miércoles, 9 de noviembre de 2011

En honor a un Guerrero caído


El Sargento 1º de Infantería Cazador Paracaidista don Joaquín Moya Espejo, natural de Córdoba, destinado en el Regimiento de Infantería ‘Garellano 45’, con sede en Vitoria, falleció el 06NOV11 en las inmediaciones de la localidad de Ludina, en un hostigamiento contra una patrulla afgana que iba acompañada por una OMLT española

Requiem Æternam

Réquiem aetérnam dona eis, Dómine,
et lux perpétua lúceat eis.
Requiéscant in pace. Amen

El eterno reposo

Dale Señor el descanso eterno.
Brille para él la luz perpetua.
Descanse en paz. Amén

A los que dieron su vida por España

Lo demandó el Honor y obedecieron,
los requirió el Deber y lo acataron;
con su Sangre la empresa rubricaron,
con su esfuerzo la Patria engrandecieron.

Fueron grandes y fuertes, porque fueron
fieles al Juramento que empeñaron.
Por eso, como valientes lucharon,
y como Héroes murieron.

Por la Patria morir fue su destino,
querer a España, su pasión eterna,
servir en los Ejércitos, su vocación y sino.

No quisieron servir a otra Bandera,
no quisieron andar otro camino,
no supieron vivir de otra manera.

En honor a un Guerrero caído
Por Diego Mazón

Hemos perdido otro valiente, otro guerrero que llevó hasta el límite su vocación, su promesa y su coraje. Se ha ido el sargento primero Joaquín Moya, nos lo han quitado en la guerra que nadie reconoce, en una guerra que avergüenza a los próceres de nuestra nación. Era valeroso, un líder y un ejemplo. Entregó su vida por España, que nadie se olvide, porque entendamos o no aquella puta guerra que se ha quedado con 97 de nuestros soldados, porque estemos o no de acuerdo con ella, eso, a los que han muerto y a los que hoy, con el dolor infinito del compañero perdido, han salido a patrullar, no les importa. Ellos se van allí porque es un servicio a España, a su patria, que es lo más grande que conciben. Cada día deberíamos rendirles homenaje, cada día deberíamos darles las gracias. Hoy sólo se oye «pobrecito», «qué mala suerte», se oyen debates absurdos, pero ningún gracias. Nada. Pues vayan desde aquí, a él, a su familia, a sus compañeros y a tantos que como él, decidieron dejar atrás su patria para defenderla, para servirla, y a sus familias que se quedaron aquí velando su vuelta.

El sargento primero Moya ansió ser el mejor soldado de la patria. Y esa ambición le ha llevado a ese lugar sólo destinado a quienes aman algo hasta morir. Allí deberíamos mirar todos. Para aprender, para honrar, para ser hombres y mujeres de verdad.

Hoy lo dejo aquí. El resto es rabia, asco contra quienes sólo ven las elecciones y no son capaces de guardar el luto oficial ayer marcado (ni siquiera quien les manda). Eso lo dejo para el jueves. Hoy sólo es el recuerdo y el agradecimiento. Descanse en paz el sargento primero Joaquín Moya, muerto en combate, que entregó la vida por su patria. Que Dios le tenga en su gloria.

FUENTE:

DIEGO MAZÓN, La Razón, De hombres honrados, En honor a un guerrero caído (09 NOV 2011)

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