sábado, 17 de julio de 2010

El juramento de fidelidad al Estado


El juramento de fidelidad al Estado.

Algunos Estados imponen a algunos de sus súbditos el juramento de fidelidad y obediencia, que viene a añadir un nuevo título (el de la virtud de la religión) a la obligación natural que ya tenían de guardar fidelidad al Estado y a sus legítimas leyes. De suyo es lícito, con tal que nada contenga contra los derechos de Dios o de la Iglesia. En caso de duda podría prestarse con la cláusula restrictiva: «salvas las leyes de Dios y de la Iglesia», y evitando el escándalo.

El que lo presta está obligado únicamente al cumplimiento de las leyes justas, a no maquinar contra la autoridad legítima y, si es empleado público, a desempeñar su cargo conforme a las leyes.

A los clérigos no se les puede imponer, por gozar de inmunidad personal; ni ellos lo pueden prestar sino en fuerza de legítima costumbre o por privilegio pontificio (cf. cn. 120 [CIC 1917]). En España [año 1957], la Santa Sede permite a los obispos este juramento, y actualmente lo emiten ellos, al ser nombrados o trasladados de diócesis, ante el Jefe del Estado y según la fórmula que figura en el artículo 20 del Concordato de la Santa Sede con Italia.

Fuente:

«Teología Moral para Seglares I. Moral Fundamental y Especial», por el Rvdo. P. Fr. Antonio Royo Marín, O. P., Doctor en Teología y Profesor de la Pontificia Facultad del Convento de San Esteban, página 313.

[Segunda Parte. Moral Especial. Tratado II.– La virtud de la religión. Capítulo II.– El segundo mandamiento del decálogo. Art. 1. Deberes positivos del segundo mandamiento. 403. Escolios. 1.º].

Nihil obstat: Fr. Theophilus Urdánoz, O. P., S. Theol. Doctor; Fr. Victorinus Rodríguez, O. P., S. Theol. Doctor.
Imprimi potest: Fr. Anicetus Fernández, Prior prov.
Imprimatur: Fr. Franciscus, O. P., Episcopus Salmantinus. Salmanticae, 6 octobris 1957

☩☩☩

4 comentarios:

Roberto Gómez dijo...

Bien.
Ayer, fiesta de la Virgen del Carmen. La Escuela Naval de Marín, a escasos tres kilómetos de donde escribo ... se celebra la fiesta. Invitados de honor, los Príncipes de Austurias.
No hay Eucarístia ... no hay Virgen del Carmen ... no hay militares, sólo hay dos opciones: mercenarios o incautos.
Si no hay vida eterna, si no hay algo más ... ¿porqué morir?.

Un saludo.

Voluntad dijo...

Permítanos Roberto Gómez tres precisiones, con la mejor voluntad:

1ª Los "Príncipes de Asturias" no fueron invitados a nada. Sobre todo, porque actualmente no hay Príncipes de Asturias. Sí Fueron un tal Felipe y una tal Letizia, que a la Religión le tienen más alergia que al trabajo (que ya es decir).

2ª Cuando dice "Eucaristía" (sacramento), tememos quiera decir "Misa" (sacrificio). No es lo mismo.

3ª Sí hubo muchos militares de la Armada a la altura de las circunstancias (a pesar del Vicariato General Castrense, cuyo titular es más o menos tan religioso como Felipe y Letizia): http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=9924

Roberto Gómez dijo...

Gracias por las precisiones, realmente necesarias.
El primer punto, impecable.
El segundo punto; no sabía que requería tanta precisión en el lenguaje. Culpa mía.
El tercer punto, de acuerdo.

Gracias por la contestación.

Un saludo y un placer.

Roberto Gómez dijo...

Por cierto, y sin ánimo de completar nada del Blog, simplemente un comentario a uno de sus enlaces sobre el "Summorum Pontificum":
http://santa-maria-reina.blogspot.com/2010/06/nueva-publicacion-de-la-fraternidad.html

Sólo dos euros.
No me resisto a la propaganda.

Perdonen el atrevimiento.

Y si así lo desena eliminem esta entrada.

Un saludo.