modelo 1895.

Tras la adopción del Modelo 1893 la firma Ludwing Loewe inició la fabricación de fusiles de este modelo, pero la necesidad de proceder en el plazo más corto a una modernización del armamento de nuestras tropas en África originó la importación de 10.000 fusiles y 5.000 carabinas Mauser del Modelo Argentino 1891 que el gobierno de aquella nación aceptó cedernos, con lo que también estos modelos pasaron a formar parte del armamento de nuestro Ejército primeramente en Melilla, donde el Ejército Español empleó por primera vez el fusil Mauser, en 1893 con ocasión de la que dio en llamarse “Guerra de Margallo”, y posteriormente en Cuba, a donde fueron remitidos.

En 1895 la Fábrica de Oviedo inició la fabricación de fusiles de Modelo 1893 y la Fábrica de Toledo se encargó entonces del suministro de los cuchillos bayoneta, arma ésta que tradicionalmente había constituido parte integrante del arma que la montaba pero que a partir de marzo de 1898 pasó a considerarse como arma independiente.

Iniciado ya nuestro siglo se propusieron una serie de modificaciones para mejorar nuestros modelos Mauser, el cartucho Modelo 1913 con bala “P” y el machete bayoneta Modelo 1913 fueron resultado de alguno de estos proyectos entre los que figuraba también la modificación de la carabina Modelo 1895 para permitirle el uso de la bayoneta, origen de la versión experimental de 1913 que cristalizó al adoptarse el Mosquetón Modelo 1916.

Las mejoras introducidas en los modelos una vez iniciada su fabricación, permiten distinguir detalles que evidentemente diferencian en ocasiones armas de un mismo modelo, ello origina la consideración de dos versiones del mosquetón Modelo 1916 basadas en el cambio del alza original y la supresión del sistema automático de apertura del depósito. En el fusil modelo 1893 también aparece en ocasiones el orificio de escape de gases presentado con el mosquetón Modelo 1916, pero en este fusil así como en la carabina Modelo 1895 las variaciones introducidas no son tan fácilmente detectables como en el mosquetón y normalmente no se diferencian versiones con excepción ocasional del denominado Modelo 1933, que era consecuencia de la modificación aprobada por Real Orden de 25 de octubre de aquel año y que modificaba diversos aspectos del cerrojo y cajón de mecanismos en el fusil Modelo 1893 y en el mosquetón Modelo 1916.

Exteriormente los modelos modificados, denominables fusil Modelo 1893/33 y mosquetón Modelo 1916/33, no ofrecían deferencias apreciables con los originales a excepción del mosquetón, para el que se proponía el cambio de las anillas para correa porta-mosquetón por otras situadas de frente, ocupando por tanto en el arma su posición tradicional.

MOSQUETONES MAUSER (1916-1944)

Con el Modelo 1916 el mosquetón había dejado de constituir armamento exclusivo de la Artillería pasando a la Infantería en sustitución del fusil, y así en las dos décadas que precedieron a la Guerra de Liberación las que podemos definir como armas largas portátiles del Ejército, eran por excelencia el fusil Modelo 1893 y el mosquetón Modelo 1916, ambos en calibre 7 mm. español.

Estos dos modelos reglamentarios convivieron durante la Guerra de Liberación con una amplísima variedad de congéneres, verdadera colección que cubría desde modelos ya considerados como anticuados durante la Primera Guerra Mundial hasta los que durante la Segunda Guerra Mundial utilizaron reglamentariamente muchos de los ejércitos beligerantes. Modelos franceses, rusos, alemanes, mejicanos, austríacos, italianos, polacos, checos, norteamericanos y japoneses, que en sus calibres cubrían la gama de los 11 mm. a los 6,5 mm.

Tras la Guerra de Liberación se decide la adopción del calibre 7,92 mm. en lugar del 7 mm. y se inicia la fabricación del denominado mosquetón Mauser Modelo Standard, de características similares al modelo alemán Kar 98 K que con alguna variación de detalle resultaría el mosquetón Mauser Modelo 1943, adoptado reglamentariamente por el Ejército de Tierra, la Marina y la Guardia Civil hasta su sustitución por los mosquetones y el fusil de asalto de calibre 7,92. El Ejército del Aire adoptó el mosquetón Mauser Modelo 1944, que se diferenciaba de los anteriores al asimilar algunos detalles del mosquetón polaco WZ-29, como las orejetas del punto de mira.

Los mosquetones Mauser modelos Standard, 1943 y 1944 constituyen la producción española de calibre 7,92 mm. a la que debe unirse una versión transformada a este calibre del mosquetón Modelo 1916, no obstante los modelos que alcanzaron una mayor producción fueron los de 1943 y 1944, fabricados en Oviedo y La Coruña.

Con los nuevos mosquetones se adoptó un nuevo tipo de cuchillo bayoneta, el también denominado Standard, producido por la Fábrica de Toledo y de características similares al modelo polaco VZ-24, que se utilizó no obstante con una serie de versiones de recuperación, de origen alemán y polaco, en el mosquetón modelo 1944 del Ejército del Aire, ya que el mosquetón Modelo 1943 fue modificado para utilizar el machete bayoneta Modelo 1941.

El machete bayoneta Modelo 1941, descendiente directo del machete para tropa de Artillería, Modelo 1907, fue el utilizado reglamentariamente por el Ejército de Tierra, la Marina y la Guardia Civil, con el mosquetón Modelo 1943, que también utilizó el machete bayoneta Modelo 1913 al igual que el mosquetón Modelo 1916.

Tras la adopción del fusil de asalto CETME, y el nuevo cartucho de 7,62 mm. NATO los mosquetones calibre 7,92 fueron retirados, apareciendo la transformación de los modelos 1916 y 1943 en calibre 7,62 que acoplaban el cerrojo Mauser a el cañón CETME-1964. Estos modelos recibieron la denominación, respectivamente, de Mosquetón Mauser FR-7 y FR-8, que utilizando idéntico machete bayoneta que el fusil de asalto CETME Modelo C formaron parte del armamento reglamentario del Ejército Español.

CARABINAS DE REPETICIÓN

Destinadas a las Fuerzas de Orden Público, Somatenes, Guardias Jurados, etc., la industria armera española produjo una serie de carabinas de las que las “Monserrat”, “Tigre” y “Destroyer” son el más clásico exponente.

Tal vez la menos conocida de ellas sea la carabina “Monserrat” patentada por el Coronel Génova y distribuida por la firma barcelonesa “Hijo de B. Castells”, teniendo como principal destinatario las fuerzas del Somatén, ya que su reproducción se vio interrumpida accidentalmente y no llegó a reanudarse.

Mejor suerte corrieron la carabina “Tigre”, de la firma eibarresa Gárate, Anitua y Cía. Y la carabina “Destroyer”, de Ayra Durex Cº, que no sólo surtieron el mercado nacional sino que compitieron con éxito en el de exportación.

CARABINA O TERCEROLA “WINCHESTER” Modelo 1873

Calibre 10,75 mm. Longitud total 800 mm. Capacidad de carga: 10 cartuchos.

En 1891 la Fábrica de Oviedo recibió encargo de iniciar la producción de 2.500 unidades de este modelo de tercerola que estaba destinado a la Escolta Real y al 14º Tercio de la Guardia Civil. La totalidad del pedido se cumplimentó en el año 1892 y cada ejemplar fue marcado “Artillería Oviedo 1892”. Por Real Orden de 2 de diciembre de 1893 se dispuso que la denominación oficial de esta arma sería la de “Tercerola Winchester Modelo 1873”.

CARABINA “MONSERRAT”

Calibre 9 mm. largo. Longitud total 1.020 mm. Peso del arma 2,5 kg. Alimentación con peines, depósito con capacidad de 6 cartuchos. Estaba previsto el engarce de la bayoneta reglamentaria Modelo 1893.

La carabina “Monserrat” fue proyectada en la Fábrica de Armas de Oviedo por el Coronel D. Juan Génova e Iturbe y patentada por él mismo, cediendo los derechos de comercialización a la firma de Barcelona "“Hijo de B. Castells”. En la fabricación del arma intervenía la Fábrica de Oviedo, facilitando los elementos principales a la firma eibarresa “D.I. Gaztañaga”, encargada del ensamblaje y acabado del arma.

Un incendio que arrasó la fábrica eibarresa puso fin a la producción de esta carabina, destinada por sus distribuidores al mercado que suponían las fuerzas del Somatén, cuya Patrona, la Virgen de Monserrat, daba nombre al arma.

CARABINA “DESTROYER”

Calibre 9 mm. largo. Longitud total 1.000 mm. Peso del arma 2,790 kg. Alimentación con cargadores de 6 y 12 cartuchos. No estaba prevista bayoneta.

Presentada en el año 1921, la produjo la firma Ayra Durex Co. de Eibar, siendo comercializada por “Garcilán S.A.” de Madrid, como armamento de fuerzas de orden público y guardias jurados. De esta arma se produjo también una versión para cartuchos 9 mm. Parabellum destinado a la exportación, principalmente en el mercado de Hispanoamérica, donde gozaba de buena aceptación.

CARABINA TIGRE

Calibre 44-40 WCF. Longitud total 950 mm. Peso del arma 2,5 kg. Capacidad de carga 12 cartuchos. No estaba prevista bayoneta.

Presentada en 1923 por la firma eibarresa Gárate, Anitua y Cía., es una copia de la norteamericana Winchester Modelo 1892, producida con diversas variantes. Como la carabina “Destroyer”, conoció una gran difusión en España como armamento de fuerzas de orden y guardias jurados, exportándose también con éxito a países de Hispanoamérica.

Fuente: Ejército de Tierra

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1 comentario:

Anónimo dijo...

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