domingo, 15 de septiembre de 2013

Ilustraciones de la ley natural en la tradición greco-romana, germánica y cristiana (C.S. Lewis)



Ilustraciones de la ley natural 
en la tradición greco-romana, germánica y cristiana

El siguiente elenco de ilustraciones de la ley natural en la tradición greco-romana, germánica y cristiana están recogidas del Apéndice de la obra de C. S. Lewis, “La abolición del hombre” (tr. Javier Ortega García; Ediciones Encuentro, S.A.; edición: 1ª ed., 2ª imp.; fecha impresión: 01/1994), págs. 81-96:

En palabras de C. S. Lewis (1989-1963):

No pretendo, de este modo, demostrar su validez mediante el argumento de la aprobación general; su validez no se puede demostrar. Para quienes no perciben su racionalidad, ni siquiera esta aprobación general vendría a demostrar nada. La idea de recoger testimonios independientes presupone que las “civilizaciones” se han levantado en la historia independientemente unas de otras; o incluso que la humanidad ha tenido diversas apariciones en el planeta independientes entre sí. Pero la biología y la antropología implicadas en tal concepción son de procedencia extremadamente dudosa. Porque es cierto, sin duda alguna, que no ha existido (en el sentido amplio de la expresión) más que una única civilización en toda la historia; pues siempre se puede argumentar que cualquier civilización que consideremos, procede de otra civilización y, en último extremo, de un centro único, propagado como una enfermedad infecciosa o como la sucesión apostólica.

La ley de la beneficencia general

a. En negativo

Non occides.
“No matarás”. (Tradición cristiana. Éxodo 20, 13)

“En el Nástrond (Infierno) vi … asesinos”. (Tradición nórdica. Volospá 38, 39)

Non loqueris contra proximum tuum falsum testimonium.
“No darás falso testimonio contra tu prójimo”. (Tradición cristiana. Éxodo 20, 16)

Ne oderis fratrem tuum in corde tuo.
“No guardes rencor en tu corazón a tu hermano”. (Tradición cristiana. Levítico 19, 17)

b. En positivo

“Por naturaleza se sigue que un hombre puede desear que exista la sociedad y desear pertenecer a ella”. (Tradición romana. Cicerón, De Officiis, I. IV)

“Los hombres vinieron a la existencia por el deseo de los propios hombres de hacerse el bien mutuamente”. (Romano. Cicerón, De Off. I. VIII)

“El hombre es la maravilla del hombre”. (Tradición nórdica. Hávamál 47)

“¿Qué hombre de bien contempla las desdichas como algo que no le concierne?” (Romano. Juvenal XV. 140)

“Hombre soy: nada de lo humano me es ajeno”. (Romano. Terencio, Heaut. Tim.)

Diliges proximum tuum sicut teipsum.
“Ama a tu prójimo como a ti mismo”. (Tradición cristiana. Levítico 19, 18)

Diliges eum [advena] sicut teipsum.
“Ama al forastero como a ti mismo”. (Tradición cristiana, Ibid. 33, 34)

Omnia ergo, quaecumque vultis ut faciant vobis homines, ita et vos facite eis
“Todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo vosotros también a ellos”. (Tradición cristiana. Mt 7, 12)

La ley de la beneficencia especial

“Los hermanos lucharán entre sí y serán la ruina unos para otros”. (Tradición nórdica. Leyenda de la Época Perversa previa al Fin del Mundo, Volospá 45)

“Nada puede jamás cambiar los anhelos de bondad de un hombre bien pensante”. (Anglosajón. Beowulf, 2600)

“¿No amó Sócrates a sus hijos, a pesar de que lo hizo como hombre libre y consciente de que los dioses tienen la primera palabra en nuestra amistad?” (Griego. Epícteto, III. 24)

“La afección natural es una cosa justa y acorde a nuestra naturaleza”. (Griego. Ibid., I. XI)

“No debo ser insensible como una estatua, sino que debo desarrollar al máximo mis relaciones naturales y artificiales como devoto, como hijo, como hermano, como padre y como ciudadano”. (Griego, Ibid. III. II)

“Te comunico esta máxima: sé condescendiente con tus hijos. No tomes venganza cuando yerren”. (Tradición nórdica. Sigrdrifumál, 12)

“¿Sólo los hijos de Atreus aman a sus mujeres? Todo hombre de bien, de mente recta, ama y estima a los suyos”. (Griego. Homero, Iliada, IX. 340)

“La unión y el compañerismo entre los hombres serán cultivados si cada cual recibe de nosotros mayor atención en la medida en que nos es cercano”. (Romano. Cicerón, De Off. I. XVI)

“Parte de nuestro ser lo reclama nuestro país, parte nuestros padres, parte nuestros amigos”. (Romano. Ibid. I. VII)

“¿Te das cuenta de que, a los ojos de los dioses y de los hombres de bien, tu tierra natal merece de ti más honor, adoración y reverencia que tu madre y que tu padre y que todos tus ancestros? ¿Qué deberías responder con mayor cariño a su enfado que al de tu padre? ¿Que si no puedes persuadirla de que cambie su modo de pensar debes obedecerla sin rechistar, tanto si te obliga a hacer algo como si te maltrata o te envía a la guerra donde te pueden herir o matar?”. (Griego. Platón, Crito, 51 A, B)

Si quis autem suorum et maxime domesticorum curam non habet, fidem negavit et est infideli deterior.
“Quien no se preocupa de los suyos, y especialmente de los de su casa, ha renegado de su fe”. (Tradición cristiana. 1 Tm 5, 8)

Admone illos principibus, pote statibus subditos esse, dicto oboedire […] Obsecro igitur primo omnium fieri obsecrationes, orationes, […] pro regibus et omnibus, qui in sublimitate sunt.
“Recuérdales que acaten al gobierno y autoridades”. […] “Te ruego que se hagan oraciones […] por los reyes y por todos los constituidos en autoridad”. (Cristiano. Tit 3, 1 y 1 Tm 2, 1-2)

Obligaciones con nuestros padres, mayores y ancestros

Honora patrem tuum et matrem tuam.
“Honra a tu padre y a tu madre”. (Tradición cristiana. Éxodo 20, 12)

“Cuida de tus padres”. (Griego. Relación de deberes en Epícteto, III. VII)

Coram cano capite consurge et honora personam senis.
“Álzate ante las canas y honra al anciano”. (Tradición cristiana. Levítico 19, 32)

Deberes hacia nuestros hijos y hacia la posteridad

“Casarse y engendrar hijos”. (Griego. Relación de deberes. Epícteto, III. VII)

“¿Puedes imaginarte una comunidad de naciones epicúreas? (…) ¿Qué sucedería? ¿De dónde procedería la población a sustentar? ¿Quién les educaría? ¿Quién sería el Tutor de los Jóvenes? ¿Quién sería el Director de Educación Física? ¿Qué se enseñaría?” (Griego. Ibid.)

“La naturaleza genera un amor especial hacia los hijos”. y “Vivir acorde a nuestra naturaleza es el bien supremo”. (Romano. Cicerón, De Off. I. XXII)

“El niño es digno del máximo respeto”. (Romano. Juvenal, XIV. 47)

La ley de la justicia

a. Justicia sexual

Non moechaberis.
“No cometerás adulterio”. (Tradición cristiana. Éxodo 20, 14)

“En el Nástrond (Infierno) vi (…) a los seductores de las mujeres de otros”. (Tradición nórdica. Volospá 38, 39)

b. Honestidad

Non furtum facies.
“No robarás”. (Tradición cristiana. Éxodo 20, 15)

“Prefiere las pérdidas a las ganancias vergonzosas”. (Griego. Chilon Fr. 10. Diels)

“La justicia es la intención estipulada y permanente de hacer valer los derechos de cada hombre”. (Romano. Justiniano, Instituciones, I, I)

“El primer aspecto de la justicia es que no se debe causar daño a alguien a menos que haya sido dañado por la conducta incorrecta del otro. El segundo es que el hombre debe tratar la propiedad pública como propiedad pública, y la propiedad privada como algo suyo. No hay nada, por naturaleza, como la propiedad privada; pero las cosas se deben convertir en privadas bien mediante ocupación prior (como cuando en el pasado los hombres llegaban a un territorio inhóspito) o bien mediante conquista, ley, acuerdo, pacto o repartición”. (Romero. Cicerón, De Off. I. VII)

c. Justicia en los tribunales

Non loqueris contra proximum tuum falsum testimonium.
“No darás falso testimonio contra tu prójimo”. (Tradición cristiana. Éxodo 20, 16)

Non facietis, quod iniquum est in iudicio. Non consideres personam pauperis nec honores vultum potentis.
“No daréis sentencias injustas. No serás parcial ni por favorecer al pobre ni por honrar al rico”. (Tradición cristiana. Levítico 19, 15)

La ley de la buena fe y de la veracidad

“No perseguí el engaño, no presté falso testimonio”. (Anglosajón. Beowulf, 2738)

“En el Nástrond (Infierno) vi a los perjuros”. (Tradición nórdica. Volospá 39)

“Aborrecible como las puertas del Infierno es para mí el hombre que dice una cosa y esconde otra en su corazón”. (Griego. Homero, Iliada, IX. 312)

“El fundamento de la justicia es la buena fe”. (Romano. Cicerón, De Off. I. VIII)

“Cualquier cosa es mejor que la traición”. (Tradición nórdica. Hávamál 124)

La ley de la piedad

“Ahí, Thor, hallaste desgracia; cuando golpeaste a la mujer”. (Tradición nórdica. Hárbarthsljóth 38)

“La naturaleza manifiesta haber dado a los seres humanos el corazón más sensible posible habiéndonos conferido la facultad de llorar. Esta es nuestra mejor capacidad”. (Romano. Juvenal, XV. 131)

“Dicen que fue el más benigno y gentil de los reyes del mundo”. (Anglosajón. Plegaria del héroe en Beowulf, 3180)

Quando messueris segetem in agro tuo et oblitus manipulum reliqueris, non reverteris, ut tollas eum, sed advenam et pupillum et viduam auferre patieris
“Cuando siegues la mies de tu campo y olvides en el suelo una gavilla, no vuelvas a recogerla; déjasela al emigrante, al huérfano y a la viuda”. (Tradición cristiana. Deuteronomio 24, 19)

La ley de la magnanimidad

a.

“Hay dos clases de injusticia: la primera se encuentra en quienes hacen daño a alguien; la segunda en quienes pudiendo, no lo protegen del daño”. (Romano. Cicerón, De Off. I. VIII)

“Vinieron a los campos de la alegría, la hierba fresca de las Maderas Afortunadas y la morada de los Benditos (…) en compañía de quienes fueron heridos en la lucha por la tierra de los suyos”. (Romano. Virgilio, Eneida VI. 638-9, 660)

“Nuestro coraje debe ser mayor, nuestro corazón más resistente, nuestro espíritu más austero conforme nuestras fuerzas se debilitan. Aquí yace nuestro señor, hecho pedazos, nuestro mejor hombre en el polvo. Si alguien piensa abandonar esta batalla, bramará por siempre”. (Anglosajón. Maldon, 312)

“Pedid e imitad al hombre que, mientras la vida le es grata, la muerte no le es dolorosa”. (Estoico. Séneca, Ep. liv)

b.

“Se debe preferir la muerte antes que la esclavitud y las acciones despreciables”. (Romano. Cicerón, De Off. I. XXIII)

“Mejor es para el hombre la muerte que la vida innoble”. (Anglosajón. Beowulf, 2890)

“La naturaleza y la razón mandan que nada de mal gusto, nada afeminado, nada lascivo sea hecho o pensado”. (Romano. Cicerón, De Off. I. VI)

“No debemos escuchar a quienes nos advierten de que «seamos hombres para tener pensamientos buenos, y seamos mortales para tener pensamientos mortales», sino que debemos tener en consideración la inmortalidad cuanto sea posible y tensar cada nervio para vivir según lo mejor que hay en nosotros, que, aun siendo pequeño en magnitud, sobrepasa con mucho en poder y en honor a cualquier otra cosa”. (Tradición griega. Aristóteles. Eth. Nic. 1177 B)

c.

“¿Acaso el amor a la sabiduría no es una iniciación ante la muerte?”. (Tradición griega. Platón, Fedón, 81 A)

“Sé que permanecí en el patíbulo durante nueve noches, herido por una lanza en señal de sacrificio a Odín, mi persona ofrecida a Mi Persona”. (Tradición nórdica. Hávamál, I. 10 en Corpus Poeticum Boreale; estrofa 139 en Lieder der Alteren Edda, Hildebrand, 1922)

Amen, amen dico vobis: Nisi granum frumenti cadens in terram mortuum fuerit, ipsum solum manet; si autem mortuum fuerit, multum fructum affert. Qui amat animam suam, perdit eam.
“En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, no da fruto; pero si muere, da mucho fruto. El que ama su vida, la pierde”. (Juan 12, 24-25)

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