domingo, 1 de julio de 2012

Doctrina disonante frente a la doctrina política tradicional


Doctrina disonante frente a la doctrina política tradicional

A modo de ejercicio psicotécnico, proponemos al lector de NdL que señale aquella doctrina disonante expresada por un autor que no guarde relación alguna con la doctrina política tradicional, expresada por el resto de autores:

• «Tenemos dos problemas Carlos: el reino y el rey. Trabajemos por reconstruir el reino que ya vendrá el rey».

F. JAVIER GARISOAIN‏, Sec. Gral. CTC, ‘Twitter’ (25 de junio de 2012) https://twitter.com/JavierGarisoain/status/217214877251547136

• «“La monarquía, como una esperanza remota, porque antes hará falta un gobierno fuerte, provisional, que reconstruya el país y que establezca una constitución para que pueda venir el rey”. Es decir, que la monarquía no es salvación, sino náufrago al que se ha de salvar. Los salvadores son ellos, un gobierno cualquiera, los más acreditados del demos, una república, el mando de muchos para restablecer la vida pública. Luego, esperanza remota…, cuando ya todo está construido, se pone como remate el adorno de un rey. ¡No sirve para otra cosa! Ese es el rey del régimen democrático constitucional y los que así piensan son revolucionarios hasta la médula aunque no lo sepan».

LUIS HERNANDO DE LARRAMENDI, ‘Cristiandad, Tradición, Realeza’ (1937)

• «Otra convicción –firmemente arraigada en Eugenio Vegas Latapie desde que tenía quince años, según escribió– hubo de influir, de seguro, en su decisión. Es la proposición –que consideraba axiomática– del Eclesiastés, después recordada por Pío X en una ocasión solemne, de que “los pueblos son lo que quieren sus gobernantes”. Esta expresión, antitética de la muy divulgada que cree que “los pueblos tienen los gobernantes que se merecen”, tan favorecedora esta última de la inacción y del dolce far niente, es un acicate para trabajar en la esfera política, al inclinar a quienes la profesan a la no aceptación resignada e indolente de todo mal gobernante.

Las palabras sustanciosas de Pedro Mártir de Anglería –“Juega el rey; todos somos tahúres. Estudia la reina; todos somos estudiantes”–; la prueba histórica de la radical metamorfosis operada entre la corrompida Castilla de Enrique IV y la lozanía y prestancia virtuosas de los tiempos de la Reina Católica, que todos sus amigos le hemos oído en más de una ocasión; o el panegírico de su siempre admirado García Moreno, hubieron de acudir en apoyo de su decisión. Y es que es hecho probado que los gobernantes pueden influir decisivamente sobre los pueblos, tanto para bien como para mal, y que esta influencia, benéfica o perjudicial, está en relación con la extensión y duración de sus poderes».

MIGUEL AYUSO, ‘Eugenio Vegas: deber y servicio de la política’, Verbo (Madrid), nº 239-240 (1985), p. 1132-1133

• «El compromiso político y legislativo de los católicos que tienen responsabilidades […] resulta decisivo. Las legislaciones constituyen, en amplia medida, el «ethos» de un pueblo. Sobre este particular, resulta especialmente oportuno una llamada a vencer la tentación de indiferencia en el ámbito político-legislativo…».

PONTIFICIO CONSEJO PARA LA FAMILIA, ‘Familia, matrimonio y “uniones de hecho”’ (21 de noviembre de 2000), n. 47

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3 comentarios:

M. Fernández dijo...

Desde luego resulta sorprendente la actitud republicana de Garisoain. Hace ya varios meses le hicieron una entrevista por radio, en la ETB vasca, y hizo el más espantoso ridículo, pues los invitados al programa eran prácticamente republicanos y Javier Garisoain les habló de monarquía. Y basó la defensa de la institución de la monarquía tradicional en el sentimentalismo "irracional", esto último no lo dijo, pero lo digo yo, al argumentar que se encontraba en películas como la del Señor de los anillos por el retorno del Rey Aragon, por la cabalgata de los reyes magos, y la celebración del día de reyes, y bueno, que el rey llegará, pero que no sabía decir ahora mismo qué rey. Fue irrisoria la situación que se dio, incluso uno de los comentaristas del programa, persona que por lo que se ve era republicana dijo así: bien si estos son los argumentos de los monárquicos para defender la institución de la Corona, yo estoy mucho más tranquilo.
Entiendo que existen grandes diferencias entre el PC, la CTC y la CT, pero desde luego para mi las actitudes republicanas de facto e el carlismo no tienen sentido alguno. Lo de Javier Garisoain quedó como un niño inocente defendiendo la monarquía, como si los carlistas tuvieramos cortas luces, y ninguna perspicacia. La división carlista es patente, se lo curraron bien los liberales capitalistas. Para mi el rey en el carlismo no puede ser una figura decorativa sino esencial y principal.
Un saludo!!

El Matiner Carlí dijo...

Has puesto el dedo en la llega, gran entrada que denuncia con claridad la política liquidacionista del carlismo que ha impuesto Garisoain en la ctc.

Como complemento de la verdadera doctrina tradicionalista:

http://elmatinercarli.blogspot.com.es/2012/03/el-primer-objetivo-restaurar-la_26.html

Anónimo dijo...
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