viernes, 18 de octubre de 2013

Sobre la lectura de la Biblia



Sobre la lectura de la Biblia

→ PIO VII, Carta ‘Magno et acerbo’, al arzobispo de Mohilev (3 de septiembre de 1816), de las versiones de la Sagrada Escritura [Dz 1606, DS 2712]:

[Dz 1606, DS 2712] 

En fin, cuál sea la mente de la Iglesia sobre la lectura e interpretación de la Escritura, conózcalo clarísimamente tu fraternidad por la preclara Constitución ‘Unigenitus’ de otro predecesor nuestro, Clemente XI, en que expresamente se reprueban aquellas doctrinas por las que se afirmaba que en todo tiempo, en todo lugar y para todo género de personas, es útil y necesario conocer los misterios de la Sagrada Escritura, cuya lectura se afirmaba ser para todos y que es dañoso apartar de ella al pueblo cristiano, y más aún, cerrar para los fieles la boca de Cristo, arrebatar de sus manos el Nuevo Testamento [Prop. 79-85 de Quesnell].

→ CLEMENTE XI, Constitución dogmática ‘Unigenitus’ (8 de septiembre de 1713), errores condenados de Pascasio Quesnel [Dz 1429-1435, DS 2479-2485]:

[Dz 1429, DS 2479] 

79. Útil y necesario es en todo tiempo, en todo lugar y a todo género de personas estudiar y conocer el espíritu, la piedad y los misterios de la Sagrada Escritura.

[Dz 1430, DS 2480] 

80. La lectura de la Sagrada Escritura es para todos.

[Dz 1431, DS 2481] 

81. La oscuridad santa de la palabra de Dios no es para los laicos razón de dispensarse de su lectura.

[Dz 1432, DS 2482] 

82. El día del Señor debe ser santificado por los cristianos con piadosas lecturas y, sobre todo, de las Sagradas Escrituras. Es cosa dañosa querer retraer a los cristianos de esta lectura.

[Dz 1433, DS 2483] 

83. Es ilusión querer persuadirse que el conocimiento de los misterios de la religión no debe comunicarse a las mujeres por la lectura de los Libros Sagrados. El abuso de las Escrituras se ha originado y las herejías han nacido no de la simplicidad de las mujeres, sino de la ciencia soberbia de los hombres.

[Dz 1434, DS 2484] 

84. Arrebatar de las manos de los cristianos el Nuevo Testamento o tenérselo cerrado, quitándoles el modo de entenderlo, es cerrarles la boca de Cristo.

[Dz 1435, DS 2485] 

85. Prohibir a los cristianos la lectura de la Sagrada Escritura, particularmente del Evangelio, es prohibir el uso de la luz a los hijos de la luz y hacer que sufran una especie de excomunión.

[Dz 1451, DS 2501] 

[…] Declaradas y condenadas respectivamente como falsas, capciosas, malsonantes, ofensivas a los piadosos oídos, escandalosas, perniciosas, temerarias, injuriosas a la Iglesia y a su práctica, contumeliosas no sólo contra la Iglesia, sino también contra las potestades seculares sediciosas, impías, blasfemas, sospechosas de herejía y que saben a herejía misma, que además favorecen a los herejes y a las herejías y también al cisma, erróneas, próximas a la herejía, muchas veces condenadas, y por fin heréticas, que manifiestamente renuevan varias herejías, y particularmente las que se contienen en las famosas proposiciones de Jansenio y tomadas precisamente en el sentido en que éstas fueron condenadas.


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