miércoles, 14 de mayo de 2014

La disciplina y marcialidad de los requetés



La disciplina y marcialidad de los requetés

«... Y si se trata de la disciplina, tan especial en sus formas, de los requetés, no nos resistimos a traer aquí, de la pluma magistral del general Vigón, una anécdota que la retrata:

“En los primeros días de septiembre de 1936, la tarde que siguió a la conquista de la línea de San Marcial, el bizarrísimo coronel Beorlegui, que mandaba la columna que había llevado la operación, presenciaba complacido el desfile de sus improvisados guerreros, sentado en el pretil de un puente de la carretera de Behobia. Pasaba un tercio de requetés que se había batido bravamente, y al paso, saludaban aquellos muchachotes navarros sin la menor marcialidad, pero con el mejor aire campesino y apresurado. Parecióle al coronel que sería cosa de ir componiéndoles un buen gesto militar a aquellos valientes, y encarándose con uno cualquiera de los que pasaban le detuvo, interrogándole bruscamente:

– Pero oye, muchacho, ¿es que tú no sabes saludar?
– ¡Sí, señor!
– Pues anda –repuso el coronel–, pasa otra vez y saluda como es debido.

Volvió atrás el mozo, desembarazadamente, tomó de nuevo el camino con toda naturalidad, y al pasar por delante del coronel le dirigió una mirada limpia y confiada, y con la mejor de sus sonrisas exclamó:

– ¡Adiós, Beorlegui!

Yo no digo que esta práctica sea absolutamente recomendable; pero entre el saludo correcto y abstracto del oficial de Maurois, y el torpe y cordialísimo de aquel requeté de San Marcial, siempre optaría por el segundo”. (JORGE VIGÓN, ‘El Espíritu militar español. Réplica a Alfredo de Vigny’. Biblioteca del Pensamiento Actual.– Ediciones Rialp, S.A. Madrid, 1960, pág. 87)».

FUENTE: General LUIS REDONDO y Comandante JUAN DE ZAVALA, ‘El Requeté (La Tradición no muere)’. Historia de la Cruzada (Tomo 3), de Ediciones Españolas, S.A. Madrid.– Editorial AHR Barcelona, 1957 (primera edición), págs. 121-122. 169.

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