17 mar 2009

Cuando el preservativo no preserva


Fallo del preservativo y embarazo

1. Muy relacionado con la eficiencia del preservativo en la prevención de la transmisión de VIH/SIDA y ETS es la eficiencia en la prevención del embarazo. La OMS explica que el uso perfecto del condón no previene siempre el embarazo. «La tasa estimada de embarazos con uso perfecto del preservativo, esto es, aquella efectuada entre quienes informan de un uso tal y como debe ser usado (es decir, en modo correcto) y en cada acto o relación sexual (o sea, en modo consistente), es del 3% en 12 meses» [1].

Es innecesario decir que el uso típico del preservativo, que incluye un uso perfecto e imperfecto (por ejemplo, que no se use en todos y cada uno de los actos o relaciones sexuales, o que sea usado en modo incorrecto) es mucho menos efectivo en la prevención del embarazo. «La tasa de embarazo con un uso típico puede ser mucho más alta (10-14%) que con un uso perfecto, pero esto es debido principalmente a su uso inconsistente o incorrecto, no al fallo del preservativo» [2].

En efecto, el embarazo a pesar del uso de preservativo está bien documentado, con un índice de Pearl cercano a un 15% de fallo en mujeres durante el primer año de su uso [3].

Si puede haber embarazo a pesar del uso de preservativo ¿no debería concluirse lógicamente que el condón permite también la transmisión de HIV y ETS, puesto que los organismos causantes de enfermedades pueden están presentes en los espermatozoides, en el fluido seminal e incluso en otros sitios, como las superficies de la piel, que no están cubiertas por el condón? Es más, se tiene que considerar que una mujer puede quedar embarazada sólo durante sus días fértiles (5-8 días cada ciclo, aproximadamente, tomando en consideración el periodo vital del esperma en el interior de su cuerpo), mientras que el VIH y las ETS pueden transmitirse cualquier día.

Fallo del preservativo y de su material de látex

2. Las consideraciones hechas más arriba sobre estos estudios que apuntan a fallos del preservativo, no se limitan argumentos teóricos. Que los condones tienen defectos no es sólo una teoría, sino que lo confirman experiencias de la vida real en el mundo real. Uno puede, por ejemplo, creer que el condón está en perfectas condiciones, es decir, que presenta una superficie sin defectos, con lo que el material de látex puede ofrecer una alta protección contra el paso de partículas del tamaño del VIH. Sin embargo, cuando se ve el estado actual y real de los materiales de látex, en las unidades que se distribuyen, tales como los preservativos, la situación puede ser bien diferente.

Por ejemplo, una cierta permeabilidad y experimentos eléctricos indican que el látex puede permitir el paso de partículas mayores que el VIH [4].

Agujeros y zonas débiles de los condones han sido igualmente detectados durante experimentos, como puede verse en un artículo del 1988 en el sitio web de internet de la Food and Drug Administration de los Estados Unidos. «Los productores de preservativos realizan pruebas electrónicas para detectar agujeros y zonas débiles en todos los preservativos. Además, la FDA exige a los productores pruebas de agua para examinar los ejemplares de cada lote de condones, buscando pérdidas. Si el test detecta una tasa de defectos superior al 4 por mil, se desecha todo el lote. El Departamento [FDA] fomenta también la realización de pruebas a la rotura de sus productos, mediante pruebas de inflado de aire, de acuerdo con las especificaciones de la Organización Internacional de Estándares [ISO]» [5].

Si se permiten cuatro preservativos defectuosos en cada lote de 1.000, deben haber cientos de miles de preservativos defectuosos circulando por el mundo, vendidos o distribuidos gratuitamente, y lo más probable es que estén contribuyendo a difundir el VIH/SIDA y las ETS. ¿Sabe esto el público? ¿Sabe el público que el riesgo se incrementa cuanto mayor es la frecuencia y la promiscuidad, considerando la acumulación de riesgo, como antes ha sido explicado?

Eugênio de Araújo Sales, de Río de Janeiro, declaró recientemente en un artículo periodístico que muchos lotes de preservativos (algunas de las principales marcas) fueron retirados del mercado en Brasil durante 1999, 2000 y 2003, debido a fallos en diferentes tests y al descubrimiento de que se trataba de productos falsificados [6].

Según Araújo Sales, se retiraron en 1999, 1.036.800 unidades del preservativo Prudence®, la tercera marca en el Brasil, debido a que no superó las pruebas efectuadas por el INMETRO, el Ministerio para el Desarrollo, Industria y Comercio Exterior. Antes incluso de que Araújo Sales hiciera estos comentarios, el grupo de consumidores Civitas International declaró que «en 1991 el Instituto Brasileño de Defensa del Consumidor (IDEC) publicó un estudio en el que se informa de que cinco de cada siete marcas de preservativos en Brasil, incluyendo la primera marca nacional, Jontex®, producida por Johnson & Johnson, no superaron pruebas internacionales de seguridad» [7].

3. Los preservativos, además de los posibles defectos de producción, pueden sufrir deterioro durante su transporte, manipulación y almacenamiento e, incluso, degrado tras su compra por el usuario final. En mayor o menor medida, se han propuesto que factores como los siguientes, pueden contribuir al deterioro del látex (y, en consecuencia, al fallo del condón): exposición a la luz solar, el calor (incluso el calor corporal, cuando se guardan en bolsillos o carteras), la humedad, la presión atmosférica, el uso de ciertos espermicidas e, incluso del ozono atmosférico [8]. Asimismo el condón puede sufrir daño físico inmediatamente antes de su uso, o durante el mismo, como el contacto con objetos punzantes o afilados, o incluso las uñas.

El sitio web de internet de la Food and Drug Administration (FDA) de los Estados Unidos avisa de que «los consumidores deben asegurarse de que el paquete de preservativos no esté dañado, y controlar que no haya deterioro en ninguno de los condones, así como que estén debidamente enrollados para su uso. El condón no debe usarse si es viscoso o crujiente, descolorido o tiene agujero alguno. Tampoco deben usarse preservativos después de su fecha de caducidad y si no la hubiera, después de transcurridos cinco años de la fecha de su confección. Cuando se emplean condones de látex debe usarse sólo lubricantes con base acuosa (por ejemplo de glicerina, o KY Jelly®), porque los lubricantes a base de aceites, como por ejemplo el petrolato, perjudican la goma natural» [9]. Si se toman tales precauciones – y debe tratarse de peligros reales para ello – entonces sería irresponsable, tratándose de un peligro mortal, tomar esto a la ligera.

Hay también condones de otros materiales, como el poliuretano, que son «comparables a los condones de látex en cuanto barrera al esperma y al virus VIH», así como preservativos hechos de membranas naturales (de piel de cordero) «que son útiles en la prevención del embarazo, [pero que] no son de protección efectiva contra el VIH y otras enfermedades de transmisión sexual. Mientras el esperma no puede atravesar el material de piel ovina, pueden hacerlo, en cambio, pequeños microorganismos, que pueden atravesar estos preservativos, incluyendo el VIH» [10].

Incluso en caso de parejas serodiscordantes, desde el punto de vista médico, el preservativo no parece ser la respuesta real: entre los usuarios de preservativos en modo consistente, queda aún la posible transmisión del VIH [11].

El resumen final del encuentro, más arriba considerado, manifiesta: «Ha sido demostrada una exposición al VIH/SIDA por relaciones sexuales con pareja regular (en ausencia de otros factores de riesgo de VIH/SIDA). Estudios longitudinales de casos de infección de parejas VIH - [negativo], cuyo partner es VIH + [positivo], permiten estimar su incidencia entre usuarios y no usuarios de preservativos. De ambas estimaciones se desprende que el uso consistente del preservativo reduce el riesgo de transmisión de VIH/SIDA, aproximadamente en un 85%» [12].

Para una promoción adicional del «sexo seguro», algunos han propuesto el uso de un doble preservativo, cuya eficiencia permanece cuestionable, teniendo en cuenta los diferentes factores presentados antes [13].

Fallos del preservativo atribuibles a su uso

4. Junto a las consideraciones hechas más arriba sobre la integridad física del preservativo, se debe recordar además que éste puede ser usado de manera impropia. Por ejemplo, uno puede volver sobre sí el condón, durante la relación sexual, si lo ha colocado antes por error del lado contrario, permitiendo entonces que, si hay esperma, éste se introduzca directamente en la vagina. O bien comenzar la relación sexual sin preservativo, o quitárselo durante el mismo, o no sujetarlo bien al retirarlo, o retirarlo con el pene en erección, o utilizarlo varias veces, etc. Hay algunos otros ejemplos de uso incorrecto del condón, que pueden fácilmente suceder. Un estudio muestra que, in vivo, el deslizamiento y ruptura del condón alcanza un 0,1% y hay un 0,5-6,7%, respectivamente, de fallo del preservativo [14].

El uso típico en la vida real del preservativo está lejos de lo perfecto; es más bien frecuente su uso inconsistente e incorrecto. No es difícil comprenderlo, dado que su uso consistente requiere un enorme acerbo de auto-disciplina (y memoria), y su uso correcto precisa de un relativamente meticuloso proceso de siete pasos, si uno sigue las instrucciones de los Centers for Disease Control and Prevention [15].

En uno de sus folletos, el Instituto Médico (Texas) dice: «Cuando se facilita una lista básica de procedimiento para el uso correcto del preservativo, menos de la mitad de los adolescentes con vida sexual activa informan de que usan correctamente los condones» [16].

Sin entrar en detalles, baste decir que el acto sexual, a causa de sus aspectos pasionales e instintivos y, a veces, por la ausencia de un mínimo de autocontrol, comporta los riesgos antes mencionados, durante y después del uso del condón. El Instituto Médico (Texas) explica los resultados de un uso inconsistente del preservativo en los términos más sencillos: «¿Y qué pasa si sólo los uso la mayoría de las veces? Te arriesgas. De hecho, el CDC afirma: “usados de manera inconsistente (es decir, menos del 100% de todas las veces), los preservativos apenas ofrecen algo más de protección que si no fueran usados en absoluto”» [17].

Incremento y disminución del VIH/SIDA con los preservativos y con la castidad, respectivamente

5. Que los preservativos no ofrecen una total protección contra la transmisión del VIH y las ETS se combina con el hecho de que las campañas de «sexo seguro» han comportado, en vez de un incremento de la prudencia, a un incremento de la promiscuidad sexual y del uso de preservativos [18].

De hecho, hay estudios que muestran que el VIH/SIDA crece cuando también lo hace el número de preservativos distribuidos [19].

La conducta humana es un factor importante en la transmisión del SIDA. Sin una adecuada educación encaminada al abandono de ciertas prácticas sexuales de riesgo en favor de una sexualidad bien equilibrada, como lo son la abstinencia prematrimonial y la fidelidad marital, hay riesgo de que los desastrosos resultados de la pandemia se perpetúen. Cuando se ha fomentado la abstinencia antes del matrimonio y la fidelidad al propio esposo, hay estudios que mantienen que la pandemia del VIH/SIDA ha sufrido una clamorosa disminución. Por ejemplo, Uganda ha llevado a cabo un programa basado en la castidad, y la incidencia del VIH/SIDA ha sido controlada allí relativamente mejor que en otros países. «Mientras el SIDA se difunde por África, Uganda queda como un éxito aislado, donde millones de ugandeses han adoptado una moralidad sexual tradicional que incluye la abstinencia fuera del matrimonio y la fidelidad en el matrimonio, para evitar la infección. Pero la comunidad internacional SIDA se ha mostrado rehacía en promover esta estrategia en otros lugares, y ha continuado, en cambio, poniendo su confianza en los preservativos» [20].

En relación con ello, el estudio de este caso por parte de la Agencia Internacional de Desarrollo de los Estados Unidos (USAID), titulado Declining HIV Prevalence, Behavior Change, and the National Response. What Happened in Uganda?, afirma, en un cuadro sinóptico que muestra la tendencia del VIH y los datos de conducta relativos a Uganda, Kenia y Zambia, que «la disminución de la prevalencia en Uganda se relaciona más con la reducción del número de parejas sexuales que con el uso del condón» [21].

De manera parecida, el Programa Conjunto de VIH/SIDA, de las Naciones Unidas (UNAIDS), en su actualización de diciembre de 2003, AIDS epidemic update, afirma que «la prevalencia de VIH continua retrocediendo en Uganda, donde desciende al 8% en Kampala, el 2002. Se trata de un hecho a reseñar, considerando que, hace diez años, la prevalencia del VIH entre mujeres embarazadas, en dos clínicas prenatales urbanas, era del 30%. Un eco de disminuciones parecidas se ha ido registrando en toda Uganda, donde hoy una tasa de prevalencia de doble dígito es rara. Hasta la fecha, ningún otro país ha conseguido estas realizaciones, al menos a nivel nacional» [22].

En Tailandia y las Filipinas los primeros casos de VIH/SIDA se remontan a 1984; En Tailandia había 112 casos en 1987 y algo más en las Filipinas, 135. Hoy en cambio, en el 2003, hay 750.000 casos en Tailandia donde el programa de 100% de uso de preservativos ha tenido, relativamente, un gran éxito, mientras tan sólo hay 1.935 casos en las Filipinas [23], ¡y esto considerando que la población de las Filipinas es cerca del 30% mayor que la de Tailandia!

Una tasa relativamente baja de uso del preservativo por parte de la gente en general, una firme oposición por parte de la Iglesia [24], y un buen número de líderes gubernamentales contrarios al programa de preservativos y a la promiscuidad sexual, son hechos bien conocidos de las Filipinas.

Comentando algunos de estos informes, Jokin de Irala, profesor de epidemiología de la Universidad de Navarra (España) afirma: «Es simplemente irresponsable lo que se ha hecho en algunas naciones. Es un error que tendrá que pagarse muy caro haber confiado ciegamente sólo en los preservativos, y nada más, en la estrategia preventiva, cuando se ha visto que este método no ha sido suficiente para parar la epidemia en grupos que están afectados a priori como los homosexuales… La gente debería exigir de sus autoridades una mayor seriedad y originalidad en la resolución de estos problemas. Se debería pedir, al menos, el mismo coraje que el mostrado, por ejemplo, cuando comenzó en serio la lucha contra el tabaco. No podemos quedarnos quietos creyendo ingenuamente que un problema de tan enorme complejidad se puede solucionar con un “atajo” como el preservativo» [25].

6. Hay que preguntarse, pese a que la OMS afirma que en 2002 el 99% de las infecciones por VIH en África fueron debidas a relaciones sexuales no protegidas, si la mayoría de nuevas casos de VIH/SIDA en África no se deban más bien que a relaciones sexuales, a jeringuillas vueltas a utilizar, dada la inadecuada infraestructura sanitaria del Continente, tal y como algunos autores han manifestado recientemente [26].

En tal sentido, la actual orientación de los esfuerzos contra el SIDA focalizados exclusivamente o preponderantemente en la distribución de preservativos es evidentemente insuficiente y cuestionable.

El derecho a una información correcta y completa

7. El SIDA representa un peligro serio para el cual no hay curación todavía. Los usuarios de preservativos deben ver garantizados sus derechos éticos y jurídicos a ser informados correcta y completamente sobre los riesgos de la transmisión sexual de esta enfermedad y sobre la verdadera efectividad del profiláctico. Dada la proporción pandémica del SIDA, lo que la Iglesia propone no es una mera reducción del riesgo (lo que se transforma en la actualidad en un aumento del riesgo cuando los riesgos reales de transmisión no se explican al público), sino más bien una eliminación del riesgo; no una protección parcial sino una protección absoluta. Decir que se promueve el «sexo seguro» cuando de hecho lo que se está promoviendo es el «sexo más seguro», es decir, el sexo que es más seguro que si no se usara para nada el preservativo, es verdaderamente inducir al error; esto está todavía muy lejos de ser una total protección. Proclamar que es «técnicamente correcto» decir que el preservativo «ofrece protección» (induciendo a la gente a pensar que protegen completamente), queriendo decir que, de hecho, «ofrecen protección parcial», o «85-90% de protección» o «protección relativa» es llevar a muchos a su muerte. Subrayar que el condón «reduce los riesgos», escondiendo el hecho de que «no se eliminan los riesgos», confunde.

La advertencia de que el condón es «efectivo en la prevención de la transmisión del VIH y de muchas otras ETS» o de que «puede reducir el riesgo de su transmisión» (proclamando, quizá que en algunos países su producción ya ha sido perfeccionada), cuando lo que se quiere decir es que «hasta un cierto grado de efectiva prevención del VIH y de algunas ETS, aunque no es total y no hay evidencia de que se reduzca el riesgo de infección por VPH», no es sólo una falta de respeto a los derechos de la mujer, es tanto como algo completamente anti-mujer y anti-hombre. Animar a un «cambio de conducta» a los adolescentes en los programas de educación sexual, cuando lo que se pretende es «animarlos a usar el preservativo cuando viven el sexo antes del matrimonio», fomentando contemporáneamente el sexo antes del matrimonio, no sólo destruye la salud reproductiva de los adolescentes, sino también su salud mental, emocional y espiritual, así como su vida futura entera.

8. La falsa seguridad generada por las campañas de «sexo seguro» obstaculiza el derecho a una información correcta y completa. Las apelaciones de los verdaderos, sinceros consumidores, así como de los promotores de la salud, especialmente los promotores de los auténticos derechos de la mujer, llamando a completar y revelar claramente la información disponible sobre la efectividad (más bien inefectividad) de los preservativos, ha topado frecuentemente con oídos sordos, por una u otra razón. Esta llamada está fundada en el derecho del consumidor a saber las auténticas características del producto que él o ella están usando, y más todavía si tales características son relevantes para la vida y salud del consumidor. El público debe ser informado de que el condón no garantiza una total protección ni contra el SIDA ni contra otras ETS. Igual que los cigarrillos llevan la advertencia de que fumar es peligroso para la salud del fumador y la de aquellos que están cerca, quizás también se debería exigir a los preservativos que llevaran etiquetas de advertencia, en los paquetes, en los mostradores donde se exponen y en los distribuidores automáticos, de que no garantizan una total protección contra el VIH/SIDA y ETS o de que no son seguros.

El Dr. Luis Fernández Cuervo de El Salvador avanza, incluso, un paso más, aludiendo a la posibilidad de acciones legales contra cuantos promueven el «sexo seguro», de manera parecida a las acciones legales contra las empresas de tabaco. «Si un fumador habitual contrae cáncer, él o ella puede denunciar a la empresa de tabaco, reteniéndola responsable. Así, en los Estados Unidos, se han obtenido suculentos millones en compensación (¿!). ¡Como si un fumador no supiera, hace ya más de 50 años, que el tabaco puede inducir cáncer! Pero si una persona sexualmente promiscua usando el preservativo enferma con SIDA, no tiene derecho a denunciar al laboratorio que ha confeccionado el preservativo, ni a los muchos grupos que promueven el “sexo seguro”. Raro, verdaderamente raro» [27].

9. La pandemia de VIH/SIDA y ETS sigue creciendo a pesar de los grandes esfuerzos en reprimir su crecimiento. Tomando en cuenta los datos aducidos en diferentes estudios y las experiencias en este campo, la idea de «sexo seguro», tal y como la han presentado las campañas del preservativo, se muestran falsas o al menos dudosas, y deben ser, por tanto, sometidas a escrupulosa vigilancia. Más aún, puesto que hay un cierto nivel de peligro, es una responsabilidad grave de las instituciones nacionales e internacionales, públicas y privadas, así como también de los medios de comunicación, contribuir a suministrar una información correcta y completa sobre la existencia de riesgos que pueden llevar a la gente a la muerte. Ha habido protestas formales, y éstas van a continuar, para que acaben las maniobras de ciertos grupos empeñados en ocultar los esfuerzos de quienes luchan porque la verdad venga a la luz [28].

Es cierto que ni siquiera de los fármacos cabe esperar que sean 100% efectivos o seguros todo el tiempo para todos y usarlos es aceptable, sin embargo, a pesar de los riesgos. En estos casos es derecho del paciente también ser informado no sólo de los efectos intencionales, sino de los posibles riesgos, efectos colaterales y otras complicaciones así como, y esto es muy importante, de las alternativas. En el caso de la prevención del VIH/SIDA, quienes fomentan el «sexo seguro» deben revelar plenamente los riesgos del condón y posiblemente describir también las enfermedades que los usuarios pueden contraer a consecuencia del fallo del preservativo. Muy importante también es que se presente la solución «alternativa» (que es realmente la solución «primaria»), 100% efectiva contra la transmisión sexual de estas enfermedades, sin gastos, sin tensión del carácter y libertad de la persona: la abstinencia antes del matrimonio y la fidelidad a la esposa de uno.

NOTAS

[1] Organización Mundial de la Salud, Effectiveness of Male Latex Condoms in Protecting against Pregnancy and Sexually Transmitted Infections, en Information Fact Sheet, núm. 243, de junio de 2000.

[2] Organización Mundial de la Salud, Effectiveness of Male Latex Condoms in Protecting against Pregnancy and Sexually Transmitted Infections, en Information Fact Sheet, núm. 243, de junio de 2000.

[3] El índice de embarazos de Pearl es un método estándar de comparación de efectividad de métodos contraceptivos. Mide el número de embarazos que ocurren al ser usado por 100 mujeres durante un año.

[4] Cf. por ejemplo, los numerosos estudios mencionados por los ya citados J. Suaudeau, Sesso sicuro, en Lexicon, pp. 795-817, y J. P. M. Lelkens, AIDS: il preservativo non preserva. Documentazione di una truffa, en Studi Cattolici, Milán (1994) 405: 718-723. Cierto número de estudios hipotizan que, entre otros factores, el proceso de vulcanización puede contribuir a la irregularidad de la superficie de latex y a la presencia de microscópicos poros.

[5] Mike Kubic, New Ways to Prevent and Treat AIDS, in FDA Consumer, enero-febrero de 1997 (revisado en mayo de 1997 y enero de 1998; disponible en internet en el sitio

[6] Periódico O Globo, 15 de noviembre de 2003

[7] David Bornstein, Brazil’s First Consumer Protection Agency, en Journal (of Civitas International) vol 2 (mayo-junio de 1998) núm. 3. Y prosigue: «Johnson & Johnson hizo publicar inmediatamente anuncios de una página entera en los periódicos de difusión nacional, atacando al IDEC [Instituto Brasileño de Defensa del Consumidor]. Johnson & Johnson contrató expertos en estadística para atacar el estudio de IDEC, que había sido guiado por un laboratorio holandés independiente. Sin embargo, el ministro brasileño de sanidad tomó en serio este informe y ordenó retirar a nivel nacional Jontex® y las otras cuatro ofendidas marcas» (tomado de http://www.civnet.org/journal/issue7/rpdborn.htm).

[8] R. F. Baker, R. Sherwin, G. S. Bernstein y R. M. Nakamura, Precautions When Lightning Strikes During the Monsoon: The Effect of Ozone on Condoms, en Journal of American Medical Association 260 (1988) 10: 1404-1405.

[9] Mike Kubic, New Ways to Prevent and Treat AIDS, en FDA Consumer, enero-febrero de 1997 (revisado en mayo de 1997 y enero de 1998; disponible en internet en el sitio

[10] Mike Kubic, New Ways to Prevent and Treat AIDS, en FDA Consumer, enero-febrero de 1997 (revisado en mayo de 1997 y enero de 1998; disponible en internet en el sitio

[11] Cf. J. Suaudeau, Sesso sicuro, en Lexicon, pp. 795-817 y también CDC, Update: Barrier Protection Against HIV Infection and Other Sexually Transmitted Diseases, MMWR, 42 (Aug 6, 1993) 30: 589-591,597, que cita a Saracco A, Musicco M, Nicolosi A, et al. Man-to-woman sexual transmission of HIV: longitudinal study of 343 steady partners of infected men, en J Acquir Immune Defic Syndr (1993) 6: 497-502: «En otro estudio de parejas serodiscordantes (mujeres seronegativas con partner infectado por VIH), hubo seroconversión en tres mujeres (2%) de entre 171 parejas usuarias consistentes … Cuando se considera el riesgo persona-años, la tasa de transmisión VIH en parejas que declaran un uso consistente de preservativo fue del 1,1% de personas-año observadas…». Cf. también Francisco Guillén Grima e Inés Aguinaga Ontoso, Efectividad de los preservativos en la prevención de la infección por VIH en parejas de personas seropositivas, en Med Clin (Barc) (1995) 105: 541-548 (el Dr. Guillén Grima es profesor titular de la Universidad Pública de Navarra [España]; ambos autores están en relación con el Área de de Salud y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Pamplona). Davis y Weller (1999) informaron de que a pesar de un 100% de uso de condón, se produjeron un 9 por mil personas-año de seroconversiones (VIH negativo a VIH positivo).

[12] Workshop Summary, p. 14.

[13] Cf. J. Suaudeau, Sesso sicuro, en Lexicon, pp. 795-817 y también Mike Kubic, New Ways to Prevent and Treat AIDS, en FDA Consumer, enero-febrero de 1997 (revisado en mayo de 1997 y enero de 1998; disponible en internet en el sitio

[14] Davis, Karen, R., y Weller, Susan C., The Effectiveness of Condoms in Reducing Heterosexual Transmission of HIV, en Family Planning Perspectives, noviembre/diciembre 1999, pp. 272-279.

[15] Cf. CDC, Update: Barrier Protection Against HIV Infection and Other Sexually Transmitted Diseases, MMWR, 42 (6 de agosto de 1993) 30: 589-591,597.

[16] If Someone tells You a Condom will keep you Safe…, folleto del The Medical Institute for Sexual Health, Austin, Texas.

[17] If Someone tells You a Condom will keep you Safe…, folleto del The Medical Institute for Sexual Health, Austin, Texas. Y añade: «Las buenas intenciones no pueden protegerte. Cerca del 15% de las parejas que confían en los preservativos para evitar el embarazo quedarán embarazadas durante el primer año de uso. Incluso si tú lo has usado consistentemente y correctamente, del 2 al 4% de preservativos fallan, se rompen o se deslizan. Y entonces no estás, precisamente, en riesgo de quedar embarazada».

[18] Hearst, N. and Hulley, S.B., Preventing the Heterosexual Spread of AIDS. Are We Giving Our Patients the Best Advice?, en Journal of the American Medical Association, 259 (1998), 16, pp. 2428-2432. Ver con especial cuidado la pág. 2.431.

[19] Véase el gráfico que muestra un incremento casi paralelo entre la difusión del VIH/SIDA y la distribución de preservativos por USAID, de 1984 a 2003, en Population Research Institute Review (mayo-junio de 2003), p. 10, resumiendo datos tomados del Harvard School of Public Health, de UNAIDS, y de la Kaiser Family Foundation.

[20] Cf. Condom Lobby Drives AIDS Debate Besides Abstinence Success in Africa, en Friday Fax Vol. 5 (13 de diciembre de 2002) No. 51.

[21] En USAID, Project Lessons Learned, Case Study, septiembre de 2002. p. 11, Cuadro sinóptico: Simulation of Uganda HIV Dynamics: Potential impact of similar behavior change in South Africa by 2000. La fuente del cuadro sinóptico es: Stoneburner, RL, Low-Beer D. Analyses of HIV trend and behavioral data in Uganda, Kenya, and Zambia, en Abstract ThOrC734. XIII International AIDS Conference, Durbán, Suráfrica, 7-14 de julio de 2000.

En la misma página, el Estudio de un caso añade, con el encabezamiento A “social vaccine” in Africa? (Can this success be replicated?): «Hay que recordar que muchos de los elementos de la respuesta ugandesa, tales como un apoyo político de alto nivel, una planificación descentralizada, y respuestas multi-sectoriales, no afectan directamente la tasa de infección VIH. La conducta sexual puede cambiar por sí misma con la seroincidencia. De acuerdo con Stoneburner, el efecto de laa intervenciones preventivas del VIH en Uganda (principalmente la reducción del número de partners) durante la década transcurrida parece haber tenido un impacto potencial similar a una vacunación médica del 80% de eficacia».

[22] Disponible en el sitio de internet de la Organización Mundial de la Salud:

[23] Cf. Dr. Rene Josef Bullecer, Telling the Truth: AIDS Rates for Thailand and the Philippines; el autor es Director Ejecutivo de Human Life International-Visayas Mindanao, Philippines, y Director de AIDS-Free Philippines. También informa que: «En 1991 el Programa para Tailandia, de 1999, de la OMS (Organización Mundial de la Salud), preveía 60.000 a 80.000 casos de VIH/SIDA para Tailandia y entre 80.000 y 90.000 casos para Filipinas». En 1999 hubieron 755.000 casos en Tailandia (65.000 muertes) y 1.005 casos en las Filipinas (255 muertes).

[24] Cf. Conferencia Episcopal de las Islas Filipinas, Carta Pastoral sobre el SIDA In the Compassion of Jesus, 23 de enero de 1993, y la Carta Pastoral del Cardenal Jaime Sin, Subtle Attacks against Family and Life, de 9 de julio de 2001.

[25] Desde el corazón de África, nuevas estrategias preventivas contra el sida, en el periódico Diario de Navarra, 1 de diciembre de 2003.

[26] Según estos autores, más del 70% de las nuevas infecciones de VIH en algunas regiones africanas podrían ser parenterales, principalmente por re-utilización de jeringuillas. Cf. Gisselquist, David, Potterat, John, J. et all., Mounting Anomalies in the Epidemiology of HIV in Africa: Cry the Beloved Paradigm, en International Journal of STD & AIDS, 2003/14, pp. 144-147; Gisselquist, David, Potterat John J. et al., Let it Be Sexual: How Health Care Transmission of AIDS in Africa was Ignored, en International Journal of STD & AIDS, 2003/14, pp. 148-161; y British Medical Journal Asserts Coverup in African AIDS Pandemic Claims. AIDS Crisis Caused by Bad Medicine, Not Sex, en Friday Fax Vol 6 (28 de febrero de 2003): 10.

[27] Tabaco versus SIDA: una comparación, en el periódico El Diario de Hoy (El Salvador) Editorial, Tema del momento,

[28] Varios grupos han propuesto o han tomado iniciativas con este fin. Cf., entre otros, el suplemento al número 3 de la publicación La Lettre (diciembre de 1995) del grupo Famille et Liberté, sobre política de prevención de SIDA en Francia, La politique de prevention du sida en France.

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25 feb 2009

El ejercicio de la prudencia: cualidades, presupuestos, formas



Santo Tomás de Aquino, Fra Bartolommeo di Pagholo

El ejercicio de la prudencia


La prudencia capacita para tomar decisiones coherentes, con realismo y sentido de responsabilidad respecto a las consecuencias de las propias acciones. La visión, muy difundida, que identifica la prudencia con la astucia, el cálculo utilitarista, la desconfianza, o incluso con la timidez y la indecisión, está muy lejos de la recta concepción de esta virtud, propia de la razón práctica, que ayuda a decidir con sensatez y valentía las acciones a realizar, convirtiéndose en medida de las demás virtudes. La prudencia ratifica el bien como deber y muestra el modo en el que la persona se determina a cumplirlo (cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 1806). Es, en definitiva, una virtud que exige el ejercicio maduro del pensamiento y de la responsabilidad, con un conocimiento objetivo de la situación y una recta voluntad que guía la decisión.


El ejercicio de la prudencia comporta un itinerario formativo para adquirir las cualidades necesarias:

§ la «memoria» como capacidad de retener las propias experiencias pasadas de modo objetivo, sin falsificaciones [1];
§ la «docilitas» (docilidad), que es la capacidad de dejarse instruir y sacar provecho de la experiencia ajena, sobre la base del auténtico amor por la verdad [2];
§ la «solertia» (solercia), es decir, la habilidad para afrontar los imprevistos actuando de forma objetiva, para orientar cualquier situación al servicio del bien, venciendo las tentaciones de la intemperancia, la injusticia, la vileza [3].

Estas condiciones de tipo cognoscitivo permiten desarrollar los presupuestos necesarios para el momento de la toma de decisiones:

§ la «providentia» (previsión), que es la capacidad de valorar la eficacia de un comportamiento en orden al logro del fin moral [4], y
§ la «circumspectio» (circunspección) o capacidad de valorar las circunstancias que concurren a constituir la situación en la que se ejerce la acción [5].

La prudencia se especifica, en el ámbito de la vida social, en dos formas particulares:

§ la prudencia «regnativa», es decir, la capacidad de ordenar las cosas hacia el máximo bien de la sociedad [6], y
§ la prudencia «politica» que lleva al ciudadano a obedecer, secundando las indicaciones de la autoridad [7], sin comprometer la propia dignidad de persona [8].

Notas

[1] Cf. Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, II-II, q. 49, a. 1: Ed. Leon. 8, 367.
[2] Cf. Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, II-II, q. 49, a. 3: Ed. Leon. 8, 368-369.
[3] Cf. Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, II-II, q. 49, a. 4: Ed. Leon. 8, 369-370.
[4] Cf. Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, II-II, q. 49, a. 6: Ed. Leon. 8, 371.
[5] Cf. Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, II-II, q. 49, a. 7: Ed. Leon. 8, 372.
[6] Cf. Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, II-II, q. 50, a. 1: Ed. Leon. 8, 374.
[7] Cf. Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, II-II, q. 50, a. 2: Ed. Leon. 8, 375.
[8] Cf. Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, II-II, qq. 47-56: Ed. Leon. 8, 348-406.

Fuente

Pontificio Consejo «Justicia y Paz», Compendio de la Doctrina social de la Iglesia (25 de febrero de 2005).

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23 ene 2009

Los veinticuatro Escudos del Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro

El Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro fue decorado espléndidamente: como nexo de unión entre arquitectura, pintura y símbolo, se pintaron, en los lunetos de la bóveda, veinticuatro Escudos con la representación de los veinticuatro Reinos que formaban el Imperio español, todo ello bajo el asesoramiento artístico de Rojas Zorrilla y Diego Velázquez.



Al planear el Palacio del Buen Retiro, se encargó a Zurbarán que pintase los doce Trabajos de Hércules. Al final, Zurbarán sólo pintó diez telas para que correspondiesen a cada uno de los ventanales de los muros norte y sur. No obstante, el número doce, que hace alusión a los meses y los signos, está presente en la serie de los doce grandes cuadros de batallas que se encuentran en el mismo nivel de los Trabajos, y duplicado, en los veinticuatro escudos de los Reinos de la Monarquía, que figuran en la parte alta, donde arranca la bóveda, a la que sostienen como heráldicos atlantes.


Cada batalla corresponde así a un mes, y en cierto modo a un trabajo hercúleo. El número doce, igualmente, puede verse en las doce mesas de jaspe, de singular riqueza, que decoraban la pieza. Junto a cada una de ellas se erguía un león de plata, animal solar por excelencia, que volvía a emitir como un rugido, el número zodiacal. De la misma manera que los doce meses se reducen a las cuatro estaciones, en los muros este y oeste se encontraban los magníficos cuatro retratos ecuestres, que personificaban tanto el pasado como el presente. Y así, como las cuatro estaciones se reducen a la unidad del año, podemos ver, como si fuese el Sol que asoma por el horizonte, el maravilloso retrato ecuestre del Príncipe Baltasar Carlos, esperanza de la Monarquía y del futuro de la dinastía.

Doce son los vanos de los muros abiertos a pie de tierra: diez ventanales, en los muros norte y sur, y dos puertas en los perpendiculares. Entre estos vanos se encajaron las tres series de pinturas, como en la zona superior, la de los veinticuatro Reinos. El número total de balcones y puertas es de veintiocho: acaso se quiere evocar de este modo el número de los días de la revolución lunar.

Los veinticuatro Escudos del Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro

Nuestra Patria, fue llamada unas veces la Monarquía Católica, otras, la Monarquía Hispánica, y, con frecuencia también, Las Españas. Nombres con los que se designó a esa singular integración de Pueblos, dentro de un mismo orden político, que se esforzó en mantener las peculiaridades de cada uno de ellos, en la medida compatible con la unidad del todo.



Escudos de los Reinos de la Monarquía Católica



1. Escudo de Aragón


2. Escudo de Castilla [y de León]



3. Escudo de Cataluña



4. Escudo de Córdoba

5. Escudo de Galicia

6. Escudo de Granada

7. Escudo de Jaén

[2]. Escudo de León [y de Castilla]

8. Escudo de Murcia

9. Escudo de Navarra

10. Escudo de Sevilla

11. Escudo de Toledo

12. Escudo de Valencia

13. Escudo de Vizcaya

14. Escudo de Austria

15. Escudo de Borgoña

16. Escudo de Brabante

17. Escudo de Cerdeña

18. Escudo de Flandes

19. Escudo de México

20. Escudo de Milán

21. Escudo de Nápoles

22. Escudo del Perú

23. Escudo de Portugal

24. Escudo de Sicilia

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18 dic 2008

Un artillero con dignidad




De entrada sepan que el RAMIX-91, uno de los regimientos de Artillería de mayor abolengo de España, que tiene su sede en Palma de Mallorca, se cierra. Uno más que cae víctima de los enemigos de España y que lo hará, como otros muchos antes, a la chita callando, no sea que alguien se entere.

Pero el motivo de esta noticia, que les damos en exclusiva, no es ese, por triste que sea, sino otro.

- Sí, le hablo de Madrid, del Cuartel General de Ejército. Soy el Coronel... (como pueden comprender la línea telefónica tiene ruidos y por eso el nombre no se entiende bien). Sí, deben embalar todo lo que les queda y distribuirlo por aquellos departamentos donde mejor corresponda, por ejemplo los archivos y la documentación a Capitanía por ahora; los vehículos al parque, etc., etc.

- ¿Y la Bandera del Regimiento?

- ¡La Bandera del Regimiento! Pues sí, claro, la Bandera del Regimiento también, claro, la empaqueta y la manda a Capitanía, hasta que se vea qué se hace con ella...

- Ya, pero para retirar la Bandera de su urna, donde se guarda y luce en la Sala de Banderas, hay que cumplir con unas normas y ellas exigen formar la Unidad, aunque sólo sean los cuatro gatos que quedamos, una Banda de música y una Guardia de honor que....

- Bueno, hombre, eso era antes, quiero decir que eso es un decir. La Bandera...

- Mire usted, Coronel... (otra vez el ruido de la línea). La Bandera del RAMIX-91, entérese bien y no le quepa la menor duda, mientras dependa de mí y sea de mi competencia, no sale de su urna si no es custodiada por la Guardia y ésta con la bayoneta calada y las armas en presente rindiéndole los honores debidos, mientras la Banda de música toca el Himno de España y con el Regimiento, o lo que queda de él, formado y de gala, y si no nos mandan una Banda, que no tenemos ya ni un pobre Corneta, pues entonces los que quedamos tararearemos y diremos chunda, chunda, y si no es así esa Bandera seguirá en su urna hasta que las ranas críen pelos, cojo... (otra vez el ruido de la línea, qué mala suerte)....

- ¡Cloc! (ruido del teléfono al cortarse bruscamente la comunicación).

Les podemos asegurar que inmediatamente han preguntado quién es el Jefe del Regimiento y qué se puede hacer. El problema es que no tiene opción al ascenso a General, por lo que se encuentra libre como un pajarito. Parece ser que van a esperar que pasen unos días y, cuando no esté ya, mandarán a un propio desde Capitanía para que meta la Bandera del RAMIX-91 en una puñetera caja de zapatos y... hacerla desaparecer para siempre en la seguridad de que muchos “militares” mirarán, una vez más, para otro lado; total, el cuello ya lo tienen que parece un sacacorchos de tal práctica.

Por Paco Berrocal


Fuente: http://www.altoyclaro.com/ (18.12.08)

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15 dic 2008

El papiro 7Q5


«Teniendo en cuenta el original hebreo, el griego de los Setenta –la clásica versión griega del Antiguo Testamento que se remonta a tiempos precedentes al cristianismo– y las precedentes versiones latinas, san Jerónimo, apoyado después por otros colaboradores, pudo ofrecer una traducción mejor: constituye la así llamada “Vulgata”, el texto “oficial” de la Iglesia latina, que fue reconocido como tal en el concilio de Trento y que, después de la reciente revisión, sigue siendo el texto latino “oficial” de la Iglesia».

Benedicto XVI, Audiencia General (Miércoles 7 de noviembre de 2007)





Entrevista al p. José O’Callaghan, S.J. por Germán McKenzie González. Lima, Mayo - Agosto 1995

• Los hallazgos de las 11 cuevas de Qumrán cerca del Mar Muerto, en Palestina, ocurridos de 1947 a 1956, han representado ciertamente un acontecimiento de la mayor importancia para la mejor comprensión de la Sagrada Escritura y del ámbito histórico en el que se desarrolló la Iglesia de la primera hora.

• Se trata del más grande descubrimiento de manuscritos antiguos. Son textos de la biblioteca de la comunidad de Qumrán, una suerte de monasterio en el que, en opinión de los más destacados especialistas, un sector del grupo de los esenios llevaba una vida dedicada al trabajo y la oración. Sus habitantes pertenecían a uno de los principales grupos religiosos en que se dividía el judaísmo anterior a la destrucción del Templo de Jerusalén, en el año 70 d.C.

• La casi totalidad de los textos y fragmentos contenidos en las 11 cuevas del complejo qumránico está redactada en hebreo y arameo y son pergaminos (es decir, pieles tratadas utilizadas para escribir). Sólo la cueva 7 –descubierta en 1955– presenta la particularidad de contener en su totalidad papiros (una suerte de papel confeccionado en base a la planta cyperus papyrus), y además escritos en griego.

• Es precisamente esta cueva la que llamó la atención del experto papirólogo José O’Callaghan, sacerdote jesuita español que inició su investigación en ella cuando elaboraba un catálogo de los papiros que contienen secciones de la llamada Versión de los Setenta, una traducción del Antiguo Testamento al griego preparada en Alejandría por los judíos en el siglo III a.C., para su utilización entre sus hermanos de religión más familiarizados con el griego que con el hebreo o arameo.

• Apasionado por la investigación papirológica, el p. O’Callaghan se sumergió de lleno en la cueva 7, familiarizándose con los fragmentos allí contenidos. Un día comenzó a aprovechar sus ratos libres para –como él mismo lo dice– “entretenerse” ensayando una identificación del papiro inventariado con el número 5, es decir, determinar de qué libro del Antiguo Testamento formaba parte ese trocito de papiro. Éste estaba datado a más tardar como del año 50 d.C. y mide 3.9 cm. en su parte más alta y 2.7 cm. de ancho. El punto de partida para el estudioso fue la combinación de letras “nnes”, que aparecía claramente legible en la cuarta línea.

• Tras sucesivos intentos fallidos en los lugares que consideraba más probables, tuvo la idea de buscar entre la literatura del Nuevo Testamento. Al principio no encontró nada, pues su clave de búsqueda se orientaba hacia las genealogías, pero luego vino la sorpresa. En un primer momento el resultado lo mantuvo entre el asombro y la incredulidad: el 7Q5 correspondía a Mc 6,52-53.

[Evangelium secundum Marcum 6: 

[Latine] 52 non enim intellexerant de panibus, sed erat cor illorum obcaecatum. 53 Et cum transfretassent in terram, pervenerunt Gennesaret et applicuerunt.

[Español] 52 pues no habían entendido lo de los panes, sino que su mente estaba embotada. 53 Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret y atracaron].


• Tras nuevas y más rigurosas investigaciones, y reiteradas interconsultas con otros expertos, en 1972 publicó un artículo en el que explicaba los resultados de su trabajo. Éste se extendió al intento de hallar otros fragmentos neotestamentarios, por consejo de académicos con los que iba consultando. Al lado de la clara identificación del 7Q5, buena parte de los otros intentos de identificación de los papiros griegos de la cueva 7 quedaban algo inseguros. Se inició así una intensa polémica, sorprendente por la aspereza y la abundancia de argumentos ad hominem más que científicos utilizados por algunos de sus opositores. Posteriormente se hicieron mayores estudios. Hoy, luego de más de 20 años, las rigurosas investigaciones de O’Callaghan vienen siendo respaldadas por más y más papirólogos de renombre. A pesar de ello todavía ofrecen resistencia numerosos biblistas, qumranólogos y críticos textuales. Las conclusiones definitivas del p. O’Callaghan, a publicarse hacia el mes de setiembre de este año, no han hecho sino confirmar aquella identificación inicial del 7Q5 como correspondiente a Mc 6,52-53.

• Doctor en Filosofía por la Universidad de Madrid, Doctor en Filología Clásica por la Universidad de Milán, el p. O’Callaghan ha enseñado en importantes centros de estudio europeos. Es profesor emérito del Pontificio Instituto Bíblico de Roma, donde enseñó Papirología y Paleografía Griega, y Crítica textual. Allí fue también Decano de la Facultad Bíblica. Actualmente se desempeña como Director del Seminario de Papirología del Instituto de Teología Fundamental de Sant Cugat del Vallès, en Barcelona.

• ¿Cuál es la razón de tanto revuelo? ¿Cómo se fue madurando la identificación del 7Q5 hasta las conclusiones definitivas? ¿Qué implicancias tiene para la ciencia bíblica el hallazgo de un fragmento de un texto del Evangelio según San Marcos datado a más tardar como del año 50 de nuestra era? Éstas y otras interrogantes fueron abordadas en la entrevista que amablemente concedió el p. O’Callaghan a “Vida y Espiritualidad”.

¿Cómo sintetizaría usted el significado de haber identificado el fragmento 7Q5 con Mc 6,52-53?

El aporte al haber identificado el 7Q5 es la aproximación al Jesús histórico que éste nos permite. Según algunos estudiosos estaba cortada la línea de unión con el Cristo histórico, porque no sabríamos nada de Él. Pero resulta que si ahora tenemos un papiro del año 50 d.C. del Evangelio de San Marcos, como dice muy bien la destacada papiróloga Orsolina Montevecchi, que a lo más está datado unos 20 años después de la muerte del Señor, y si éste también nos habla de tres milagros del Señor, entonces tocamos ya, con el testimonio de un papiro, al Cristo histórico.

¿Podría contarnos algo del camino que ha recorrido desde 1972 y que culmina con la confirmación científica de esta identificación?

Me pasó aquí lo que me ha pasado otras veces, más aún antes, cuando en mi ciencia se trabajaba sin ayuda de la informática y las cosas eran más difíciles. A veces en los momentos de dificultad científica, cuando no se ve clara la salida a un problema y asoma el desánimo, viene una intuición particular que esclarece la situación, que ilumina el camino y halla algo nuevo. Algunos me han preguntado si ha sido una gracia especial de Dios. Y yo respondo: gracia de Dios, sí, porque todo lo que tengo y realizo es en el fondo gracia de Dios, pero no inspiración divina particular. Yo honradamente creo que no. Ha sido una intuición científica, evidentemente, por la cual doy gracias a Dios.

La primera recepción de mi artículo aparecido en la revista Biblica: ¿Papiros neotestamentarios en la cueva 7 de Qumrán?, del año 1972, fue muy polémica. Entonces personas de mucha autoridad científica me dijeron textualmente: “Ni usted ni yo veremos el final de la polémica internacional, porque es fortísima. Va usted contra la opinión internacional”. Opinión internacional, por lo demás, ubicada entre la mayor parte de los estudiosos de la Biblia en el campo protestante y en el campo católico.

¿Estamos hablando de la perspectiva de R. Bultmann, que establece una separación entre el Jesús histórico, que sería absolutamente inaccesible, y el Cristo de la fe, que sería para él elaboración de la primera comunidad cristiana y que es aquel que ha llegado a nosotros consignado en el Nuevo Testamento?

Pues, sí. Y entonces, claro, esto es fortísimo. En realidad el papiro es pequeño y ofrecía ciertamente dificultades. Por aquel entonces todo no se acababa de ver totalmente claro.

Al comienzo no contesté los ataques de estudiosos famosos como el profesor Kurt Aland especialmente, los de los especialistas de la Escuela Bíblica de Jerusalén, etc. Ellos me atacaban fuertemente, pero más que argumentos científicos de peso eran ataques personales de gran resonancia internacional. Yo veía, por los argumentos que me permite la ciencia de la papirología, de la que conozco, que no tocaban el meollo de la cuestión. Eran ataques de poco contenido científico papirológico.

Entonces empecé a responder con rigurosidad atendiendo a los argumentos y no a las personas, hasta que me cansé de contestar. Pensaba que perdía tiempo y energías en un debate que planteado en esos términos no valía la pena. En la revista Studia Papyrologica contesté bastante; también en la revista Biblica.

Luego el asunto se durmió porque no recibí respuesta a mis artículos de esclarecimiento. Ya no publicaban nada y se hizo un silencio sobre el tema. Sin interlocutores yo ya no respondía a nadie. El asunto quedó dormido hasta que el papirólogo anglicano Carsten Peter Thiede, profesor alemán, se presentó a mi despacho con su señora cuando yo era Decano de la Facultad Bíblica del Pontificio Instituto Bíblico de Roma, y me dijo que había seguido la polémica y que estaba convencido de que los ataques que había recibido mi hipótesis eran inconsistentes. Él quería elaborar un libro sobre mi identificación.

Después de investigar por su parte, publicó un libro en Alemania del cual se ha hecho, me parece, la quinta edición. En castellano se titula: ¿El manuscrito más antiguo de los Evangelios? El fragmento de Marcos en Qumrán y los comienzos de la tradición escrita del Nuevo Testamento. La obra se ha traducido también al holandés y al italiano. Además Carsten Peter Thiede ha escrito otro libro en inglés, también traducido al francés.

El asunto, como ve, se ha difundido. Se trata de un científico de mucha categoría. Lo conozco y lo respeto mucho, como es natural.

Entonces fue él quien reanudó el tema. Éste estaba dormido, no estaba muerto. Thiede no lo resucitó, sino que más bien lo despertó de nuevo. Y así ha venido toda la nueva época del asunto del 7Q5.

¿Cuál fue la importancia del Simposio realizado en la Universidad de Eichstätt, en Alemania, en octubre de 1991?

Fue grande. Me invitaron pero no quise asistir para que los participantes tuvieran completa libertad de hablar en favor o en contra. Lo que hice fue enviar una carta, que se leyó, agradeciéndoles su interés y ofreciendo mis oraciones para que encontraran la verdad. Allí grandes eminencias estuvieron a favor de la identificación, otros no, pero en general la opinión fue favorable. Me ofrecieron sus trabajos. Eran norteamericanos, alemanes, franceses, belgas... ningún italiano ni español.

Se movieron en un ambiente de alta ciencia internacional, publicando luego unas actas que, en general, estaban a favor de mi posición. Posteriormente F. Rohrhirsch publicó un libro en favor de mi identificación y en contra de la postura del profesor Kurt Aland y su escuela, quienes en su análisis informático de todos los factores relacionados al 7Q5 se habían equivocado al dar un programa a la computadora, y lógicamente la computadora, con un programa equivocado, dio resultados equivocados, inválidos.

Y entonces usted vuelve a asumir el estudio del 7Q5 en profundidad e ingresa a la última etapa que culmina con el libro que publicará en breve...

Con todos esos precedentes y demás aportes –incluso algunos que por ser a veces contrarios a mi tesis no dejo de valorar y agradecer– y con todo el material recogido de los estudiosos que han querido establecer otras identificaciones para el 7Q5, he ido ahondando en mi investigación. Gracias a un cálculo de probabilidades solicitado por mí al eminente profesor Alberto Dou, Doctor en Matemáticas y Miembro de la Real Academia de las Ciencias de Madrid, queda claro que el fragmento del papiro no puede corresponder a otros textos... ¡y es que no casaba con ninguno! Este estudio se consigna largamente en el epílogo del libro que estoy a punto de editar: Los testimonios más antiguos del Nuevo Testamento. Papirología neotestamentaria. Allí declaro y pruebo científicamente, desde un punto de vista papirológico, que el 7Q5 es Mc 6,52-53. Y después incluyo la aportación del estudio matemático del profesor Dou. El asunto está decididamente probado y es decididamente seguro, cosa que también me ha dicho, desde el punto de vista de las posibilidades matemáticas, el mismo profesor Dou.

Hablemos sobre las diferentes objeciones y problemas planteados a la identificación. Según algunos hay un primer obstáculo y es que el estudio se hizo usando como base fotos y no el papiro mismo...

En primer lugar le voy a contestar como papirólogo. A un papirólogo no siempre le es posible viajar a San Petersburgo, a Nueva York o a donde fuera para estudiar un papiro, pues eso supone un presupuesto con el que nosotros no podemos contar. Eso es evidente. Lo que hacemos es, desde nuestros lugares de labores, trabajar por medio de fotografías, a veces infrarrojas. Eso es lo usual en papirología.

En segundo lugar, es completamente falso que yo no haya trabajado con los papiros originales. El hoy cardenal Martini, quien fuera Rector del Pontificio Instituto Bíblico cuando propuse mi identificación por primera vez, en cuanto salió el primer artículo en 1972, me pidió que fuera a trabajar una semana completa al Museo de Jerusalén. Y mi visita a los santos lugares fue en gran parte a la sala de papiros de dicho museo. Tuve, sí, el gran consuelo de celebrar la Misa en el Sepulcro del Señor, que la había preparado ya con tiempo, pero por lo demás lo que hice fue verificar lecturas en el 7Q5, lecturas que eran obvias ya en la fotografía a rayos infrarrojos. Y el mismo año publiqué un largo artículo en la revista Biblica en base a las notas tomadas en las investigaciones directas en el Museo de Jerusalén.

Y es curioso, porque –como he dicho– yo he visto y he trabajado una semana con los originales, C.P. Thiede ha estado 5 veces allá, mientras que el profesor K. Aland, cuya memoria respeto y a quien reconozco lo mucho que ha hecho en el campo de la crítica textual, solamente ha trabajado con fotografías y nunca ha ido a Jerusalén. Fue paradójicamente él quien atacó duramente mi hipótesis diciendo precisamente que mi identificación había sido realizada ¡trabajando solamente con fotografías!

Hay otro asunto papirológico y es el de las tentativas de realizar otras identificaciones del 7Q5 distintas a la suya. Allí está la de la profesora Spottorno con Zach 7,4-5. Otros estudiosos, como Julio Trebolle por ejemplo, en un libro recientemente editado, hablan de que son posibles diferentes identificaciones del papiro. ¿Qué dice usted al respecto?

Que es completamente falso. Y lo digo, como papirólogo, con toda claridad. Todo lo que afirman a nivel papirológico yo lo analizo en profundidad –como le decía– en el epílogo de mi libro. Esas alternancias que proponen, como papirólogo... ¡da pena verlas! Parece que aquí quieren, más que iluminar, desorientar y hablar por hablar. ¡Se han propuesto como identificaciones textos que no casan en manera alguna!

Siempre he dicho, desde el comienzo, que si a mí me prueban que esto no es del Evangelio de San Marcos, yo lo acepto en seguida. Pero han querido distorsionar la realidad... En la obra que está a punto de salir tengo un apartado llamado: “Presupuestos científicos para la identificación”. Y según lo que allí expongo se ve que es evidente que en las propuestas de sus alternancias no se ha tenido en cuenta lo más elemental de la metodología científica. Y esto lo digo de manera absoluta.

En concreto, de qué estamos hablando... ¿de letras que no existen en el papiro original?

Cuando uno hace una identificación, si es verdadera, ésta se acomoda a lo que se ve en el papiro, a la disposición de las letras y demás. Si la identificación no se acomoda a lo que se ve en el papiro, uno duda en seguida y dice: “Esto no es el papiro, sino otra cosa”. Estas significaciones alternativas que han propuesto en verdad dan pena en el plano científico. En el caso de la profesora Spottorno, a quien a nivel personal respeto mucho, ella reconstruye en base al 7Q5 un pasaje que no es igual al de Zacarías con el que pretende identificarlo, sino una especie de paráfrasis del mismo... Así pues, si no es el mismo pasaje, ¡cómo identificarlo con él!

En estas pretendidas identificaciones, ¿se respeta la “verticalidad de las letras” que se deriva de la medida esticométrica (número de letras por línea) del rollo al que el papiro perteneció?

No, en modo alguno. Ni la “verticalidad de las letras”, ni la lectura. Porque además de que no se acomodan al papiro, las letras que proponen no se ven en el mismo. No digo sólo que completas, ni siquiera incompletas, ni siquiera rasgos.

En papirología las letras completas no tienen ninguna dificultad; las incompletas pueden ser de lectura segura o de lectura incierta. Pero si se encuentra en un documento antiguo, por ejemplo, en nuestro alfabeto, un triángulo arriba, se completan las diagonales hacia abajo y se dice que es una “A”. Pero si se encuentra un triángulo no se puede poner allí una “S”. ¡Pues estas supuestas identificaciones alternativas hacen cosas así, es increíble!

Otra objeción es aquella que afirma que el papiro es demasiado pequeño para poder hacer un trabajo serio con él...

Esto a uno que no sea papirólogo le puede llamar la atención, pero a un papirólogo no le llama la atención porque hay papiros más pequeños, como por ejemplo el correspondiente a la Samia (cuyo código es P. Oxy. XXXVIII 2831), obra de Menandro, que mide 2.4 cm. por 3.3 cm. Para su identificación el papirólogo británico E.G. Turner modifica el texto y realiza un cambio fonético que no se encuentra en ninguna otra. Esta identificación ha sido aceptada por todos.

Hay otros ejemplos. El papiro neotestamentario publicado por C.P. Thiede, de la colección Bodmer, es muy pequeñito. Además está también el caso del papiro que fue identificado en la cueva 7 de Qumrán como del Antiguo Testamento, de la Carta de Jeremías, en el que se presenta una identificación textual que los identificadores arreglan como pueden, a base de una versión latina. Además las únicas palabras que se leen con toda seguridad allí son oun, “pues”, consecutivo, y autous, “a ellos”. En todos estos casos nadie ha puesto ninguna dificultad a pesar de ser mucho más pequeños que el 7Q5.

Hay otro asunto respecto del 7Q5 y es el de la letra incompleta que algunos han leído como una “I” y usted ha leído como “N”...

Hay una letra que yo leo como “N” en relación a la cual me dijeron los de la Escuela Bíblica de Jerusalén que aquello era –textualmente– “absurdo”. Decían que era absurdo el ver allí el trazo vertical izquierdo de una “N” –la ny mayúscula en griego es como la N en castellano–. Esto se llevó entonces al Departamento de Investigación y Ciencia Forense de la Policía Nacional de Israel, y con aparatos de la tecnología moderna, concretamente con el estéreomicroscopio, vieron que en el trazo vertical al que nos referimos, en la parte superior, descendía parte del trazo oblicuo descendente correspondiente a una N. Está, pues, científicamente establecido.

Ahora, la letra que sigue, por más que algunos vean una eta –que en el alfabeto mayúsculo griego es como una “H”– yo no la veo. Y aunque una eta en ese lugar casa perfectamente con mi identificación, como deseo ser honesto científicamente, cuando el profesor A. Dou hizo los cálculos de probabilidades que le solicité, le dije que en la posición que aquella letra ocuparía, pusiera un punto, porque yo simplemente no la veía.

El hecho de que se haya recurrido a la Policía técnica israelí, que no tiene ningún interés en la polémica, garantiza la imparcialidad de la información que sirvió para determinar la letra...

En algo, pero no en lo fundamental. La objetividad de la identificación se garantiza por el rigor científico del trabajo en su conjunto. Le diré otra cosa para que vea la honestidad del procedimiento. Siempre que publiqué un artículo defendiendo mi postura, siempre publiqué la fotografía a rayos infrarrojos. Los que atacaron la identificación nunca publicaron nada, solamente hablaban. Aquí hay ya una diferencia de proceder científico. En este deseo de honestidad se llegó a un extremo de máximo rigor científico de agotar todas las posibilidades de investigación, y se llevó así el papiro a la Policía israelí, la misma que es completamente imparcial en la materia propia de estas identificaciones.

Se ha hablado también del cambio de delta por tau que se debe realizar para obtener la identificación. Es un aspecto del que han tratado C. Roberts, Pierre Benoit, M.E. Boismard y otros.

Sí. Y cuando vi que algunos asumían esto como una objeción fui a la biblioteca del Pontificio Instituto Bíblico y escribí una nota que se publicó en la revista Biblica sobre la frecuencia del cambio delta-tau en los papiros bíblicos. Y repito lo que dijo la profesora Montevecchi, una eminencia en papirología: objetar ese cambio de delta-tau casi hace reír por lo admisible del cambio. Y es que de hecho existen numerosos casos del mismo error, incluso hasta en un grabado en griego hecho sobre piedra en tiempos de Herodes, donde es evidente que se había de tener mayor cuidado al escribir.

En el campo de la crítica interna hay otras observaciones. Una de ellas cuestiona la identificación realizada por usted porque exige la eliminación de 9 letras, aquellas correspondientes a la frase “epi ten gen” que aparece en la versión griega más común del Evangelio de San Marcos.

De esto también habla O. Montevecchi. Yo podría contestar con sus palabras, que son mucho más autorizadas que las mías y absolutamente imparciales. Si el cambio delta-tau, como he explicado ya, no significa nada extraño –y hablo como papirólogo–, omisiones como la del “epi ten gen” son un caso conocido y aceptado. El mismo C. Roberts, cuando publicó el papiro p52, aquél famoso del Evangelio de San Juan, realizó su identificación omitiendo unas letras. Y es que en el verso (Io 18,37-38) hay una repetición, en el texto originario de San Juan, que dice: “Yo para esto (eis touto) he nacido y para esto (eis touto) he venido al mundo” (v. 37). La segunda vez del eis touto, que es lectura ordinaria en el texto conservado hoy, por razones esticométricas la omitió el mismo Roberts, guiado por la “verticalidad de las letras” del texto en el margen derecho del papiro, considerando su texto como una variante más breve. Y es bien conocida la entusiasta acogida y general aceptación de la identificación del p52, correspondiente al año 125.

No quiero hablar de otros varios papiros bíblicos cuya identificación, a pesar de presentar variantes “absurdas”, ha sido aceptada por todos los especialistas. Sólo me limito a citar un trozo de papiro (más pequeño que el 7Q5), el p73 (=P Bodmer I). En este insignificante papiro, entre el recto y verso sólo se leen con seguridad ocho letras. Pues bien, la identificación de este papiro con el texto de Mt 25,43 y 26,2-3, ha sido aceptada sin ninguna dificultad. Claro que en este caso el papiro está fechado en el siglo VII.

¿No le parece digno de tener en cuenta el argumento del profesor Metzger que busca cuestionar la identificación porque, afirma, para realizarla se hace necesario aceptar dos excepciones en un pedazo muy pequeño de papiro?

¿Qué excepciones son?

La del cambio delta-tau y la del “epi ten gen”.

Esto que dice el profesor Metzger me pareció muy oportuno, porque la personalidad científica de Metzger la respeto mucho. Somos amigos. Pero el argumento que da es desencajar la cuestión. Puede ser que en un trozo de pequeño papiro haya una serie de variantes porque precisamente allí coinciden. Además, en este caso, estas variantes no tienen cuerpo, no tienen volumen suficiente para hacer dudar de la identificación porque no tienen, cada una de ellas, un peso significativo de generación de duda.

¿Es decir que, en resumen, existen papiros aceptados a los cuales se les ha concedido bastantes más excepciones y nadie se ha hecho ningún problema?

Así es. Existen muchos papiros más. Y es lo que digo siempre, y lo repito ahora: si este papiro fuera del siglo VII, sería fantástico, pero claro, es del siglo I y por ello no se acepta. Y yo sólo comprendo estas reservas por las consecuencias que trae esa aceptación.

Hay quien hablaba de una intencionalidad apologética en usted...

Si me dicen esto es como para ponerme un sambenito. Yo trabajo siempre con rigor científico y he hecho otras identificaciones, por ejemplo una que presentaron un grupo de profesores alemanes de Berlín como un trozo de prosa que yo lo identifiqué como del poeta Teócrito. Ahora me pregunto: ¿qué apologética he hecho con esta identificación? Entonces y ahora mi proceder es científico.

En el caso del 7Q5 la identificación realizada no fue buscándola, sino que simplemente se produjo. Además, el llegar a ella fue curiosidad en mi descanso... “hacer crucigramas en griego”, sencillamente.

Siguiendo adelante hablemos de las conclusiones del cálculo de probabilidades, la prueba matemática. ¿No interfiere en algo el cambio de tau por delta que usted ha señalado?

De hecho yo le advertí de esto al profesor Dou, pero hay que suplir la equivocación del escriba. Matemáticamente, sin embargo, en la primera hipótesis de trabajo (él trabaja con cinco hipótesis distintas que en conjunto dan resultados favorables a la identificación que propongo) influye poco este cambio consonántico.

En el caso de la eta que usted ha dicho que no veía claramente...

En ese caso le pedí al profesor Dou que no la considerara y que pusiera allí un punto, que denotaba a una letra desconocida. El resto de las letras seguras del papiro se han considerado como tales.

Por otro lado se ha utilizado como base la misma esticometría (longitud de cada línea de la columna del texto) de mi identificación, es decir con el mismo número de espacios o letras y con un cambio de entre 20 a 23 letras, pues siendo letras que se hacen a mano no siempre su cantidad es constante en cada línea.

La primera hipótesis simplemente considera el número de letras y su ubicación, sin distinguir ninguna...

Sí. Se trata de un cálculo puramente matemático, sin identificar ninguna letra... Al hacerlo, la probabilidad de que se encuentre un arreglo que convenga al 7Q5 es de 1 contra 36 mil billones. Para entender esto se puede explicar que cuando se tira una moneda al aire la probabilidad de que salga cara es 1 contra 2. Así, la probabilidad en este caso es 1 vez entre 36,000’000,000’000,000 de posibilidades.

Esta cifra se reduce, es decir que la probabilidad es mayor, cuando se atiende al conjunto de letras de un texto expresivo literario, que es diferente de la hipótesis anterior de un texto inexpresivo matemático.

En el caso de un texto expresivo literario hay más probabilidades que en el caso anterior de que el fragmento 7Q5 coincida con otro texto diferente de Marcos...

Sí, pero la probabilidad en este caso es de 1 contra 900 mil millones... es decir que no hay realmente ninguna. Se trata de 1 vez entre 900,000’000,000 de opciones. Esto es seguro, porque entre este conjunto de miles de millones, matemáticamente hablando, es absurdamente imposible que pueda encontrarse una identificación, porque ésta es única y es con Mc 6,52-53.

Tanto en el primer como en el segundo caso, el asunto es científicamente seguro. Todos los detalles de ésta como de todas las hipótesis de trabajo del análisis del profesor Dou estarán consignados en el epílogo de mi próxima obra, como ya dije.

Hay una tercera hipótesis...

Ésta se refiere a una esticometría más larga, pues en el trabajo con las matemáticas buscamos agotar todas las posibilidades de variación. En este caso la probabilidad de una identificación del 7Q5 con un texto que no sea el de Marcos es de 1 contra 430 billones. Se trata de 1 vez entre 430’000,000’000,000 opciones. Nuevamente el resultado es muy claro.

Incluso hay un resultado más...

Los análisis del profesor Dou lo llevan a afirmar que en el caso de descubrirse en el futuro cualquier documento con el que el fragmento 7Q5 pudiera identificarse, ese documento y Mc 6,52-53 serían textos no independientes. Es decir que, eventualmente, cualquier otro texto que se descubra susceptible de sustentar una identificación del 7Q5 tendrá que ver con dicho pasaje de Marcos. Todo esto va a salir en el libro.

Usted se siente íntimamente convencido como científico de que su identificación es cierta...

Ahora sí, al comienzo no estaba tan firmemente convencido. Era una hipótesis muy probable. Ahora sí estoy seguro.

Dejando de lado el tema de la identificación propiamente tal del texto, acerca de la datación del texto...

La datación la hizo Roberts, el gran paleógrafo de Oxford. Quizás ahora van a poner más dificultades al respecto, pero hasta el momento nadie se había molestado. El profesor Fitzmyer decía en un artículo que como no se puede cambiar la datación, no han de aceptar la identificación del 7Q5. Ahora, como no se puede cambiar la identificación, han de buscar cambiar la datación.

¿Habría la posibilidad de utilizar el método del Carbono 14 para precisar la datación?

No, es imposible, porque habría que quemar el papiro... En pedazos de papiro más grandes sí es posible hacerlo, pero en este caso implicaría la pérdida total del mismo.

En relación al mismo tema de la datación, hay algunos, entre ellos el ya mencionado investigador K. Aland, que afirman que el papiro debía ser posterior al año 50.

El profesor Aland no era paleógrafo, o sea que con gran respeto a sus trabajos de crítica textual, en el campo de la paleografía prefiero otras opiniones.

Además existe un problema de por medio que es el paso del rollo al códice, ¿podría usted explicar algo de esto?

En el Simposio de La Sorbona, en París, realizado hace unos pocos años, recuerdo exactamente que los especialistas se pusieron de acuerdo y se puede decir que hacia el año 80 d.C. se dio el paso del rollo al códice; no matemáticamente, sino poco a poco se fue cambiando y cambiando, hasta que finalmente se pasó al códice, sobre todo para facilitar la difusión del Nuevo Testamento. Era más fácil enviar libros, códices, que rollos, complicadísimos de ser manejados.

En el caso del papiro 7Q5 tenemos un pedazo de rollo, lo que implica que sea anterior al año 80 d.C., que fue cuando éstos dejaron de ser utilizados...

En realidad anterior a cuando se cerraron las cuevas de Qumrán, hacia el año 68 d.C. O sea que ya por arqueología y por historia, por precisión histórica, este fragmento 7Q5 es muy antiguo.

Entre los métodos paleográficos, ¿cuáles se utilizaron para datar el papiro antes del año 50 d.C.? ¿Qué tiene que ver el llamado Zierstil (“estilo elegante”) con todo esto?

Cada estilo paleográfico (estilo de escritura) tiene un nacimiento, un desarrollo y una muerte. Es en base a estos estilos y a sus ciclos de vigencia que se puede saber la datación de un manuscrito. La datación la realizó el profesor Roberts, de Oxford, muy reconocido como ya he dicho. Otro profesor, uno de gran categoría de Italia, cuyo nombre no menciono porque me lo dijo confidencialmente –no tenía interés en que saliera su nombre en esta cuestión– sostuvo: “Como máximo este papiro es del año 50 d.C.”. El que me dijo esto es para mí el mejor paleógrafo bíblico del mundo.

Es decir que paleográficamente el papiro 7Q5 tiene un estilo que está determinado entre un rango de años y por eso es posible datarlo...

Sí, este rango de años va del 50 a.C. al 50 d.C.

Puede ser que este estilo tenga una ramificación, pero hay que tener en cuenta una cosa: algunos de los papiros de la cueva 7 de Qumrán tienen rasgos que son muy interesantes, se encuentran rasgos paleográficos de los papiros de Herculano, de Italia. Entonces tal vez aquéllos se escribieron en Roma... En fin, hay una serie de cosas muy interesantes, enigmáticas todavía.

¿Tendrá que ver eso algo con la inscripción que se encontró en el ánfora de la cueva 7, que decía “Roma”?

Esto lo afirman algunos. Yo no soy técnico en ese campo y no me atrevo a sostenerlo. Gente más autorizada lo podrá decir. Esto mismo nos lo sugirió un profesor del Pontificio Instituto Bíblico, pero en cambio el destacado especialista en Qumrán Yigael Yadin dijo que no, que se ponía solamente el nombre del propietario o el contenido, mas no el origen geográfico... Pero a lo mejor el contenido era: “manuscritos de Roma”. Se trata de algo que está abierto a la investigación.

Al hablar del 7Q5, ¿ante qué estamos? ¿Ante un trocito del Evangelio de San Marcos? ¿De qué versión del mismo? ¿De una fuente de Marcos?

Esto no lo sé. Algunos dicen que es fuente. El hoy cardenal Martini sostuvo algo al respecto e incluso, creo, lo publicó: habiendo un cambio de sección (entre los versículos 52 y 53 del capítulo 6 del Evangelio de San Marcos), es un texto ya formado. Hay un parágraphos, un hueco en blanco, que implica un punto y aparte. Pero, una vez más, eso sale de mi especialidad y por ello no puedo opinar. Otros lo dirán.

También hay otras señales que permiten hacer esta identificación con Marcos, por ejemplo el uso reiterado de la palabra “kai” (en castellano “y”), si no me equivoco...

Bueno, claro, es que no hay autor clásico que empiece un párrafo con “kai”, como es el caso del papiro 7Q5. Éste comienza una sección en el versículo 53. Y si se tiene en cuenta que en Marcos más del 90% de las perícopas empiezan con “kai”, mostrando un griego muy vulgar –que también hay que decir que es propio del Evangelio de Marcos–, los argumentos en favor de la identificación aumentan.

La verticalidad de las letras, el detalle del parágrafo, el “kai”, el mismo hecho de que sea una lectio brevior (una lectura más breve debido al asunto del “epi ten gen”)... todos estos hechos llevan a O. Montevecchi a afirmar que si no hubiera esto, dudaría de que el papiro fuera antiguo.

Hablemos un tanto sobre las reacciones, como por ejemplo la del profesor Ravasi, quien mostrando desconocimiento del tema afirmó, respondiendo a la propuesta de identificación del 7Q5 con el mencionado pasaje de Marcos, que se trataba de un papiro con letras hebreas. ¿Qué hace que pueda darse esa falta de objetividad?

Esto en vez de preguntármelo a mí, pues habría que preguntárselo a él.

¿Usted no se ha hecho ninguna idea sobre el asunto?

Es que esta ligereza es algo increíble... Ravasi, que es un hombre muy competente en algunas cosas, ¡ni siquiera parece haberse dignado ver el papiro! Aparece clarísimamente “kai”, aparece clarísimamente la tau, aparece clarísimamente también “nnes”... ¡Y dice que esto es hebreo!

¿No ve usted en esto, en el fondo, una discusión entre preconcepciones de pensamiento exegético?

Pues parecería que sí. Aquí hay un trasfondo de escuelas o mejor de posiciones. Claro que lo veo... La gente eminente del mundo que tiene su posición científica y demás, ¿cómo iba a cambiar por la propuesta de un joven desconocido en el campo bíblico internacional? En el papirológico yo era conocido, pero en el campo bíblico no. Si no se es un papirólogo de verdad, verá cosas o no verá cosas superficialmente...

¿Qué le dice a usted que las críticas provengan más de los exegetas que de los papirólogos, siendo que aquél no es propiamente su campo?

Lo que dice Herbert Hunger, quien ha sido Director de la colección de papiros de la Biblioteca Nacional de Austria, entidad de la mayor importancia para la papirología, tiene mucho de razón: Yo no hablo ni como teólogo ni como biblista, hablo como científico y papirólogo, y como científico digo que O’Callaghan tiene razón.

Lo que dice O. Montevecchi también es importante: Esto no quita ni pone nada, pues aunque no sea este papiro de San Marcos, el cristianismo no pierde nada.

Y ahora también se debe tener en cuenta a los que se oponen a la identificación que propongo. Que frente a sus prejuicios hagan gala de una más ecuánime y científica apreciación de las cosas.

Aun cuando su trabajo sobre el 7Q5 no es un intento apologético, aun así tiene consecuencias importantes para el anuncio de la fe en nuestro tiempo, sobre todo en lo que se refiere a la historicidad de los Evangelios. ¿Cómo ve usted esto?

Una cosa es que yo como sacerdote me alegre mucho, pero otra cosa es que un sacerdote haya llevado el agua a su molino. Cuando hacía una consideración final, ahora tras haber discutido y hablado con rigor científico, encontraba que como sacerdote estoy encantado de la vida, más aún considerando que mi lucha inicial fue muy difícil –yo había pasado entonces las primeras votaciones para seguir como catedrático en el Pontificio Instituto Bíblico y me lo jugaba todo como científico; era muy arriesgado para mí meterme en el asunto del 7Q5–. Y es que soy un convencido de que la investigación de la verdad necesariamente lleva a Dios, Quien es la Verdad. Ahora como sacerdote, es cierto, no podía minimizar mi expectativa de que la identificación del 7Q5 con Marcos fuera verdadera, pero en ningún momento hice apologética, porque repito que trabajar así sería inaceptable. Tras los resultados finales de la investigación estoy encantado de que esto haya sido verdad. Esto no lo puedo negar.

¿Y qué consecuencias prácticas le ve usted? ¿Cree que es una puerta para que algunas personas vuelvan los ojos a la fe?

Bueno, esto lo verá cada uno. Yo no sé qué va a hacer la gente. Pero si esto se acepta, por la misma solidez científica que tiene, papirológica, matemática, creo que puede ayudar a que algunos puedan decir sí. Yo repito sin embargo mil veces lo mismo: este papiro no me ha aumentado en lo más mínimo la fe, porque mi fe está por encima de todos los pápiros y códices. Pero la fe supone la racionalidad humana, por consiguiente estoy contento de que la identificación que propuse pueda afirmarse con certeza.

Finalmente, si usted vuelve ahora su mirada hacia atrás, ¿qué lectura hace de esto que ha llamado una “aventura científica”?, ¿cómo ve las cosas a la luz de los años?

Bueno, ha sido todo. Ha sido bendición, ha sido prueba, ha sido calvario, ha sido gloria, han sido momentos intensos... Pero ante todo ha sido el esfuerzo de servir a Dios y a la Iglesia desde mi ministerio sacerdotal y mis estudios científicos.

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5 dic 2008

Filipinas hispánica




Radiomensaje de Su Santidad Pío XII a la clausura del II Congreso Mariano Nacional de las Islas Filipinas (Domingo 5 de diciembre de 1954)*

Venerables Hermanos y amados hijos que, en la ciudad de Manila, clausuráis el II Congreso Mariano Nacional de las Islas Filipinas:

Como el ágil viandante que, al remate de una feliz jornada, vuelve a sus espaldas los ojos y se deleita con la contemplación de la magnífica ruta recorrida, mientras que, con el corazón rebosando de gozo, se apresta para el último paso que ha de ponerle en la cercana meta; así Nos, en la inminencia de la clausura del Año Mariano, no podemos menos de manifestar una vez más Nuestro contento por las muchas gracias que él ha procurado a la humanidad, por el honor que de él ha redundado en favor de la Reina de cielos y tierra y, sobre todo, por la gloria que de ello se le ha seguido a su Dulcísimo Hijo, Jesucristo Nuestro Señor: «soli Deo honor et gloria» (1Ti 1, 17).

Y de la misma manera que las ondas —del éter, del aire o del agua— transmiten la vibración recibida y la llevan en sus alas impalpables hasta los últimos extremos; así también, al anuncio del Año Mariano desde esta Eterna Ciudad, hemos podido ser testigos de una conmoción que, esparciéndose en oleadas de fervor y de entusiasmo, ahora —como eco último proveniente casi de nuestros mismos antípodas— Nos parece que nos retorna de nuevo en ese magnífico Congreso Mariano vuestro, que deseamos hacer notar: primero, por la sentida espiritualidad de que habéis sabido penetrarlo —esos triduos de preparación interior, ese rezo continuo del Rosario, día y noche, durante las 120 horas del Congreso— ; luego, por la fecundidad de los temas estudiados —Maternidad de la Virgen, Inmaculada Concepción, Asunción de María— ; y, finalmente, por su profunda significación.

Efectivamente, no son tan sólo las Islas Filipinas un país maravilloso, repartido en millares de islas de frondosa vegetación, de volcanes ardientes, de estirpes las más diversas, como si el mar hubiese florecido y se hubiera transformado en encantador vergel; sino que vuestro pueblo, situado —como Nos a su tiempo pusimos de relieve [1], — en un «punto vital del globo terráqueo», representa en el sudeste asiático la única gran nación católica que, por su posición como barrera natural entre dos inmensos mares, zona de fricción de civilizaciones y de gentes, nudo vital de rutas y de corrientes, no puede menos de estar llamado a desempeñar un papel providencial en el teatro de la historia.

Por eso el ímpetu evangelizador y colonizador de la España misionera, uno de cuyos méritos fue el saber fundir en una ambas finalidades, no pudiéndose contener ni siquiera en las inmensidades del Mundo Nuevo, saltó aquellas cordilleras inaccesibles, se lanzó a las soledades del Pacífico y llegó de arribada a vuestras playas, enarbolando una Cruz sobre el pendón morado de Castilla; la primera misa en Butrian el 30 de Marzo de 1521; los primeros religiosos de la familia agustiniana el 13 de Febrero de 1565 ; y, en esta última expedición, aquel gran Legazpi, «el gobernador más celoso de la honra de Dios [y servicio del Rey de cuantos ha conocido el mundo]», y aquel genial Urdaneta, primera planta de una generación apostólica, a cuya sombra se plasmó el alma nacional de vuestro pueblo.

Conquista principalmente pacífica, fusión de estirpes, que sólo la fuerza aglutinante de la religión pudo realizar con misión maternal, sólo el aliento unánime de una fe, profundamente arraigada, pudo mantener entre tantas vicisitudes; y muy en el centro de todo, una devoción, un cariño a una Madre amadísima, sin el cual quedaría como vacía esa alma nacional filipina que no ha sabido nunca separar a la Madre del Hijo.

¿No llevan acaso el nombre de la Virgen muchas de vuestras ciudades: Santa María, la Concepción, Nuestra Señora de los Ángeles? ¿No están a Ella consagradas las cumbres de vuestras montañas: la Sierra Madre, la cima de la Madre de Dios? ¿Y cuántas de vosotras, amadas hijas que Nos escucháis, no os honráis, con su nombre; cuántos de vuestros hogares no tienen su imagen colocada en lugar preferente? ¿Ante quién cantáis en Cuaresma vuestras tonadas de pasión; o a quién vais a acompañar la mañanita de Pascua en el «Santo Encuentro»? Apuntará Mayo; y entonces ¿a quién dedicáis vuestras «flores»? Y al caer de la tarde, en vuestros pueblos y aldeas, resuenan las calles con las dulces melodías de los dolores y gozos de María, acompañados por el «banjo»; mientras que de las persianas entornadas sale de los hogares la suave cadencia del Avemaría repetida y repetida en el rezo del Santísimo Rosario, la devoción nacional filipina, la que a veces ha llegado a ser el último vínculo que ha mantenido la unión, la fe de los cristianos en cualquier islote septentrional, tan lejano que quedaba casi perdido en la bruma, tan remoto que no había visto al misionero hacía años y años!

¡Filipinas, Reino de María! ¡Filipinas, Reino del Santísimo Rosario! Acudid, acudid, a este trono de gracia, a esta devoción salvadora, porque la tempestad ruge no lejos de vosotros; teneos firmes en la santa fe de vuestros padres, la que habéis recibido con la primera leche, como firmes se tienen vuestras islas, aunque las sacudan los terremotos y las azoten las olas embravecidas; y no dejéis que se apague jamás en vuestras almas ese santo fuego de amor a vuestra Madre celestial, como no se apagan esos volcanes que de cuando en cuando manifiestan el ardor que vive bajo vuestro suelo.

Por misión providencial contáis, come base de vuestra estructura nacional, con una variedad de gentes, que parecen tener en común la viveza del ingenio, la bondad del carácter y una inclinación natural a lo honesto y a lo recto; sobre ello quiso el Señor sembrar una excelente semilla, que de alguna manera os entronca con el robusto árbol de las naciones hispánicas; hoy, finalmente, crecéis y prosperáis al calor de corrientes nuevas, de cualidades riquísimas, llamadas a desempeñar una parte importante en la historia contemporánea. Abrid vuestras almas a lo nuevo, pero conservando la vieja fe; organizad vuestra naciente nacionalidad, pero dando el debido puesto a los valores cristianos; reafirmaos en lo vuestro, pero sin desgajaros del tronco que os dio la vida del espíritu. Haciendo así, os apropiaréis, en cada cosa, de lo mejor y estaréis dispuestos a ser, en el Extremo Oriente, faro de vida cristiana, columna y fundamento de un edificio, cuya grandiosidad no es posible prever.

Para sede de vuestra Asamblea os ha abierto los brazos generosos, apenas cicatrizadas sus recientes heridas, la hermosa Manila, recogida en el centro de su grandiosa bahía, como perla en su concha, coronada de montañas y regada por el caudaloso Pasig y sus muchos afluentes, que dan a la campiña circunstante admirable riqueza y fertilidad ; también Manila tiene su gloria en su Virgen de la Guía, providencialmente encontrada —narran las crónicas— aquel 15 de Mayo de 1571, en que escribió la primera página de su historia. Que Ella escuche vuestras ardientes plegarias; que las oiga igualmente Nuestra Señora de Caysasay, la prodigiosa imagen, para la que vuestra generosidad filial ha preparado esa preciosa corona, que ceñiréis a sus sienes en el mismo día centenario de la Definición dogmática; pero que acoja benigna vuestras lágrimas sobre todo esa «Reina de la paz» que habéis invocado en vuestra Asamblea general, era «Reina de la Paz» a la que Nos también de continuo dirigimos Nuestras súplicas, para que aleje del mundo el espantoso azote, que vosotros no hace mucho habéis, tan dolorosamente, experimentado. Y aunque hayamos de reconocer toda la buena voluntad que sea necesario en los regidores de los pueblos, estamos sin embargo plenamente convencidos de que sólo en la vuelta a Jesucristo, a su Reino y a su doctrina, —sólo en esa vuelta— está la vía segura para conseguir la deseada paz.

Que las mejores Bendiciones del cielo, de las que quiere ser prenda y anticipo la Bendición Nuestra, pongan el sello a vuestro Congreso; Bendición para Nuestro dignísimo Cardenal Legado, que os ha traído el aroma del incienso de fe, que arde en el «botafumeiro» santiagués, aroma de familia, bien conocido por vuestras almas; para Nuestro Venerable Hermano el Señor Arzobispo de Manila; para todos los Prelados, sacerdotes y religiosos presentes; para todas las Autoridades y pueblo, aquí reunidos; y para todas esas amadísimas Islas Filipinas, avanzada de la Iglesia en dos océanos. Sean las ondas del éter portadoras de esta Bendición, que quiere llegar hasta el último arrecife donde alguien escuche Nuestra voz, donde un hijo conmovido oiga acaso el acento de su conmovido Padre.

Notas

* Fuente: Página oficial de la Santa Sede; AAS 46 (1954) 718-721.


[1] Discurso al primer Embajador de la República de Filipinas, en Disc. y Radiom., 4 de junio de 1951 y AAS 43, 440-442.

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