5 nov 2010

Aparisi y Guijarro sobre las Fuerzas Armadas




Las Direcciones militares, hoy separadas del Ministerio de la Guerra, serán Negociados del mismo.

Empleados, los estrictamente necesarios, pero bien dotados. Las provincias en que hoy se divide España se reducirán a veinte, administradas por gobernadores generales, cargo que, realzándolo mucha, es posible que sea desempeñado digna y gratuitamente por las personas más distinguidas del país.

Con la benemérita Guardia civil y con la rural, bien organizada, España necesita sólo un Ejército de 35 a 40.000 hombres, Mucho se le debe honrar, puesto que de él, en buena parte, se fía la paz de nuestras hogares y principalmente nuestro Honor ante el mundo. Si se le hace justicia; si sólo se dan los ascensos a la antigüedad o al mérito sobresaliente, con sujeción a un plan fijo y religiosamente observado; si es el Rey el primer Soldado, como es el primer Caballero del Reino, y si la Patria asiste generosa a los que se inutilizan, o por años o por heridas, en su servicio, el Soldado de mar y tierra español volverá a ser, como en los tiempos gloriosos de nuestra Monarquía, modelo y admiración a todos los del mundo y no se repetirán los tristes sucesos que, empañando sus glorias inmortales, han puesto más de una vez en grave peligro la sociedad española.

No se debe ofrecer lo que no se tenga seguridad de cumplir; mas cabe esperar que reducido el Ejército activo a 35.000 hombres y no excediendo, por tanto, el contingente anual de 8.000, se pueden suprimir las quintas, encontrando las diputaciones de provincia el número de voluntarios suficiente. Esto se facilita si además de ofrecerles una suma razonable, a que todos debemos contribuir, como se usó en la Corona de Aragón, se mejora todavía la condición del Soldado, creándose en todos los Cuerpos escuelas para instruirles y fijándose por ley qué empleos o destinos análogos se han de reservar con preferencia a los distinguidos en carrera militar, o con qué recompensas ha de acudir la Patria a los inutilizados en el servicio. Si no se encontrare número bastante de voluntarios se habría de quintar; mas en favor del joven a quien tocase la suerte se depositaría una suma, que con la de sus intereses se le entregase al terminar honrosamente y sin nota del servicio. Ley moral, que haría al fin de la Milicia una carrera; que mejoraría al joven a quien por algunos años apartaba del taller o del campo y que podía convertir a algunos proletarios en pequeños propietarios.

Antonio Aparisi y Guijarro, Esbozo de una constitución de la Monarquía católica y tradicional



24 oct 2010

¡Roma, Roma!



¡Roma, Roma!

29. ¡Oh Roma cristiana!, esa sangre es tu vida; por esa sangre tú eres grande e iluminas con tu grandeza aun los restos y las ruinas de tu grandeza pagana, y purificas y consagras los códigos de la sabiduría jurídica de los pretores y de los césares! ¡Tú eres madre de una justicia más alta y más humana, que te honra a ti misma, a tu cátedra y a quien te escucha! ¡Tú eres faro de cultura, y la civilizada Europa y el mundo te deben cuanto de más sacro y de más santo, cuanto de más sabio y más virtuoso realza a los pueblos y embellece su historia! ¡Tú eres madre de caridad: tus fastos, tus monumentos, tus hospitales, tus monasterios y tus conventos, tus héroes y tus heroínas, tus heraldos y tus misioneros, tus épocas y tus siglos, con sus escuelas y sus universidades, ponen de relieve los triunfos de tu caridad, que todo lo abraza, todo lo sufre, todo lo espera, todo lo realiza por hacerse toda para todos, para consolar y aliviar a todos, para sanar a todos y llamarlos a la libertad dada al hombre por Cristo, y tranquilizar a todos con aquella paz que hermana a los pueblos y que de todos los hombres, bajo cualquier cielo, cualquier lengua y costumbre que los separan, hace una sola familia, y del mundo una patria común!

30. Desde esta Roma, centro, roca y maestra del cristianismo, ciudad eterna en el tiempo más por Cristo que por los césares, Nos, movido por el deseo ardiente y vivísimo del bien de cada uno de los pueblos y de toda la humanidad, a todos dirigimos nuestra palabra, rogando y conjurando que no se retrase el día en que en todos los lugares donde la hostilidad contra Dios y su Cristo arrastra hoy a los hombres a su ruina temporal y eterna prevalezcan mayores conocimientos religiosos y nuevos ideales; el día en que sobre la cuna del nuevo ordenamiento de los pueblos resplandezca la estrella de Belén, anunciadora de un nuevo espíritu que mueva a cantar a los ángeles Gloria in excelsis Deo, y a proclamar ante todas las gentes, como don al fin otorgado por el cielo, pax hominibus bonae voluntatis (Lc 2, 14). Después que haya amanecido la aurora de aquel día, ¡con qué gozo naciones y gobernantes, libre ya el espíritu de los temores de amenazas y de renovación de conflictos, transformarán las espadas, desgarradoras de pechos humanos, en arados que surquen, bajo el sol de la bendición divina, el fecundo seno de la tierra para arrancarle un pan, bañado, sí, con sudores, pero nunca más con sangre y lágrimas!

Pío XII, Radiomensaje En el alba y en la luz (24 de diciembre de 1941)

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12 oct 2010

España, «tierra de María Santísima»



España, «tierra de María Santísima»

... Porque España ha sido siempre, por antonomasia, la «tierra de María Santísima» y no hay un momento de su historia, ni un palmo de su suelo, que no estén señalados con su nombre dulcísimo.

La histórica catedral, el sencillo templo o la humilde ermita a Ella están dedicadas; y si quisiéramos solamente evocar, según se Nos vienen a las mientes, algunas de las advocaciones principales, que como piedras preciosas en manto riquísimo son ornamento del territorio español: Covadonga, Begoña y Montserrat; la Peña de Francia, la Fuencisla y Monsalud; la Almudena, el Sagrario y los Desamparados; Guadalupe, los Reyes y las Angustias, Nos parecería o que estábamos recorriendo la topografía nacional o que íbamos fijando los hitos principales de la historia de España.

Eran pinceles españoles los de Juan de Juanes, Zurbarán, el Greco y Murillo; y por eso rivalizaron en representarla a cual más hermosa. Gubias y cinceles españoles fueron los de Gregorio Hernández, Alonso Cano, Martínez Montañés y Saltillo y por serlo no pudieron menos de estar dedicados de modo especial al servicio de su Madre amantísima.

Y si es un Rey Santo el que cabalga para conquistar Sevilla, irá con Nuestra Señora en el arzón; y si son proas castellanas las que, precisamente tal día como hoy, violan el secreto de las tierra americanas, sobre una de ellas irá escrito necesariamente el nombre de «Santa María», ese nombre que luego el misionero y el conquistador irán dejando en la cima inaccesible, en el centro de la llanura sin fin o en el corazón de la selva impenetrable, para que sea también allí fuente de gracia y de bendición.

Pero entre tantas advocaciones, Venerables Hermanos y amados hijos, acaso ninguna para vosotros tan entrañable, ni tan enraizada en vuestra carne misma, como esa Virgen Santísima del Pilar, que en estos instantes tenéis ante los ojos.

Y tú —oh Zaragoza— no serás ya insigne por tu privilegiada posición, por tu cielo purísimo o por tu rica vega, «loci amoenitate, deliciis praestantior civitatibus Hispaniae cunctis», como la llama el gran Isidoro de Sevilla;

- no lo serás por tus magníficos edificios, donde galanamente se salta sin desentonar de los primores mozárabes a las elegancias platerescas;
- no lo serás por haber oído el paso cadencioso de las legiones romanas o por el aliento indomable que te sostuvo «siempre heroica» en los heroicos sitios;
- lo serás por tu tradición cristiana, por tus Obispos, Félix, en pluma de S. Cipriano «fidei cultor ac defensor veritatis» [1], S. Valero y S. Braulio; por Sta. Engracia y los Mártires innumerables, a los cuales podemos añadir el santo niño, embellecido también con la púrpura de su sangre, Dominguito del Val;
- lo serás, sobre todo, por esa columna contra la cual, rodando los siglos, como contra la roca inconmovible que, en el acantilado, desafía y doma las iras del mar, se romperán las oleadas de las herejías en el período gótico, las nuevas persecuciones de la dominación arábiga y la impiedad de los tiempos nuevos, resultando así cimiento inquebrantable, inexpugnable valladar e insuperable ornamento, no sólo de una nación grande, sino también de toda una dilatada y gloriosa estirpe!

«Yo he elegido y santificado esta casa —parece decir Ella desde su pilar— para que en ella sea invocando mi nombre y para morar en ella por siempre» (cf. 2 Paral. 7, 16); y toda la Hispanidad, representada ante la Capilla angélica por sus airosas banderas, parece que le responde:

«Y nosotros te prometemos quedar de guardia aquí, para velar por tu honra, para serte siempre fieles y para incondicionalmente servirte»...

Fuente: 

Pío XII, Radiomensaje al Congreso Mariano Nacional de España (12 de octubre de 1954)

Notas: 

[1] Ep. 67, n. 6; ed. Guil. Hartel, in Corp. Script. Eccles. Latin., vol. III, p. 2, Vindob. 1871, p. 740, 10-11.

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11 oct 2010

Agur, Jesusen Ama




Agur, Jesusen Ama
Vascuence/Euskera

Agur, Jesusen Ama, Birjina maitea,
agur, itsasoko izar distiratzailea,
agur, zeruko eguzki pozkidaz betea,
agur, bekatarien kaia ta estalpea. (bis)

Baina zugandik alde bihotzak ezin du,
zuregana dihoa, zugan bizi nahi du.
Birjin berdingabea, onetsi nazazu;
agur, Ama nerea, agur, agur, agur! (bis)

Agur, Jesusen Ama
Castellano/Erdera

Salve, Madre de Jesús, Virgen María,
salve, estrella del mar resplandeciente,
salve, sol del cielo llena de destellos,
salve, puerto y refugio de los pecadores. (bis)

Pero el corazón no puede alejarse de ti,
va hacia ti quiere vivir en ti.
Virgen sin par bendíceme;
¡salve, Madre mía, salve, salve, salve! (bis)

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6 oct 2010

El juramento de fidelidad al Estado




El juramento de fidelidad al Estado

Algunos Estados imponen a algunos de sus súbditos el juramento de fidelidad y obediencia, que viene a añadir un nuevo título (el de la virtud de la religión) a la obligación natural que ya tenían de guardar fidelidad al Estado y a sus legítimas leyes. De suyo es lícito, con tal que nada contenga contra los derechos de Dios o de la Iglesia. En caso de duda podría prestarse con la cláusula restrictiva: «salvas las leyes de Dios y de la Iglesia», y evitando el escándalo.

El que lo presta está obligado únicamente al cumplimiento de las leyes justas, a no maquinar contra la autoridad legítima y, si es empleado público, a desempeñar su cargo conforme a las leyes.

A los clérigos no se les puede imponer, por gozar de inmunidad personal; ni ellos lo pueden prestar sino en fuerza de legítima costumbre o por privilegio pontificio (cf. cn. 120 [CIC 1917]). En España [año 1957], la Santa Sede permite a los obispos este juramento, y actualmente lo emiten ellos, al ser nombrados o trasladados de diócesis, ante el Jefe del Estado y según la fórmula que figura en el artículo 20 del Concordato de la Santa Sede con Italia.

Fuente:

«Teología Moral para Seglares I. Moral Fundamental y Especial», por el Rvdo. P. Fr. Antonio Royo Marín, O. P., Doctor en Teología y Profesor de la Pontificia Facultad del Convento de San Esteban, página 313.

[Segunda Parte. Moral Especial. Tratado II.– La virtud de la religión. Capítulo II.– El segundo mandamiento del decálogo. Art. 1. Deberes positivos del segundo mandamiento. 403. Escolios. 1.º].

Nihil obstat: Fr. Theophilus Urdánoz, O. P., S. Theol. Doctor; Fr. Victorinus Rodríguez, O. P., S. Theol. Doctor.

Imprimi potest: Fr. Anicetus Fernández, Prior prov.

Imprimatur: ☩ Fr. Franciscus, O. P., Episcopus Salmantinus. Salmanticae, 6 octobris 1957

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3 oct 2010

Uso de las letras mayúsculas




Ortografía de la Lengua Española
Capítulo III. Uso de las letras mayúsculas
[Real Academia Española, Madrid, España 1999].

La letra mayúscula es aquella que se escribe con mayor tamaño y, por regla general, con forma distinta de la minúscula. [...]

3.2. Mayúsculas en palabras o frases enteras

En ocasiones se emplean letras mayúsculas para destacar palabras o frases enteras de un escrito. Suele hacerse así: [...]

3.2.4. En la numeración romana. Se utiliza esta para significar el número ordinal con que se distinguen personas del mismo nombre (especialmente papas y reyes), como Pío V, Felipe II, Fernando III, el número de cada siglo, como siglo XVI, el de un tomo, libro, parte, canto, capítulo, título, ley, clase y otras divisiones, y el de las páginas que así vayan numeradas en los prólogos y principios de un volumen. [...]

3.3. Mayúsculas iniciales

El uso de la mayúscula inicial se rige por la posición que ocupa la palabra (y, en consecuencia, por la puntuación exigida en cada caso), por su condición o categoría de nombre propio y por otras circunstancias. [...]

3.3.2. En función de la condición o categoría

Se escribirá con letra inicial mayúscula todo nombre propio, como son los siguientes: [...]

b) Nombres geográficos.

Ejemplos: América, España, Jaén, Honduras, Salta, Cáucaso, Himalaya, Adriático, Tajo, Pilcomayo.

Cuando el artículo forme parte oficialmente del nombre propio, ambas palabras comenzarán por mayúscula.

Ejemplos: El Salvador, La Zarzuela, La Habana, Las Palmas. [...]

e) Apellidos. [...]. Se escribirán también con mayúscula los nombres de las dinastías derivados de un apellido.

Ejemplos: Borbones, Austrias, Capetos. [...]

g) Nombres de festividades religiosas o civiles.

Ejemplos: Pentecostés, Epifanía, Navidad, Corpus [...].

h) Nombres de divinidades.

Ejemplos: Dios [...].

i) Libros sagrados.

Ejemplos: Biblia [...].

j) Atributos divinos o apelativos referidos a Dios, Jesucristo o la Virgen María.

Ejemplos: Todopoderoso, Cristo, Mesías, Inmaculada, Purísima.

k) Nombres de las órdenes religiosas.

Ejemplos: Cartuja, Merced, Temple, Carmelo. [...]

3.3.3. En función de otras circunstancias

Se escribirán con letra inicial mayúscula:

a) Los sobrenombres y apodos con que se designa a determinadas personas.

Ejemplos: el Libertador, el Sabio, el Bosco, Clarín, el Inca Garcilaso.

b) En general, cuando por antonomasia se emplean apelativos usados en lugar del nombre propio, como el Mantuano (por Virgilio), el Sabio (por Salomón), el Magnánimo (por el rey Alfonso V) o se designan conceptos o hechos religiosos (la Anunciación, la Revelación [...]).

c) Las advocaciones de la Virgen.

Ejemplos: Guadalupe, Rocío.

Y las celebraciones a ellas dedicadas.

Ejemplos: el Pilar, el Rocío.

d) Los tratamientos, especialmente si están en abreviatura.

Ejemplos: V S. (Usía), U. o V. (usted), etc.

Cuando se escribe con todas sus letras, usted no debe llevar mayúscula. Fray Luis (referido, por ejemplo, a Fray Luis de León), Sor Juana (referido a Sor Juana Inés de la Cruz), San Antonio, etc., son acuñaciones que funcionan como nombres propios.

e) Los sustantivos y adjetivos que componen el nombre de instituciones, entidades, organismos, partidos políticos, etc.

Ejemplos: la Biblioteca Nacional, la Inquisición, el Tribunal Supremo, el Museo de Bellas Artes, el Colegio Naval, la Real Academia de la Historia, el Instituto Caro y Cuervo, la Universidad Nacional Autónoma de México, el Partido Demócrata.

f) Los nombres, cuando significan entidad o colectividad como organismo determinado.

Ejemplos: la Universidad, el Estado, el Reino, la Marina, la Justicia, el Gobierno, la Administración, la Judicatura.

Ejemplos: La Magistratura mostró su oposición al proyecto. La Iglesia celebra mañana esa festividad. Pero se utilizará la minúscula inicial en casos como: Ejerció su magistratura con brillantez. Visitó la iglesia del pueblo. [...]


3.3.4. Suelen escribirse con mayúscula los nombres de determinadas entidades cuando se consideran conceptos absolutos.

Ejemplos: la Libertad, la Ley, la Paz, la Justicia. Pero: La libertad de expresión. La ley de la gravedad.



También se escriben con mayúscula inicial:

a) Los nombres de fechas o cómputos cronológicos, épocas, acontecimientos históricos, movimientos religiosos, políticos o culturales.

Ejemplos: la Antigüedad, la Hégira, la Escolástica, el Renacimiento.

b) Los pronombres Tú, Ti, Tuyo, Vos, Él, Ella, en las alusiones a la Divinidad o a la Virgen María.

c) Conceptos religiosos como el Paraíso, el Infierno, etc., siempre que se designen directamente tales conceptos, y no en casos como Su casa era un paraíso o El infierno en que vivía. [...]

3.5. Empleos expresivos

En ocasiones, el uso de la mayúscula se debe a propósitos expresivos, como sucede en los casos siguientes:

a) En los títulos, cargos y nombres de dignidad, como Rey, Papa, Duque, Presidente, Ministro, etc. Estas palabras se escribirán siempre con minúscula cuando acompañen al nombre propio de la persona o del lugar al que corresponden (ejemplos: el rey Felipe IV, el papa Juan Pablo II, el presidente del Ecuador, el ministro de Trabajo) o estén usados en sentido genérico (por ejemplo: El papa, el rey y el duque están sujetos a morir, como lo está cualquier otro hombre).

Sin embargo, pueden escribirse con mayúscula cuando no aparece expreso el nombre propio de la persona o del lugar y, por el contexto, los consideramos referidos a alguien a quien pretendemos destacar.

Ejemplos: El Rey inaugurará la nueva biblioteca. El Papa visitará tres países en su próximo viaje.



También es costumbre particular de las leyes, decretos y documentos oficiales escribir con mayúscula las palabras de este tipo.

Ejemplos: el Rey de España, el Presidente del Gobierno, el Secretario de Estado de Comercio. [...]

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8 sept 2010

La Virgen de Šiluva



La Virgen de Šiluva

El santuario lituano de la Virgen de Šiluva es un tesoro mariano que gran parte del mundo está solo empezando a conocer. El humilde pueblo de Šiluva guarda el lugar de una de las primerísimas apariciones de la Madre de Dios en el continente europeo, al principio del s. XVII. La intervención de la Virgen Santísima contribuyó mucho a la vuelta de aquella esquina de Europa al catolicismo después de un siglo de tumulto religioso. Y desde entonces muchísimas personas allí han buscado y encontrado apoyo divino frente a persecuciones, ocupaciones y tribulaciones de todo tipo.

Mons. Sigitas Tamkevičius, arzobispo de Kaunas, en cuya diócesis está el santuario, describe Šiluva como “un oasis espiritual”, gracias a lo cual le fe ha sobrevivido tiempos difíciles. El ejemplo más reciente sería la ocupación soviética de Lituania y los otros países bálticos durante la mitad del siglo XX.

Entre los favores atribuidos a la intercesión maternal de la Virgen hay curaciones abundantes, problemas familiares o profesionales resueltos, decisiones personales de mejorar la vida, y similares conversiones por parte de hijos, esposos, amigos… Šiluva tiene mucho en común con los más famosos lugares de apariciones marianas, como Lourdes o Fátima, con la diferencia de que la aparición es más antigua.

El Papa Juan Pablo II rezó en Šiluva en 1993, dos años después del restablecimiento de la independencia lituana. En 2006, Benedicto XVI bendijo dos nuevas coronas de oro para la imagen milagrosa de María y Jesús que adorna el santuario. Y este año, el papa ha designado un legado suyo para asistir en septiembre a la celebración en Šiluva del cuarto centenario de la aparición mariana.

La historia de la devoción mariana en Šiluva se remonta casi hasta los mismos inicios del cristianismo en Lituania. El Archiduque Jogaila se bautizó en 1387 al casarse con la reina de Polonia. Más tarde, él y sus sucesores inmediatos, sobre todo Vytautas el Grande, se esforzaron para propagar la fe cristiana en todo su territorio, hasta entonces pagano. Promovieron estructuras jerárquicas, construyeron iglesias e incluso personalmente enseñaron el catecismo a sus súbditos.

La fundación de la iglesia en Šiluva fue iniciativa del noble Petras Gedgaudas, quien había trabajado en el servicio de Vytautas. Gedgaudas en 1457 destinó un terreno y medios para construir un templo en honor de la Virgen. La nueva iglesia no tardó mucho en ganarse fama de santuario mariano. Un pastor luterano, a mitad del s. XVI, se quejó de que no había manera de disuadir a sus fieles de viajar 100 km ó más a Šiluva para asistir a la fiesta del Nacimiento de María.

De hecho, la Reforma protestante llegó con fuerza y rapidez a Lituania, empezando por la nobleza. Ya en 1532 el entonces propietario de la iglesia de Šiluva se hizo luterano. En las décadas siguientes, muchas iglesias católicas fueron confiscadas y cerradas. En aquellos años un párroco de Šiluva escondió bajo tierra una caja de hierro con los documentos referentes a la fundación del santuario católico y diversos objetos sagrados.

Los calvinistas suplantaron a los luteranos como fuerza dominante en Šiluva alrededor de 1555. Pronto hicieron cerrar el templo católico y desterrar a su clero. La iglesia, aunque sin uso, quedó en pie algunos años hasta que fue derrumbada.

Era una época de confusión religiosa. Muchos poderosos pasaron por diversas denominaciones protestantes en pocos años. Las personas más sencillas en gran parte conservaban convicciones católicas, pero encontraban obstáculos para practicar aquella fe.

La Reforma empezó a decaer en Lituania desde el inicio del s. XVII. De un lado, los calvinistas comenzaron a negar la divinidad de Jesucristo, un extremo inaceptable para muchos nobles. Al mismo tiempo, los jesuitas empezaron a llegar a la región, con fuego en el alma y la claridad doctrinal del Concilio de Trento. Y los católicos empezaron a luchar para recuperar iglesias.

Pero hay todavía otro factor que reforzó decisivamente este cambio de rumbo de vuelta hacia el catolicismo: una intervención de la Madre de Cristo, una llamada muy maternal a volver a la verdadera adoración de su Hijo divino. Ocurrió en 1608. El más antiguo testimonio, puesto por escrito en 1651, lo cuenta así:

Unos pastorcillos de los alrededores, mientras cuidaban su rebaño, vieron por encima de una gran piedra a una joven. Llevaba en brazos un bebé y lloraba tristemente. Al ver aquello, uno de ellos fue corriendo al catequista calvinista de Šiluva y le contó lo que habían visto. El catequista se acercó al lugar, junto con el rector del seminario calvinista. Los dos también vieron a la muchacha, y le preguntaron: ´Joven, ¿por qué lloras?´ Ella respondió: ´Lloro, porque antes mi hijo era adorado en este sitio, más ahora aquí se ara y se siembra.´ Dicho esto, ella desapareció.

La noticia sobre la aparición se difundió con rapidez. El obispo católico mandó a un canónigo para investigar lo ocurrido. Intentó localizar el sitio exacto de la antigua iglesia y los documentos acerca de su fundación, como recurso para poder recuperar la propiedad. Llevaron al campo al único que sabía dónde estaba enterado el baúl, un anciano ciego. Al llegar a la piedra de la aparición, recuperó la vista y pudo indicar el lugar exacto del baúl.

Al final, se logró la devolución a la Iglesia católica del terreno en Šiluva. Pronto se construyó una capilla sobre la piedra de la aparición, y se levantó una iglesia a unos 200 metros de distancia, en el lugar del santuario original del s. XV.

Contra toda expectativa en una región mayoritariamente calvinista, la nueva iglesia resultó pequeña. Documentos de la época narran su fama como lugar de gracias especiales y milagros, donde la gente crece en vida cristiana. Al cabo de unos años, la iglesia tuvo que ser ampliada.

Una muestra de la impresionante viveza del santuario mariano es el dato histórico de que en 1677 había 12 sacerdotes residentes en Šiluva para atender espiritualmente a los peregrinos. Desde entonces, la actividad pastoral nunca más se ha interrumpido.

La actual iglesia de Šiluva fue construida a mitad del s. XVIII. De estilo barroco tardío, tiene muros externos de ladrillo rojo y una iconografía interior que entremezcla los temas principales de la Madre de Dios, Cristo y la Iglesia. El Papa Pablo VI la elevó a basílica menor.

La actual capilla de la Virgen, Salud de los Enfermos, se levanta sobre la piedra de la aparición en forma de una torre blanca. Fue construida a principios del s. XX para conmemorar el tercer centenario de la aparición. La decoración, obstaculizada durante décadas por la persecución religiosa del gobierno soviético, llegó a término sólo en 1999.

La pintura de María y el Niño Jesús que preside el altar mayor del santuario.

Se trata de una copia del icono Salus Populi Romani venerado en la basílica de Santa María Mayor en Roma, la más antigua iglesia occidental dedicada al honor de la Virgen María. El icono muestra a la Madre de Dios, con gran dignidad, atrayendo a la gente con sus ojos a mirar a su Hijo. El Niño, sentado en sus brazos, mira a su Madre y bendice al pueblo con la mano derecha.

La imagen de Šiluva, pintada en óleo sobre lienzo, sigue en todas sus líneas a la Salus Populi Romani. La imagen está cubierta por un vestido de plata y oro exceptuando los rostros y las manos de María y Jesús. El vestido fue confeccionado en 1674 a partir de los ex votos, objetos que peregrinos a menudo dejaban en el santuario como muestra de agradecimiento por las gracias recibidas.

Desde el s. XVII, los informes de los obispos locales a la Santa Sede han subrayado tanto la gran devoción de la gente hacia esta imagen, como los numerosos dones celestiales que junto a ella se obtienen.

En 1775, la Santa Sede concedió permiso para coronar solemnemente a María y a Jesús en la imagen milagrosa de Šiluva. Pero antes de hacerlo, el recién instalado obispo Steponas Giedriatis quiso investigar a fondo los supuestos milagros. Convocó una comisión que bajo juramento entrevistó a gran número de gente, examinó los ex votos y el registro de milagros.

Finalmente, en 1786 el obispo fijó la fecha para la coronación: el 8 de septiembre, la fiesta titular del santuario. Anunció la decisión con una carta circular que lee así:

“Hemos hecho una investigación detenida, según las indicaciones y normas de la Iglesia, con objetividad, dando fe no a la imaginación sino a declaraciones de testimonios oculares y de gente seria: teólogos, doctores y todos los que tenían competencia en esta materia. Al final, basándose en la opinión de consejeros cultos y sabios, llegamos gradualmente a la convicción de que desde 1622 el Dios eterno y omnipotente, por medio de gracias claramente concedidas, ha querido de verdad ser milagroso en aquel cuadro de la nobilísima Virgen María de Šiluva.”

La imagen fue adornada con dos coronas de oro maciso durante una celebración de tres días. Unos 30.000 fieles acudieron a la solemnidad. Junto con mucha gente sencilla, había también oficiales de estado de alto rango de Lituania y de Polonia, nobles destacados y una docena de obispos.

No era ni el primero ni el último acto de culto multitudinario en Šiluva. En 1886, asistieron 40.000 personas al centenario de la coronación a pesar de los esfuerzos del imperio ruso de impedir el acceso al santuario. Rusia se había anexado Lituania al final del s. XVIII.

En el primer período de independencia lituana del s. XX, entre las dos guerras mundiales, solían acudir entre 100.000 y 150.000 peregrinos a Šiluva cada año para la octava del Nacimiento de María. Un reportaje sobre la fiesta titular del santuario de 1933 describió los caminos de alrededor llenos de autobuses y coches, y de peregrinos andando y cantando.

“Por aquí llega un pobre hombre del extremo de Žemaitija con su hijo enfermo. Por allá va una madre preocupada, rezando el rosario por su hijo o marido. Y andan y andan, los miles de lituanos que sufren sin ruido, para quejarse a su Madre Milagrosa y pedir ayuda en sus necesidades… Aun el corazón más duro lloraría al ver a los peregrinos que ya desde el bosque caen en tierra y se acercan de rodillas, sangrantes… ¡Diosito querido!, ¡qué fe tan profunda brilla en aquellas caras, dirigidas hacia las altas torres del santuario!”

La gente viene a Šiluva buscando consuelo maternal, sentido, ayuda, nuevos ánimos. Gente así había ya en el s. XVIII, mientras soldados polacos, suecos y rusos cruzaban el territorio de Lituania, a la vez que el hambre y la plaga se extendían por el país, matando a la mitad de la población. Lo mismo en el s. XIX, mientras los ocupantes rusos, en nombre de los zares, intentaban “rusificar” el territorio, prohibiendo la prensa lituana, cerrando iglesias católicas de rito oriental y en general haciendo la vida difícil.

Y por supuesto había mucha gente necesitada de la ayuda de la Virgen durante y después de la segunda guerra mundial. La Unión Soviética invadió el país y mandó miles de personas a Siberia. Los nazis lo invadieron de nuevo, y mandaron otros miles a campos de concentración. Volvió el ejército rojo, y esta vez la Unión Soviética, con todo su poder inhumano, ateísta, desmoralizante, se hizo con el país durante 50 años, hasta la nueva independencia lituana en 1991.

Mons. Tamkevičius dice que María, particularmente desde Šiluva, contribuyó mucho a la preservación y al crecimiento de la fe en tiempos muy difíciles. Él mismo ha sido pastor de muchos peregrinos, desde los años sesenta. El arzobispo comenta: “En Šiluva, la gente busca a Dios, y lo encuentra. No es coincidencia que el gobierno soviético haya hecho todo lo posible para impedir el acceso al lugar.”

Entre otros medios, las autoridades comunistas cerraban o destruían las calles alrededor del pueblo, no permitían a los medios de transporte llevar gente allí, circulaban falsas noticias de epidemias en la región y aún mandaban gente al exilio o a la cárcel por haber participado en alguna procesión religiosa. Pero siempre había gente que se atrevía a acudir a la Virgen, fuesen cuales fueran los obstáculos o las consecuencias.

Así que Šiluva tiene un mensaje universal. Y se podría comparar sus impresionantes frutos de vida cristiana con los de santuarios más famosos. El padre Eduardas Simaška, con sus 98 años, es un testigo. Durante largos años trabajando en el santuario lituano, asegura haber escrito con su propia mano los relatos de unos 450 favores y milagros.

Lo que más conmueve a Mons. Tamkevičius son las constantes filas de penitentes ante los confesionarios de Šiluva, y la gran sinceridad con que la gente se confiesa y reconcilia con Dios. Comenta que, en Šiluva las almas a menudo encuentran una piedad nueva y profunda, y deciden, ayudadas por María, a rehacer su vida.

Teniendo en cuenta el relativo aislamiento de Lituania durante los últimos siglos, por situaciones históricas dolorosas, no es tan sorprendente que un santuario mariano tan impresionante sea todavía poco conocido fuera del país. Una excepción sería en EE.UU. donde gracias a emigrantes lituanos existe la devoción. Por ejemplo, hay una capilla dedicada a la Virgen de Šiluva en el National Shrine of the Immaculate Conception en Washington, D.C.

Hoy día Lituania está floreciendo como país. Ha entrado en la Unión Europea, ha crecido mucho económicamente y tiene una vida cultural viva. A la vez, y como contrapeso a las tentaciones materialistas de la actual cultura occidental, está resurgiendo y extendiéndose la devoción a Nuestra Señora de Šiluva, con su llamada a centrar la vida en Jesucristo.

En este contexto, el cuarto centenario de la aparición parece providencial. Durante dos años de preparaciones, el número de peregrinos ha aumentado, sobre todo en las fiestas de la Virgen y los días 13 de cada mes, que desde 1981 se han conmemorado como “días de María”.

Mientras tanto, copias de la imagen milagrosa de Šiluva han pasado por parroquias en Lituania y en comunidades de lituanos en el extranjero, produciendo un renacimiento de la vida religiosa en muchos de estos sitios, y también numerosas conversiones individuales. El año jubilar incluye congresos mariológicos y eucarísticos, además de la fiesta principal durante la primera mitad de septiembre.

Han sido intensas las preparaciones materiales para recibir peregrinos de muchas partes del mundo. Sobre todo, obras para renovar y engrandecer el humilde santuario y las comunicaciones de acceso. Con ayudas del gobierno lituano, que Mons. Tamkevičius considera un favor inesperado de María, se ha podido arreglar la plaza principal.

Entre los sueños del obispo, para cuando la Virgen mande recursos, habrá alojamientos para peregrinos, casas de retiros y un pequeño convento de monjas para cuidar el santuario. “Los poderes soviéticos hicieron todo lo posible para dejar Šiluva como un pueblecito medio vacío e inaccesible a peregrinos,” dice Mons. Tamkevičius, añadiendo: “Pienso que es mi misión rectificar aquello.”

(Adaptación del artículo de Bryan Bradley titulado “La Virgen de Šiluva”, publicado en Scripta de María, 2008)

Fuente: http://www.siluva.lt

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27 ago 2010

Homenaje a los Guardias Civiles muertos en Afganistán



Homenaje a los Guardias Civiles muertos en Afganistán

Queridos compañeros

Es solo una imagen, de poca calidad pero con mucho significado. Además de querer compartirla espero que de alguna forma os reconforte. Esta mañana el pequeño grupo de Guardias Civiles destacados en Mazar e Sharif (Afganistán) decidió pedir permiso para cambiar la bandera de EE.UU. que habitualmente ondea en nuestra base e izar la Española a media asta en señal de duelo por nuestros compañeros. El Jefe de la Base accedió un poco extrañado, pues era la primera vez que esto ocurría.

Al anochecer íbamos a formar los cinco para arriarla y rendir una pequeña oración. De pronto, de forma voluntaria se nos unió el contingente francés al completo (izquierda), luego los U.S. Marines (fondo derecha), los polacos y los holandeses (fondo). También nos acompañó, aunque no se ve en la foto, personal civil de DynCorp (american contractor).

Desde que empezó el año desgraciadamente hay que contar centenares de víctimas de todas las nacionalidades. Sin embargo, este ha sido el primer homenaje que ha se ha rendido en esta Base. No hubo corneta ni himnos, no hubo orden previa ni ensayos, tampoco prensa o autoridades. Solo unas palabras sentidas que a duras penas fueron pronunciadas en su memoria, seguidas de un silencio desgarrador mientras se arriaba nuestra Bandera.

José María, Leoncio... ¡va por vosotros!

¡Viva España y Viva la Guardia Civil!
Contingente Guardia Civil (Mazar e Sharif)
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20 ago 2010

Otras noblezas también auténticas



A partir de finales de la Edad Media, al lado de la primera nobleza hereditaria –guerrera, señorial, rural–, se fueron constituyendo con el tiempo otras noblezas también auténticas. Ejemplos no faltan en los diversos países de la Cristiandad.

ESPAÑA

Así pues, en España, la investidura de determinados cargos civiles, militares o de cultura, e incluso el ejercicio de ciertas formas de comercio e industria particularmente útiles para el Estado confería ipso facto la Nobleza a título personal y vitalicio, o bien a título también hereditario.

En razón del cargo desempeñado podían acceder a la nobleza

«los Altos servidores de la Casa Real; las Amas y nodrizas de los Infantes reales; los Alcaldes de Casa y Corte: Presidentes, Consejeros y Oidores de las Reales Chancillerías...» [1].

Con respecto a la nobleza conferida por el ejercicio de cargos militares, cabe señalar, a título de ejemplo, las siguientes frases de D. Vicente de Cadenas y Vicent:

[S.M.C.] «Felipe IV dice, en la Real Cédula de 20 de agosto de 1637, que el Oficial que sirva en guerra viva un año, goce de la nobleza de privilegio, y aquel que lo hiciere durante cuatro, pase dicha nobleza a sus herederos. [...] La Nobleza personal está reconocida a todos los Oficiales del Ejército por Real Orden de 16 de abril de 1799» [2].

A su vez, las Siete Partidas de S.M. Alfonso X el Sabio (1252-1284), entre otros privilegios concedidos a las personas que se dedicaban a los menesteres de la cultura, conferían el título de Conde a los Maestros de Jurisprudencia que ejercían el cargo durante más de 20 años [3].

D. Vicente de Cadenas y Vicent resume estos criterios de ennoblecimiento en su importante obra Apuntes de Nobiliaria y Nociones de Genealogía y Heráldica, al decir:

«El sacerdocio, el desempeño de oficios honrosos, la milicia, las letras, la concesión de un Título, el matrimonio, el nacer en ciertos casos de madre hidalga, o en determinados territorios, el haber prestado grandes servicios a la humanidad, a la Patria o al Soberano, el haber sacrificado su persona o bienes por grandes ideales, etc., han sido siempre, y hoy deben serlo, causas justas para adquirir Nobleza, ya que la tendencia universal es ampliar la base del Estado Noble, el más culto y sufrido de los que forman la nación, para aprovechar sus virtudes, en beneficio de la comunidad» [4].

PORTUGAL

En Portugal, la condición de intelectual abría las puertas para la categoría de noble. Lo era a título personal y vitalicio, aunque no hereditario, todo aquel que se licenciaba en Teología, Filosofía, Derecho, Medicina o Matemáticas en la famosa Universidad de Coimbra; pero si, de padre a hijo, tres generaciones se diplomaban en Coimbra en estas materias, pasaban a ser nobles por vía hereditaria todos sus descendientes aunque éstos, por su parte, no cursasen estudios en la referida Universidad [5].

FRANCIA

En Francia, además de la nobleza togada –noblesse de robe–, que se reclutaba entre la magistratura, era de destacar la pequeña nobleza de campanario o, más correctamente, noblesse de cloche, esto es, de campana. Este nombre se refiere a la utilizada por el municipio para convocar a los vecinos. La noblesse de cloche estaba habitualmente formada por familias de quienes se habían destacado al servicio del Bien común en las colectividades humanas de tamaño menor.

De hecho, la adquisición de nobleza podía darse por el ejercicio de otros cargos y funciones, tales como: cargos militares, comensal del soberano (altos cargos de la Corte, secretarios y notarios del Rey), cargos de finanzas, cargos universitarios, etc.

Está muy difundida en Francia la convicción de que resulta muy difícil elaborar una relación completa de cargos y funciones ennoblecedoras en la época del Antiguo Régimen. Philippe du Puy de Clinchamps, por ejemplo, en el libro, La Noblesse, del cual tomamos esta enumeración, llega a afirmar que «no existe, en la historia de la Nobleza, capítulo más enrevesado que el de los ennoblecimientos por el ejercicio de una función» [6]. No parece haber en esta afirmación una censura, sino únicamente una constatación, pues todo lo que es orgánico y vivo tiende hacia lo complejo, y a veces hasta hacia lo complicado; lo que diverge, y mucho, de tantos fríos y lapidarios cuadros de funcionarios elaborados por el capitalismo de Estado y de ciertos amontonamientos piramidales del macrocapitalismo privado.

NOTAS

[1] Vicenta María MÁRQUEZ DE LA PLATA y LAMÍ VALERO DE BERNABÉ, Nobiliaria Española – Origen, Evolución, Instituciones y Probanzas, Prensa y Ediciones Iberoamericanas, Madrid, 1991, p. 15. En esta obra, adoptada como manual por la Escuela de Ciencias Nobiliarias, Heráldicas y Genealógicas de Madrid, el lector encontrará una visión completa y didáctica del tema aquí tratado.

[2] Vicente de CADENAS Y VICENT, Cuadernos de Doctrina Nobiliaria, nº 1, Instituto Salazar y Castro (C.S.I.C.), Asociación de Hidalgos a Fuero de España, Ediciones Hidalguía, Madrid, 1969, p. 28. Cf. también lo regulado después de consumada la Usurpación, el 18 de mayo de 1864, en que se ordena que el dictado de Don y de Noble se dé a los hijos de Capitán y Oficiales de mayor graduación, nietos de Teniente Coronel y a los Hidalgos Notorios que sirvan en el Ejército.

[3] Cf. Bernabé MORENO DE VARGAS, Discursos de la Nobleza de España, Instituto Salazar y Castro, C.S.I.C., Ediciones Hidalguía, Madrid, 1971, pp. 28-29.

[4] Vicente de CADENAS Y VICENT, Primer Curso de la Escuela de Genealogía, Heráldica y Nobiliaria, Instituto Luis de Salazar y Castro (C.S.I.C.), Ediciones Hidalguía, Madrid, 2ª ed., 1984, p. 30.

[5] Cf. Luiz da SILVA PEREIRA OLIVEIRA, Privilegios da Nobreza e da Fidalguia de Portugal, Officina de Joao Rodrigues Neves, Lisboa, 1806, pp. 67-81.

[6] Philippe du PUY DE CLINCHAMPS, La Noblesse, Colección «Que sais je?», Presses Universitaires de France, París, 1962, pp. 20, 22.

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