domingo, 11 de marzo de 2007

Las Notas de la Iglesia



Pórtico: La Iglesia es la Esposa de Cristo

«He ahí el Cristo total, cabeza y cuerpo, un solo formado de muchos. [...] Sea la cabeza la que hable, sean los miembros, es Cristo el que habla. Habla en el papel de cabeza [ex persona capitis] o en el de cuerpo [ex persona corporis]. Según lo que está escrito: “Y los dos se harán una sola carne. Gran misterio es éste, lo digo respecto a Cristo y la Iglesia” (Eph 5,31-32). Y el Señor mismo en el Evangelio dice: “De manera que ya no son dos sino una sola carne” (Mt 19,6). Como lo habéis visto bien, hay en efecto dos personas diferentes y, no obstante, no forman más que una en el abrazo conyugal [...]. Como cabeza Él Se llama “esposo” y como cuerpo “esposa”».

San Agustín, Enarratio in Psalmum 74, 4: CCL 39, 1027 (PL 37, 948-949).



Introducción

La organización monárquica permite distinguir entre tantas iglesias que se llaman cristianas la fundada verdaderamente por Cristo, ya que sólo la de Roma lo es.

Las «notas» son algunas propiedades y características con las que Cristo dotó a Su Iglesia para distinguirla de cualquier otra institución y de todas las seudo-iglesias que en el curso de los siglos surgirían al lado de la verdadera.

Las cuatro notas de la Iglesia son: la unidad, la catolicidad, la santidad y la apostolicidad.

I. La Unidad

Jesús la pidió expresamente al Padre la noche de la Pasión como señal distintiva de Su Iglesia (Io 17,11-23). Asimismo, Jesús emplea imágenes que reflejan la unidad al llamar a la Iglesia «Reino» (Mt 12,25); «rebaño» (Io 10,16); «familia que en sí dividida no subsistirá» (Mt 12,25).

Esta unidad debe tener una triple manifestación:

1. Unidad de fe Que no debe limitarse a la pura aceptación de las verdades reveladas, sino que también se debe extender a las mismas verdades propuestas por el magisterio de los apóstoles; pues Jesús, al enviar a Sus discípulos a predicar, impuso a los hombres bajo pena de condenación eterna creer en Sus palabras (Mc 16,16).

2. Unidad de gobierno Porque Jesús creó en ella un cuerpo directivo integrado por los apóstoles, por Pedro y por sus sucesores dotados de la plenitud de poderes.

3. Unidad de comunión Donde todos los miembros unifican sus esfuerzos en orden al fin a conseguir: enseñar la revelación para la salvación de las almas.

II. La Catolicidad

La Iglesia debe ser católica, es decir, universal. La catolicidad se puede entender en dos sentidos:

1. De derecho Ya que Jesús destinó Su doctrina a todos los hombres y durará hasta el fin de los siglos, hasta que no queden hombres que evangelizar y salvar (Mt 28,18-20).

2. De hecho Es decir, la puesta en práctica de este poder, que puede ser:

a) Físico Si realmente todos los hombres del mundo llegan a integrarse en la Iglesia.

b) Moral Si el número de miembros es suficiente para reflejar un prestigio fácilmente reconocible incluso para los que no pertenecen a la Iglesia. Se predicará a todos el Evangelio, pero no será aceptado por todos (Mt 8,12).

III. La Santidad

Es la unión con Dios que presupone la exclusión del pecado y la posesión de la gracia santificante.

A. Puede ser:

1. Activa Proporciona los medios para santificarse: los sacramentos.

2. Pasiva Utilización de los medios por las personas para lograr esa unión con Dios.

B. Hay varios grados de santidad:

1. Ordinaria: Guardar los mandamientos para evitar el pecado y conservar la gracia santificante.

2. Perfecta: Evitar incluso el pecado venial y observar con generosidad los consejos evangélicos.

3. Heroica: Practicar las virtudes en grado eminente.

4. Carismática: Don de milagros y profecías que Dios libremente concede a algunas personas.

IV. La Apostolicidad

Jesús concedió a los apóstoles la triple potestad de enseñar, santificar y gobernar Su Iglesia hasta el fin de los siglos (Mt 28,18-20). Así pues la Iglesia debe ser apostólica:

1. En el origen Es decir, que debe ser la misma hoy que la fundada sobre los apóstoles.

2. En la doctrina Enseñando las mismas verdades que los apóstoles.

3. En la sucesión Es decir, gobernada, instruida y santificada por los legítimos sucesores de los apóstoles.

La cristiandad está dividida en tres grupos principales:

1. La Iglesia Católica Romana.
2. Las iglesias reformadas (protestantes).
3. Las iglesias orientales-cismáticas.

¿Cuál de ellas es la verdadera Iglesia de Cristo? La que reúne las cuatro notas distintivas que le dio su Fundador.

A. El protestantismo carece de:

1. Unidad de fe, de gobierno y de comunión.
2. Santidad. Rechaza casi todos los sacramentos.
3. Apostolicidad. Aparece en el siglo XVI cuando ya tenía el Cristianismo quince siglos de existencia.

B. Las iglesias orientales separadas o cismáticas carecen también de:

1. Unidad de fe, de gobierno y de comunión.
2. Catolicidad. Cada una es autocéfala, independiente e incapaz de extenderse universalmente.
3. Apostolicidad. Sus obispos actuales ya no son sucesores de Pedro a raíz de su separación de Roma.
4. En cambio, sí poseen la Santidad porque conservan los siete sacramentos que son aprovechados por sus miembros.


Conclusión


Para concluir, solo la Iglesia Católica Romana es la verdadera, ya que es la única que posee clarísimamente las cuatro notas y porque en ella continúa el servicio monárquico de Pedro.


Nota: Este artículo está tomado de la página web oficial de la Congregación para el Clero.

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