viernes, 21 de febrero de 2014

Enseñanzas del Catecismo a propósito de lo ocurrido el 06 feb 14 en Ceuta



Enseñanzas del Catecismo a propósito de lo ocurrido el 06 feb 14 en Ceuta

[ESPAÑOL]

2241 Las naciones más prósperas tienen el deber de acoger, en cuanto sea posible, al ‘extranjero’ que busca la seguridad y los medios de vida que no puede encontrar en su país de origen. Las autoridades deben velar para que se respete el derecho natural que coloca al huésped bajo la protección de quienes lo reciben.

Las autoridades civiles, atendiendo al bien común de aquellos que tienen a su cargo, pueden subordinar el ejercicio del derecho de inmigración a diversas condiciones jurídicas, especialmente en lo que concierne a los deberes de los emigrantes respecto al país de adopción. El inmigrante está obligado a respetar con gratitud el patrimonio material y espiritual del país que lo acoge, a obedecer sus leyes y contribuir a sus cargas.

2242 El ciudadano tiene obligación en conciencia de no seguir las prescripciones de las autoridades civiles cuando estos preceptos son contrarios a las exigencias del orden moral, a los derechos fundamentales de las personas o a las enseñanzas del Evangelio. El ‘rechazo de la obediencia’ a las autoridades civiles, cuando sus exigencias son contrarias a las de la recta conciencia, tiene su justificación en la distinción entre el servicio de Dios y el servicio de la comunidad política. «Dad [...] al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios» (Mt 22, 21). «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres» (Hch 5, 29):

«Cuando la autoridad pública, excediéndose en sus competencias, oprime a los ciudadanos, éstos no deben rechazar las exigencias objetivas del bien común; pero les es lícito defender sus derechos y los de sus conciudadanos contra el abuso de esta autoridad, guardando los límites que señala la ley natural y evangélica» (GS 74, 5).

Catecismo de la Iglesia Católica, [El cuarto mandamiento], nn. 2241-2242

2313 Es preciso respetar y tratar con humanidad a los no combatientes, a los soldados heridos y a los prisioneros.

Las acciones deliberadamente contrarias al derecho de gentes y a sus principios universales, como asimismo las disposiciones que las ordenan, son crímenes. Una obediencia ciega no basta para excusar a los que se someten a ella. Así, el exterminio de un pueblo, de una nación o de una minoría étnica debe ser condenado como un pecado mortal. Existe la obligación moral de desobedecer aquellas decisiones que ordenan «genocidios».

Catecismo de la Iglesia Católica, [El quinto mandamiento], n. 2313

[LATINE]

2241 Nationes ditiores accipere tenentur, in quantum fieri potest, ‘alienigenam’, qui securitatem quaerit et opes necessarias pro vita, quas in sua originis regione nequit invenire. Publicae potestates observantiam curabunt iuris naturalis quod hospitem ponit sub protectionem eorum qui eum accipiunt.

Politicae auctoritates possunt ratione boni communis, cuius suscipiunt munus, exercitium iuris emigrationis diversis condicionibus subiicere iuridicis, praesertim observantiae officiorum emigrantis erga nationem adoptionis. Immigrans tenetur cum gratitudine patrimonium observare materiale et spirituale nationis eum accipientis, eius oboedire legibus et ad eius conferre onera.

2242 Civis conscientia tenetur ne praescriptiones auctoritatum civilium sequatur, cum haec praecepta exigentiis ordinis moralis, iuribus fundamentalibus personarum vel doctrinis Evangelii contraria sunt. ‘Recusatio oboedientiae’ auctoritatibus civilibus, cum earum exigentiae illis rectae conscientiae sunt contrariae, suam invenit iustificationem in distinctione inter servitium Dei et servitium politicae communitatis. «Reddite [...], quae sunt Caesaris, Caesari et, quae sunt Dei, Deo» (Mt 22,21). «Oboedire oportet Deo magis quam hominibus» (Act 5,29):

«Ubi autem a publica auctoritate, suam competentiam excedente, cives premuntur, ipsi, quae a bono communi obiective postulantur, ne recusent; fas vero sit eis contra abusum huius auctoritatis sua conciviumque suorum iura defendere, illis servatis limitibus, quos Lex naturalis et evangelica delineat» (Concilium Vaticanum II, Const. past. Gaudium et spes’, 74: AAS 58 [1966] 1096).

Catechismus Catholicae Ecclesiae, [Quartum praeceptum], nn. 2241-2242

2313 Non-praeliantes, vulneratos milites et bello captos oportet observare et humaniter tractare.

Actiones iuri gentium et eius universalibus principiis deliberate contrariae, et etiam iussiones quae illas praecipiunt, sunt crimina. Caeca quaedam oboedientia non sufficit ut ii, qui se illis submittunt, excusentur. Sic cuiusdam populi, nationis vel minoris ethnicae partis exterminium tamquam peccatum mortale damnandum est. Moralis adest obligatio iussionibus resistendi quae praecipiunt «genocidium».

Catechismus Catholicae Ecclesiae, [Quintum praeceptum], n. 2313.


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1 comentario:

Anónimo dijo...

Buenas tardes,
He visto un post sobre Pozuelo.
¿Saben si se celebra alguna misa por los martires de la tradicion en Pozuelo o Aravaca?
Gracias.
Jose